martes, 7 de octubre de 2008

En Carabanchel, recordando el 27 /sep/ 75

En Carabanchel, recordando a los héroes

El pasado 27 de septiembre, convocados por la Asociación de Vecinos, se celebró en lo que queda de la cárcel de Carabanchel una especie de homenaje a presos políticos y sociales que allí vivieron y penaron durante años del franquismo.

Y allí se citó a los últimos asesinados por el franquismo miembros del FRAP y militantes del PCE (m-l): Baena Alonso, García Sanz y Sánchez Bravo. De allí salieron, la madrugada de ese 27 de septiembre, de la cárcel de Carabanchel, hacia el polígono de tiro de El Goloso, donde serían asesinados. También, ese mismo día, salía Paredes Manot "Txiki", militante de ETA, de La Modelo de Barcelona hacia Cerdanyola del Vallés, y Otaegui, también militante de ETA, de la celda de la cárcel de Burgos, para ser asesinados, todos ellos, por las fuerzas represivas de la dictadura.

Es decir, en ese acto, de hace pocos días, se hizo hizo un recuerdo de la historia, un ejercicio de memoria histórica. No es fácil, parece incomprensible pero es así, encontrar referencias a estos militantes antifascistas asesinados por el franquismo. Que, ¿por qué pasa esto?... Se han escrito las razones en alguna ocasión, no siendo difícil de entender, pero hoy no vamos a repetirlas.

En fin, la verdad se va abriendo paso poco a poco y los que lucharon por la Libertad, por la República, y dieron lo más preciado por ellas, la vida, son homenajeados y su recuerdo permanece entre el pueblo español.

Como permanecen en la memoria los cientos de miles asesinados por el bando fascista aunque aún permanezca en ignotas fosas, cunetas o cementerios sepultadas. Y las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica están haciendo una labor encomiable al respecto.

Pero un homenaje, entonces incipiente, a las victimas del franquismo, se comenzó, en la década de los ochenta del siglo pasado, con algunos actos, como mítines-fiesta, exposiciones itinerantes de pintura o antologías poéticas.

Una de esas antologías 'Antología poética vasca', en edición bilingüe (euskera/castellano), de homenaje a las víctimas del franquismo, no recogió, desgraciadamente, un poema (que además fue musicado) de uno de los condenados a muerte, Blanco Chivite (*), porque él no quiso.

Mas, como fuera traducido al euskera para esa antología por Jon Arzallus Eguiguren, lo ponemos aquí para el revolucionario antifascista y para el progresista interesado en general, primero en la traducción euskérica y luego en el original castellano, aunque en castellano ya existe por ahí, en la red:

Afusilaketa bezperaz
(1975ko irailaren 29tik 27rako gauen idatzia)

Gaur esna egongo naiz gau osoan
bakarrik eta isilik.
Gaur esna egongo naiz gau osoan.
Bihar, nire kamarada Daniel (*)
hilko dute.

Horregatik
ez dut nahi itxi begirik
belarriak erne eduki
nire gorputza bizkor.


Isiltasunean jarraituz
azken orduotan hirekin
arnasa hartuz, kamarada.
Somatuz, lasai irmo
prest hagoela.

Lehor zeudek nire begiak, Daniel,
badakit ez duala nai malkorik
itxita zeudek nire ukabilak.
Hik badakik zergatitik.
Hire exenplua borroka ikur duk niretzat
eta motibo berberak bionak.

Pistola bat diat eskuan
nire kamarada Daniel
gorrotoz kargatua
hire hiltzaileentzat.

(*) Jose Humbaerto Baena Alonsok organizazio barnerako erabili izan zuen ezizena da Daniel.

(Versión original en castellano:
Hoy velaré toda la noche / solo y en silencio. / Hoy velaré toda la noche. / Mañana, matarán a Daniel (1) / mi camarada. Por eso quiero / que mis ojos no se cierren / que mis oídos estén alerta / que mi cuerpo esté despierto. Acompañándote en silencio, camarada, / respirando contigo estas / últimas horas. / Adivinándote sereno, / seguro y dispuesto. Mis ojos, Daniel, están secos / sé que no quieres lágrimas. / Mis puños están cerrados. / Tu ya sabes por qué. / Tu ejemplo es mi bandera de lucha / y tus motivos, los míos. / En mi mano / hay una pistola cargada de odio / para tus asesinos / Daniel, mi camarada.)

(*) Manuel Antonio Blanco Chivite (entonces militante del PCE (m-l) y el FRAP, en 1975, condenado a muerte, su pena se conmutó)
(1) Daniel era el nombre que, para la organización, tenía José Humberto Baena Alonso.

jueves, 2 de octubre de 2008

Iswe Letu: Ante la crisis, nos tienta la Revolución

Nos tienta la Revolución.

Somos millones. Asistimos de espectadores a una de las crisis periódicas del capitalismo, que ya mentara Marx (D. Carlos), que no hemos provocado. Así mismo, fuimos testigos, hace pocos años, de una guerra que, obviamente, no originamos. Y hasta la encontramos hermosa, con sus fuegos de artificio y todo. Eso si, nos ocultaron los cadáveres y los heridos, el dolor y el llanto. Como ahora apartan las angustias de la crisis en millones de personas que no llegan (no llegamos), apenas. a fin de mes con los dineros, que sudan (que sudamos) la gota gorda y negra para pagar las hipotecas de casa, coche, muebles... Y, encima, tienen (tenemos) que comer todos los días.

Hemos dicho que somos espectadores, porque lo somos, de las idas y venidas de los culpables de esta crisis, de los cierres o quiebras de bancos, de como unos se engullen a otros, oímos las alternativas para evitar esos sobresaltos, escuchamos, atónitos, como maniobran, descaradamente, para sacarnos (robarnos) el dinero de nuestros bolsillos, ya de por si, estilizados y exíguos, con el fin de salvarse ellos (los ricos del mundo) de una crisis que han parido. Y nos quedamos parados ante esa monumental rapiña.

Si, somos espectadores. Estamos paralizados. Y nos gustaría deciros, y decirnos, con palabras del gran poeta Aimé Cesaire: "Guardaos de cruzar los brazos en actitud del espectador, pues la vida no es un espectáculo, un mar de dolores no es un proscenio, un hombre que grita no es un oso que danza".

Nos tienta la Acción (por eso escribimos), porque, efectivamente, la crisis y su cortejo de angustias, dolores, gritos, no es una escena circense; más, para ser actores de esa Acción, necesitamos un bagaje ideológico, organización, un programa, armas... que no tenemos; aun así, lo repetimos, nos tienta la Acción, nos atrae la Revolución, nos concita la Rebelión, nos zarandea la Protesta...

De momento, solo poseemos la Rabia. Y algunas alternativas o soluciones, ante lo que se avecina, como por ejemplo: nacionalización de los bancos y grandes empresas para que, así, sus depósitos sirvan a pequeñas y medianas empresas, a los trabajadores asalariados, al pueblo en general; pero no nos quedamos ahí, sino que abogamos porque los culpables sean juzgados y castigados con cárcel, y allí se pudran.

Tenemos que reconocer, eso si, que, esto, huele a 'rancio' socialismo revolucionario, a comunismo. Pues si, abogamos por ese 'rancio' socialismo y comunismo. Rancio, claro, para ellos, para los mandamases del orbe que manejan el cotarro a su servicio y que, seguramente, agitarían estas alternativas como si se fuera cernir sobre los trabajadores el fantasma de la expropiación de toda propiedad; nada más cierto: de lo que se trataría es de que, este socialismo o comunismo, revolucionarios, les quitaría esas angustias de finales de mes, del miedo al paro, al hambre, viéndose libres de la coyunda del capital.

En fin, ha habido algunas tímidas manifestaciones de protesta en contra de ese enorme ladronicio que quieren perpetrarnos. Poca cosa. Por ahora. Tal vez, quizás, a lo mejor, se vaya extendiendo, por la aldea global (de la que nos hablan), esa tendencia revolucionaria, esa inclinación a la rebelión, esa protesta contra el poder establecido... que ahora nos tienta a nosotros.

De momento, solo somos espectadores dolientes ante esas idas y venidas de los provocadores de esta crisis. Millones de espectadores los miramos. Miles de millones. Por el contrario, ellos son unos pocos. Algo es algo. Alguna conclusión sacaremos.

miércoles, 1 de octubre de 2008

La editorial VOSA, se cierra. La Vanguardia... se va.

Un titular muy significativo


Leemos por ahí que la editorial VOSA (Vanguardia Obrera, SA) clausura sus actividades, es decir: deja de publicar. Debe de ser la crisis que la ha derrotado. Pensábamos que la vanguardia era inmune a esas contingencias. Pues no, la otrora Vanguardia Obrera hecha de acero bolchevique se ha derretido como mantequilla.

Ahora, precisadamente ahora, cuando más caminos había que alumbrar, veredas que señalar o atajos que desbrozar, se va. Cierra. Fin.

Mientras arroja la toalla, todos los los ricos del mundo, unidos, toman la consignan de Marz y Engels, esa del Manifiesto Comunista y remedándola gritan: ¡Ricos de todos los países del mundo, uníos ante la merma de vuestros caudales! Y ahí los vemos uniéndose con el objetivo de robar de las exíguas arcas públicas del pueblo trabajador para reponer sus abundantes baúles privados. Están utilizando las instituciones descaradamente a su servicio; más que nada por caridad, porque la caridad bien entendida comienza por uno mismo, es decir: por ellos, por los banqueros...

Bien, pues en este momento de rapiña de los señorones del orbe con los pobres del mundo es cuando la editorial VOSA (Vanguardia Obrera, SA) da por finalizadas sus publicaciones.

En el momento en que, en España, la clase obrera (¿existe aún?) y otras capas pobres comienzan a sufrir los arañazos de la crisis; cuando, además, la justicia, la democracia, la libertad (para mayor gloria de la monarquía herededa del franquismo) empieza a ausentarse brillando en su lugar la ausencia, su vacío, se va nuestra vanguardia; veamos un ejemplo, un solo ejemplo: se ilegaliza Acción Nacionalista Vasca (ANV), Gestoras Pro-Amnistía, Partido Comunista de las Tierras Vascas... lo que quiere decir que se deja sin derecho a voto a decenas de miles (si no cientos de miles) de vascos y vascas... ¡ANV ilegalizado!... ¡Un partido histórico de la lucha antifascista!... Por el contrario están legalizados partidos y organizaciones verdaderamente nazis... ¿El mundo al revés?... No, porque, si al frente del estado tenemos una institución heredada del fascismo, la monarquía, es natural que esos partidos e instituciones estén en paridad con ella y a ella no le molesta.

Es de risa, sino diera pena.

Efectivamente, es de risa sino nos diera pena que cuando más se necesitan las armas se destruyan.

Para los que no lo sepan, habría que decirles que Vanguardia Obrera, SA (VOSA) surgió como editorial en el seno del Partido Comunista de España (marxista-leninista) 'PCE (m-l)', partido, como reza su nombre, de ideología marxista y leninista que fue miembro del FRAP, ese Frente Revolucionario Antifastista y Patriota, surgido en España en la decada de 1960-1970 del siglo pasado, quien, en la medida de sus posibilidades, fue la única organización política que se atrevió a desmantelar, con sus acciones, el estado franquista, según escribió el historiador Pierre Vilar. De ahí el odio que mostraba la prensa que se publicaba en los últimos años del régimen de Franco hacia esa organización; recordamos el titular de una revista, rotulada 'Cambio16', muy importante en esos tiempos: ¡Guerra al FRAP!

Luego, si, la represión dejó titulares, cogió los fusiles y asesinó a cinco militantes antifascistas el 27 de septiembre de 1975. Tres de ellos eran del FRAP.

viernes, 26 de septiembre de 2008

27 de septiembre de 1975

27 de septiembre de 1975

En la madrugada de ese día, el franquismo asesinó a 5 militantes antifascistas. 3 de ellos eran del FRAP, siglas del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota. 3 jóvenes (Xosé Humberto Baena Alonso, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz), que luchaban, en ese frente de varias organizaciones, contra la dictadura fascista, presidida por un general felón, Franco. También luchaban por una república popular y federativa que nos librara de tensiones entre la periferia y el centro; es decir: por una vida mejor y más libre.

Fueron juzgados, en juicio sumarísimo, por tribunales militares, sin garantías procesales. Y sin pruebas, sin una simple prueba, los condenaron a muerte.

Querían meterle el miedo al pueblo. Para paralizarlo. Para que no se moviera.

Hay que decir, y lo decimos, que a esa represión sangrienta ayudaron, en la medida de sus posibilidades, el PSOE (entonces con poca fuerza de movilización) y sobre todo el PCE de Carrillo (un tal Santiago), cuya política de 'reconciliación nacional' (de borrón y cuenta nueva) no le interesaba la acción valiente, consecuentemente revolucionaria, del FRAP.

Y como nosotros no tenemos nada que ver con el PSOE, ni con el PCE, recordamos aquí a aquellos jóvenes, mártires de una nueva España y por eso gritamos, recordándolos: ¡Honor y Gloria a los héroes del pueblo! Porque, como decía el escritor ruso Máximo Gorki, la locura de los valientes es la única sabiduría.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Iswe Letu: Allí hay alguien más que García Lorca

Familiares del maestro D. Dióscoro Galindo

Los titulares leídos son:

"La familia García Lorca acepta que se abra la fosa del poeta"
"No impediremos exhumar los restos de Federico"
El sempiterno Lorca. El enorme poeta. Ahora transformado en casi cacique de ultratumba. Pero... el cacique, claro, no es él, sino su familia. Que gestiona su memoria y dineros... 'Acepta', 'no impediremos'... pero, bueno, ¡¿qué se habrán creído ellos?!... ¡¿los amos del mundo?!, exclamamos preguntándonos.


Remedamos, así, a D. Eusebio García Luengo, escritor extremeño del que fuimos amigos, que, cuando oía hablar de la Residencia de Estudiantes como la de Dalí, Buñuel y Lorca, tronaba indignado: '¡Hombre, no!, de ellos solo, ¡no!; hubo más, muchísimos más en ese edificio.



Al igual que, en el lugar donde se supone que yacen los restos de Lorca, hay muchísimos más asesinados a los que enterraron los fascistas de mala manera. ¡Entre mil y tres mil! ¡Cazi na!


Junto a al poeta granadino enterraron a otros tres asesinados antifascistas; a saber: dos banderilleros de la CNT, los señores D. Joaquín Arcollas Cabezas y D. Francisco Galadí Melgar y un maestro republicano, D. Dióscoro Galindo González.


D. Dióscoro Galindo González, maestro rojo y cojo, que surge vencedor de ultratumba a recordarnos que fueron los maestros de niños un colectivo especialmente reprimido por el franquismo: asesinados, encarcelados, condenados a trabajos forzados, expulsados del trabajo... (no olvidamos, nosotros, nunca, a Amado Hernández, un maestro de Argujillo, municipio de la provincia de Zamora, vilmemente asesinado y enterrado en algún lugar de por allíGuiño...

Fue tal la represión sobre los maestros que se dice que
la guerra de 1936/39 la perdieron los maestros y la ganaron los curas. A D. Dióscoro Galindo González, lo asesinaron por ateo (así reza la resolución de la condena). Al exhumarlo es como rendir homenaje a todos los maestros asesinados y represaliados. Ya es hora de rindir homenaje a las víctimas del franquismo. A estas. Y a todas. Y no solo a D. Dióscoro... ¡Hombre, no! No solo a él.



Ya se hizo un inicio de homenaje a las víctimas del franquismo en la década de 1980 que firmaron muchas organizaciones y partidos mayoritarios pero que, al mismo tiempo, estos mayoritarios, hicieron lo posible, entonces, por ahogar el homenaje por debajo. No pudieron. Nos estamos refiriendo sobre todo al PSOE y al PCE (ahora practicamente extraparlamentario) Si. Esos que ahora no apean de los labios a las víctimas del franquismo. Bueno... bienvenidos sean. Pero es una prueba de que nos les ha servido de nada sus zancadillas.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Iswe Letu: Demagogo y caradura

Titulares de prensa diaria

"El Papa condena los ídolos del Poder y del Dinero".



Lo ha echo en Francia. ¡Se necesita tener mucha demagogia y caradura para decir eso! Él, precisamente él, el representante o jefe de una iglesia que tiene poder y dinero. Y le gusta. Y lo muestra en sus púrpuras vestimentas. Recordamos, al respecto, algunas palabras del poeta gallego Curros Enriquez en su obra 'A Virxen do cristal': "Canto se ten apropiado a garra cardenalicia o ventre do episcopado". O aquellas otras: "E cun amargor sin nome pensei: 'Cantos sudan neste mundo pra que folgue un home'".

viernes, 12 de septiembre de 2008

José María Amigo Zamorano: 'Zampándose hasta los pelos'

Dongola

Conrad
Un relato contra el racismo
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Lo acabábamos de adoptar hacía pocos días. Era negro. Casi de azabache. De ojos saltones, brillantes, color de miel. Le íbamos cogiendo cariño. Jugábamos con él. Nunca se cansaba. Era buena señal. De buena salud, creímos.


Y desde el primer momento se llevó muy bien con el otro, de raza blanca. También lo habíamos adoptado. Menos vivaracho, más tranquilo. De ojos azules un poco tristes.

Nuestro primer hijo, blanco, de raza, dijo en tono de broma:

-Es todo un ensayo de multiculturalismo.

No lo decía porque se sintiera celoso, no. Había sido él, precisamente, el impulsor de las adopciones.

Este negrito comía mucho. De todo. Incluso le comía parte de la ración del otro.

Nuestro hijo, blanco, de raza, decía:


-Un día, revienta.

-¿Por qué?... Tiene hambre... Sabe dios dónde habrá estado... Mira esas pobres gentes que vemos en la tele... a diario... -razonó mi marido.

Entonces, nos vinieron de golpe las imágenes de muchedumbres hambrientas rodando por caminos sin fin... pateras atestadas de negros y negras, casi siempre delgados, no famélicos, hasta dignos, aunque, muchos de ellos, tambalearan al andar por los numerosos días de navegación sin comer y sin beber...

Era, entonces, cuando nos encorajinábamos. Atropellábanse para salir a la memoria (memoria de seres leídos y escribidos, todos blancos) los hechos más crueles que la rapiña mundial había causado en la humanidad doliente; y nos cagábamos en lo más barrido del capital imperialista; y deseábamos que los pueblos del mundo corrieran, como hacía nuestro negrito particular, tras el blanco, para romperle la coyunda que los ataba a la miseria.

Incluso lo personalizábamos, individualizándolo en un personaje, más bien personajillo, pero atroz, a ese capital sin entrañas, bañado en sangre de los pies a la cabeza, como dejó dicho Marx (D. Carlos) Le poníamos nombre: Leopoldo, rey de los belgas, que tuvo, para él solito, al Congo. Al que robó y esquilmó. Asesinando, de paso, a miles de pobres congoleños que se rebelaban. Y en ese empujarse, para salir del olvido al teatro de muestro recuerdo, apareció, en primer lugar, aquel horror de 'El corazón de las tinieblas' de J. Conrad y, más tarde, párrafos de la novela 'El fuego de los Orígenes' del congolés Emmanuel Dongola, como este:

"Cierto día una veintena de abrumados obreros se negaron a continuar el trabajo pese a las amenazas del ingeniero jefe. El contramestre eligió cinco hombres al azar, entre ellos a Djermakoye, les puso un collar de dinamita alrededor del cuello y les hizo saltar por los aires. Lo demás volvieron inmediatamente al trabajo".


Pero no es lo mismo verlo por la televisión o imaginárnoslo leyéndolo que contemplarlo, a pequeña escala, en la propia casa. Aquí la animalidad adquiere carta de naturaleza. Dura. No llegando a los extremos del texto de Dongola, claro. Pero dura. Sin el cendal de la imagen o de la letra. Ahí lo teníamos, al negrito, comiendo y comiendo, voraz. Sin saciarse. A todas horas. Lo que fuese... Por lo que no nos asombrábamos de sus abundantes deposiciones.

-¡Qué cagadas!... ¡Cómo huelen, madre mía! -exclamaba nuestro hijo, blanco, mayor.

-Así debieron de ser los excrementos dejados por el rey Leopoldo, abundantes y hediondos. -sentenciaba mi esposo.

Seguimos citando a este individuo. Mal hecho. Porque, leopoldos ha habido en todas épocas y lugares. Y en una escala muy superior. Por ejemplo: la reina Victoria, de la Inglaterra victoriana imperial, le dio sopa con ondas a Leopoldito; o Felipe II de España... Y olvidándonos de monarcas y lechuguinos, o de lechuguinos y monarcas, recordamos las tropelías que, los yanquis, han hecho en los últimos años de nuestra historia y transforman al personajillo en un enanito: el enanito Leopoldito.

De modo, que, viendo correr a este negrito tras el blanquito, en nuestra casa, es como una representación de lo que harían los pueblos del mundo, los pueblos pobres del orbe, con los banqueros, generales, terratenientes, rabinos, imanes, obispos... si, por supuesto, pudieran: se los comerían a bocados, sin masticar... aunque... después tuvieran que vomitarlos... ya que todo... todo... no se puede digerir.

Y esto último lo decimos porque, nuestro negrito particular, oriundo de España, buena gana de traerlo de Rusia o China, patriota, callejero, vomitó el otro día. Lo que, al principio, nos preocupó. ¿Qué le habría pasado?... ¿Lo alimentábamos mal?... ¿Habría ingerido algún veneno?... ¿Estaría caducada la comida?... Mas siendo testigos directos, porque lo veíamos a diario, de lo mucho que tragaba... consideramos, hasta lógica, la vomitona, el devuelto. No todo se podía digerir.

Empero, contemplando, lo observábamos ahora mismito, lo que aparecía a nuestra vista, el negro corriendo feroz a por el blanco, y arrancándole, como le arrancaba, rabiosamente, pelos de la cabeza, ¡todo un mechón de pelos blancos!, con las uñas, y con las uñas se los llevaba a la boca y se los tragaba... enteros... el negrito... de ojos saltones... brillantes... color de miel... al que le íbamos cogiendo cariño... el pequeño de pelo de azabache... el gatito de pelo negro... el gatito negrito... ¡claro!... luego... devolvía los pelos... los vomitaba...

Pues, es evidente, no todo lo que se come se puede digerir.