martes, 9 de septiembre de 2008

José María Amigo Zamorano: Llanto tras una cena copiosa

Luego de una cena con sopa de pescado, chuletón con ensalada, mamiya que en castellano se dice cuajada y café, copa y puro que en Euskadi se dice café completo, Joaquín y Pepe, durmieron como obispos o como cerdos o como reyes. A los atiborrados animales mamíferos no les importan las palabras. Porque por la mañana, nada más despertarse, todos, sin haber puesto el pie en el suelo, si duermen en la cama y si no es igual, se desperezan, estiran brazos o patas y se acarician la barriga con amoroso agradecimiento. El día se abre sonriente a los seres que han sabido extraer el jugo de los buenos y abundantes alimentos. Lo que menos esperaban ver Pepe y Joaquín, que el orden le es indiferente al caso que vamos a narrar brevemente, es la tristeza a la entrada de la aurora. Pero el dolor, fuera de una barriga bien alimentada, existe acompañada de angustia y llanto.

A veces ese sufrimiento es heredado y las lágrimas se presentan empujadas por el más leve acicate. Aquella mañana, después del abundante ágape regado generosamente por vinos y licores, cuando ambos amigos y compañeros de trabajo entraron en la cocina para tomarse el desayuno encontraron a la dueña del piso, donde estaban a pensión, llorando. Un llanto amargo. Y los azulejosde la cocina parecían reflejar esa amargura.

-¿Qué le pasa señora Hortensia? ¿No habrá sido otra vez su hijo?

El hijo la traía a veces a mal traer y habían tenido que salir en su defensa; y es que era muy buena con ellos y los trataba como si fueran sus hijos.

-Nada, hijos, cosas mías. La culpa en este caso no la ha tenido mi hijo. La culpa la tienen este trozo de pan y este cacho de queso.

Se quedaron sorprendidos por tan extraña respuesta. La señora Hortensia era una mujer pequeña, menuda, cara redondo con profundas arrugas, unos ojos negros hermosos como negros eran los vestidos con se cubría. Había emigrado desde Extremadura al País Vasco ya hacía quice años con su único hijo producto de su unión o casamiento con un mozo extremeño:

-El más guapo de La Serena, decía ella. -Fue el único 'alfabeto' del pueblo del que no recuerdo el nombre, -contaba otro emigrante extremeño.

Y añadía:

-Yo me alegro de no ser 'alfabeto' porque a todos ellos los mataron los franquistas.

Efectivamente, el marido de la señora Hortensia fue uno de los pocos jornaleros de su pueblo que sabía leer y escribir. Cuando se sublevaron los militares facciosos en 1936 encabezó el comité que se formó para defender la República. Y, más tardé, se alistó en el ejército del Gobierno de la República con tan mala suerte que en el primer frente de guerra murió. Esto les estaba contando, una vez más, a Joaquín y a Pepe. Lo hacía con tanta viveza, los ojos hunedecidos por el llanto, que ellos estaban prendidos de sus palabras. Se maravillaban de su elocuencia porque sabían que, como la mayoría de las de su pueblo, les había dicho en numerosas ocasiones, era analfabeta. Lo mismo que se asombraban cuando les recitaba romances de una extensión considerable.

-Mi pueblo fue muy disputado.

La señora Hortensia les narraba los avatares que tuvo que sufrir con su familia. Iban paralelos al curso de la guerra: si el pueblo lo tomaban los enemigos de la República le quitaban todo, hasta la echaban de casa teniendo que vivir de la ayuda de los vecinos; si el pueblo volvía a estar en poder de la legalidad republicana la volvían a colocar en su casa con todas sus pertenencias; e incluso la homenajeaban desde el balcón del Ayuntamiento como la mujer de un héroe muerto en combate.

-Con el triunfo de los militares 'fachistas' me quedé sin nada. Viví muy malamente en una choza junto a mi padre. Él se fue haciendo viejo, es ley de vida, y ya los terratenientes no le daban trabajo. Pasaba hambre. Pasábamos hambre...

Su voz se quebró en un solllozo.

-Mi padre murió pidiendo pan. Murió de hambre. Parece que lo estoy viendo...

Miró a la mesa y tocó el trozo de pan y el cacho de queso...

-Comprendan ustedes, hijos. He visto esta mañana que habían dejado estos trozos que les había dejado para cenar... Y he pensado en mi padre. No lo he podido remediar.

Se marcharon un tanto cabizbajos al trabajo. Comprendieron su dolor. Entendieron su mundo... que no era el de ellos... ¿O si?... Como se ve, después de una cena con sopa de pescado, chuletón a la brasa, ensalada, mamiya que es como se dice en euskera cuajada y café completo que en realidad es café, copa y puro... puede ocurrir cualquier cosa.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Iswe Letu: Canto de Esperanza, paráfrasis

Paráfrasis del poema anónimo africano 'Canto de Esperanza'

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El Hijo de Puta:

-Está cancelada la Revolución Social

El Coro de la Revolución:

-¡Mentira! Está abierta de par en par.

El Hijo de Puta:

-Desengañaros está muerta y los espíritus que la animaban
yacen en torno a ella cubiertos por completo de palabras
polvorientas por un uso claramente desmedido.

El Coro de la Revolución:

-Por un uso desmedido para tus intereses.

El Hijo de Puta:

-El uso indebido y desmedido flota sobre sus espíritus
como el polvo sobre las alas de ese aciago
vuelo de mosquitos en la noche estrellada
hermosa como un titilar de diamantes.

El Coro de la Revolución:

-Negra para nosotros, diamantina para ti.

El Hijo de Puta:

-Esperan la negra Nada.

El Coro de la Revolución:

-Ansían el tesoro escondido.

El Hijo de Puta:

-La Nada que vendrá sin duda.

El Coro de la Revolución:

-El tesoro que alcanzarán, seguro.

El Hijo de Puta:

-¡A mi defensa, los Cancerberos!

El Coro de la Revolución:

-¡A las armas, los revolucionarios!

martes, 26 de agosto de 2008

Un caso casi criminal en la Monarquía Borbónica

TIERRA DEL VINO
La extraña muerte de Manuel Prieto Un concejal de Fuentespreadas fallece tras tardar una hora en llegar una ambulancia con sólo el conductor y el camillero, sin médico ni enfermera





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Pilar Andrés, la viuda del concejal Manuel Prieto, relata los dramáticos hechos que llevaron a la muerte de su marido Foto S. R.
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S. RAMOS. Fuentespreadas.- El pueblo de Fuentespreadas vive conmocionado por la noticia del fallecimiento del concejal del PP Manuel Prieto Díaz, a la edad de 50 años y en unas circunstancias que revelan un funcionamiento supuestamente no demasiado eficaz de los servicios sanitarios, a juzgar por lo que relata con indignación y tremendo dolor su viuda Pilar Andrés.
Pero lo cierto es que entre el día 2 de mayo, cuando Manuel empieza a sentirse mal, hasta la madrugada del 8 cuando llega muerto al hospital en una ambulancia del 112, «que tardó una hora desde el aviso y aparece sin médico y enfermera», nadie parece acertar con el diagnóstico de neumonía que acabó con su vida tal y como apunta la autopsia realizada, que confirma igualmente su fallecimiento en casa.
Circunstancias como que una médico del centro de salud de Corrales no sepa ir a Fuentespreadas, que el 112 tarde un hora en llegar a ese pueblo, donde apareció sin médico y enfermera o que recoja a ambos a medio camino denotan que todavía hay mucho que mejorar para que la población rural tenga asegurada una asistencia sanitaria mínimamente digna.
Manuel Prieto era diabético, cuenta su viuda Pilar Andrés, y el 2 de mayo, después de cenar comienza a encontrase mal. Llaman al centro de salud de Corrales, y está de guardia el médico de su pueblo, quien conoce el caso, piensa en una bajada de azúcar y da instrucciones al paciente para recuperarse. Incluso se acercó con la enfermera hasta el domicilio y comprobaron que estaba un poco mejor. El domingo por la tarde le sube la fiebre y el lunes acude al médico de cabecera quien le diagnostica «una gripe vírica» y le receta Gelocatil, ordenándole volver a los dos días si la temperatura continúa alta.
Es precisamente lo que sucede y el miércoles Manuel acude a consulta al pueblo, donde «le observan mucosidad en la garganta». El enfermo por su parte le relata al médico que tiene náuseas y no puede comer. El galeno le administra Cidine, Motosol y Gelocatil para la fiebre y repite la secuencia anterior «si en dos días no le remite, que vuelva». Por la noche la fiebre se mantenía, por lo que Pilar llama al centro de salud de Corrales y la doctora de guardia le recomienda aumentar la dosis de Gelocatil y añadir Nolotil. Dos horas después la situación es la misma, por lo que vuelve a llamar a la doctora de guardia en el Centro de Salud de Corrales para comunicarle que «mi marido tiene dificultad para respirar. Le pido que venga a casa porque se asfixia y me contesta que no sabe venir, cuando Fuentespreadas es una de las localidades adscritas al centro de salud». La facultativa le propone que se acerquen hasta el consultorio, pero Pilar le responde que su marido está muy mal. Ante esta situación la respuesta de la médico dejó todavía más atónita a la demandante «me dijo que sólo sabía venir a Santa Clara de Avedillo y me ofrecí a irla a buscar a la entrada de ese pueblo». Entre tanto el paciente «sigue empeorando» y pocos minutos después la médico de guardia de Corrales llama «diciendo que no puede venir porque le ha salido otra urgencia. Yo le dije, mi marido se asfixia, ¿entonces, qué hago, llamo al 112?, y me contestó "pues sí, mejor, porque llegará antes que yo". ¿Cómo va a llegar antes que usted si Corrales está a doce kilómetros y Zamora a 28?. Pero no me hizo caso».
Si hasta aquí la historia es cuando menos rocambolesca, en las siguientes horas adquiriría tintes dramáticos. Pilar reclama al 112: «Pedí que vinieran porque mi marido se estaba asfixiando y me pasaron con un sanitario para tranquilizarme. Al rato insisto por que tardan mucho y me contestan que van por Santa Clara. Sigo hablando con el sanitario del 112, le digo que mi marido se muere, dejo el teléfono para atenderlo y cuando lo vuelvo a coger habían colgado».
Cuando llega el 112, aproximadamente una hora después, «mi gran sorpresa es que vienen sólo el conductor y el camillero, no hay médico ni enfermera. Yo lo que necesitaba era médico y enfermera, no un vehículo, porque para eso lo podía haber llevado yo a Zamora». El relato de Pilar sigue deparando tremendas sorpresas. «Lo meten en la ambulancia para trasladarlo a Zamora. El conductor nos dice que vayamos delante en nuestro coche para indicarle el camino, pero perdemos de vista a la ambulancia, que llega 15 minutos más tarde que nosotros al hospital, y al llegar nos comunicaron que había muerto». Curiosamente, la ambulancia, que había salido sólo con conductor y camillero, traía ya al médico y la enfermera. «Cuando llegábamos ya muy cerca de Zamora, pasó otra ambulancia en dirección contraria con las sirenas, de ese vehículo salió el médico y la enfermera para incorporarse al 112 en el que viajaba mi marido ya difunto». La autopsia reveló posteriormente que Manuel estaba muerto ya antes de salir de su casa en Fuentespreadas.
El relato de los hechos ha generado indignación generalizada en el pueblo, cuyos vecinos se preguntan qué clase de atención sanitaria están recibiendo, y sobre todo, cómo es posible que el 112 «tarde una hora ante una gravísima urgencia, se presente sin asistencia sanitaria y lo recoja luego a mitad de camino».
El Ayuntamiento por su parte ha mantenido durante tres día las banderas oficiales a media asta en señal de duelo y durante el próximo pleno la corporación guardará un minuto de silencio en su recuerdo.

(Tomado del diario la Opinión de Zamora)

viernes, 8 de agosto de 2008

Y gritan ¡Al ladrón! cuando un hombre libre asoma

Primero, para ser objetivos, este vídeo:

http://www.dailymotion.com/video/x301qu_proceso-a-txomin-goni-tirapu_news


Contemplando cómo un hombre libre, luchador, honesto, combativo (nos referimos a Txomin Goñi Tirapu), es secuestrado en un ayuntamiento (en el pleno de un ayuntamiento *) ante la mirada impávida de sumisos concejales; viendo cómo se quiere amordazar la libertad sin que se mueva un músculo de la cara de los que se proclaman representantes del pueblo; viendo cómo se coharta la libertad de un individuo ante nuestras propias narices y su nauseabundo olor nos es indiferente; viendo este vídeo nos pone la piel de gallina: un día una dictadura secuestrará la libertad y nadie moverá un dedo, esa es la conclusión; porque esas garantías constitucionales, a la vista está, de libertad de expresión, de palabra, de pensamiento, son garantías para unos pocos y para unas pocas cosas: adornar la monarquía, heredada del franquismo, y mantener intactos los negocios de unos pocos ricachones; para el resto, las garantías constitucionales, es papel mojado y esa constitución monarco-fascista también lo es.

Viendo toda esta mierda (y nosotros espectadores sensibles, pero solo espectadores al fin y al cabo) y contemplando al mismo tiempo la digna resistencia de Txomin Goñi Tirapu, nos vienen a la memoria estas palabras de María Thomas en la novela 'Ven a África y salva tu matrimonio':

"-¡Estamos cagando cielo! -exclamó.

-Bueno, pero no estamos tan llenos de mierda como los cabrones que la cortaron en Grandes Trozos."


Terminemos con los gritos de rigurosa resistencia:

¡Vosotros fascistas sois los terroristas! ¡España mañana será republicana!

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*El Ayuntamiento de Llanes (Asturias)



(en la foto Domingo F. Goñi Tirapu)

jueves, 31 de julio de 2008

Jon Arzallus Eguiguren traduce al castellano a Gabriel Aresti


Para un homenaje a las Víctimas del Terrorismo Franquista



IN MEMORIAN

Zezenaren adar hamorratuek
hildako
poetak,
arbolak sustraitik
atereak,
lore
orrituak,
galburu
garanduak
sorteri
hezurtuak,
Frederiko,
Mikel,
Ezteba,
nik orain
diot
balioago duela poetarik tristeenak,
Donibaneko
Monsieur le poète humil batek
Mariaren alaba
edo
Josepe, Joane eta Jakoberen
seme guztiak
baino.
Mungia da
ez da tristatzen.
Granada ez zen enteratu.
Alicantek
horzak irritzen ditu.
Maiatzeko lore
eiharrak:
Frederiko.
Juan de Yepes langileen artean:
Mikel.
Lau haize:
Eztebe.
Zuengatik
orduoro
gordetzen dut minutu baten
isil
aldia,
niri tokatuko zaidan egunaren
zai.
Ai!
Bai.

Gabriel Aresti
De 'Harrizko heri hau'
__________
Traducción al castellano del poema de Gabriel Aresti 'In memorian' por Jon Arzallus Eguiguren

Poetas muertos
por los caminos rabiosos del toro,
árboles
desarraigados,
flores deshojadas,
espigas desgranadas,
Federico,
Miguel,
Esteban,
Yo ahora
digo
que mas vale el más triste de los poetas,
un humilde monsiur le poète
de San Juan de Luz
que todas las hijas
de María,
o que
todos los hijos
de José, de Juan, o de Santiago.
Munguía
no se entristece.
Granada ni se
enteró.
Alicante
los dientes.
Flores secas
de mayo:
Federico.
Juan de Yepes entre obreros:
Miguel.
Cuatro vientos:
Esteban.
Cada hora
guardo por vosotros
un minuto de silencio.
esperando
cuando me toque a mi
¡Ay!
¡Si!

jueves, 24 de julio de 2008

Homenaje a las victimas del franquismo: 'Hildakoak desehortzi'

Ez al da poetarik nigar egiteko?
Nora gorde dira ainaze azkenigabekoaren lirak?
Nora franquismoaren kontrako irak?

Bizitu
gomuta
biktimak
lurzorupetik ateraz
eta jarri haizetan (mezulari bikaira data)
Kanta, kanta... ta aldarrika dezatela!
Urra dezatela karrasiek ahaztera!
(Karrasia eta alaraua ere mezulari bikainak
bait dira)

Olerkari!
Honela duzu konsigna:
Iganiko hilak desehortzi:
Gureak!
Oroitzapenez moskortu,
adierazteko
bizi direnei
ta ez direnei
ez direla hil oraino:
atxxilorturik
zenden
bakarrik,
hobietan, uberketan eta kanposantuetan.

Gilza bat
ohostu diogu
halere
Bakarra!
zakur presozainari
nazi
kanzerberrari.
Honek
aterako ditu
pixkana pixkana
haizetara,
irtetzeko zai zeunden
hildako
giltzapetuak.

(Esana dugu iada, mezulari biksina dela haizea,
eta zuhur transmititzen dituela honako galderoak
zeruetan -ba bait da han bizi den Pindaro
azkerazkenekorik-, eta lurrean)

Pozkaricz* kanta dezaten poetak non dira?
non bukaezinezko soinuen lirak?
Non amatililien usain gozoak?
Amorraldiaren lurrin bortitzak non?

(Traducida del castellano al euskera por Jon Arzallus Eguiguren)

*No sabemos si se escribe así porque la 'z' aparece como borrada

Jon Arzallus Eguiguren en el homenaje a las victimas del franquismo

Estamos en julio. El 18 de julio de 1936 es una fecha muy significativa en la Historia más reciente de España. Comenzó el levantamiento militar fascista contra el gobierno legítimo de la República elegido el 14 de abril de 1931. Ninguna fuerzas política dominante, ahora, en este momento histórico, lo ha recordado. No les interesa. Pero no hay que olvidarlo, porque trajo como consecuencia una guerra de tres años, un millón de muertos, mucha represión, una larga dictadura franquista con el cortejo de torturas, encarcelamientos, juicios sumarísimos, exilio... Es decir: innumerables víctimas de terror, del terrorismo franquista, el más numeroso (por la enorme cantidad de víctimas) y el más largo (por el número de años padecidos) terrorismo que ha sufrido la España contemporánea.
Ahora que se oye tanto hablar de víctimas del terrorismo, es necesario recordar a esas víctimas que son las nuestras. Ese empeño por recordar a los que lucharon por la libertad y por el que muchas veces pagaron con la cárcel y la vida se inició hace unos años con dos antologías poéticas tituladas, La memoria y la sangre (estatal) y otra en Euskadi (Antología poética vasca 'Edición bilingüe ilustrada'), varias exposiciones de pintura y conciertos musicales.
De ello ya hemos escrito en otros posteos.
La 'Antología poética vasca' no hubiera sido posible sin la labor traductora de Jon Arzallus.
Jon Arzallus
, excelente persona, era, en aquellos años, profesor de ikastola, luego, creemos, volcó su quehacer en la traducción.
De Jon Arzallus es esta traducción de una poesía de homenaje a las víctimas del franquismo cuyo original castellano no hemos podido encontrar. Esta poesía, porque a los responsables de la edición no le pareció conveniente, no apareció en esa antología que comentamos. Creemos que el empeño de Jon Arzallus no debe permanecer en el olvido. Con independencia de la calidad literaria de su original castellano.
La poesía traducida al euskera por Jon Arzallus la pondremos en el siguiente post con su título 'Hildakoak desehortzi'.