Mostrando entradas con la etiqueta Biografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Biografía. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de diciembre de 2011

SONIA DAYAN-HERZBRURN: La visión emancipadora de Frantz Fanon


OPINIÓN

SONIA DAYAN-HERZBRURN (Profesora Emérita de la Universidad Paris Diderot-Paris 707/12/2011)


Este 6 de diciembre se cumplieron 50 años de la muerte de Frantz Fanon, psiquiatra, filósofo y escritor nacido en 1925 en Martinica (Francia) y gran inspirador de numerosos movimientos de liberación anticolonial. Desde GuinGuinBali queremos contribuir con un pequeño homenaje con este texto de la profesora Sonia Dayan-Herzbrurn y rescatando algunos textos de nuestro colaborador Juan Montero referidos a Fanon.

En el mundo entero, son numerosos los países que en este año 2011 conmemoran el cincuentenario de la desaparición física de Frantz Fanon. Nacido en Martinica en 1925, Frantz Fanon se encontraba en Argelia durante la guerra de independencia de ese país. Estando allí, en el ejercicio de su profesión como siquiatra, decidió unirse al Frente Argelino de Liberación Nacional. Ya había publicado su primer libro, Peau noire, masques blancs, que lo identificaba como pensador y escritor de alto nivel. Nacido en el Caribe y después de concluir su misión en África como embajador itinerante del gobierno provisional de la República Argelina, eligió Cuba para proseguir su carrera. La enfermedad que lo llevaría a la muerte se lo impidió. Ese deseo manifiesto marcó, no obstante, sus lazos con Cuba.

La vida y obra de Fanon son de especial actualidad en este momento en que las revoluciones en curso en el mundo árabe hacen renacer las esperanzas de emancipación que fueron las suyas. Para él, esta emancipación debía ser la de toda la humanidad, como lo escribiera con algunos años de intervalo, en las conclusiones de sus dos libros mayores, Peau noire, masques blancs y Les damnés de la terre. El conocimiento y el compromiso están estrechamente unidos: «Qu’il me soit permis de découvrir et de vouloir l’homme, où qu’il se trouve» («Que se me permita descubrir al hombre y sólo creer en él, dondequiera que se encuentre»), escribió en las páginas finales de Peau noire, masques blancs. Así, al releer a Fanon, es posible renovar el pensamiento y la práctica del humanismo, ratificando solidaridades múltiples entre pueblos y diferentes culturas, y, como él nos invita aquí, ir pensando este humanismo, no ya a partir de un único centro occidental, macho y blanco, sino a partir de una diversidad de sujetos, todos igualmente dignos y plenamente humanos.

La trayectoria misma de Fanon, tan corta como fue su vida, desarrollada entre varios continentes -las Américas, Europa, África-, varias disciplinas (la medicina, la filosofía, la antropología, la literatura), y diversas vocaciones (medicina, intelectualidad, militancia política), muestra claramente cuánta energía ponía en hacer caer las máscaras y atravesar todas las fronteras aquel que decía, como lo cuenta Simone de Beauvoir en sus Mémoires (“Memorias”), «je déteste les gens qui s’économisent» (“detesto a la gente que escatima sus esfuerzos”). Fanon utiliza todo lo adquirido a través de su experiencia y su cultura para facilitar la comprensión del mundo que nos rodea, y para permitir a mujeres y hombres ejercer toda su influencia sobre él. De la misma forma, se servía de Freud, Hegel o Lacan, para analizar, por ejemplo, el sufrimiento del antillano o de la antillana que, como él, se descubría «negro», y que en Francia experimentaba el racismo. Al mismo tiempo, no se encierra en ningún dogmatismo donde con frecuencia quisieron relegarlo.

Fanon escribe, por lo tanto, como hombre de color, contra toda referencia al color o a la raza; como descendiente de esclavo que se niega a ser «prisonnier de l’Histoire» (Peau noire masques blancs) (“prisionero de la Historia”) al militar en un movimiento de liberación nacional; contra todo enclaustramiento o limitación nacionalista en que se perderían los valores universales. Pero lo universal, tal como él lo concibe, no tiene ya como centro y origen a Europa. La descolonización hacia la cual él llama no es solamente la de los pueblos, sino también la del conocimiento y la cultura. Es por eso que el pensamiento de Fanon es totalmente emancipador y nos concierne a todos más que nunca.

Traducción del francés. Sra. Emilia Capote, Embajada de Francia en Cuba.

martes, 18 de septiembre de 2007

José Mª Amigo Zamorano: Catalina la Grande, una buena pájara (y II) II


(viene del anterior post)

El Nakaz fue exportado a Europa. Leído, comentado y elogiado. Hasta prohibido en Francia, por ser demasiado avanzado.

Voltaire dijo: "El monumento más bello del siglo". Se decía de Rusia que estaba dando pasos pasos positivos hacia la Democracia, de la prudente mano de Catalina. Nacía una nueva era de Toleracia y Libertad. El espíritu, el perfume del Nakaz era ilustrado como Montesquieu y Voltaire; es decir: Libertad, Igualdad, Fraternidad.

Sin embargo era papel mojado. Letras, frases bonitas: javón para lavarse. La realidad era muy otra.

Ian Grey, en su biografía de Catalina, escribe: "Tras esta fachada de publicidad y alabanza, los actos de Catalina estaban determinados por su ambición personal". Conocía la dura esclavitud de los siervos. Más estos no le valían para sus proyectos. Ella se debía a los nobles. Y "no sólo no alivió su carga, sino que hizo eco a las demandas de la nobleza que exigía mayor poder sobre ellos".

El historiador no se queda ahí, sino que denuncia las acciones, los hechos concretos: en 1765, nada mas empezar a laborar el Nakaz, permite a los nobles el poder condenar a los siervos a trabajos forzados a perpetuidad; en 1767, año en que los diputados discuyen sobre los artículos del Nakaz y algunos mencionan la necesidad de liberar de sus cargas a los siervos, Catalina, a la chita callando, despacha un documento, en el que concedía a los terratenientes, latigar a los campesinos que denunciaran los malos tratos de sus amos.
Conviene reflexionar sobre la Historia, para desembarazarnos de las Catalinas y de sus productos publicitarios.

José Mª Amigo Zamorano: Catalina la Grande, una buena pájara (I)

Ahora que se acerca el 27 de septiembre, en el recordamos otro 27 de septiembre, el de 1975, en el que la dictadura franquista dio la medida de lo que había sido, asesinando a 5 militantes antifascistas, recordamos las maniobras que, entonces, se fraguaron para que el pueblo no pudiera acceder a la consulta sustanciosa que era, y lo sigue siendo, Monarquía o República. Se hicieron plebiscitos en los que, cuidadosamente, se impidió que las opciones republicanas estuvieran o lo hicieran en igualdad de condiciones. Es agua pasada. Pero ahora que la Monarquía que todos esos 'tramposos', como los denominara Pepe Bergamín, implantaron está cada vez más desprestigiada conviene recordarlo.Entonces, al leer una biografía de Catalina la Grande de Rusia, escribimos lo siguiente que dividiremos en dos post:UNA BUENA PÁJARA CATALINA LA GRANDE DE RUSIA.

I.
El hacer paralelismos, comparando entre acontecimientos pasados y lo que ocurre en este momento, puede sacar las cosas de quicio pero es un recurso muy utilizado. Nos han dicho que de los hechos pasados se extraen lecciones.

Veamos:La Catalina, la gran rusa, que era alemana, fue una buena pájara: comediante famosa, amable, culta, inteligente, astuta... Hubiera servido perfectamente para la publicidad electorera del 15 de junio histórico.Entre otros productos, lanzó a la publicidad uno que merece especial mención. Sirvió para lavar su cara de autócrata de todas las Rusias, de emperatriz tiránica y opresora. Nos referimos al famoso Nakaz. Las propiedades de este producto: milagrosas. La cara y el resto del cuerpo, incluso el espíritu, trascendía, emanaba efluvios humanistas ilustrados, 'progres', que diríamos ahora. El objetivo del Nakaz, entre varios, como las elecciones del 15 de junio famosas: conquistar Europa. Previo un lavado intenso. Frotando intensamente las suciedades, que pudieran repeler a las democráticas e ilustradas narices de allende el Pirineo. Tirando por la borda, como lastre, planes de desarrollo largamente elaborados. Ya se sabe: se le revuelven las tripas a las democratísimas señorías europeas, le dan arcadas, devuelven y... se marchan corriendo a su casa de marfil. Y... ¡Adios cántaro de leche! ¡Adiós credibilidad!: Adiós Voltaire, etc...

Para evitar estos funestos contratiempos, no dejando nada a la improvisación, no se lavó con otra cosa, sino con el Nakaz. Por si alguno no lo sabe, Catalina, que había leído lo suyo, estaba empapada en literatura de la Ilustración. De modo que se extrajo de dos obras 526 artículos: 250 plagiados del 'Espíritu de Las Leyes' de Montesquieu; los restantes, si no todos, casi todos, de 'Castigos y Crímenes' de Becaria. El Nakaz fue exportado a Europa. Leído, comentado y elogiado.

Hasta prohibido en Francia, por ser demasiado avanzado.