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lunes, 20 de agosto de 2012

Mario Benedetti: Las palabras no gastadas (*)

Cuando, por la mañana, lee uno lindas palabras, grandes frases, deseos como esperanzas escritas y constata que todo sigue igual o peor que la mañana anterior, siente uno suyas las rimas de Mario Benedetti; esas tituladas 'Palabras' y que se cantaban o recitaban como el que lanzaba una piedra contra el sistema o un cóctel molotof hacia las fuerzas represivas. Tenían, y tienen, esa carga explosiva de invitar a la acción; están limpias de manoseo, cuajadas de programa reivindicativo contra la charla inútil del que se satisface con su propia verborrea cada vez que la aurora abre sus puertas a la luz; quiere hechos y no autocomplacencia; por supuesto, no le gustan a los que, firmando acuerdos claudicantes con la monarquía heredada del franquismo, repiten ahora república miles de veces tratando de lavar sus pecados. Por eso las ponemos hoy aquí hartos de palabras gastadas.

LAS PALABRAS



No me gaste las palabras 

No cambie el significado 
Mire que lo que yo quiero 
Lo tengo bastante claro.


Si usted habla de progreso 

Nada mas que por hablar 
Mire que todos sabemos 
Que adelante no es atrás.


Sí esta en contra de la violencia 

Pero nos apunta bien, 
Si la violencia va y vuelve 
No se me queje después.


Si usted pide garantías 

Solo para su corral 
Mire que el pueblo conoce 
Lo que hay que garantizar


No me gaste las palabras 

No cambie su significado 
Mire que lo que yo quiero 
Lo tengo bastante claro.


Si habla de paz pero tiene 

Costumbre de torturar 
Mire que hay para ese vicio 
Una cura radical.


Si escribe Reforma Agraria 

Pero solo en el papel 
Mire que si el pueblo avanza 
La tierra viene con él.


Si esta entregando el país 

Y habla de soberanía 
Quien va a dudar que Usted es 
SOBERANA PORQUERIA.


No me gaste las palabras 

No cambie su significado 
Mire que lo que yo quiero 
Lo tengo bastante claro.


No me ensucie las palabras 

No les quite su sabor 
Y límpiese bien la boca 
Si dice REVOLUCION. 

___________
(*) TÏTULO NUESTRO

jueves, 3 de mayo de 2012

'FRAP, una temporada en España' o memorias de una derrota


Libro: FRAP una temporada en España
Autor: Riccardo Gualino
Editorial: Amargord ediciones
Primera edición: 2010
Traducción: Matilde Muñoz

No conocimos a Riccardo Gualino. Ahora, con esta obra, nos hacemos una idea del personaje. Nació en Roma (Italia) el 27 de abril de 1941. En 1961 se traslada a España para trabajar y en 1962 se matricula en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid. Al año siguiente se integra en la organización del PCE dentro del ala pro-china y pro-albanesa y poco después sale de tal partido, entrando a formar parte del PCE(m-l). Es detenido con un tiro a bocajarro en la cara en el mes de marzo de 1965 permaneciendo en la cárcel hasta finales de 1968. Sale de prisión y vuelve a Italia  integrándose en el FRAP. Al poco tiempo regresa a España y es detenido, por breves periodos, en dos ocasiones. Publicó numerosos artículos en la prensa clandestina bajo el seudónimo de Mariano Alcántara.

El título de la obra, así, tal como aparece, nos invita a un camino que luego, leído, no es lo que imaginábamos. En realidad no trata del FRAP en su conjunto sino de Riccardo Gualino en particular. Ya en la contraportada, que no habíamos ojeado, se dice que son memorias. Las de él. Las de Riccardo. Y en ese sentido podríamos pensar que, siendo italiano, como es, se pasó una temporada en España metido en el FRAP. Y luego se fue. 

Aunque nosotros nos acercamos al libro pensando que tal vez se refería a lo fugaz, a lo efímero, a lo corto, de la actuación histórica del FRAP. Si bien intensa. Vino el FRAP y desapareció. Cual relámpago en cielo despejado. Claro, no para los actores que creían (o creiamos) en un firmamento borrascoso con gran tempestad y aparato eléctrico. Algo de esto trata el lbro. De pasada. 


-De que la tormenta solo estaba en la mente de los jóvenes revolucionarios de la organización -pensamos, nosotros, ahora, a toro pasado.

Sobre esto tenemos un poco que contar: conocimos a un militante del FRAP de Castilla y León; un verano de 1973 o 74 ¿? nos dijo que iban a emprender acciones armadas; preguntamos si estaban preparados; él nos contestó, muy convencido, que sí; era julio o agosto; en septiempre estaba detenido; para nuestra sorpresa; lo vimos en una foto por televisión; o sea que no estaba preparados.

Poco después una durísima represión, encarcelamientos, torturas, juicios sumarísimos y pelotones de ejecución el 27 de septiembre de 1975 destruyeron al FRAP. No le dio tiempo a enraizarse. Quedó su ejemplo. Si. Pero para una parte mínima del pueblo español. Los que si estaban preparados fueron los franquistas. Tenían la fuerza y masas para darles aire.

De lo anterior también trata Gualino. Reconoce la derrota de las fuerzas revolucionarias. Aquí en España. Y en el resto de Europa. Apela a las nuevas generaciones para que le den la vuelta a la tortilla. Lo dice consciente de que él hizo, entonces, lo que pudo para que la clase obrera y el pueblo triunfaran de la reacción. Pero no puso ser. Ya lo siente. Desde un postura de seguir adelante. No desde la pasividad. A pesar de que está enfermo. De la enfermedad de Crohn. Dicha enfermedad ha acompañado parte de su vida. De tal modo que -según él- 'hay un antes y un después desde que tenía 40 años'. Le ha costado 3 operaciones quirúrgicas, la estirpación del colon y parte del recto, varias hospitalizaciones, la perdida de uno ojo, de un riñón...

-En fin, un desastre. De vez en cuando estoy mejor y otras peor. El estado italiano me ha concedido la invalidez al 80%.

Si, conviene leer el libro. Sobre todo los jóvenes. Aunque -repetimos- el titulo engaña porque no es del FRAP, desde su nacimiento hasta la extinción, de lo que trata, sino de la visión parcial de un actor, relevante eso si, que se muestra en estado de casi heroismo. Sin olvidarse de su compañera Matilde Muñoz. También con cierto heroismo. Le dedica un capítulo a su compañera amada. No es lo que esperábamos. Pero bienvenido sea un granito de arena para el montoncito que fue el FRAP en la reciente Historia de España.

lunes, 21 de febrero de 2011

Sankara, un hombre rabiosamente honesto


Libro: El África de Thomas Sankara
Autor. Carlo Batá
Editorial: Txalaparta
Año: 2011

La mayor parte de los españoles sabemos poco de África. La asociamos a esclavos, niños desnutridos, moscas, pateras... pobreza por doquier. Y ahora, de pronto, nos encontramos con revueltas en Túnez, Egipto y otros países. Y, ante la visión de arrojo, valentía, decisión de estos africanos, nuestra percepción se derrumba. Mas aun costará tiempo que se vayan del todo los escombros; quedarán por ahí bien visibles; se dirá por ejemplo:

-Esos son árabes. Casi blancos. Mediterráneos al fin. Europeos del sur.

Sin embargo se introducirá en las personas, poco a poco, la idea de que si esto ha surgido es porque no todo en África eran hambres, niños con la barriga abultada etc., etc., etc., sino también hombres y mujeres que trabajan y piensan en como solucionar sus hambres, malnutriciones, enfermedades, analfabetismos, sequías... 

De vez en cuando, es cierto, veíamos sobresalir a algún africano v. gr.: a Kofi Annan, Secretario General de la ONU y pocos más sin darle importancia. Cuando Wole Soyinka, el nigeriano, ganó el Premio Nobel de literatura, oímos hablar a la envidia, por boca de un escritor español, ya muerto, muy leído por la derecha franquista, despreciando lo que ignoraba, según nos enseñó Machado (D. Antonio), diciendo algo así como:

-¡Qué mierda de premio! ¡Si nadie conoce a ese escritor!

En fin...

Para ayudarnos a conocer esa otra África: la de los emprendedores, revolucionarios, arrojados, decididos y valientes, la de los que han ido sembrando de ideas el desierto y la selva, las sabana y los valles, para desembocar en estas sublevaciones, está este libro cuyo título particulariza el continente africano: 'El Africa de Thomas Sankara'. ¿Quién es ese Sankara que el rótulo menciona? A lo largo de 213 páginas se nos va perfilando este personaje que 'nació el 21 de diciembre de 1949 en Yako, entre Kaya y Ouahigouya, en el reino mossi de Yatenga, en la parte septentrional de la colonia francesa del Alto Volta', que fue presidente de esa colonia, rebautizada por él como Burkina Faso o tierra de los hombres dignos u honestos.

El libro consta de 8 capítulos con un prólogo, una introducción, un epílogo y 6 anexos, que sirven para completar la mayor parte de los capítulos, escritos por personalidades italianas.

Cada página que pasamos leyéndolo nos acerca, un poco más, a este personaje, lo hace más interesante, hasta convertirlo en excepcional, gigantesco casi, por lo sencillo y humilde; y sobre todo porque no sucumbe a la desesperación, a la impotencia, ante la inmensidad de los problemas que tiene que salvar para avanzar con su pueblo en pos de la resolución de los mismos.

Nosotros sabíamos algo de él. Recordábamos lo que René Dumont, al principio del primer capítulo del libro 'En favor de África, yo acuso', decía: 'Alto Volta no es un país "en vías de desarrollo", sino un país "en vías de destrucción"; cita con asterisco que rezaba a pie de página: 'Título del informe enviado al jefe de Estado de Burkina Faso, Capitan Thomas Sankara, como recensión del estudio que nos había pedido'. Esto nos mostró la presencia de un hombre preocupadísimo por su patria y contradecía las opiniones vertidas por unos burkineses, que se decían marxistas leninistas, a los que conocimos en un campamento internacional en la sierra madrileña, hace años.

Aunque el libro de Carlo Batá no es una biografía personal de Sankara, sino una exposición de su pensamiento político, en el primer capítulo hace un repaso de sus peripecias vitales: infancia, paso por establecimientos escolares hasta ingresar en la carrera militar a los 17 años 'en la École Militaire Preparatoire de Kadiogo, única posibilidasd de seguir los estudios para un joven proveniente de familia no pudiente'. De allí lo trasladan a la Académie Militaire de Antsirabe, en Madagascar. Estando en la isla africana escribe en su diario: 'Un militar sin formación política no es más que un criminal en potencia'. A continuación pasa a Pau (Francia), a Rabat (Marruecos) para regresar a su patria en 1974 nombrándole jefe de una unidad en el conflicto entre Alto Volta y Malí. Y ya está casi en la cumbre pues le atorgan el mando de la división de paracaidistas del Centre National d'Entraînement Comandos de la ciudad de Pô donde conoce a Jerry Rawling que luego sería Presidente de Ghana. En 1981, tras ser ascendido a capitán, le mandan a la capital del estado y el presidente Saye Zerbo le nombra secretario de Estado para la Información. El gobierno en el que participa anula el derecho de huelga y detiene al secretario de la confederación sindical lo que provoca la dimisión de Sankara quien declara en la televisión: 

-No puedo contribuir a servir los intereses de una minoría.

'Lo detienen y encarcelan en Dèdougou donde le espera un  tribunal militar'. Los acontecimientos se precipitan: golpe de estado, derrocamiento del presidente, nombramiento de otro, Sankara recupera la libertad y es elegido jefe de gobierno.

Y es en el gobierno donde brilla con todo su esplendor, donde se agiganta su estatura solucionando problemas casi insolubles: el analfabetismo, la sequía, las enfermedades... la defensa del medio ambiente que en su país es vital, pues el desierto avanza y hay que pararle los pies 'reverdeciendo el desierto' que es casi como ponerle puertas al campo; desde ese puesto se ven con más claridad las necesidades del pueblo burkinés.

El de Sankara es un gobierno revolucionario que 'llegó al poder gracias a una alienza entre exponentes de la revuelta popular contra los gobiernos corruptos y un grupo de jóvenes militares coordinados por él'. Sabe que se debe a su pueblo y el 90% son campesinos indigentes 'arruinados por las tradiciones feudales y los restos del colonialismo, la inclemencia del clima y los privilegios de una ciudad voraz'. Este presidente rebelde está a favor del desarme mundial, de la independencia político-económica frente al imperialismo y el capitalismo. Es además el presidente más pobre del mundo, pues 'no podemos ser dirigentes ricos de un país pobre'. Lo que tiene es: 'unos libros, una motocicleta y una pequeña casa que sigue pagando a crédito'. Para demostrarlo es firme contra abusos y robos. Y cuando contempla en sanidad, o educación, por ejemplo, que el 80% del presupuesto se lo lleva el funcionariado, se pregunta: 

-¿De donde sacar el dinero para las reformas?... ¡Ah, mira, pues que se arrasquen los bolsillos esos prilegiados! La mayoría de mis paisanos no tiene de qué comer. Y el estómago no espera.

Y sacando de allí, de aquí y de acá consigue abastecer de agua y comida a los habitantes de su naciön: '10 litros de agua y 2 comidas para todos los burkineses'.

Pero para lograrlo ha tenido que abolir los privilegios de los jefes tradicionales y enfrentarse a la burguesía urbana, en el interior; y en el exterior enemistarse con las superpotencias, las multinacionales... Es decir: se ha granjeado muchos enemigos y poderosos. 

Si, es cierto que se han construido pequeños diques, acueductos, pozos; que se ha frenado el desierto, que se ha prohibido el corte abusivo de leña; que su capital ha creado un famoso festival de cine; y se han edificado muchas salas de cine; y escuelas, y hospitales; que se ha iniciado la construción de un ferrocarril para que llegue hasta las minas de manganeso, cosa que el Banco Mundial no quería. Como es cierto que no se ha conocido otro presidente como él que viaje en un turismo, que coma dos veces al día, que se abstenga de carne y bebidas multinacionales; presidente que lucha por las mujeres,  por no pagar la deuda externa, por la autodeterminación palestina, contra el aparheid sudafricano, contra la invasión soviética de Afganistán, y contra la invasión yanqui de Granada, a favor de la Nicaragua sandinista, de la revolución cubana, admirador del CHE... Todo eso es cierto. 

Mas los enemigos le han echado el ojo y se confabulan para pararle los pies. Los poderosos del mundo no podían dejar que su ejemplo se propagara. Y estaba escrito. El lo había vaticinado:

-No llegaré a viejo.

El 15 de octubre de 1987 era asesinado por un grupo de soldados a las órdenes de su compañero de gobierno y amigo Campoaré. De estos amigos está el infierno lleno. Por cierto, este traidor estaba casado con una hija de Félix Houphouët-Boigny.presidente de Costa de Marfil que fue un títere de Francia. Muy probablemente no estaría lejos del asesinato el colonialismo francés. Lo enterraron clandestinamente por miedo a la reacción popular. Que no se produjo. Y en el poder sigue este traidor que clausuró todos los planes, se compró un avión potente para sus traslados, cortando de ese modo la línea revolucionaria de ahorro. Pero la sangre derramada aun lo persigue: hoy mismo tenía que llegar a Abidjan en Costa de Marfil y las agencias informan que ha suprimido el viaje porque lo esperaban manifestantes protestando de su llegada con retratos de Sankara.

El libro plantea una cuestión -y con esto terminamos-: ¿Por qué no se levantó el pueblo burkinés protestando por su muerte?. Algo debió hacer mal en esos cuatro años. Pero el autor no responde a su pregunta. Si a otras muchas, de candente actualidad.

José Mª Anigo Zamorano


viernes, 26 de marzo de 2010

Canción de la lora proletaria (*)

.

(*) Canción popular, de ritmo alegre, muy cantada por los revolucionarios de Colombia y uno de los símbolos de la lucha guerrillera, de honda tradición y arraigo en aquel país.

-
Una vez vide una lora
y esa lora me decía:
¿tuavía los siguen jodiendo?
Yo le dije que tuavía.

Antón la lora me dijo:
¿Pa que se dejan joder?
Si se juntan pa peliala
naiden los va a detener.

Larai lai larai larai lai la

Y güena razón tenía
pos es la mera verdá
que cuando el pueblo se junta
naiden más lo explotará

Y asina como el maicito
hay que echarle agua y abono
también a los que nos joden
hay que echarles palo y plomo

Larai lai larai larai lai la

Y es que hasta los animales
tan cansaos de tanta jodas
y por esos los fusilan
como hicieron con la lora

Quizque por ser subversiva
y enseñar la gente a mal
por darnos malos consejos
cuando nos veía pasar

Larai lai larai larai lai la

Alguien que oyó los balazos
dijo que fue un militar
d'esos que l'están pagando
pa venirnos a matar.

Que la lora al verse herida
le gritó al uniformao:
Siendo que vusté es del pueblo
¿por qué está del otro lao?

Larai lai larai larai lai la

Y ya pa tiro e morirse
y ni un aliento tener
´dizque seguía repitiendo:
¿Pa qué se dejan joder?

Son vustedes los que han hecho
tu'eso que por ahí se ve.
Antón eso no es del rico
sino que so es de vusté.

Larai lai larai larai lai la

Deben de juntarse tuitos
obreros y campesinos
porque si quieren ser libres
pu'ahí es donde va el camino.

Con el proletario al frente
con el campesino al lao
con la guerrilla avanzando
y con el pueblo organizao.

Larai lai larai larai lai la

http://www.youtube.com/watch?v=nKT96M8Lz5M
___________
(Canción y texto aclaratorio tomados del libro 'Cantos de combate y vida'; ediciones JOVEN GUARDIA; JCE (M-L); C/ Arenal nº 1, 4º 1-28013, Madrid; el año de edición no lo vemos; aunque en lápiz aparece 'Irun 1986'; ignoramos si esa será una fecha correcta, pero podría ser aproximada, el lugar ya se lee que es Madrid)

domingo, 14 de marzo de 2010

Stalin, a los cincuenta y siete años de su muerte

Tomado de: http://www.pceml.info/

http://www.pceml.info/2010/03/14/57%c2%ba-stalin/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+pceml%2Fgeneral+%28PCE+%28m-l%29+-+%C3%9Altimas+Noticias%29
El 5 de marzo de 1953 murió Iosif Visariónovich Dzhugashvili, conocido mundialmente con el sobrenombre de Stalin. Su persona y su gestión política entre 1929, año en que se impuso sobre sus adversarios políticos, y el año de su fallecimiento, han merecido los peores calificativos. No ha quedado ni una sola parcela de su gobierno que no haya sido juzgada con los términos más duros y la más absoluta de las descalificaciones. Desde la ayuda a la España republicana durante la Guerra Civil hasta el Pacto Germano-Soviético, pasando por los planes quinquenales y la colectivización de la agricultura, todo es considerado como una política pérfida y criminal fruto de una personalidad sádica y paranoica. Desde la extrema derecha hasta el anarquismo, pasando por socialistas, trotskistas y liberales, difícilmente se encontrará un personaje histórico que concite el odio de sectores políticos tan diversos, unidos todos ellos en identificar a Hitler y Stalin bajo la etiqueta del totalitarismo, absurdo concepto teórico que sirve para amalgamar el fascismo y el comunismo y condenar al unísono dos sistemas políticos, económicos y sociales absolutamente antagónicos.

Convertidos en jueces, la mayoría de historiadores académicos, acompañados de la historiografía militante trotskista, interpretan la política de Stalin como una sucesión de crímenes, abominables represiones y traiciones al movimiento obrero, repitiendo libro tras libro las mismas cantinelas forjadas en los años de la Guerra Fría, ajenos a las aportaciones de historiadores como Grover Furr, Ludo Martens o Víctor Zemskov y a la documentación de los archivos soviéticos, que rebajan drásticamente las cifras de la represión de 1936-1938 y desmienten las elucubraciones fantásticas sobre la hambruna de Ucrania. Escribiendo al dictado de la burguesía y plagiándose unos a otros, estos historiadores con anteojeras son la antítesis de lo que debe ser un científico social, cuya primera obligación es atenerse a los datos objetivos

El estudio de cualquier período histórico nunca puede darse por cerrado; por el contrario, el análisis de nuevas fuentes documentales o el desarrollo de novedosos enfoques interpretativos cambia necesariamente nuestra visión del pasado, volviendo obsoletas o simplemente erróneas las interpretaciones sustentadas hasta ese momento. Un historiador que ignore los hechos objetivos para seguir manteniendo modelos que encajen con sus prejuicios ideológicos, deja de ser historiador para convertirse en un historietógrafo o, sencillamente, en un panfletista al estilo de Pío Moa o César Vidal.

Disponemos ya de un material lo suficientemente sólido que permite replantear la mayoría de juicios emitidos sobre Stalin e iniciar una nueva aproximación a su personalidad y a su acción política. La figura de Stalin no necesita hagiografías absurdas ni alabanzas desmesuradas. Se trata de algo tan sencillo como hacer historia de forma rigurosa y científica. Sin negar los errores, su política de planificación económica y colectivización agraria convirtió a la URSS en diez años en la segunda potencia industrial del mundo, erradicó el analfabetismo, y puso la base técnica y científica que permitió a la Unión Soviética vencer a la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. La victoria sobre Hitler, con el inmenso sacrificio de 27 millones de ciudadanos soviéticos muertos en la contienda, salvó al género humano de la barbarie fascista. Eso es una realidad y, sin duda, muy brillante.

Los millones de trabajadores que admiraban a Stalin en los años treinta, ¿estaban completamente manipulados y padecían una profunda ignorancia? ¿Alguien con un poco de sentido común puede creer que los habitantes de la URSS vivían aterrorizados y trabajaban únicamente por temor a la policía política? ¿Los comunistas gobernaban exclusivamente por la fuerza? Estas patrañas urdidas en su momento por Robert Conquest, difundidas con el generoso apoyo económico de la CIA por fundaciones pretendidamente culturales y repetidas en nuestro país por cuentistas como César Vidal, Pío Moa y Ricardo de la Cierva, sin olvidar a catedráticos con pedigrí académico, como Antonio Elorza, no solo pretenden difamar la figura de Stalin. Detrás de la satanización de Stalin hay un objetivo más ambicioso: la criminalización del comunismo. La burguesía libra una incasable guerra ideológica cuyo objetivo es desarmar política e ideológicamente a la clase obrera y apartarla de las posiciones revolucionarias, sembrando la confusión y la desorientación entre los trabajadores. Elementos fundamentales de esa estrategia son la identificación entre fascismo y comunismo y la representación de Stalin como un dictador sangriento.

Hoy se emplea habitualmente el término estalinista como un insulto, pero conviene no olvidar que esos estalinistas hoy tan denostados se enfrentaron al fascismo en los años treinta, defendieron Madrid ante las tropas de Franco, lucharon en la resistencia contra la ocupación nazi, vencieron en Stalingrado y llegaron a Berlín en 1945. Lo que la burguesía no perdona a Stalin es haber elevado a la URSS al rango de potencia mundial y haber demostrado que el socialismo no es una utopía. Los comunistas nos sentimos orgullosos de esos hechos. No entendemos a aquellos que se pretenden comunistas y repudian a Stalin. El antiestalinismo es sencillamente una forma de anticomunismo, por más que se disfrace con ropajes “progres” y pretenda distinguir entre comunistas puros, pero ingenuamente idealistas, y el malvado Stalin. No es una casualidad que los abanderados del antiestalinismo hayan terminado en su inmensa mayoría en las filas de la derecha más rancia y reaccionaria. En el quincuagésimo séptimo aniversario de su muerte, nosotros asumimos la obra de Stalin y su legado como parte fundamental de la historia del comunismo y del movimiento obrero mundial, y defendemos públicamente su inmensa talla de estadista y revolucionario.
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Dibujo: Stalin visto por Picasso

martes, 2 de febrero de 2010

Leemos y nos leen


He estado leyendo dos blogs que sigo asiduamente y algunos blogs más cuyas ligas encuentro en los primeros. Uno se titula "Africano" y el otro "Iswe Letu". Desde la roca marina en la que remo encuentro de pronto muchos compañeros que bogan con el mismo rumbo y mi roca se convierte en barca. Y la soledad en que me sentía se va llenando de esforzados remeros que me tienden lazos, sin que ellos mismos lo sepan.
"No estás solo" me dicen sus escritos. "Da otro golpe de remo que, aunque lo haces con tu estilo propio y desde el otro lado del Atlántico, el impulso es en la misma dirección".
Me animan así sin ellos saberlo.
Y mi mente afiebrada y mis cansados brazos renuevan su esfuerzo.
Yo, como un imbécil atolondrado por los golpes propagandísticos del capitalismo, pensé tontamente que era el único marxista que quedaba en la tierra. Era así el único comunista sobre el orbe. La idea era tan absurda que la sabía absolutamente falsa, pero el sentimiento de soledad ahí seguía.
De pronto encontré acá, en México, un grupo de marxistas que me dio esperanzas, pero demasiado pronto descubrí que no son sino marxólogos que sin aplicar el método marxista de análisis de la realidad pretenden catalogar a ésta como si todavía fuera la misma en que vivieron Marx y Lenin. Llegaron así a la aberración de descalificar a quienes, sabiéndolo o sin saberlo, lo mismo da, son un grupo que pensando desde su realidad y su cultura y con cabeza propia, han dado desde hace más de quince años el paso fundamental que Marx y Lenin señalan para vencer al capitalismo: Han convertido en propiedad colectiva, propiedad social, el principal medio de producción con que cuentan: la tierra. Son campesinos y el grupo de "marxistas" al que me refiero al inicio de este párrafo, por no ser obreros quienes se levantaron en armas y no haber podido expropiar fábricas que no existen en los territorios en que habitan y de los que viven, clasificaron como "pequeñoburgueses" a los rebeldes del sureste de mi patria.
Otra vez el sentimiento de soledad se instaló en mi ánimo. Quienes se levantaron en armas y al hacerlo se apoderaron de los latifundios que los mantenían excluidos y los hicieron propiedad social y sobre esa propiedad social, sobre esa estructura no capitalista, están reconstruyendo su sociedad y su política, están muy lejos geográfica y culturalmente de mí. Son, aquí en mi patria, mi ejemplo y mis hermanos mayores. Quisiera imitarlos pero no encuentro ni cómo ni con quién y sé que no es sano huir de mi realidad para refugiarme en la de ellos, aparte que también sé que no necesitan mi ayuda allá.
Poco a poco descubro los blogs que nombro al principio de este escrito y sus últimas entradas son una explosión de luz y compañía: desde el otro lado del Atlántico sus autores y colaboradores me dicen: "Cuidado con el sectarismo y el dogmatismo" (Iswe Letu: "Para un debate contra el sectarismo). Afirman también: aprendamos de Haití, primer país en el mundo que abolió la esclavitud y que por ello ha sido tan castigado (4 entradas en "Iswe Letu" de Guillermo Fernández Ampié, Eduardo Galeano, José Mª Amigo Zamorano y poesía "como arma cargada de futuro" y once entradas sobre Haití en "Africano") y sobre todo logran que sienta la compañía de muchos que piensan como yo: si en el mundo de los blogs encuentro a tantos compañeros, muchos más son los que caminan por las calles sin manifestar su ideas por medio de un teclado. Cuando logremos unirnos, capitalismos y monarquías se derrumbarán estrepitosamente.