jueves, 9 de junio de 2011

Mirabeau (*): Los negros, ¿son hombres o bestias de carga? (1)


Cuando se produjo la Revolución Francesa, representantes de las colonias de ultramar, acudieron a la Asamblea Nacional de los revolucionarios, en París, con la pretensión de ser diputados y ellos mismos determinaron el número de ellos que debía figurar en la tal asamblea. Sobre la cantidad se originó una controversia y entre los oradores que tomaron parte del litigio intervino Mirabeau. Las siguientes palabras, pronunciadas por Mirabeau, que copiamos, con una nota, aparecen en el libro de Aimé Césaire 'Toussaint Louverture. La Revolución Francesa y el problema colonial' (2):


"Me limitaré al único asunto que debemos examinar, quiero decir la determinación del número de diputados de Santo Domingo. Hago observar que, ante todo, hubiéramos debido examinar, y antes de juzgarla, la cuestión de saber si se debía admitir a los representantes de las colonias. Sobre esta cuestión puedo decir: nunca las colonias han asistido por representantes a los estados generales, por lo tanto no debían de haber aparecido en ellos, sino convocados por el rey. Ahora bien, sus diputados aparecen contra esa convocación y a pesar de las órdenes del rey.
Sin duda no es esa razón para excluirlos,  pero hay una invencible para que no puedan ser admitidos, sino en virtud de un acta del poder legislativo, el cual requiere, incontestablemente, la sanción real.
...
Hago además que observen que se ha hecho caso omiso de esta segunda e importante cuestión:
-¿La elección de diputados es válida?, ¿Sus poderes están en la debida forma?
...
En fin, ni siquiera se ha tratado de explicar por qué los hombres de color libres, propietarios, que cooperan en los cargos públicos, no habían sido electores y no estaban representados.
...
Ante todo pediré se me explique en qué principio se basan para esta proporción de la diputación de las colonias. Los colonos pretenden que la cantidad de sus representantes debe ser en razón de los habitantes de la isla, de las riquezas que ésta produce y de sus relaciones comerciales. Pero, en primer lugar, recuerdo este dilema irrefutable: ¿pretenden las colonias situar sus negros y su gente de color en la clase de los hombres o en la de las bestias de carga? Pero la gente de color es libre, propietaria y contribuyente y sin embargo, no han podido ser electores. Si los colonos quieren que los negros, y la gente de color, sean hombres, que liberten a los primeros; que todos sean electores, que todos puedan ser elegidos. En caso contrario, les haremos observar que al proporcionar el número de diputados de la población de Francia, no hemos tomado en consideración la cantidad de nuestros caballos, ni de nuestros mulos, que, por tanto, la pretensión de las colonias de tener veinte representantes es absolutamente irrisoria.
A tenor seguido hago ver que se han atenido a generalidades desprovistas de principio y de sentido, a ensalzar lo que nos reporta Santo Domingo por su balanza comercial, los seiscientos millones puestos en circulación por ella, los quinientos barcos y los veinte mil marineros que ella ocupa.
Es así que ni siquiera se han dignado acordarse que, hoy, está demostrado que los resultados de las pretendidas balanzas comerciales son, por entero, falsas e insignificantes; que las colonias, aunque fuesen de una utilidad tan innegable como lo han negado y lo niegan los menores espíritus, las cabezas mas calificadas que se hayan ocupado de estas materias, es imposible concebir por qué reclamarían otros principios de la proporción de sus representantes que los que han servido para la fijación de esta proporción en todas las provincias del reino. En efecto, suplico a los disertos señores que han pregonado los seiscientos millones puestos en circulación por el comercio de esta colonia, les suplico  que me digan si han calculaddo la cantidad de millones que, por ejemplo, pone en circulación la manufactura llamada labranza y por qué, de acuerdo con su principio, no reclaman para los labradores un número de representantes proporcional a esta circulación.
...
El número de diputados de las colonias debe estar en proporción con el número de electores y colonos elegibles, siendo así que este último número es tal que en mi opinión el de los diputados debe ser reducido a cuatro."
___________
(*) Mirabeau conocía muy bien la cuestión colonial. Su tío, el bailío (3), a quien admiraba mucho, había sido gobernador de Guadalupe en 1753 cuando no era mas que caballero. Este proconsulado antillano le había hecho sentir un profundo desprecio de los criollos, en tanto que fortificó su simpatía por los negros: 'No puede negarse', escribe el 10 de enero de 1755, 'que el negro es un hombre, y un filósofo que considere la humanidad a sangre fría en este país le daría, quizás, la preferencia al negro. Sé cuantos reprochen se han hecho a las gentes  de este color, pero cuando voy al fondo de las cosas no veo, yo que soy confesor de todo el mundo, mas que el crimen de los blancos'. El 7 de abril de 1757, el padre del tribuno, el marqués de Mirabeau, respondía lo siguiente: 'La esclavitud y el cristianismo no pueden llegar a una conciliación... Estoy seguro de que si mañana fuera yo ministro de la Marina, emitiría un edicto que le concediera la libertad a todo negro al recibir el bautismo y al incorporarse a una porción de la gleba por la que pagaría una renta proporcionada, según los lugares, al antiguo propietario, si lo tenía, o al estado si se trataba de un terreno que se concedía por primera vez' (cf. Louis de Loménie, 'Los Mirabeau, 1889). Es decir, que al intervenir contra los colonos y al estigmatizar el espíritu de casta de estos, Mirabeau hablaba con previo conocimiento de la causa.
(1) Título nuestro
(2) Ensayos. Instituto del Libro, La Habana, 1967. Impreso en la UNIDAD PRODUCTORA 08. Benjumeda 407. INSITUTO DEL LIBRO. 15 de diciembre de 1967. La Habana, Cuba. Edición de 10.000 ejemplares.
(3) Bailío: oficial real que, en Francia, administraba justicia en nombre del rey o de un señor.  (N. del T.)

lunes, 30 de mayo de 2011

De indignaciones, rebeldías y revoluciones


Que esto de las diversas acampadas insurgentes no estaba en el guión de l@s que han dirigido los asuntos públicos a su capricho, está claro como el agua. Que nos ha sorprendido a tod@s, incluid@s l@s que se ha levantado de su aparente postración e izándose se han concentrado acampad@s como una sola persona en plazas de toda España, no hay quien lo dude. Lo cual nos ha alegrado. Y esa sorprendente indignación masiva ha incrementado nuestra alegría. Hayamos asistido, o no, a las asambleas rebeldes de l@s acampad@s, hemos latido al unísono con ellos, viendo por fin un pueblo, al que antes mencionábamos, alabándolo en nuestros escritos, que no veíamos por parte alguna. 

Podíamos entender que algo estuviera gestándose por abajo -'por abajo', como suele expresarse don Agustín García Calvo- pero nada, o poco, salía a la superficie. Tal vez ciertos arrebatos insurgentes que, con la misma velocidad que se elevaban, morían. Nos referimos, por ejemplo, a las multitudinarias manifestaciones contra la guerra de Irak y contra el responsable 'Trío de las Azores'. Y en esa comprensión, o intuición esperanzadora, de que algo hervía en los corazones de muchas personas, tomadas así una a una, entraba la memoria de las traiciones de partidos de izquierda como PCE o PSOE en los que las masas explotadas, el pueblo llano, había confiado. Era de sentido común que la mala hostia hubiera envenenado los sentimientos de muchas personas honradas al ver la deriva hacia el compadreo, de los dirigentes de esos partidos, con jefazos franquistas tragándose demasiados sapos y culebras; siendo el mas importante de ellos la aceptación de una monarquía heredada y heredera de la dictadura. Nos acordamos de los llamados sindicatos de clase (CC:OO y UGT) hundiéndose en el lodazal de los pactos ('Pacto de la Moncloa', con su 'Estatuto de los Trabajadores) donde perdía el Trabajo y ganaba el Capital. También guardamos en el magín del recuerdo la destrucción práctica del asociacionismo; por ejemplo: las asociaciones de vecinos que cortaron el cordón umbilical que les unía a los vecinos... 

Todo ello, pensábamos, se habría introducido en las gentes, poco a poco, levantando un muro, una barrera, entre el Poder y el Pueblo, de desconfianza, hasta de odio, para con los responsables de ese desbarajuste de cauces democráticos y terminaría explotando. Esos responsables son, claro está, los políticos y otros que se esconden detrás de consejos de administración de bancos, de jefaturas militares, de obispados o centros cardenalicios.

Si a toda la rabia interior, que suponíamos contenida, se le une la tremenda injusticia de un estado monárquico que está impidiendo -natural viniendo de donde viene- que de las cunetas, fosas, tapias de cementerio, se extraigan los cadáveres de los asesinados por los fascistas a lo largo de los años, y ahora el paro ocasionado por la crisis económica que ha llevado a la ruina a miles y miles de familias mientras los causantes de ese desaguisado se forran... 

Todo ello tenía que concurrir, y lo ha hecho, en una explosión social. Que a todos nos ha sorprendido, para qué negarlo, por mas que fuera de sentido común.

Este descontento, esta protesta, este levantamiento, esta revuelta..., lo llaman 'Spanish Revolution' (Revolución Española) Como hace unos meses, a las revueltas que Tunez encabezó, lo denominaron 'Revolución Arabe'. Nosotros pensamos que 'Revolución' es otra cosa mas profunda, para que estos alzamientos lo sean. Creemos que no es más que una 'triquiñuela del viento' como decía León Felipe. Porque, vamos a ver: ¿Se ha derribado o tambaleado el estado monárquico? No. El Rey sigue siendo jefe de los ejercitos de tierra, mar y aire. Los ejércitos siguen invadiendo paises y agrediendo pueblos, la policía rodea las acampadas, la banca continúa amurallada y enrejada en sus soberbios edificios, la iglesia controlando las conciencias... Y para demostrar que el estado no dudará en machacar las revueltas ahí está la brutalidad de la policía catalana aporreando a los acampados de la Plaza de Cataluña

Por eso decimos que esto no es más que una triquiñuela. Sin querer menospreciar por ello el movimiento revolucionario que, sin duda, se valdrá de muchas de ellas para avanzar, paso a paso, hacia esa Revolución.

Ya hemos dicho que esto no es una Revolución con mayúscula. De momento. No sabemos cómo seguirá. Si sigue. Y no sabemos cómo terminará. Si termina. Ahora bien, nada se va sin dejar huella. De eso estamos seguros. Y si no es una Revolución, en el sentido acabado del término, si es un revulsivo en las conciencias semejándose mucho, en este aspecto, a la Revolución. La Revolución del Pensamiento.

De todas estas acampadas: #acampadasol, #acampadasevilla, #acampadabilbao, #acampadavalencia, #acampadabarcelona... quizás lo mas valioso sea que los revolucionarios de verdad, sinceros, honestos: ya sean marxistas, leninistas, troskistas, republicanos, anarquistas, comunistas, socialistas, cristianos de base...  lejos de sus chiringuitos político/ideológicos -los que los tengan- mas o  menos consistentes, o los que vivían en su torre de marfil intelectual, han tenido contacto directo con los miles de ciudadanos indignados, han oído sus quejas, sus demandas, sus análisis, y, al mismo tiempo, estos acampados, estos rebeldes, estos descamisados, estos 'perroflautas' -como los denomina, despectivamente, la reacción derechista-, escuchan los discursos, las razones, las demandas, de est@s revolucionari@s y entre un@s y otr@s, en simbiosis, como pueblo unido, libre de sectarismos y dogmatismos y prejuicios, triturarán las ideas erróneas y las acciones inconvenientes se quedarán con las más acertadas, porque un pueblo unido puesto a pensar es un cerebro poderosísimo que llegará donde nunca podrá hacerlo un cerebro individual. De momento estamos viendo videos, poemas, consignas, dichos, dibujos... excelentes, y leyendo artículos tan sencillos y tan profundos que muestran el pensamiento colectivo en acción y ebullición, aclarando muchos aspectos de la realidad de España

Dará sus frutos mas pronto que tarde.

No oimos, aun, eso de ¡España mañana será republicana! muy cara a nuestra idea de que la Monarquía ha aglutinado a la oligarquía. Mas estamos segur@s que pronto atronará por calles y plazas. Lo decimos porque la asamblea de Aldea del Fresno -es un ejemplo- un pueblo de Madrid, se ha posicionado por abolir la Monarquía, el Senado y por la destitución de aquellos ediles que no cumplan con su labor. Si oimos gritar dos consignas: una antigua: ¡El pueblo unido jamás será vencido! y otra mas reciente: ¡Oe, oe, oe, oe, le llaman Democracia y no lo es

Por algo se empieza. 

Un comienzo esperanzador, casi diríamos luminoso, si tenemos en cuenta las toneladas de olvido, de amodorramiento, de conformidad, de sumisión..., que desde la muerte del dictador han vertido las fuerzas políticas sobre el pueblo español.

Decíamos al principio que estas rebeldías no estaban en la programación del Poder monárquico, lo que le ha agriado un poco el estómago.

En cambio, nosotr@s, como pueblo, nos hemos sorprendido, gratamente, de su viveza. Estamos dichos@s. Como niños con zapatos nuevos. Ya podemos morir tranquilamente. La lucha seguirá. 

Fdo: José Mª Amigo Zamorano

domingo, 29 de mayo de 2011

Propuestas aprobadas en la asamblea de #acampadasol


Asunto: RV: propuestas aprobadas en la asamblea de la protesta de Sol
Estas son las propuestas aprobadas en la asamblea de la protesta de Sol. Difícilmente se oirán en los medios de comunicación, y la página web no para de caerse así que está bien difundirlas por email. 
 Haced un esfuerzo por leerlas!! 


Estas son algunas de las medidas que, en cuanto ciudadanos, consideramos esenciales para la regeneración de nuestro sistema político y económico. ¡Opina sobre las mismas y propón las tuyas en el foro!

1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:



o   Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. Sanciones específicas por dejación de funciones.



o   Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones. Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones.



o   Eliminación de la inmunidad asociada al cargo. Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.



o   Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.



o   Reducción de los cargos de libre designación.


2. CONTRA EL DESEMPLEO:



o   Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).



o   Jubilación a los 65 y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.



o   Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.



o   Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.



o   Restablecimiento del subsidio de 426€ para todos los parados de larga duración. 

3. DERECHO A LA VIVIENDA:



o   Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.



o   Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.



o   Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.


4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:



o   Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.



o   Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.



o   Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.



o   Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.



o   Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.



o   Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.



o   Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.


5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:



o   Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.



o   Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.



o   Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.



o   Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.



o   Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria. 
6. FISCALIDAD:



o   Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.



o   Eliminación de las SICAV.



o   Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.



o   Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.



o   Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).


7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:



o   No al control de Internet. Abolición de la Ley Sinde.



o   Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.



o   Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.



o   Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.



o   Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.



o   Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.



o   Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.


8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR

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ELIMINAR EL SENADO.



Noruega, Suecia, Dinamarca, no tienen Senado, Alemania solo 100 senadores y EE.UU. un senafdorpor cada Estado. 

Los grandes teóricos del Derecho Internacional y Constitucional opinan que es una cámara innecesaria, prescindible y que está en extinción, ¿entonces por qué tenemos que mantener 260 senadores?



De esta forma ahorraremos 3.500 millones de euros cada año.



Eliminar la pensión vitalicia de todos los diputados senadores y demás 'Padres de la Patria'".



Eliminar a todos diplomáticos excepto un embajador y un cónsul en cada país. No es posible que gastemos en esto más que Alemania y el Reino Unido).



Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los PRESUPUESTOS GENERALES DEL 
ESTADO (transferencias a sindicatos, partidos políticos, fundaciones opacas y varios), se ahorrarían más de 45.000 millones de Euros y no haría falta tocar las pensiones ni los sueldos de los funcionarios, como tampoco haría falta recortar 6.000 millones de Euros en inversión pública.



CON LA MITAD DEL DINERO QUE EL ESTADO SE AHORRARÍA CON ESTAS MEDIDAS, SE ACABARÍA LA CRISIS EN ESPAÑA



Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad, donde nuestra opinión, la de los ciudadanos,  sea lo que gobierne, no una papeleta cada cuatro años y que hagan con ella lo que quieran sin dar cuentas ni explicaciones.



Por el cambio de la ley electoral, y por una democracia participativa de verdad ¡Espabilemos de una vez! ¡No sigamos dormidos y aletargados!



SI ESTÁS DE ACUERDO, DIFÚNDELO.



No consiste en hacer lo que nos guste, sino en que nos guste lo que hacemos.



No es más feliz el que hace lo que quiere, que el que quiere lo que hace.


jueves, 26 de mayo de 2011

Agustin Garcia Calvo habla en #acampadasol (*)


No sabemos la influencia que las palabras de García Calvo habrán tenido entre los asistentes a las asambleas de la Puerta del Sol, pero que son dignas de tenerse en cuenta... de eso no hay duda. Y aunque a alguno le extrañen ciertas ideas hay que pensar en lo que dice. Por eso las hemos recogido. Aquí. Parecida intervención hizo en su ciudad, Zamora, ante la asamblea de jóvenes, en la #acampadazamora. Estas son sus palabras:



Asamblea de la Puerta del Sol
Habla Agustín García Calvo
Madrid
19 de mayo de 2011
Sois la alegría, es la alegría de lo inesperado, de lo no previsto, ni por parte de las autoridades y gobiernos, ni por parte de los partidos de cualquier color, verdaderamente imprevisto: vosotros mismos o casi todos, hace unos pocos meses o semanas, tampoco lo preveíais que pudiera surgir. Aunque esto es así, la alegría es lo inesperado y no hay otra alegría, no hay futuro, como repetiré ahora, sin embargo voy a decir algo que parece contradictorio, que es que yo estaba esperando esto desde hace cuarenta y tantos años, cuarentayséis. [vivas y aplausos]
Os cuento un poco cómo: por los años sesenta, como habéis oído los más jóvenes, empezó a levantarse por el mundo una oleada principalmente de estudiantes en las universidades, cámpuses y sitios así de Tokio, California… el sesentaycinco, en febrero, esa oleada llegó a Madrid; yo me dejé arrastrar por ella con mucha alegría, me costara lo que me costara; como sabéis la ola después siguió en Alemania con Rudi Dutschke el Rojo y después finalmente en Francia, con el famoso mayo francés, donde fue más o menos terminando la ola. Os voy a decir cómo entiendo yo que aquello del año 65 se relaciona con esto. Tal vez alguno de los más viejos o no tan viejos os lo podrán decir que aquí seguramente incluso los padres de los más viejos de vosotros eran en aquel entonces estudiantes en la ciudad universitaria de Madrid, corriendo conmigo delante de los guardias, que entonces se llamaban los grises... pero por mi parte os lo voy a decir: es que en aquellos años en el mundo avanzado o “primero” se estaba estableciendo un régimen, un régimen del poder, que es justamente éste mismo que ahora estáis padeciendo conmigo… Me callo un poco mientras... [mucho jaleo. Una voz: “No te calles, sigue!”] …se estaba estableciendo este régimen, que es el que hoy estáis padeciendo conmigo, y que es, para decirlo brevemente, el régimen, la forma de poder en que el Estado, la gobernación, la administración estatal está del todo confundida con el capital, con las finanzas, con la inversión financiera: enteramente confundida. [aplausos, gritos] Por tanto se puede decir que es el Régimen del Dinero, simplificando, y por tanto yo creo que muchos de vosotros por lo bajo estáis sospechando que es contra eso principalmente contra lo que os levantáis, contra lo que sentís ganas de gritar, de decir lo único que el pueblo sabe, que es decir ¡NO! [aplausos largos. Voces: “ahí está”]
Por tanto, aquello que me arrebató a mis treintaynueve años, hace cuarenta y seis, es lo mismo que ahora llega a su culminación, a su casi vejez: el régimen del estado-capital, el régimen del dinero, efectivamente da señas él mismo de estar cansado, con cosas como los cuentos de la larguísima crisis y cualesquiera otros que os lleguen, y con las cifras y estadísticas con las que cada día tratan de entreteneros para que no sintáis, no os deis cuenta de lo que está pasando por detrás de las cifras y de los nombres que gobiernos o partidos sacan para eso, para teneros entretenidos precisamente. De manera que es bastante lógico que me encuentre entre vosotros en este momento de, más que madurez, envejecimiento del régimen, como me encontraba en sus comienzos. Para mí el levantamiento de los estudiantes por el mundo en el 65 obedecía a que se daban cuenta de lo que nos venía encima; ahora vosotros habéis tenido mucha más cantidad de sufrimiento directo de lo que el régimen es, aunque lo llaméis con diferentes nombres a este sufrimiento, y por tanto es, al mismo tiempo que inesperado, lógico que os estéis levantando y voceando contra ello.
Yo puedo contaros más, pero tampoco querría, por ponerme aquí a colaborar a mi manera con este levantamiento, como quiera que lo llaméis, no querría parecer que vengo a dar consejo, pero, a pesar de que no quiero parecer tal cosa, os voy a adelantar un par de ocurrencias que me vienen, ocurrencias negativas sobre todo. Lo primero es no contar para nada con el Estado sea cual sea: ninguna forma de organización estatal. [aplausos y revuelo] Es un error que por lo que veo muchos de vosotros percibís sin que haga mucha falta decíroslo. Por tanto, y a consecuencia y a continuación, tampoco se puede utilizar para nada la Democracia, ni el nombre de ‘democracia’. Lo siento, esto ya veo que no despierta tan inmediatos aplausos, pero sin embargo tengo que insistir en ello. Ya comprendo que lo de elegir lemas como “Democracia real ya” puede ser, por parte de quien lo inventara, una táctica, una táctica para no dar demasiado la cara, porque parecería que decir de frente y de inmediato “¡No a cualquier Estado, democrático o no!”, podría sonar mal y esta timidez o modestia puede esplicarlo (*), pero yo creo que es hora de irse desprendiendo de este engaño. La Democracia es un trampantojo, es un engaño para lo que nos queda de pueblo vivo y de gente; lo era ya desde que se inventó entre los antiguos griegos en Atenas y otros sitios. Es un trampantojo que está fundado sobre todo en esta confusión que el nombre mismo denuncia: demo y kratos. Kratos es poder y Demo se supone que es pueblo, y, sea lo que sea de los avatares de cualquier historia, nunca el pueblo puede tener el poder: el poder está contra el pueblo. [bravos] Esto es una cosa demasiado clara, pero hay que entenderla. [aplausos y vivas] De manera que supongo que esta contradicción que está ínsita en el propio nombre de la democracia os anima mucho más a entenderlo de veras. El régimen democrático es simplemente el más avanzado, el más perfecto, el que ha dado mejores resultados, el que ha llegado a producir el Régimen del Bienestar en el que nos dicen que vivimos; es simplemente eso, pero al mismo tiempo no deja de ser el Poder, el de siempre. Por el contrario, cuanto más perfecto, cuanto más avanzado, está más avanzado en sus trucos para engañar y por tanto en el manejo de la mentira, que es esencial para cualquier Poder. Esto espero que lo entendáis también bien: sin mentira no se sostiene ninguna forma de Poder. La mentira es el hacer creer, la fe, y ése es el cimiento, el fundamento para cualquier estado. De manera que, si alguno de vosotros tiene la ilusión de acceder a una democracia mejor, pues le pediría que se fuera desengañando de ese camino. No es por ahí, no es por ahí, y si vuestro levantamiento llegara a alcanzar un carácter organizado, en definitiva semejante al de la propia administración del Estado, estaría ya con ello mismo perdido, no estaría haciendo más que repetir otra vez la misma historia con otros colores y perfeccionada justamente porque ha asimilado el levantamiento, porque ha asimilado la protesta, que es la manera en que a través de revoluciones siempre fracasadas los estados han venido avanzando; es lo que justamente les hace falta, porque para seguir siendo el mismo como lo es, el Dinero no puede menos de cambiar, cambiar para seguir igual: éste es el gran truco que tenéis encima. Cuando os sugiero o os pido la renuncia a ideas de otro estado mejor, de otro poder mejor y os recuerdo que… [jaleo grande en la plaza]

ya voy a terminar para que os entretengáis con otras cosas a lo mejor más divertidas que yo. Cuando estoy atreviéndome a recomendaros el desengaño de cualquier forma de poder, y por tanto estoy borrando de la lista algunas de las reivindicaciones que vuestros dirigentes han establecido y divulgado, al mismo tiempo os estoy desengañando de otra cosa, que es el Futuro, el Futuro: éste es el enemigo. Comprendéis bien que al rechazar vuestro levantamiento como intención de encontrar otro régimen mejor, estoy desengañándoos de el futuro [“¿qué propones?”]. El futuro es eso con que os engañan, a los viejos también, pero sobre todo a los más jóvenes, cada día: os dicen “tenéis mucho futuro” o “tenéis que haceros un futuro”, “cada uno tiene que hacerse su futuro” y eso es justamente, aunque no lo digan, una resignación a la muerte, a la muerte futura. El futuro es eso; por tanto el futuro es el que necesita el Capital; el dinero no es más que crédito, es decir, futuro, fe en el futuro; si no pudiera echar cuentas, ni habría Banca ni habría presupuestos estatales. El futuro es de ellos, es su arma. Por tanto nunca dejéis que os suene como algo bendito o beneficioso: debe sonaros justamente a muerte, que es lo que es el futuro. Lo que estemos haciendo aquí, lo que estéis haciendo aquí, ello dirá lo que da de sí, pero no tenemos futuro; no tenemos futuro porque eso es propio de las Empresas, de las finanzas y del Capital. ¡No tenéis futuro!: esto es lo que hace falta ser valientes para denunciar.
Os voy a dejar ya, no voy a hacer más sugerencias por ahora. Una cosa mucho más práctica y de momento: desearía por supuesto que después de las famosas elecciones de… del 22, que estorban mucho, (ya lo habréis visto cómo no sólo los Medios os enredan junto con la cuestión de las elecciones, que no tienen nada que hacer, sino que muchos de vosotros perdéis una gran parte de vuestro tiempo pensando cuál es lo que hay que hacer respecto a votar o no votar y votar por acá o votar por allá), es un estorbo formidable… de manera que mi deseo sería que, cuando pase ese coñazo, esa estupidez de las votaciones, sigáis vivos, sigáis vivos y más o menos juntos los unos con los otros. [aplausos] Y en ese caso me atrevería a sugeriros una táctica de momento (seguir haciendo las asambleas aquí es probablemente un error que no puede sostenerse mucho): desde luego en esto, en una rebelión como ésta, como ya creo que todos sabéis, no puede haber otro Órgano ni decisivo ni representativo más que las asambleas. Y os lo voy a decir enseguida por qué [aplausos]: no puede haberlo porque las asambleas como ésta misma tienen esta gran ventaja: que no se sabe cuántos son, están entrando y saliendo, y nunca se pueden contar, y por tanto nunca pueden votar, como hacen los demócratas, porque no se sabe ni cuántos son ni cabe estadística ni cabe cómputo ninguno. Esto es lo que a una gran asamblea la acerca a ser eso de pueblo, que no existe pero que lo hay, y que es lo que queda por debajo de las personas, que ésas, sí, se cuentan en número de almas y en número de votos, pero lo que queda por debajo, no. Así que no renunciar nunca a las asambleas. Tal vez una dispersión.

Ahora me dirijo un poco a la parte de vosotros que son estudiantes más o menos y que me tocan más de cerca: una de las tareas más inmediatas sería ocupar las escuelas y facultades, con caramés incluído [aplausos]. Y termino diciéndoos por qué: porque hace mucho tiempo bajo el Régimen del Bienestar, bajo este régimen que padecemos, los centros de enseñanza, las Universidades, han quedado reducidas a una sola condición real, que es la examinación: examinar, todo lo demás son cuentos [aplausos]. Tienen que examinar para producir por ese camino futuros funcionarios tanto del Capital como del Estado o de la Universidad misma, que es también una parte de esos implementos del Estado. [Interrupción por cánticos en la plaza: “oé oé oé/ lo llaman democracia y no lo es”].
Por tanto y para dejaros, mi sugerencia va en este sentido: ocupación de los centros, hacerlos reconocer que no están ahí ni para enseñar ni para investigar ni para nada, que están ahí para examinar, examinaros y producir así futuros funcionarios, están creando vuestro futuro, en eso no nos engañan, y por tanto la acción más inmediata ¿cuál puede ser?: pues naturalmente la destrucción, el boicoteo de los exámenes en curso; por ejemplo, los que ahora acaban de empezar en mayo mismo. Es algo de corazón [aplausos]. Con esto que a lo mejor lo primero os puede parecer un poco descabellado, pero que, si os dejáis pensarlo, a lo mejor no tanto, recordando que la sumisión a los exámenes es simplemente sumisión al futuro, que nosotros no tenemos futuro, y recordando que los centros en los que estáis metidos están destinados solamente a eso, a la fabricación de futuro y números de funcionarios, tal vez no os parezca tan insensata la propuesta. Pero os parezca o no, con esto ya me despido, volviendo a repetiros la alegría que esto tan inesperado me ha traído y que al mismo tiempo estaba esperando desde el año ’65. ¡Salud! [¡GRACIAS!] 

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Tomado de:

http://www.editoriallucina.es/cms/home.html

http://www.editoriallucina.es/cms/agustin-garcia-calvo/archivos-orales/conferencias-recitales/agustin-garcia-calvo-en-la-puerta-del-sol.html

(*) Título nuestro

miércoles, 18 de mayo de 2011

Salvador López Arnal: Plazas, protestas y desalojos


A ver si mi memoria ha acuñado bien esta moneda. ¿No habíamos quedado en que los dictadores árabes habían tomado sendas inadmisibles y antidemocráticas ante las razonables y justas protestas de sus ciudadanos? ¿No criticábamos que esos políticos trasnochados, y las fuerzas que los amparaban, desalojaran de las plazas de Túnez, Marruecos, Argelia y Egipto a jóvenes que gritaban y exigían democracia real, trabajo digno, justicia y dignidad? ¿No repetíamos una y mil veces más que las revueltas árabes eran movimientos, incluso revoluciones pacíficas que merecían toda nuestra consideración y apoyo? ¿No llamábamos la atención de gobernantes, ministros y diplomáticos y los criticábamos severamente ante las actuaciones de las fuerzas policiales de sus respectivos países? ¿Era eso o no era eso?

¿Cómo se entiende entonces que no pongamos el grito en el cielo, actos en la tierra y exijamos dimisiones y que se vayan todos, pero todos-todos, cuando la Policía Nacional (y tal), con nocturnidad y alevosía, como en los viejos tiempos de penumbra franquista, desaloja la plaza donde nuestros jóvenes, y no tan jóvenes, piden y exigen cosas muy similares a las que exigían y exigen los jóvenes y los ciudadanos árabes? ¿No gritaban también los jóvenes madrileños, por ejemplo, contra la corrupción y los privilegios y a favor de la democracia real, la justicia, el trabajo digno y contra los privilegiados y responsables que han llevado al mundo y a nuestro país a una de las peores crisis económico-sociales de toda su historia? ¿Dónde está su locura? ¿Qué vértice de su radicalidad no resulta admisibles? ¿Aquellos desalojos no estaban justificados y estos, los nuestros, en cambio sí? ¿Qué perversa lógica subyace a estas miradas? ¿Aquello eran dictaduras y esto es una democracia borbónica y naconal-católica? ¿Aquellas policías no tienen modales y la nuestra es un océano de cortesía y de saber hacer?

Nada de lo que exigen y hacen nuestros jóvenes y ciudadanos merece ningún reproche. Piden lo que todos vindicamos y exigimos: poder de la ciudadanía, derechos sociales, trabajos que no sea una forma encubierta de esclavitud, eliminación de la corrupción aléfica que nos rodea.

El movimiento por la democracia real ha ocupado también la plaza de Catalunya de Barcelona y otras plazas españolas. Sus vindicaciones se plasman en un papel que lleva por título: “Aquí, com a Egipte”. ¡Aquí como en Egipto! Quieren poner freno y plantar cara a toda “esta situación global que nos está matando de forma gradual”. Nos convidan a todos nosotros a resistir, a que vayamos a la Plaza de Catalunya, a que discutamos, a que pasemos a la acción. Afirman que todo está por hacer y que todo es posible, ¡y que la imaginación sea nuestro único límite! Convocan, nos convocan, a una asamblea ciudadana todos los días a las 22:30, en la Plaza de Catalunya, en nuestra plaza de la dignidad y la revuelta. ¿A qué esperamos?


Y si les parece mal, lo suprimimos.


martes, 17 de mayo de 2011

Max Aub (*): Tres palabras y una sola verdadera: ¡me cago en Dios! (1)


Reconozco que hay escritores que nunca he leído a pesar de fama y elogios. Uno de ellos, Max Aub. Antes, en la época franquista, porque apenas se hablaba de él. Y luego, mas tarde, porque la llamada 'transición democrática', en buena medida llevada por los franquistas, tampoco se habló en exceso. Ahora, la colección 'Biblioteca de la República' que ha lanzado el diario 'Público', ha sacado, primero un libro que es un diario sobre un viaje que hizo a España desde Méxijo, donde estuvo exiliado y dos tomos de un ciclo de novelas dedicadas a la Guerra Civil que denominó 'El laberinto español'. Estos 2 tomos, rotulados 'Campo de sangre', me han atraido muchísimo. Es una escritura de frases cortas y cortantes, con un lenguaje en el que incluye palabras que, quizás, no sean del todo muy castellanas, pero que le dan una gracia, una chispa, que poco a poco engancha. Digo esto de que no son muy castellanas, porque hay escritores que se les nota que no han mamado ese lenguaje sino que es una segunda lengua. Algo de esto me decía el escritor Eusebio García Luengo de Camilo José Cela o de Valle Inclán. Ambos gallegos y cuyo castellano parece que a los que hemos nacido en Castilla nos raspa en un principio. Luego llegan a dominarla y ¡caray! salen unos escritos magníficos como los de Valle Inclán o estos de Max Aub. Max Aub, de origen judío, llegó a España ya siendo casi adolescente viviendo por la zona del levante español. De modo que su castellano es un poco catalán y otro poco exótico a veces. Pero llegó a amar a España, a lo español y al español que lo que escribe llena de chispazos la pupila del lector. Todo a pesar de esas palabras que nunca había oído, por ejemplo: toroso, bamboche, vedijoso, majagranzas, jaharro, dedea, aljofifa, aproches, poliorcética, mandilandines, sahorno, etc., etc., etc,. 

He escogido este diálogo del primer tomo de 'Campo de sangre' como muestra de esa chispa de que hablo:

"A Paulino Cuartero le duelen, físicamente, las extralimitaciones verbales.

-Déjate de historias.

-Si no estuviese Cuartero hubieras dicho: déjate de puñetas -comenta Rivadavia.

-Nada, hombre: los ojos forman el buen decir. En lo grosero está la sal del lenguaje. Indican vitalidad, plantación honda, raíces. Yo no sé ni francés, pero por lo que dicen en ninguna lengua hay reniegos tan bárbaros como los nuestros.

-Reniegos, sí los hay. Dicen que los húngaros, que los griegos... Lo nuestro, no es tanto el blasfemar, como el tener los divinos atributos en la boca, aun en la conversación mas insulsa -contesta Rivadavia.

-¿Es ser malhablado hablar como se habla?

-¿Si se cuelga tu vecino, te ahorcarás tú? Se blasfema por pereza -dice Cuartero.

-Es un atajo -habla Sancho.

-Calla, babión, bocón, boconero -dice Rivadavia-. Hace unas noches vino a verme Arístides. Mi soberbio, mi magnífico Arístides: 'Je sais l'espagnol', me suelta. ¡Ah!, digo yo. 'En trois jours.'

-El español en tres días o las veladas de la Granja -dice Cuartero, que ha todo saca título.

- La lengua universal. 'Los hombres -prosiguió Arístides- tienen que expresar tres clases de sentimientos: los pasados, los presentes, los futuros: la sorpresa, la duda, la esperanza, la admiración, el saludo, la despedida. En español -sigue-, estos nueve estados se traducen en tres palabras, según el orden: ¡coño!, ¡hombre!, ¡mañana! Tres palabras y una sola verdadera: ¡me cago en Dios!, que las recoge e integra'. Venía Walter con él, tuvieron una discusión, en alemán, acerca de: ¡'tu madre'!, que el germano quería incluir a toda costa en el Walhalla. Le pudo Arístides, que le demostró que 'tu madre' no tendría nunca significación de futuro.

-A esa nos ha conducido Churriguera -Dice Cuartero-. El problema está en saber cómo un novelista puede hacer hablar a sus personajes sin emplear estas expresiones clave.

-Donde los franceses dicen mierda, nosotros cojones. Diferencia esencial -hace notar Rivadavia-. Cada época tiene sus palabrotas, cada país sus blasfemias. No sé de nadie que las haya estudiado y es lástima.

-Un  idioma sin blasfemias no es lenguaje. Una palabrota bien plantada, en su sitio, en su tierra, a su tiempo, es insustituible. El reniego asienta y clava el idioma en tierra, contra los cielos. Si los españoles no pudiésemos emplear interjeciones soeces nos íbamos a ver negros. Si no, ¿para qué hacemos la guerra? Para que no se prohiba la blasfemia."

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(*) http://es.wikipedia.org/wiki/Max_Aub

(1) Título nuestro. Max Aub en 'Campo de sangre', volumen I, páginas 90, 91, y 92; edita Diario Público, Barcelona, 2011