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lunes, 15 de octubre de 2012

Traductores traidores: Haute futaie (Monte alto) de Rabearivelo


Traductores traidores: Haute futaie (Monte alto) de Rabearivelo (*)

He aquí dos traducciones de un poema, 'Haute futaie', de Rabearivelo. Una de Rogelio Martínez Furé y otra de Juan Aveleira. La de Rogelio aparece en la antología 'Diwán africano. Poetas de expresión francesa', de la Editorial Arte y Literatura de La Habana (Cuba) y la otra de la edición en bilingúe de de los poemarios de poeta malgache, 'Casi sueños' y Traducido de la noche' de Editorial Hiperión.
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Je ne viens pas pour saccager les fruits (No vengo a saquear los frutos / que tiendes, en tus cimas inaccesibles, / al pueblo de las estrellas y a la tribu de los vientos / tampoco para arrancar las flores que nunca he visto, / a fin de vestirme o de ocultar alguna vergüenza que ignoro, / yo, hijo de las áridas colinas.

Pero de pronto recordé en mi último sueño / que aún estaba amarrada con las lianas de la noche / la vieja piragua de las fábulas / que todos los días hacía pasar mi infancia / de las orillas de la noche a las orillas de la mañana, / del cabo de la luna al cabo del sol.

He remado, y heme aquí en tu corazón, ¡oh montaña vegetal! / Heme aquí venido a interrogar tu silencio absoluto, / a buscar el sitio donde los vientos nacen / antes de abrir agujereadas alas entre nosotros / agujereadas por la inmensa red de los desiertos / Y de las trrampas de las ciudades habitadas.

¿Qué oigo?, ¿qué veo, oh altas arboledas? / He aquí sonidos perdidos que se reencuentran y se pierden de nuevo / como ríos subterráneos / cruzados por enormes pájaros ciegos / que arrastra la rápida corriente / para ser sepultados bajo el limo.

Es tu respiración, tu respiración profunda / y ya fatigada como la de un viejo / que trepa la cuesta de sus recuerdos / descendiendo la pendiente de días que cesarán. / Tu respiración, y la de tus innumerables pájaros, / y la de tus ramas comidas por todo un mundo apocaliptico.

¿Pero qué puedo ver en tu noche sin color / en tu noche mas eterna que la muerte de los virtuosos / y la vida de los miserables / oh gruta de hojas de la que una salida se encuentra quizás a la orilla de los mares / y la otra en el abismo del horizonte, / oh tú, que te pareces a un arcoiris que une dos continentes? 

No veré mas que el sol que se debate / como un jabalí saeteado en los montes de azur / jabalí de luz capturado en las poderosas redes / que tiendes en medio de maduros frutos y de flores duraderas, / allá arriba, allá abajo, en el extremo límite / donde el genio de la tierra y la fuerza del árbol pueden encontrarse.

Pero, mas tarde, a pesar de días tan innumerables / que tus sucesivas hojas estén ya caídas en la eternidad / aunque las noches séptuplas hayan mas de siete veces espesado la noche del tiempo, / mientras yo pueda coger las mañanas en flor / al extremo del tallo quebrado de las noches / guardaré por siempre el recuerdo de tu silencio y de tu claridad extraños.

Serán como guijarros lanzados en la arena / y recogidos por un viejo marino / que los lleva a su casa y los pone cerca del casco / de una minúscula piragua con balancín / comprada en una lejana isla que el sueño solo habita, / pero donde una cabañas bordean el mar. 

Serán mas bien como bolas de ébano, / de palo rosa o de otras especies preciosas / que colocaré sobre mi mesa / donde tu recuerdo las esculpirá pacientemente / para fetiches con ojos de vidrio, / silenciosos fetiches en medio de mis libros.

*

Je ne viens pas pour saccager les fruits (No vengo aquí a desvalijarte / de  los frutos que ofreces, desde tus copas inaccesibles, / al pueblo de las estrellas y a la tribu de los vientos / ni tampoco a arrancarte esas flores / que hasta ahora no había visto, / para vestirme con ellas u ocultar alguna vergüenza que ignoro, / yo, el hijo de las colinas áridas.

Pero de pronto he recordado en mi último sueño / que la vieja piragua de las fábulas / en la que todos los días cruzaba mi niñez / de las orillas del anochecer a las orillas del alba, / del cabo de la luna al cabo del sol, / seguía amarrada con las lianas de la noche.

Y he remado hasta aquí,  hasta tu corazón, ¡oh montaña vegetal! / He venido hasta aquí a interrogar tu silencio absoluto, / a buscar el lugar donde los vientos rompen el cascarón / antes de abrir esas alas agujereadas entre los nuestros / agujereadass por la red inmensa de los desiertos / Y por los cepos de las ciudades habitadas.

¿Qué escucho? ¿Qué veo? Dime, monte alto. / Escucho sonidos perdidos que se reencuentran y que vuelven a perderse / como ríos subterráneos / cruzados por eneormes pájaros ciegos / que arrastra la corriente veloz / para ser sepultados bajo el cieno.

Escucho tu respiración, tu respiración profunda / y penosa como la de un anciano / que escala la ladera de sus sueños / mientras desciende la pendiente de los días que se agotarán. / Tu respiración, y la de tus pájaros innumerables, / y la de tus ramas ramoneadas por todo un mundo apocaliptico.

Pero ¿qué puedo ver yo en tu noche incolora, / en tu noche mas eterna que la muerte de los virtuosos / y que la vida de los miserables / oh gruta de hojas con una salida quizás al borde de los mares / y la otra en el abismo del horizonte, / oh tú semejante a un arcoiris que une a dos continentes? 

No veré sino el sol que se debate / como un jabalí alanceado en los matorrales del cielo / jabalí de luz apresado en las redes poderosas / que tú tiendes en medio de frutos maduros y de flores perennes, / allá arriba, allá abajo, en el límite extremo / donde el genio de la tierra y la fuerza del árbol pueden encontrarse.

Pero, luego, aunque días tan incontables / como tus hojas sucesivas ya hayan caído en la eternidad, / aunque las noches séptuplas hayan oscurecido siete veces mas la noche del tiempo, / mientras yo pueda coger las mañanas en flor / en la punta del tallo quebrado de los anocheceres / conservaré siempre el recuerdo de tu silencio y de tu claror extraños.

Ellos serán como guijarros arrojados a la arena / y recogidos por un viejo marino / que se los lleva a su casa y los coloca junto al casco / de una minúscula piragua de batanga / comprada en una isla lejana que solo el sueño habita, / pero donde hay cabañas al borde del mar. 

O mejor, serán como troncos de ébano, / de palo rosa o de otra esencia preciosa / que pondré sobre mi mesa / y en los que tu recuerdo esculpirá pacientemente / para fetiches de ojos cristalinos, / fetiches silenciosos en medio de mis libros.
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(*) 
http://es.wikipedia.org/wiki/Jean-Joseph_Rabearivelo
(*) http://www.laurenmendinueta.com/voces-de-africa-jean-joseph-rabearivelo/

jueves, 11 de octubre de 2012

Abdelaziz Mansuri: La pesadilla occidental (y 3)


 3.

no // nuestras montañas me hacen reflexionar // nieve de otra forma en el alto atlas (A) // y continúa pacientemente produciendo la diosa-madre // el bereber es allí recto y diestro // una rectitud legendaria // una rectitud hecha carne // una carne que se pega al hueso // pero el hueso es distinguido // el ojo es formidable

el ojo altivo del bekkal (B) // el ojo sagaz del jérraz (C) // el ojo atento al desprecio de los árabes / bribones e impotentes

surge una calle menos pantanosa y la ciudad // me parece adulterada // incuba un terrible chancro que terminó por poseerla // la cortó como un carnicero corta la carne // barrio de indigentes // medina // ciudad moderna después // salió en la calle como una blasfemia

es lo que explica porqué // en africa // vivimos tanto tiempo bajo la niebla // londinense // ahora // el sol de africa reaparece // me calienta // me aclara e ilumina // soy africano // o al menos quiero serlo // y sé que es difícil volverse africano // para empezar // leeré a ibn jaldún (D) 

ah que mierda // soy africano y ni siquieras conozco a ibn jaldún
__________

(A) http://es.wikipedia.org/wiki/Atlas_(cordillera)

(B) Bodeguero especializado en la venta de aceite

(C) Artesano fabricante de babuchas, carteras y otros artículos de piel

(D) http://es.wikipedia.org/wiki/Ibn_Jald%C3%BAn

Abdelaziz Mansuri: La pesadilla occidental (2)

2.

por lo tanto leo le monde (a) // leo le monde yo también // lean le monde // no es verdad que no lees le monde // así pues yo leo le monde // lo leo la mayor parte del tiempo con un día de retraso // porque viene de lejos // de otro continente // lo llevamos como se debe // lo paseamos por nuestras avenidas y por las terrazas de nuestros cafés // lo desplegamos saboreando un petit crème (b)

bueno se fue // queda tomar mi coraje con dos manos para acabar el artículo // para acabar // comprender es otra cosa // y lo que comprendo // es que andan mal las cosas entre francia y américa // pero soy feliz por haber cumplido ese deber // porque es un deber // así como leer el extranjero (c) de camus (d) es un deber // no es verdad que no leíste el ulises (e) // es un deber te digo leer el proceso (f) y // las moscas (g) y madame bovary (h) // sin eso serás tildado de ignorante // dib (i) me dices // feraum (j) // parientes pobres // ya tendrás tiempo // pero de todos modos desconfía // y sobre fanon (k) // vio demasiados enfermos

bueno // ahí están // los asuntos africanos // biafra (l) // y el malestar se apodera de mi // un malestar como ninguno que te frustra // que te deporta // lejos de esta paz hipócrita // te sientes observado como un fugitivo // fuera de ti mismo // porque la envoltura de tu cuerpo se rompió // abandonándote a un sentimiento de culpabilidad // que te trabaja // como la erosión trabaja la tierra // y es un malestar del que te privarías de buena gana // porque te turba // trastorna tus costumbres // es un rompecabezas que en verdad no necesitas

ves como dos vueltas// porque no estás satisfeccho de tus deducciones // no te ofrecen ni un solo argumento serio // hay en eso algo grave muy grave // no llegas a comprenderlo // sientes tan solo su presencia // y qué presencia

biafra se emparienta en tu espíritu con un río de sangre // junto a cementerios de elefantes // biafra vino a cavar un cementerio mucho mas grande // mas vasto // todo un territorio de ojos luminosos // de blancos dientes // de vigor aniquilado

no estás turbado sino desamparado // no estás horrorizado sino desamparado // no estás espantado sino desamparado // es un desaliento que te obsesiona // un insecto dañino // porque de biafra sólo posees una ligera imagen // no sabes lo que es // sabes quizás lo que es // pero eso no te espanta // porque no eres tu mismo

y luego de repente saltas con tu sismo // esta vez no estás desamparado // porque en nuestras radios // a la hora del diario hablado // los telegramas de cortesía se pasan con prioridad // las noticias de los militantes africanos vienen en último lugar // el speaker las formula con indiferencia // como el comentario de un mal film // misterio todo eso // misterio misterio // pero comienzas a sospechar de la presencia de algo // que vive a costa tuya como una sanguijuela y condiciona tu conducta

es el cordón umbilical que te ata al occcidente realizado // apto este occcidente realizado // para escoger nuestros amigos y nuestros valores // para vestirnos y pensar como nosotros

-seguirá-
__________
(a) Periódico diario francés: http://es.wikipedia.org/wiki/Le_Monde

(b) Pequeña taza de café a la que se le añade un poco de leche o crema












Abdelaziz Mansuri: La pesadilla occidental (*) -1-


1.

los libros cada vez cuestan mas caros // los libros que se amontonan en nuestras librerías francesas // los libros que leo sin comprender

son sin embargo libros de maestros del pensamiento que enseñan // la libertad // la responsabilidad que enseñan // cómo existir // cómo pensar -que te instruyen- // cómo vivir // cómo morir

no // soy testarudo / sucede también que esa necesidad de leer // no la siento desde adentro // ni siquiera se trata de necesidad // sino de fuerzas oscuras que llamo

la ofensiva de un comando todo raído // de un comando invencible 

pero hay tan sólo // el film americano // la moda inglesa // lo beatnik y // una historia de suicidio en Suecia // ni la primera ni la última // una tradición de suicidios // y aquí estoy devanándome los sesos para tratar de saber // lo que eso // engendrará // a escala mundial // pero pierdo el tiempo intentando adivinar // y hasta qué punto esto me irrita // porque siento que algo no funciona 

no soy apasionado y me siento extranjero

no llego a comprender // me digo claramente que no comprendo // entonces asimilo // rumio // me expreso con grandes refuerzos de lugares comunes // me aficiono por van-goh // admiro a Picasso // me vuelvo loco por el mobiliario geométrico de la última década y // evolucionado como soy // aproveché la masacre de los patios // ayudé a estrangular el sol // a echarlo de nuestras casas // y en el pequeño rincón de mi pequeño cuarto moderno de techo bajo // abrí una revista de arqueología // el torbellino el torbellino // una agitación con la voz grave // un malestar // se cierne // se vuelve dolor de cabeza // luego se ensancha como una hecatombe y va a engullir mis libros // eso es el universalismo // la objetividad y // no sé que otro motivación de las culturas // cubiertas de ridículo sólo porque me siento acosado por un mal desconocido // no es el mal de la duda // todavía no dudo -ignoro- // Sufro en mi cuerpo // el torbellino acaba de velar mi mirada // mi familia me huye // luego la calle // polivalente // me juega malas pasadas // me confeccionó un cuerpo de espejismo

en su presencia respondo con una nadería 

la veo sin verla // me veo sin verme // porque soy espejismo que solo existe por el otro

me sorprendo hablando de existencia y me digo // caramba qué es lo que puede querer decir eso // porque esa palabra estoy seguro de haberla pensado //  cómo es que entonces la formulé // puedo proponer tan sólo que hay probablemente // un lenguaje que carece de sentido // que empleo porque concuerda con el espejismo donde chapoteo

pero no reflexionemos sobre esta palabra // espejismo // estos son los hechos // estoy agotado // pierdo la paciencia // porque me digo que no hice mas que sufrir hasta entonces // ahora bien estoy cansado de sufrir // siento que comienzo a reaccionar // contra quién // contra qué // eso no lo sé todavía // pero lo que sé no es banal // lo que sé es esencial // y de una gravedad que les haría morir

es el diálogo con los míos // el diálogo con esas murallas que rodean mi ciudad // el diálogo con esos muertos // sí // sidi abdalá ben jassun no era charlatán // saben acaso lo hizo // armó a sidi el ayachi con su espada y le dijo // ve a echar a los portugueses 

el espejismo impide que este diálogo se realice // si había que detenerse en eso

-continuará-
__________
(*) Tomado de la antología 'Diwan africano. Poetas de expresión francesa'. Introducción, traducción, prólogo y notas de Rogelio Martínez Furé. Editorial Arte y Literatura, Ciudad de La Habana (Cuba) 1988

sábado, 6 de octubre de 2012

Abdelkebir Khatibi (*): Sacudiendo su cachimba -y C- (1)


¿De qué compite un pueblo con otro?
Acaudalado, el pueblo se entierra,
todo él, bajo el fango del dinero.
Empobrecido, el pueblo camina,
todo él, sangrando de su cuerpo.

Avasallar es apostar sus postreras armas.
Menospreciar es turbarse del propio horror.
Humillar es deleitarse de su desatino.

Yo te confirmo esta certeza, con clara sencillez,
para que la lucha de clases redoble su furor.

Si ahora mismo los pueblos avanzan,
mas luego patinan en la ignorancia.
Si hogaño se alternan en su desorden,
mañana se unen a virtudes constantes.

Y te muestro la diferencia para siempre
y añado así a tu harpa una vibrante cuerda.
Enuncio tu ebriedad signo tras signo.
Te enseño el placer que no es culpable.

Si todos los pueblos oprimidos cogieran las armas
bailarían orgullosos sobre el enemigo de clase;
pero 'orgulloso' es palabra para casar una frase.

No cedas a la ágil crueldad de mi lenguaje
a cada paso vacila entre el espejo doble.
Teje estera que atruena en arena vibrátil.


(1) Título nuestro. Versión libre a partir de una traducción de Rogelio Martínez Furé. Fragmento del poema 'Le lutteur de classe a la maniere taoiste-Poéme' (París, Éds. Sindbab, 1976. Coll. La bibliothèque arabe)

viernes, 5 de octubre de 2012

Abdelkebir Khatibi: Sacudiendo su cachimba -B- (1)


Tu no tiene ni alma, ni corazón, ni cuerpo.
Ambas tres categorías huecas y estériles.
Si uso la palabra cuerpo es de odio al alma.
Y si utilizo así mismo la palabra corazón
es para medir la sangre del pensamiento.

Esto no es un simple juego de palabras.
Piensa en las vueltas del lenguaje doble.

Veamos: ¿cómo jerarquizar tu cuerpo?
Sobre él, decidido, traza un círculo volátil,
el ritmo mas justo rechaza diestra y siniestra,
la simetría mas atrayente destruye todo centro.

Desplaza tu cuerpo en el placer del otro
y aglutina en tu danza el soplo de los astros.

Sin centro, sin derecha ni siniestra,
¿será tu cuerpo libremente huérfano?,
¿danzarás en la punta del pie sin vacilar?

Medita pues en la amarga prueba que te revelo
y si el tema no llega a tu corazón ensangrentado,
¿qué te hará falta además pobre insensato?

Arráncate, de cuajo, ya, de tu disfrute íntimo.
...


(1) Título nuestro. Versión libre. Fragmento del poema 'Le lutteur de classe a la maniere taoiste-Poéme' (París, Éds. Sindbab, 1976. Coll. La bibliothèque arabe)

martes, 2 de octubre de 2012

Abdelkebir Khatibi (*): Sacudiendo su cachimba -A- (1)


 Sacudiendo su cachimba el viejo pescador dijo:

-Ningún recreo te será cedido viajero ignoto. 

Signos que aquí te han extraviado son mera ebriedad.

Solo es un falso espejo la belleza que te aparta.

Retírate de ese espejo antes de que te quiebre.

Y sepárate del origen mismo de tu infancia.

Deja el espejo nómada, deserta tu mismo nombre.




Mientras mas se camina por esos mundos de dios
mas y mas ve escindida la señal del horizonte;
mas engendradora de carcajadas es la muerte.

A cada paso una nueva sombra de ti se adueña.

Piensas vivir cuando aun revoloteas en tu espejo
y yo, eterno estable, me asemejo gaviota de arena.

Los viajeros van pasando entre firmamento y tierra.
¿Ignoran acaso que el yermo es una verdad huérfana?

Derivar, conducir, la verdad en su propio desierto,
no hay duda, es la ley primordial de la equivocación.

El mar te arrojó hasta mi viajero desconocido,
deja ya tus restos, y sigue sin mas tu andadura.

¡Nada pido, salam aleikum, alabado sea dios!
...

(*) http://es.wikipedia.org/wiki/Abdelkebir_Khatibi


(1) Versión. Título nuestro. Fragmento del poema 'Le lutteur de classe a la maniere taoiste-Poéme' (París, Éds. Sindbab, 1976. Coll. La bibliothèque arabe)
.
Foto: El autor

viernes, 28 de septiembre de 2012

El devenir (*) según A. Jatibi (Khatibi) (1)




Los arbolitos proyectan sus frágiles sombras
entremezcladas con fogonazos estelares,
esperanza de una luminosa alternativa
al siniestro y cruel porvenir de la intemperie.

Y no, no se prolongan cual miedo de niño
sino que su danza crepuscular, hoja muerta,
construye geometrías de tiempo perenne.
¡Ah! y mi acto es azagaya contra las tinieblas.

__________

(*) Versión libre

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Abdelkebir_Khatibi

jueves, 27 de septiembre de 2012

27 de septiembre de 1975 (*) con versos de Jatibi (Khatibi) (1)



"De pie, en la calle", abierta a mi sangre envejecida,
"el hombre", varón sin tacha, "primero en la palabra".

Hoy "la calle se abre a mi sangre" envejecida,
"alarga sus raíces" de antaño hasta mi alcoba.
Me llega su sangre, sus dolores, "sus tumbas":
su mes, su fecha de veintisiete de septiembre,
sus treinta y siete años de memoria resistente.
Y no, no es para llorar sobre los cinco féretros
sino para apretar las manos en un puño de rabia
con voluntad política hoy de golpear la represión.

"Lo invisible, / lo irreductible de las calles" de España,
todas ellas repletas de indignadas muchedumbres,
es esa avalancha, portavoz del pueblo combativo,
"piedra", "puerta" abierta, "vuelo en la noche que gira",
una inundación de corazones dispuestos a latir.
Y no, no son silencios de inocentes corderillos,
ni mayorías mudas resignándose al sacrificio,
sino "agudas geometrías" con voluntad de filo.

"De pie, en la calle", abierta a mi sangre envejecida,
"el hombre", varón sin tacha, "primero en la palabra".

____
(*) http://www.frap.es/FRAP/27%20septiembre%20Hoyo.pdf
(*) http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%9Altimas_ejecuciones_del_franquismo
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Abdelkebir_Khatibi

martes, 3 de julio de 2012

Se presentó la traducción de Chukri en Tanger


01/07/2012

Texto: Abdelkhalak Najmi- Tánger

El pasado sábado 30 de junio tuvo lugar en la librería des Colonnes de Tánger, la presentación del libro inédito en español del escritor marroquí Mohamed Chukri 'Paul Bowles, el recluso de Tánger'. El acto contó con la participación del escritor español residente en Marruecos, Juan Goytisolo, la traductora de la obra, Rajae Boumedian El Metni, así como la directora del Instituto Cervantes de Tánger, Cecilia Fernández, el cónsul general de España en Tánger, Arturo Reig Tapia y representantes del mundo del arte, la cultura y la literatura.

Durante la presentación, la traductora Rajae Boumedian empezó destacando las dificultades y obstáculos que tuvo que afrontar para editar este libro, inédito hasta aquel entonces en español. “Todo el mundo me decía: no hay trato con los herederos, no firman, no hacen nada, no pierdas tu tiempo, mientras yo seguía con la traducción del libro.” Así después de mucho ir y venir a Marruecos finalmente consiguió la autorización del hermano de Chukri, Abdelaziz.

La traductora también habló de las dificultades para buscar un editor y que la tarea no fue fácil sobre todo ya que ella no es una traductora consagrada y no tiene un renombre en el mundo literarario salvo algunas colaboraciones en algunas revistas y periódicos españoles. Sobre todo tal como está la situación económica en España “nadie da un duro a una novata como yo” añadió Rajae.

El editor Miguel Lázaro Garcia de la editorial Cabaret-Voltaire, por su parte, afirmó que él llevaba más de cinco años buscando alguna manera para editar este libro pero era imposible ya que intentó varias veces “Hace cinco años consulté al Cervantes, sabéis algo sobre la obra de Chukri y me contestaban imposible varias editoriales lo intentaron pero no lo consiguieron.” 

Por su parte, Juan Goytisolo que llegó una una hora más o menos de retraso al acto debido a una confusión con los organizadores, empezó hablando de la obra de Chukri inmediatamente después de pedir disculpas al público presente: “gracias a ustedes y perdón por el retraso”. Y continuó: “El libro de Chukri tiene un interés por los retratos, está muy bien el retrato que hace del músico Brion Gysin fue de todos los norteamericanos que vivían en Tánger, el que más cerca vivía de los marroquíes, de hecho aprendió la 'darija' dialecto marroquí”.

Juan Goytisolo aprovecho la ocasión para habla del ajuste de cuentas que tenia Mohamed Chukri con su padre literario Paul Bowles por razones económicas: “me parece hay una cierta injusticia, aunque me parece importantísimo dar el punto de vista de un marroquí pobre en un grupo de norteamericanos que vivian aquí y consideran Tánger como un paraíso y no se daban cuenta cómo vivía la gente aquí,” Sobre la obra afirmó el escritor español: “El libro me parece interesantísimo”.

Juan Goytisolo insistió al editor para que no traduzca la obra maestra de Chukri al español como 'El pan desnudo' como siempre se ha editado en español lo que para el escritor no significa nada en español sino 'El pan a secas': “Usted que es el editor no traduzca por favor 'El pan desnudo', traduzca 'El pan a secas'. El pan desnudo suena muy mal al oído y no quiere decir nada" y bromeó con el editor "si usted traduce El pan desnudo tal cual, usted perpetúa el crimen contra la lengua española”.

El coloquio se clausuró con una frase de Rajae Boumediane el Metni: “Yo empecé el libro con una ilusión a medida que iba traduciendo el libro pues eran deseos y cuando lo terminé era una desilusión para mí, pero ahora que veo el resultado, la agitación de diez años es una satisfacción y es una recompensa”. La traductora también afirmó que va a traducir además de 'El Pan desnudo o el Pan a secas', otra obra de Chukri titulada 'Jean Genet en Tánger', el año que viene. 

La obra fue editada por la editorial Cabaret Voltaire por primera vez en lengua española y fue traducida por la marroquí Rajae Boumediane El Metni y cuyo prólogo fue escrito por Juan Goytisolo. El libro es un fiel testimonio, íntimo y revelador de las vivencia más oscuras de Paul Bowles en Tánger, de su relación con su esposa Jane, de su sexualidad, de su miedo de la muerte, de su relación con los miembros de la 'Beat Generation'... Todo un cúmulo de historias y anécdotas. En una extensa entrevista reconoce el propio Chukri: “Con mi libro sobre Paul Bowles, habré matado a mi segundo padre. Basta ya de matar padres”. 


(*) Foto: Mohamed Chukri

miércoles, 23 de mayo de 2012

Chukri mata a su padre literario Paul Bowles



Chukri, “el mirlo blanco de Tánger” mata a su padre 

literario en 'Paul Bowles, el recluso de Tánger'.

Han pasado casi nueve años desde la muerte de Mohamed Chukri (15 de noviembre de 2003). Nueve años sin que se publique absolutamente nada del autor de El pan desnudo. Con la publicación de la obra inédita: Paul Bowles, el recluso de Tánger, Cabaret Voltaire (Barcelona) rescata del olvido al “mirlo blanco de Tánger”.

Chukri consagra su libro Paul Bowles, el recluso de Tánger para elucidar un misterio: la pareja paradoxal formada por Paul Bowles, el escritor americano más célebre en Tánger y Jane, la “genio incomprendida”, que quedó anulada por su marido y fue presa de continuas depresiones. 

El libro habla de Paul Bowles en Tánger, de su relación con su esposa Jane, de su sexualidad, de su miedo de la muerte, de su relación con los miembros de la Beat Generation... Todo un cúmulo de historias y anécdotas que Chukri recrea a través de las vivencias cotidianas que tuvo personalmente con él, a través de sus amigos y de los amigos literarios.

El libro es una aproximación íntima al escritor, pero no es siempre muy servicial y complaciente. Está cargado de emociones, de aseveraciones y de duros juicios que Chukriemite contra su mentor y padre literario.

Paul Bowles, el recluso de Tánger, no se parece en nada a los dos libros de Chukri Jean Genet en Tánger y Tennessee Williams en Tánger. El libro, en su versión árabe, provocó un gran revuelo. Pero cualquier lector fiel a la lectura de Chukri, no se extrañaría de la audacia analítica del autor, tiene que estar acostumbrado.

En este sentido y durante la presentación del libro en la Sala Beckett de Tánger (13 de febrero de 1997) quedó palpable y reveladora la actitud de Chukri hacia su mentor literario. El mismo Chukri contestó a todos los que le acusaron de haber pretendido saldar las cuentas con Bowles: “¿Por qué no? Sí, quería saldar mis cuentas con Bowles porque es un racista, un tacaño, un hipócrita y un ladrón. Aún Más, Bowles es un vampiro”.

Con estas polémicas declaraciones, Chukri sembró la tempestad en el entorno literario e intelectual y terminó por hacer partícipes a todos sus lectores presentando a Bowlesante un tribunal muy peculiar, un tribunal formado por los lectores.

Pero a pesar de las emociones tormentosas que inundan en el libro, la obra tiene una 
importancia bastante particular. El lector no puede permanecer indiferente ante las afirmaciones del autor.

Chukri lo demuestra y lo prueba todo a través de una serie de documentación, aparentemente, real. Y con el firme propósito de dar crédito a la veracidad de sus afirmaciones, Chukri cita textualmente extractos de cartas personales de Paul Bowles y de Jane.

Chukri habla de la producción literaria de Bowles tras haber leído sus libros y para enfatizar sus palabras, recurre al conjunto de su obra en la cual sus héroes están destinados a tener un final cruel.

Este tipo de resultados pone en tela de juicio, según las palabras de Chukri, el deseo de Bowles de vengarse de la existencia humana.

Pero, de vez en cuando Chukri se olvida de Bowles para hablar de sí mismo, de sus amigos, del techo de su casa o de su perroJuba. 

Chukri se deshizo de su padre en El pan desnudo y para saldar cuentas pendientes acusó, juzgó, condenó y mató a su padre literario, Paul Bowles.

En una extensa entrevista reconoce: “Con mi libro sobre Paul Bowles, habré matado a mi segundo padre. Basta ya de matar padres”.

Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos de Chukri por conocer la verdadera razón de la presencia de Bowles enMarruecos, termina el libro sin encontrar una respuesta convincente. Chukri está seguro de una sola cosa: Bowlesquiere Marruecos pero no quiere a los marroquíes. Quiere elMarruecos de los años treinta porque persiste en él una visión colonialista.

La problemática del por qué Bowles eligió Marruecos como destino de su residencia quedó y quedará planteada pero un libro de 216 páginas no consiguió contestar. Fue, sin lugar a dudas, el secreto mejor guardado de Bowles, su enigma igual que el enigma de Tánger que lo acogió hasta su muerte en 1999.

Tánger fue la confidente de Bowles, pero quién sabe si la ciudad seguirá guardando su valioso secreto o acabará por desvelarlo y entregar la llave a los curiosos.

Rajae Boumediane El Metn

Traductora de 'Paul Bowles, el recluso de Tánger'


jueves, 2 de diciembre de 2010

José Mª Amigo Zamorano: Ben Okri entre esperanza y desesperanción

De nuevo otra relectura. En este caso la novela del nigeriano Ben Okri ‘La carretera hambrienta’, editada por Espasa Calpe en 1994. Traducción de José Luis López Muñoz. La obra obtuvo el prestigioso premio de las letras británicas Booker.

¿De qué trata esta narración? De la vida de un abiku. Y más de uno preguntaréis, ¿qué es un abiku?: En las leyendas africanas los abikus son niños-espíritus que, al parirlos sus madres, no han roto por completo sus vínculos con el mundo idílico de donde se cree que proceden y ansían retornar a él. Los progenitores, por tanto, viven en una continua zozobra ante el peligro de perderlos de nuevo.

En este caso, es la lucha del niño abiku Azaro entre los cantos de sirena del mundo inmaterial y paradisíaco original y el mundo real de sus padres con sus alegrías y tristezas. Más tristezas que alegrías, más penalidades, necesidades, hambrunas, violencias, brutalidades… que regocijos. Ese combate se mantiene entre el anhelo de huir de lo que le rodea como calor insoportable, inundaciones, lluvias torrenciales, destrucción de bosques, trabajos mal remunerados, insectos picadores, cucarachas, serpientes, matonismo político, egoísmos, hedores, basuras y demás fealdades y la realidad de los sacrificios que por él realizan sus padres con su riada de fiestas, ternuras, abrazos, amor, amistad, belleza, regalos… En esa lid lo último citado puede más que esos manantiales de aguas puras, esas músicas celestiales, esos oasis donde reina eterna la primavera cubierta de perfumes, señuelos todos con que quieren obligarlo a irse de sus padres, del mundo de los vivos. Triunfa por tanto la tierra, el hombre, frente a los dioses.

La novela está narrada desde el punto de vista del niño, del abiku, quien, como tal, ve más que las personas del mundo de los vivos y se introduce en el espíritu de otros seres que, aunque se disfracen de mil formas humanas, él descubre que son de otro espacio y tiempo. Así, según bailan en el bar de Madame Koto (un personaje de la obra que comentamos) diferencia claramente a los humanos de los otros pues ve que, debajo de sus máscaras, por ejemplo de los pies, hay en realidad pezuñas de caballo o de yegua, uñas de gato, garras de tigre, ojos de víboras, patas de gallo…

A veces, esos seres tiene un poder de atracción tal que le llevan hasta el centro de sus maldades en sueños que son pesadillas horribles y de las que solo sale liberado por el recuerdo o caricia de sus padres.

La novela narra, sin duda, en muchas de esas pesadillas o sueños, leyendas africanas. Nosotros, que no somos especialistas en leyendas africanas, hemos hallado alguna de ellas que ya aparece, por ejemplo, en ‘El bebedor de vino de palma’ del también nigeriano Amos Tutuola. Por cierto, se bebe mucho más vino de palma en esta novela que en la de Tutuola.

Pero aparte del relato, y ya para terminar, el autor nos viene a dar una visión de Nigeria, de África, del mundo, como un abiku que nace y muere continuamente. Y aun doliéndose con el sufrimiento de los hombres, del Hombre con mayúscula en general, y de los más humildes en particular, tiene que dejar que la vida continúe. No le queda más remedio, si quiere reflejar la verdad de lo que ve. De todas las maneras la vida seguirá fluyendo. Y continuará así eternamente entre esperanza y desesperación, en un fatal tira y afloja. Según hemos querido desprender de su relectura. Alá, Dios o Jehová nos perdone si nuestro desprendimiento es erróneo.

 

lunes, 30 de noviembre de 2009

Jacques Rabemananjara (+): Isla de sílabas ardientes (@)

tïtulo: Antsa (*)


¡Isla!
¡Isla de sílabas ardientes,
nunca, jamás, tu nombre
fue más amado por mi alma!
¡Isla,
ni fue más dulce en mi corazón!
Isla de sílabas ardientes,
¡Madagascar!
-
¡Qué sonoridad, qué eco!
Todas, todas las sílabas
se deshacen en mi boca:
como miel de claras estaciones
en el misterio de tus bosques.
¡Madagascar!
-
Muerde la carne virgen y roja
con el ansiado recogimiento
de agonizante con dientes luminosos,
¡Madagascar!
-
Una provisión de inocencia
en mi tuétano de hambriento,
me echaré en tu seno con el ímpetu
del más ardoroso de tus amantes,
del más seguro, del más fiel,
¡Madagascar!
-
Qué importa el ulular de las lechuzas,
y el vuelo rasante y bajo
de los asustados buhos bajo la parhilera
de la casa incendiada ¡oh las raposas,
que lamen
su piel pestilente a sangre de pollos,
a sangre nimbada de flamencos rosas!
Nosotros, los alucinados del azur,
hurgamos apasionadamente todo el eterno azul de la nube,
¡Madagascar!
-
La cabeza mirando al alba naciente,
un pie sobre el ombligo de occidente,
y el tirso
asentado en el corazón desnudo del Sur
yo bailaré, si, yo bailaré, oh querida,
bailaré para ti la danza-relámpago
de los cazadores de reptiles
¡Madagascar!
-
¡Y arrojaré mi risa mística
sobre la faz lívida del Mediodía!
¡Lanzaré a la cara de las estrellas
la transparencia de mi sangre!
Verteré el esplendor de tu nobleza
sobre la recia nuca del Universo,
¡Madagascar!
-
Una palabra,
¡Isla!
¡Una sola palabra!
La palabra que corta del silencio
el bramante apretado a tu cuello.
-
¡La palabra rasga bandas
del cadáver transfigurado!
En el vientre de la madre
el embrión saltará.
En las entrañas de las rocas
bailarán los cadáveres.
Y el hombre y la mujer,
y los muertos y los vivos,
y el animal y la planta,
vuelven a hallarse todos, jadeantes,
en el bosquecillo de la magia,
allá, en el centro de la alegría,
una palabra,
Isla.
¡Solo una palabra!
-
La palabra de la edad de oro.
La palabra acerca del diluvio.
¡La palabra que hace girar
al globo sobre si mismo!
¡La furia de la lucha!
¡El grito de la victoria!
¡El estandarte de la paz!
-
¡Una palabra, Isla,
y te estremeces!
¡Un nombre, Isla,
y brincas,
galopadora océanica!
-
¡La palabra de nuestros anhelos!
¡La palabra de nuestra cadena!
¡La palabra de nuestro duelo!
Resplandece
en las lágrimas de las viudas,
en las lágrimas de las madres
y de los arrogantes huérfanos.
Germina
con la flor de las sepulturas,
con los insubordinados
y el orgullo de los cautivos.
-
Isla de mis Antepasados,
esta palabra es mi saludo.
Esta palabra es mi mensaje.
¡La palabra crujiendo al viento
sobre la más alta eminencia!
Una palabra.
Del medio de la cumbre
un papangue (1) ebrio cae,
y silba
al oido de los cuatro puntos cardinales:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!

(Versión libre de Iswe Letu)

__________

(+) Poeta malgache nacido en Maroantsetra en 1913, población que pertenece a la etnia betsimisaraka. Al explotar la rebelión del pueblo de Madagascar en 1947 contra la opresión y explotación colonialista francesa, que costó al pueblo de la isla africana 90.000 víctimas -todas puestas en la cuenta de la muy democrática y fraternal Francia- fue acusado de tomar parte en el movimiento independentista y condenado a muerte. Fue vejado, torturado y... y después se le conmutó esa pena por la de cadena perpetua. Al final fue liberado. Más tarde obtenida la independencia fue nombrado Ministro de Estado para Asuntos Exteriores. Ha publicado numerosas obras. Ver en la red.

(*) Explica Édouard Éliet que esta palabra, Antsa, quiere decir homenaje al soberano. Este poema es un canto a la libertad que el poeta escribió en la cárcel en 1947 cuando esperaba que la pena de muerte, a la que había sido condenado, se cumpliera. Es una larguísima poesía de más de seiscientos versos blancos partida en dos: la primera parte tiene como tema Madagascar y la segunda la libertad.

(1) Según Édouard Éliet, águila real, símbolo de la dinastia malgache; también un ave que representa la gloria y la libertad.

(@) El Título se lo hemos puesto nosotros

viernes, 20 de noviembre de 2009

Iswe Letu: Okonkwo, arquetipo de una época

Iswe Letu: Okonkwo, un arquetipo de una época


Para comentar la novela del nigeriano Chinua Achebe, rotulada 'Things fall apart' (Todo se derrumba) de 1958 y editada por Ediciones Alfaguara en 1986, hoy, que estamos a finales de noviembre del 2009, día soleado y con una temperatura tan cálida que es impropia de estas fechas tan avanzadas del otoño, es quizás un momento muy conveniente.
Lo decimos porque si el cambio climático, del que tanto se comenta, se confirmara, el sistema de vida que llevamos se derrumbaría y muy probablemente la búsqueda de agua sería una ocupación cotidiana y angustiosa; los conflictos por la tenencia de manantiales ocuparían las primeras planas de los diarios; y los debates en los medios de comunión de masas y en el parlamento de la España monárquica, heredera de una dictadura fascista, se llevarían una parte importante del tiempo, siendo los representantes políticos de los aguatenientes los que llevarían la voz cantante.
Ante ese hipotético derrumbe en esta parte del mundo, los hados no lo quieran, los seres humanos se verían concernidos a tomar posturas ante los nuevos retos que esta situación les enfrentaría y no todos acertarían en el remedio.
En 'Todo se derrumba' el cambio de clima es político ante la invasión de los colonialistas. A veces, muchas veces, esa invasión es incruenta al principio y se nota sólo en la presencia de la vanguardia de esos imperialistas: las religiones foráneas cristianas. Su labor encuentra resistencias, en ocasiones difíciles de salvar; en otras halla terreno abonado por las injusticias que se dan en el lugar donde penetran. Cuando descubren estas organizaciones reaccionarias un terreno propicio lo cultivan con esmero, lo miman. Porque las iglesias, como toda organización humana, explora el terreno antes para averiguar los fallos, las grietas, el punto débil del lugar, atacando por consiguiente por ese flanco. Si no lo encuentran, se retiran.
Al principio su táctica es de mansedumbre, cual mosquitas muertas se muestran, como... si estuvieran sin estar. Luego, ya establecidas, se vuelven intolerantes, injuriosas, dictatoriales.
Así, en esta novela, de una manera casi impercetible (de ahí la maestría del autor) le van segando la hierba a las creencias paganas de las aldeas de Nigeria. Y más tarde, cuando ciertos habitantes quieren rebelarse contra imposiciones e injusticias el clan ya no responde como un solo hombre. ¿Por qué? Pues porque hay individuos que se han pasado al invasor con armas y bagajes. Y si, es cierto, son aun mayoría. Todavía. Incluso se levantan y luchan, pero se dan cuenta, enseguida, sufriéndolo en propias carnes, que la tal religión mansa, tierna, comprensiva... de la que se rieron al principio consintiendo, como lo consintieron, que edificara sus casas no dándole importancia, tiene detrás sus cancerberos que guardan sus espaldas: tropas, leyes, jueces... que reprimen, apalean, juzgan y encarcelan. O, simplemente, los ahorcan sin mas. O incluso entran en una aldea y matan a todos los habitantes en represalia por algo. Son así de brutales los invasores.
Estos hechos enfurecen a los ancestros, que se agitan alarmados en las tumbas. Los dioses de las aldeas están intranquilos y los dioses personales, con la rabia en su ser, no dejan dormir tranquilos a los hombres. Los incitan. Los azuzan...
Hay que plantar cara al invasor. Se exige una respuesta contundente que... solo el personaje la lleva a cabo. Se encuentra aislado. Ni los amigos lo siguen. Y menos el clan, claro. Todo se le ha derrumbado. Ya no tiene nada que hacer en este mundo.
El autor, con una visión autóctona de Nigeria y no con el sello unilateral del intelectual colonialista, se da cuenta de que la acción del invasor inglés, su política, su ideología, sus religiones, han hecho mella, desgraciadamente, en una parte de la sociedad africana, concretamente en Nigeria (*), e influye, no cabe duda, en los comportamientos de las gentes. Ya no es el clan todo. Han calado esa creencias foráneas.
Sin embargo, aquí, de lo que se trata, sobre todo, es de resaltar la impotencia de la sociedad, representada en el personaje principal, Okonkwo, ante este cúmulo de situaciones nuevas, ante estas cataratas de injusticias que comete el invasor. De modo que, como decíamos más arriba, es un inútil ante ese estado de cosas.
Si decimos que es una pequeña obra maestra, es como si no dijéramos nada. Pero, efectivamente, en pocas páginas (no llega a 200) retrata a todo un personaje con su radical machismo propio de una sociedad rural, elevándolo a arquetipo de una época, analiza las creencias paganas y las compara con las del invasor, sin que salgan muy bien paradas ambas.
Para captar todos sus matices habría que leerla. Hagan ustedes lo que quieran.
__________
(*) El padre de Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura de Nigeria, por ejemplo, era pastor protestante

miércoles, 12 de agosto de 2009

Buchi Emecheta: Kehinde

Título: Kehinde
Autora: Buchi Emecheta
Editorial: Ediciones del Bronce

(Ahora ha sido reeditada por la editorial Belacqua)

Pensando en el final de Kehinde nos acordamos de un poema muy muy cortito del poeta vasco Karmelo Iribarren: 'Llegar al fin / hasta la puerta / de tu casa, / entrar, / echar todas las cerraduras, / y, como quien saborea / el sabor de la venganza, / decirlo: "ahí / os quedáis, / hijosdeputa". Una respuesta sin duda hacia las hijoputeces del mundo.
Así Kehinde, la protagonista de esta novela, quien tras casi 20 años de estancia en Londres tiene que volver a Lagos (Nigeria), de donde es oriunda, pues su marido, también nigeriano, regresó antes que ella y apenas le dice nada de lo que hace allí.

Lo que encuentra en su tierra natal es una situación que, siendo normal, a ella le resulta ya difícil de aguantar. Empezando por el insoportable olor de las basuras. Y siguiendo porque su esposo se ha hecho polígamo, tiene un nuevo hijo y va del segundo con una nueva mujer. Esto último la enfurece, acordándose de que él, precisamente, la empujó a abortar en la capital inglesa cuando quedó preñada del tercer hijo. Y ahora lleva camino de dos...
Su pareja se le vuelve un desconocido.
Para más inri la marginan, la desprecian, tanto que hasta es menospreciada por la sirvienta; para agravar más su situación... se aburre de no hacer nada y para colmo de males no encuentra trabajo en Lagos.

De modo que se ve abocada a volver a la ciudad del Támesis. Afortunadamente tiene su casa que no vendió. Allí rehace su vida. Estudia sociología. Y, cuando uno de sus dos hijos viene de Lagos a visitarla, la sorprende jodiendo con uno de los inquilinos. Se lo reprocha diciéndole a su madre que debe echar a ese novio de casa. Le contesta al hijo que en su morada está quien ella quiere, que su padre tiene una nueva mujer y el hijo no le ha dicho nada. El vástago, su vástago, le echa en cara que no se acuerde de su marido que está allí, en Lagos, sin trabajo; él, si él, su padre, que lo ha enviado para que se haga cargo de la casa, la ponga a su nombre, estudie y defienda a su madre.
Kehinde mira a su hijo, alaba su intención de defenderla, añadiéndole, sin embargo, que ella sabe defenderse sola; en cuanto a la casa... ¡ah la casa!... es suya, ella paga la hipoteca y, algún día, quizás, sea de su hijo.
Este se marcha enfadado, mientras ella bebe te con fruicción y sonríe como diciendo para su coleto: 'ahí os quedáís olores nauseabundos, poligamias, desprecios, corrupción, machismo...'
Y es que, con 40 años, en Nigeria, sería una vieja; en Inglaterra tiene, aun, mucha vida por delante.

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Como se ve, en el choque de culturas triunfa la europea en ella, en él la africana. La novela trata de más cuestiones, pero ésta es la principal. Creemos que está un poco escorada hacia lo politicamente correcto: marginación de la mujer en Africa y una Europa engalanada con todo un rosario de derechos.
¡Ojo! No queremos decir que no sea cierto, pero también lo es que, Nigeria, es muy grande y ¡no digamos Africa!
No se entienda que negamos una realidad. En el caso de la escritora se da esa realidad. Es difícil no ver que la propia escritora, Buchi Emecheta, estudió sociología como la protagonista de la novela, que tuvo 5 o 6 hijos a los que cuidar y mantener. Y abandonada o separada del marido. Lo que intentamos expresar -otra cosa es que lo logremos- que el desarrollo de la trama nos ha parecido demasiado líneal la toma de conciencia de ella como individuo singular que debe caminar con paso propio. Parece, como diría un médico de una operación fácil, de libro.

En el relato, eso si, intercala asuntos interesantes, como, por ejemplo, las creencias arraigadas en torno a los gemelos; o acerca de dioses particulares o cri; o la visión, ciertamente enriquecedora para los que hemos vivido en un marco judeo cristiano, de padres y madres que no es necesario que sean dos, sino que ese rol puede llevarlo a cabo toda una comunidad, con lo que el protagonismo de los engendradores pierde fuelle.
Ante todo ello emerge el esquema de mujer occidentalizada.
Habría que ver en qué zonas la mujer está inferiorizada y sumisa, porque Nigeria, ya lo hemos dicho, es enorme.
Muchas veces depende de la religión. Suponemos que aquí, en este caso, la influencia de la religión es determinante tanto si es cristiana como musulmana.

Más cosas: la parte del aborto en el relato, es casi un grito contra el aborto; la liberación de la mujer es, cómo decirlo, la libertad de una mujer, no una cuestión social; el divorcio no es un derecho de dos, sino la obligada separación impulsada por uno: el marido, el hombre.

Por último decir que de todo lo que trata lo hace muy comedidamente. Incluso el sexo. Que, nos atrevemos a decir, nunca, jamás, es comedido. Y si muy bestial. En todas las razas. Ya lo dice el refrán (brutal, por cierto): 'cuando las ganas de joder aprieta, ni a los vivos, ni a las muertos, se respeta'.

En fin, merece que esta obra la lean, sobre todo, mujeres, pues mujer es la escritora y mujer la protagonista. Y tal vez saquen otra visión que la nuestra. De machos.

A pesar de todo, a pesar de alguna parte inverosímil (como la del jeque árabe y la limpiadora) nos ha gustado. Y más: nos ha enseñado.