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lunes, 10 de septiembre de 2007

Pepe Renau en el recuerdo


Este año se cumple el centenario del nacimiento de Pepe Renau. Si no hubiera sido un rebelde, seguro, segurísimo, que a este grandísimo artista le hubieran hecho homenajes por todos los lados. Hubieran inundado de propaganda, sobre su vida y milagros, prensa, radio y televisión. Pero, claro, fue un rebelde, un luchador por la igualdad, por la justicia, por la República, por la libertad, por la paz entre los pueblos del mundo... un comunista de los pies a la cabeza. Y se paga. Eso se paga. La reacción lo odia. A muerte. Y no digamos el imperialismo yanqui... Mas, aunque intentan silenciarlo... no pueden. En el corazón del pueblo ha quedado prendido para siempre su recuerdo. Nosotros, aquí, rendimos este humilde recordatorio reproduciendo algunos de sus carteles. Y acompañamos uno de ellos con un artículo (le viene de perlas porque fue publicado en Nueva Cultura, revista que él dirigió y trata de lo mismo que el cartel que reproducimos) de Eusebio García Luengo, un escritor republicano, amigo nuestro, recientemente fallecido, que tanto nos habló de él.

Símbolo y exaltación históricos del comisario

cartel de Josep Renau
por Eusebio García Luengo
(Valencia, Nueva Cultura, nº 3 - IIº año)

Si buscáramos un tipo representativo, el arquetipo humano de esta época, no sería otro que el comi­sario. Ni el político, ni el soldado. Pues el comisario participa de ambos, en un tiempo en que todos los hombres son políticos o guerreros.
O, mejor dicho, ambas cosas a la vez, pues ya sabemos que no hay más que soldados políticos, ni existe político que no sea militante, que es casi decir ya miliciano...
Por todo ello, el comisario sintetiza cuantas actitudes y aptitudes humanas se cifran en el hombre. Síntesis de humanidad de nuestro tiempo.
La nueva significación de la política él la representa asimismo. En vez de la política secretera y esté­ril, o de la chabacana; o de la sacristanesca y aviesa, él viene a decirnos, a decir al combatiente que hay una clara política de la verdad humana, inherente a cada hombre por el hecho de ser tal, asequible a todos, im­pulso de las más sencillas acciones, motor del progreso humano.
Y el sentido de la guerra civil él lo expresa también. A diferencia de las guerras imperialistas o de rapiña, el soldado necesita saber que su misma vida y su porvenir, su causa entera, se compromete en la lu­cha. Que combate por él mismo.
El comisario político se lo dice, porque es la vinculación al ideal y al hondo motivo humano, social, histórico de la lucha. Las guerras imperialistas dejan siempre amargura y odio. La incomprensión angustiosa es la tónica general. Veámoslo en la literatura de la Gran Guerra, lo mismo de vencedores que de vencidos: En las guerras de liberación nacional, al contrario: Ahí está la optimista y vitalísima producción soviética de la guerra civil. Es porque hay guerras en las que el hombre halla su causa total y se identifica con ella. Tal iden­tificación la representa el comisario.
La honda unidad entre Estado, Nación, Gobierno y hombre la ha de revelar el comisario. En este enlace de los poderes rectores a la masa, el comisario precisa sentirse tan solidario de la masa como del po­der constituido.
Y ha de centrar en él, en magnífico equilibrio, el instinto y la espontaneidad y la iniciativa creadora populares, con la madurez, la reflexión y la serenidad de una grave conciencia cultivada...
En la fusión nacional y humana que por vez primera acaso en la Historia de España se realiza con esta guerra, el comisario tiene la misión de aglutinante. Para llevarlo a cabo, toda cualidad es útil: valor, cul­tura, conciencia, responsabilidad. Abarcará todas las disciplinas -y la disciplina, en primer lu
gar- y tendrá el más radiante concepto del momento histórico.
Si el ingeniero, por ejemplo, en un momento de la Historia -aquel del ascenso de la técnica, que ahora pasa a manos del pueblo- es el arquetipo social, hoy lo es, bien legítimamente, el comisario.
El enemigo no necesita comisarios. Para él el soldado es un instrumento mecánico al servicio de sus fines explotadores. Para nosotros es el hombre en la más completa acepción dotado con cuanto la Historia va enriqueciéndole... Y como cúspide de este tipo humano, el comisario.
Si aspiramos a que el hombre se realice plenamente, tal como lo andan buscando los intelectuales atentos a los problemas de nuestro tiempo, el comisario lo realiza en esta hora. Porque ha de estar versado principalmente en humanidad y nuevas humanidades, las que ahora se van creando.
Es fusión, crisol, síntesis.

E. GARCIA LUENGO
...................................
El que quiera saber más de Renau, no tiene más que mirarlo en la red. http://www.nodo50.org/foroporlamemoria/memoria_dela_cultura/josep_renau.htm
http://www.loquesomos.org/candilejas/arteodesarte/Renau/Renau.htm
Y ecétera

lunes, 6 de agosto de 2007

Artenavas 07: Las Navas del Marqués, varios olvidos y un inciso

Por José Mª Amigo Zamorano

Cuadro de Aute en Artenavas 07

Las Navas del Marqués


En el post anterior hablamos de una visita que hicimos a una exposición de arte contemporáneo que, con el rótulo de Artenavas, comenzó allá por el año 2002, con ínfulas de feria de arte, en Las Navas del Marqués y que ha terminado con tan solo 14 expositores.

Fue, como acabamos de decir, en la villa abulense de Las Navas del Marqués. Villa que está situada, casi, en la Sierra del Guadarrama, a pocos kilómetros de El Escorial. Lope de Vega en unos versos decía: “Yacen al pie de Guadarrama helado / Las Navas del Marqués ese es su nombre / donde el florido prado viste un prado / que no hay escarcha o nieve que lo asombre”. Un pueblo que mas que mirar para Ávila, se inclina hacia Madrid de donde le vienen los forasteros en el verano y el trabajo todo el año. Se hizo tristemente célebre a últimos del pasado año y principios de este, pues el Ayuntamiento del PP (el alcalde y el secretario están imputados) Al parecer desde el Ayuntamiento consintieron la tala de 4 o 5.000 pinos cuando ya el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León había prohibido construir, una denominada Ciudad del Golf, en ese sitio protegido donde anida la cigüeña negra y otras aves. Ya en años anteriores, su castillo (tiene uno llamado Magalia) recibía la visita del que fuera presidente del gobierno de España, Felipe González. Y como se viera, aquel, por entonces, envuelto en casos de corrupción, algún que otro malicioso dio en llamar al castillo, la cueva de Alí Babá.

Por otra parte, por aquí anduvieron el escritor Lope de Vega (citado más arriba) y el humanista, asesor de Felipe II, Arias Montano. En el año 1917 se encontraron, veraneando, Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre. Se hicieron amigos y Dámaso Alonso inoculó el veneno de la poesía a Vicente Aleixandre. Todos sabemos el resultado: V. Aleixandre, premio Nobel. Por los años cincuenta, pasaron por él pueblo numerosos personajes, de los cuales destacamos, porque nos da la gana, al escritor extremeño Eusebio García Luengo o al director de cine Bardem, donde escribió el guión de una de sus películas más emblemáticas: Calle Mayor.

Varios olvidos:

Bien, cuando hicimos esa rápida mirada a Artenavas 07 se nos pasaron por alto, en un primer momento, 3 artistas que exponen en la exposición que membramos: Aute, Canogar y Casañé. Un olvido no intencionado, pero injusto sino lo remediáramos. Es lo que tienen las prisas, que son como miradas a medias y, como dice el refrán: las medias, no son buenas ni para las piernas… Olvidarnos de ese Aute, tan famoso… y por tanto de sus círculos concéntricos del dolor que manan lágrimas… de este Diego Canogar, ¡Ah, Canogar!... de casta le viene al galgo… sus esculturas de hierro se tienden en el espacio como telas de araña. O ese Albert Casañé, cuyo hierro sale de sus manos adquiriendo blandura algodonosa.


Un inciso sobre José Luis Menéndez:

Curioso, que fueran, sobre todo, escultores del hierro,herreros modernos del Arte, los que se nos olvidaran ya que su buen hacer, sin menospreciar a los restantes artistas, nos había complacido. Particularmente José Luis Menéndez. El de raíces férreas, cabellos de hierro al viento, endurecidas entrañas y nervios de acero que se hunden en la tierra.

José Luis Menéndez que, suponemos, al tiempo que trabaja, medita. Y sus meditaciones nos llegan con esas claves metafóricas, con esos sms que se van introduciendo en el ordenador de nuestro cerebro. Nos gusta creer que son el espíritu de su creador, José Luis Menéndez hecho Hombre: El Hombre fuerte como el hierro. El Hombre, creador del mundo en que vivimos, desafiando a los cielos de donde procede el rayo destructor. El Hombre, con mayúsculas, hecho además Mujer que se enfrenta, al tiempo que se ofrece, (recordamos otra mujer: la del monumento al poeta Curros Enriquez, en La Coruña, quien, con el torso desnudo, desafía al Destino, quizás al Mar Incógnito) Decimos que se ofrece, porque lo engendra con placer y lo pare con dolor. Esa mujer, que desafía los vientos tormentosos de la Vida, con sus cabellos al viento y la mano abierta para seguir abonando y sembrando la tierra, es capaz de sacrificarse, si fuera preciso, en acto heroico de pervivencia de la especie; no por casualidad el corazón lo tiene a la altura de la vulva y los testículos. Homenaje, pensamos, de José Luis Menéndez a su padre, a su madre, o a él mismo.

Una conjunción de barras de hierro, retorcidas, que se engordan y adelgazan para lograr, como un mago del hierro, de la materia inerte un acto, vivísimo, de objetivo dramatismo.

En fin, asi es el Hombre de grandioso. Y lo sabe. Y es consciente de esa elevada estatura, capaz de las más grandes hazañas.

Mas, no queda ahí su reflexión, sino que la transforma en meditación dialéctica. Lo decimos porque el Hombre, lo mismo que se eleva a las alturas, se abaja hasta las más repugnantes y criminales acciones: ama y odia: acaricia o hunde a sus semejante, con la daga asesina, en la más negra noche que es la muerte: señor, por tanto, de la Vida y de la Muerte: de la Paz y de la Guerra. Así nos habla, nos grita, José Luis Menéndez en sus creaciones: ¡mirad al Hombre!

Sobre el hierro vuelca sus reflexiones, sus inquietudes más profundas, porque le parece la materia más apropiada: permanente y degradable: hueso y carne: igual que el artista como individuo: podrá pervivir en el recuerdo de las generaciones futuras, enraizarse en el recuerdo de la Humanidad; o, como las raíces, hundirse en el polvo, en la tierra y desaparecer: es la caducidad: el final de todo ser vivo: volverse elemento químico: hacerse Nada creadora para seguir alimentando la Vida a las futuras generaciones.

Eso significan sus esculturas de hierro hechas raíces, convertidas en cabellos, transformadas en huesos y vísceras... Es el Hombre: fuerte como sus huesos, débil como su carne y quebradizo como las finas hebras de pelo.

Aunque, tal vez, por qué no, este artista, al que no conocemos de nada, al que no hemos tratado en ningún momento, no haya pensado, jamás, en estas cosas, ni haya visto, no oído, nunca, nada sobre el monumento a Curros Enriquez. También podría ser. Sin embargo, nos gusta verlo así... Qué se le va a hacer. Alguno tenía que laborar sobre los grandes temas del Arte...

jueves, 2 de agosto de 2007

ARTENAVAS 07: Continuamente Debilitándose


ARTENAVAS 07: Una Exposición Venida a Menos

Por José María Amigo Zamorano

El 19 de julio se inauguró la sexta edición de Artenavas. Con este nombre se conoce a una exposición de artes plásticas que la villa de Las Navas del Marqués programa como una de sus actividades culturales de verano. El evento comenzó en el año 2002 con cerca de 80 artistas ¡casi na! Y amplia publicidad en prensa, radio y televisión y ha ido reduciendo sus participantes de año en año, como si en su camino, en vez de fortalecerse, se hubiera ido debilitando, adelgazándose de tal modo hasta quedar en puro hueso. Tal es así que el pasado año y este son solo 14 los creadores que se han presentado. Son los siguientes: Luis Eduardo Aute, Diego Canogar, Albert Casañé, Luis Castelo, Santiago Costales, Gabriel Fuertes, Alvar Haro, Evelyn Hellenschmidt, Ángeles Mauriño, José Luis Menéndez, Bruno Mezcua, Eduard Resbier, Faustino Ruiz de la Peña y Jorge Varas. La edad de estos artistas oscila entre 40 y 50 años; y solo uno, el más conocido de todos ellos por otros menesteres artísticos, Luis Eduardo Aute, pasa de los sesenta.

Sería legítimo preguntarse que ¿a qué obedece este adelgazamiento, esta escuchimización numérica? Y lo sería porque no lo sabemos. Como no sabemos cuál era el fin que se quería conseguir. Qué objetivos se marcaron. Como tampoco sabemos qué impulso inicial llevó a los dirigentes del Ayuntamiento a montar una exposición de tal magnitud. Decir que nos extraña esto sería mentir, dado el continuo oscurantismo de sus decisiones a que nos tienen acostumbrados los jefes consistoriales del PP navero..."No lo sabemos", se refiere a mi: yo no lo sé. Y, a mi, me parecen "oscurantistas", cuando no se hace un debate al viento dándole toda la publicidad posible, con luz y taquígrafos como se dice ahora. Eso creo yo que es Democracia en la que todos pueden opinar. No en vano "Democracia" significa "Gobierno del Pueblo". Y como creo que no se ha dado pues... en ese sentido iba lo de "No lo sabemos". Un plural muy particular: el mío. Y que nadie se apunte que me borro, como decía Unamuno.Bromas y plurales aparte... Decíamos más arriba que los expositores de Artenavas 07 son gente madura. Su experiencia, es de suponer, está garantizada por una vida de trabajo a lo largo de esos años, por numerosas exposiciones, y premiada con diversos galardones. Aunque, pienso yo, no están, por la edad, en la mejor posición para transmitirnos, con frescura, los nuevos ideales del arte. Tienen ya callos en sus manos. El tierno colorido de lo que a la Humanidad le inquieta en este momento se logra con carne más fresca. Lo decimos porque el hombre, como persona, individual e intransferible, se hace en la niñez. Y esa, a todos ellos, les queda muy lejos. Se sabe que es, en esa etapa de la vida, cuando se van cristalizando los caracteres que luego paren al artista. Un ejemplo de ello está en uno de los artistas que exponen, Luis Castelo, sus dos obras son: las fotos de un ornitorrinco y una rata. Este expositor nació en Barruelo de Santullán, Palencia, 1961. De niño sus padres lo trasladaron a Madrid. Se interesó por la naturaleza desde su infancia. Su padre, taxidermista de profesión y cazador de afición, le pone en contacto con el campo y los animales. Entablará relación con los que serán más tarde notables biólogos, le encargarán capturas de especímenes diversos para sus investigaciones en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Aquello le permitió conocer desde muy temprana edad animales poco conocidos por otros niños de ciudad: lagartos ocelados, tritones, serpientes, eslizones o ranas de San Antonio. De ahí, de su niñez, le vino su inclinación hacia los animales. Se hizo en la niñez. Y allí quedó. Todo lo demás tiene esa impronta. Esto no quiere menospreciar su valía en el manejo de la fotografía; que además utiliza la técnica que llaman digitográfica y que según la revista Diorama es grabar con luz en soporte magnético/binario.Y como hemos nombrado a este hijo de taxidermista para comprobar que el artista se hace en su niñez, a los demás les pasa igual. Escribiremos algunas cosas de cada uno de ellos: Canogar, ¡ah, Canogar! de casta le viene al galgo: sus esculturas de hierro son airosas, geométricas. Las cabezas, bien modeladas, un poco frías, de Santiago Costales están expuestas en el otro recinto, en Los Toriles; allí también expone, el escultor Jorge Varas, quien parece alumbrar con sus almas de aluminio a los tristes navegantes. El grueso de artistas, doce, muestran sus obras en el convento de Santo Domingo y San Pablo en periodo de restauración: así, Gabriel Fuertes, quien ha enviado varias de sus construcciones, un tanto insólitas, surrealistas diríamos; porque él dice que quiere abrir puertas, sin dar soluciones, vale; y Alvar Haro es un gran cromatista, sus dos cuadros así lo atestiguan; una veterana de Artenavas es la alemana Evelyn Hellenschmidt, quien, como en otras ocasiones, trabaja el hierro con mimo, con primor, casi con exquisitez, colocando siempre al hombre en el centro, pero pequeñajo, como acojonado ante lo que él mismo ha construido; cuadros con estructura arquitectónica, como un arquitecto los planos de viviendas, asi son los cuadros que expone Ángeles Mauriño; de José Luis Menéndez, como de la artista alemana, se puede decir que ya es viejo en esta actividad cultural navera, y que trabaja el hierro a las mil maravilla transformándolo en raíces que se adhieren a la tierra o se elevan al cielo como cabellos agitados por el viento o se convierten en vísceras, costillas…; en el catálogo aparece, hay que decirlo, una escultura que no es la expuesta; de Bruno Mezcua dice el catálogo: "Llegué a una ciudad desierta..." y desde luego la casa está desconchada y sucia, triste, como vuelta en sí misma, aislada, miserable, puede ser un reflejo de esos barrios misérrimos que pululan por los arrabales de las grandes ciudades, o eso hemos querido intuir; otro artista influido por la fotografía es Eduard Resbier, cuyos dos cuadros, muy logrados, son: uno, la superficie del mar y el otro un paisaje de negrura azulada, en la que aparecen como luces alo lejos; Faustino Ruiz de la Peña es el individualismo hecho pintura descoyuntada, cuadros en el cuadro, sin relación aparente… parecen influidos por el cine y el pop americano, hasta se ve un sombrero vaquero del lejano oeste.

CONCLUSIÓN: a la exposición, aunque diminuta, escuchimizada, podría valer más en otro escenario; la come el convento con tanta piedra para tan poca obra; se la traga; luego, en Los Toriles, las esculturas no destacan apenas del color del fondo, por lo que pasan desapercibidas, como si estuvieran agazapadas, mimetizadas, como los animales en el campo cuando se agazapan para defenderse. Pero aquí su defensa sería que resaltaran. Y finalmente, no vemos que el artista, que dicen que es muy sensible a lo que ocurre a su alrededor, trate temas para la reflexión del público: la emigración y su drama de muerte en el mar, o su tristeza en un medio hostil, la guerra (recordamos ahora a Goya y Picasso, por ejemplo), el racismo, el paro, la falta de viviendas para los jóvenes, los bajos salarios, la homosexualidad, la censura, el terrorismo y sus víctimas... En fin, que no se comprometen con temas de nuestro tiempo.


miércoles, 22 de noviembre de 2006

José Mª Amigo Zamorano: Visita a una exposición de arte contemporáneo (I)



Los Toriles y los judíosDe la plaza de la villa de Las Navas del Marques a la antigua plazuela donde estuvo la plaza de toros habrá como… los 60 cadáveres puestos en fila de los libaneses asesinados por el ejército israelí en Qana... No se te va de la cabeza... Mas para no enconar mas la rabia y que no se vea tu indignación como un exabrupto antijudío deberías decirlo de otro modo. ¿Cómo? Ponerlo en boca de otro judío. Eso es como querer encontrar una aguja en un pajar. Lo has dicho tú, no yo. Sin ir mas lejos, ahí tienes a Nestor Kohan. Néstor que va a decir… que la culpa la tiene Hezbolá que se esconde entre los civiles. No conoces bien a Nestor. Te diré lo que ha dicho: “¡Abrazados palestinos y judíos! ¿Abrazados judíos y palestinos? Sí, es posible, a condición de rechazar el chantaje de ese ejército invasor, torturador y salvaje, al servicio de los intereses más siniestros de Estados Unidos en Medio oriente. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que sigan masacrando gente en nombre nuestro?” No está nada mal. Joder con Nestor. Me quedo más tranquilo.Hace un calor de mil demonios. Lo mejor es que subamos la cuesta acogidos a la sombra tutelar del nuevo ayuntamiento que aunque no es muy hermoso que digamos… Es feo de cojones. No utilicemos estos términos un tanto groseros. Este vocablo lo pronuncio como superlativo. Haber dicho feísimo. Pero feo de cojones es más superlativo. Tiene un grado mayor. Con tal de que nos proteja vale… Vas muy lento. Cojeando. No lo digo por eso, es que por la otra acera nos pasan, ves, 4 mujeres y van a paso burra. Ya las veo 2 moras y 2 rumanas. ¿Cómo sabes que son extranjeras? No, extranjeras no, ¡emigrantes extranjeras! Que mas dará. No es lo mismo. A lo que iba: las marroquíes se les nota por el pañuelo… pero, ¿y a las rubias? Tienen algo inconfundible. No sabría decir el qué. Y si las otras no llevaran pañuelo también se les notaría. Lo señala el periodista, el gran periodista, el maestro de periodista… Termina de una vez. Kapucinsky. Es un polaco. Y ha viajado por todo el mundo. En su último libro ‘Viajes con Heródoto’ resalta este hecho. Un libro que acaba de editar Anagrama. Pero qué dice. Bueno, primero le pasó a él en Roma. Luego, lo ha seguido viendo en todos los sitios adonde ha ido. Al final no me voy a enterar de lo que dice ese periodista de nombre tan raro. Tranquilo, como te decía le sucedió a él: en Roma lo miraban todos y se lo dijo a un amigo y este le explicó que su ropa, hecha en un país socialista (Polonia entonces era un país del bloque soviético) desentonaba con el ambiente; lo llevo a una tienda de ropa y lo puso de punta en blanco, lo que se dice a la moda; nada; lo siguieron mirando porque seguía siendo extranjero. ¿Y cómo te lo explicas tú? Muy sencillo: han sido arrancados de cuajo de su entorno y, quieras que no, llevan el aire del desierto, o de los más agreste del Rif marroquí o de las llanuras nevadas del este europeo, pegado a su ser: en la mirada, en el andar, en la sonrisa, en el movimiento de las manos… En fin, traen su tierra con ellos.¡Mira, en el tejado de los Toriles hay un trabajador! Ahí expone solo uno. Pero las puertas están cerradas. Normal, abren por la tarde. Entonces, a qué hemos venido. A tomar algunas notas. Hay que publicar en ‘elnaviero’ un escrito sobre ‘Arte Navas 06’ Se lo he prometido a Ixmax. Podíamos haber ido el día que la inauguraron. No quise ir.¡Oiga, de qué material son esas planchas! De cobre. Se está cobreando usted como en una playa a pleno sol de vacaciones. ¡Qué gracioso!. No se enfade es una broma. Y, dígame, ¿tiene usted para mucho? Una semana. Tengo entendido que hay una exposición ahí dentro. Si, pero esto está sin terminar. Parece como si el tiempo les hubiera pillado por falta de previsión. A mi no me lo tiene que decir, sino a los jefes del Ayunta. ¿Ha visto usted lo que hay expuesto? Claro, no lo voy a ver si estoy tapando el tejado con planchas de cobre. ¿Y está bien? A mi no me gusta, aunque para gustos… ¿Tan mal está? Mal mal, no. En el espacio mayor hay una serie de zapatos, todos pintados de rojo, formando un círculo en torno a algo también rojo. Y a un lado hay un video en el que aparece alguien que camina continuamente de tabla en tabla. Tiene que hacerlo con cuidado para no caer, porque al fondo está como si dijéramos el abismo. Y dice usted que los zapatos están pintados de rojo. Si. Un rojo sangriento. Lo digo porque en otra parte de los toriles se ve una fotografía de un hombre en actitud de enfrentarse a algo y en el pecho el artista le ha puesto un tarro rojo, como si le hubieran herido. Y hay otros objetos rojos. Muy acorde con la matanza esa del Líbano. La de los judíos. El ejército. El ejército tiene soldados judíos ¿o no? Digo yo. No me gusta. Creo que esa forma de expresarse se llama minimalismo. No sé como se llamará, ahora eso sí, con el mínimo de trabajo manual. Al coco si que le ha dado, pero a lo otro…Y usted que ve todo, ¿cómo ve la plaza desde hay arriba? Un adefesio, una birria: enfrente, el cuartel de la Guardia Civil, color espermático casi grisáceo. El edificio antiguo tenía una hermosa fachada. Si el alcalde es tan cojonudo, por qué no mandó parar su construcción. Se habla mucho de cojones, eso es lo que pasa… Al lado hay una casa pequeña. A continuación, sin embargo, está el antiguo centro de salud que es más airoso. Pero está descuidado y desconchado. Y aquí cerca de Los Toriles está el pub, de escasa altura y morado, junto a una casa de tres pisos anaranjada; a mi espalda el verde de los abetos del castillo y rodeando la arena de la plaza las agujas y los burladeros, surgidos como níscalos, parecen burlarse de este caos urbanístico. Bueno, amigo, Dios le ampare. Y a usted, Alá le estruje. No se enfade. Ni usted tampoco. No se le olvide que la exposición más numerosa, 13, está en el convento a pocos metros de aquí. Ya lo sé. Que empieza a las siete. Ya lo sé. Y si usted lo sabe todo, ¿para qué pregunta?


José Mª Amigo Zamorano: Visita a una exposición de arte contemporáneo (II)


ARTENAVAS 06: EL TARRO DE LAS ESENCIAS

A las 7 de la tarde estábamos en Los Toriles dispuestos a sacar todas las esencias al tarro de ‘ARTE NAVAS 06’. Por de pronto de Los Toriles salimos decepcionados. La explicación del artista, Manuel Bouzo, no tiene nada que ver con el mundo sangriento que nos ha tocado vivir, del que hablábamos por la mañana con el trabajador que cobreaba el tejado de Los Toriles, sino con los toros, con la fiesta de los toros. Para esta ‘Propuesta utiliza, Manuel Bouzo, como locus expositivo una atmósfera y un lugar’ ciertamente apropiados: los antiguos toriles de Las Navas que datan del siglo XV. Otra cosa es que ese aliento o intención artística llegue al público. A nosotros nos ha parecido poca obra para tanta piedra.

Como para llegar al convento (por cierto se llama de Santo Domingo y San Pablo y nosotros creíamos que era solo de San Pablo) tenemos dos caminos derecha e izquierda, de modo que optamos por el de la izquierda ¡que se le va a hacer!

-Cuando hablas en plural lo haces, sin duda, porque voy contigo que soy el otro yo que siempre te acompaña.

-Eso.

Resulta que esta calle de la izquierda da exactamente al convento. Tan exactamente que si tuviéramos una regla y la pusiéramos en el suelo alargándola hasta allí, daría talmente en la puerta. De ella entran y salen gentes.

No sé por qué me imagino metido en una procesión de Semana Santa como un campesino mas, aterido de frío, siguiendo a los frailes que van en cabeza de la manifestación. Y canto eso de: ‘estaba mater dolorosa esta cruz es lacrimosa’. Como en mi pueblo.

-Yo si sé el por qué de tus recuerdos: porque te estás haciendo viejo. Y también sé lo de Semana Santa: una asociación de imágenes contrapuestas: el frío de esa semana y el calor de ahora.

-Tú sabes mucho.

-Se te ha olvidado el marqués y la marquesa. Bien comidos y bien bebidos; es decir: bien cebados; y además, bien abrigados que van al lado de los frailes. Y en la procesión no solo caminan campesinos que van medio dormidos, sino cabreros y picapedreros y carpinteros y albañiles y… y las mujeres de esos mismos siervos de la gleba que antes, estoy seguro, le han ido a regalar conejos, gallinas, huevos… a los señores del castillo. Muchos de estos trabajadores están tullidos: tuertos, cojos, mancos… de trabajar para los señores marqueses y para los frailes. ¿De dónde sino han salido y se han colocado todas las piedras de este convento?

El sol pega de lleno a esta hora de la tarde. Los alrededores del convento han sido adecentados. Damos un paseo alrededor de él antes de entrar. Lo han regado. Aun se ven las rodadas de las maquinas excavadoras.

Los frailes eran poderosos. Y mas aun estos que eran el ojito derecho del rey Felipe II. Rey que, algunos, lo llamaron el ‘rey negro’. Pero que más que negro fue siniestro. Decimos que los frailes eran poderosos y vigilaban. Vigilaban a muchos naveros que, según dicen, eran de origen ‘hebreo’. Recordamos eso de ‘Las Navas fundáronla hebreos de Nabucodonosor’. Y recordamos al historiador de Las Navas que nos dijo aquello de: ‘Los naveros tienen carácter huraño y entre ellos hay muchos apellidos de origen judío: Méndez, Sastre, Barbero, Redondo, Segovia, Bernardo de Quirós…’ Pero más ha vigilado el Risco Santa Ana. Y a los frailes también.

El risco vigila por el este. Por el oeste los terrenos estaban lleno de prados y arroyuelos. Se denominaban, y se denominan, ‘Prado de los Frailes’. Hoy quedan algunos prados al norte. En el lugar del oeste están haciendo una horrible zona residencial de chales adosados que se llama a si misma ‘Prado de los Frailes’ ¡A dónde han ido a parar sus posesiones! ¡En poder del capital inmobiliario! Capital que hunde todo lo que toca en el cemento y en el hormigón del cálculo egoísta. Y más al oeste, mas al fondo, bloques de casas sin solución de continuidad. Otro caos urbanístico, pero más descomunal que el de la antigua plaza de toros.

En la ladera que une el convento con ‘El Prado de los Frailes’ (zona residencial en construcción que ya hemos dicho) a pesar del adecentamiento se ven hierros, botes, plásticos, pinturas, botellas, latas… todo un catálogo de basuras ¡Esperemos que los visitantes no lo vean!

-¿Y para que está la sociedad Montes de Las Navas? – digo yo - ¿Para cuidar del entorno o para traer votos?

Cansados de extraer del tarro de las esencias mas olores nauseabundos, entramos en el recinto de la exposición ‘ARTE NAVAS 06’. Son 13 artistas cuyas obras están expuestas ocupando la mayor parte del suelo del convento. Un convento que está siendo reconstruido por el ayuntamiento de Las Navas del Marqués. Y que, dicho sea de paso, le ha servido a los jefes de este consistorio para lavar su imagen política de ineficacia, ya que, de su programa electoral, apenas han hecho nada. En ‘elnaviero’ se hizo, hace poco, un repaso de lo realizado y era prácticamente cero; en él se decía que la casa de cultura, este convento, parecía como que si se iba ha realizar, pero por lo que vemos, piedras por todas parte, apuntalamientos diversos… ni esto. Creemos que las creaciones de estos 13 artistas son aplastadas por lo que le rodea: tanta piedra, tanto granito enorme, tantas piezas amontonadas aquí y allá…

Con buen criterio Rafael Nuñez ha expuesto obras de tamaño considerable y combinando un estilo y otro para que charlen con la piedra, para dialoguen o para que le den la espalda a esta misma piedra que de todas formas las oculta, las esconde, las desprecia. Creemos que cuando una exposición de arte sirve solo de propaganda política se rebaja. Las gentes que lo visitan, como aquellos personajes de la novela de Pio Baroja ‘Cesar o nada’, exclaman: ¡verdaderamente, cuánta piedra! Porque es el edificio el que llama en primer lugar su atención.

De los artistas que exponen extraeremos, de sus tarros, las esencias, los perfumes, los aromas que más nos han llenado; aunque deberíamos decir, y lo decimos, que, a alguno, no lo hemos entendido en absoluto; un ejemplo lo refleja perfectamente: contemplando los cuadros íbamos, cuando unos antiguos alumnos pasan cerca de nosotros y les preguntamos su opinión:

-Como se expresan los ricos: ‘Muy interesante’.

-Pero, ¡que dices!, si son burragatos.

-Pues, eso he querido decir.

-Oye, y a mi también me han parecido rayajos.

Se trataba de la obra de Santiago Costales. ‘A medio camino entre pintura y escultura, apostando por una combinación de valores propios de esos lenguajes: textura, gesto, color y volumen’. En Ana Pérez Pereda ‘las formas aéreas y delicadas nos remiten a un constructivismo ligero’. Las 14 urnas translúcidas de Luís Jaime Martínez del Río llenas de seres extraños en un hospital parecen ajenos a nosotros y a los sentimientos que pudieran embargarnos. Ricardo Echevarria con su videoinstalación hace que Bruce Lee destruya y construya su imagen reflejada en las aguas de un espejo.

-Vamos, que no te ha dicho nada.

-Eso.

Mar Solís con sus piezas de acero inoxidable ‘parece dibujar elementos formales que se expanden por el espacio’. Otro de los estilos de la muestra es el geométrico de Julián Gil. Estilo que empezó ya hace tiempo y que el director de cine italiano, Antonioni, lo reflejó muy bien en su pesimista película ‘El Eclipse’; en las breves secuencias de los breves segundos que dura el eclipse nos muestra este estilo en las calles y fachadas de las casas. ‘Las pinturas-collage de Ángel Sardina tienen algo como de herida en la piel del cuadro, cubierta con gasas y veladuras suaves de tiritas’.

-Esto te ha salido muy bien, se nota que lo has copiado del catálogo.

-No todos. Algunos son de mi cosecha.

‘La identidad, a un tiempo anónima pero a la vez provista de todas sus potencias representativas, es el caballo de batalla con el que Jorge Quijano presenta, precisamente, su batalla a un género pictórico iconográficamente tan clásico como es el retrato’. ‘Ventanas que se escapan de la rígida disciplina del plano para iniciar una aventura en tres dimensiones esa es la obra de Miguel Ángel Espí . Y en Miguel Villarino son ‘formas e imágenes esquemáticas, casi siluetas’. La obra de Sandra Sue, la norteamericana que ya ha estado otras veces en ARTE NAVAS, son cartografías de carne, piel y huesos deconstruidos, facetados, convertidos en metáforas entre carnales y místicas excesivas y ambiguas. El oro entre la basura, el arte sacado de los escombros, de los desechos, a mitad de camino entre el trapero y el artista que ya lo escribiera Baudelaire, así es la obra de Etienne Zack. Y finalmente María Papacharalambous, sus obras son de difícil definición técnica: tal vez collaje, ensamblaje… o tal vez piezas textiles.

Como veis el tarro estaba destapado y ha dejado escapar todas sus esencias. Algunas no olían muy bien. Qué le vamos a hacer. No es nuestra la culpa sino del tarro de la vida del que no siempre fluye ambrosía.