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martes, 28 de abril de 2009

Pandemia, capitalismo y medio ambiente (+)

Gripe Porcina

Una nueva semana con noticias nada alentadoras en materia de salud. Hay una pandemia que tiene su origen en México y preocupa. Las más altas autoridades de salud pública del planeta, la Organización Mundial de la Salud está seriamente preocupada con este nuevo virus, con esta nueva variedad de fiebre porcina. Se calculan cien los muertos en México y más de mil afectados por esta forma de gripe. En todo el planeta hay alerta y se habla de pandemia. Cuando se habla de pandemia se está hablando de una epidemia planetaria. Ese es el sentido que tiene esa palabra. Se sabe de varios casos sospechosos en Canadá, España y Estados Unidos.

Ahora la globalización tiene esas enormes desventajas: hoy puede estar un enfermo aquí y unas horas después en cualquier parte del mundo. Y así como se difuminan, como se irradian, como se expanden las comunicaciones; las mercancías, los bienes, los robos, las especulaciones, los fraudes financieros, así también las enfermedades se propagan a velocidades absolutamente asombrosas. Lo complicado de esta nueva modalidad de gripe porcina que se encontró en México reside en que es nueva, entonces, como es una nueva variante no hay antídoto, como acaba de salir no hay aún la medicina adecuada para atenderla. Esa es parte del grave problema y tiene seriamente preocupada a la Organización Mundial de la Salud.

Hay que tomar conciencia que cada vez que vemos la crisis medio ambiental del planeta tendemos a verla desde la perspectiva de los daños que ocasiona a los seres humanos y a los bienes de los seres humanos. Siempre tendemos a ver la crisis medio ambiental desde esa perspectiva, pero hay un ángulo, y es que estos cambios en el medio ambiente, (para decirlo así) estos cambios resultantes de la destrucción de nuestros bosques, de las contaminaciones que producen estas industrializaciones despóticas no solamente afectan a la naturaleza, a los seres humanos, a la infraestructura creada por los seres humanos, no.

Sino fijémonos en lo siguiente: los animales sufren como resultado de estas modificaciones; y cuando decimos animales no sólo pensemos en las vacas, cerdos, perros, no. Pensemos en todos esos organismos y microorganismos vivos, desde los animales más microscópicos pasando por los otros más creciditos. Todos los seres vivos que hay en la naturaleza sufren las modificaciones de la naturaleza y del medio ambiente, y no podemos prever cuales van a ser las consecuencias de estos cambios en el entorno, en el medio ambiente, en las condiciones de vida de los animales una vez que cambia la temperatura de su ambiente. Y según algunos expertos ya este asunto de la fiebre porcina puede tener alguna vinculación con este tipo de situaciones.

La verdad que estos daños que nosotros los seres humanos hacemos sobre el mundo de la naturaleza está afectando también la vida de todo el universo de seres vivos. Acá la pregunta sería: ¿Cuáles serán las consecuencias de todas estas modificaciones sobre todas las especies vivas del mundo de la naturaleza? ¡Uhmm!, ya los estamos viendo.

Dicen otros expertos que, como resultado de estos cambios climáticos, como resultado de estos grandes desajustes en el mundo de la naturaleza ya han detectado y tienen prácticamente enlistada (lo que ya pueden prever) unas doce plagas (*) que se pueden convertir en verdaderas pandemias descomunales. Y ya las tienen identificadas, lo que ellos ven de acuerdo a lo que ya existe y se podría convertir en peligro para la salud de los habitantes del planeta. Estos destrozos del entorno natural pueden no sólo tener efectos directos sobre nosotros mismos o nuestros bienes, sino que puede tener una consecuencia terrible sobre los otros animalitos que nos acompañan en la naturaleza. Por eso es que estos asuntos que tienen que ver con el entorno, con la naturaleza, con toda esta complejidad de la vida en este planeta se vuelve de primera importancia.

Recordemos esto: el medio ambiente no está separado o aislado de la conducta social de los seres humanos. No existe tal naturaleza ni medio ambiente desvinculada del sistema económico o social. Fuera de la sociedad no existe el medio ambiente, existe porque está en estrecha relación con la conducta y con el comportamiento de los seres humanos. Y si tenemos niveles de destrucción y depredación de la naturaleza es porque el sistema económico y social que los hombres hemos organizado y que de manera dominante predomina en el planeta es depredador. O sea, el hombre es el depredador. Pero no sólo de la naturaleza sino de los seres humanos. De manera que volvemos al punto de partida, al vínculo estrecho entre la vida social y su correlación directa con el mundo natural.

Ojalá las medidas que se están tomando en término de salud publica contribuyan enormemente a evitar los daños de esto que tiene el rostro de una amenaza planetaria. (1)
__________
(+) El título es de nuestra cosecha.
(*) Muy bíblico.
(1) Lo hemos reproducido porque nos ha parecido muy pedagógico, muy sencillo y muy esclarecedor. Aparte de acentos bíblicos que nos retrotraen a la ira de Dios judea-cristiana.

martes, 26 de agosto de 2008

Un caso casi criminal en la Monarquía Borbónica

TIERRA DEL VINO
La extraña muerte de Manuel Prieto Un concejal de Fuentespreadas fallece tras tardar una hora en llegar una ambulancia con sólo el conductor y el camillero, sin médico ni enfermera





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Pilar Andrés, la viuda del concejal Manuel Prieto, relata los dramáticos hechos que llevaron a la muerte de su marido Foto S. R.
MULTIMEDIA
S. RAMOS. Fuentespreadas.- El pueblo de Fuentespreadas vive conmocionado por la noticia del fallecimiento del concejal del PP Manuel Prieto Díaz, a la edad de 50 años y en unas circunstancias que revelan un funcionamiento supuestamente no demasiado eficaz de los servicios sanitarios, a juzgar por lo que relata con indignación y tremendo dolor su viuda Pilar Andrés.
Pero lo cierto es que entre el día 2 de mayo, cuando Manuel empieza a sentirse mal, hasta la madrugada del 8 cuando llega muerto al hospital en una ambulancia del 112, «que tardó una hora desde el aviso y aparece sin médico y enfermera», nadie parece acertar con el diagnóstico de neumonía que acabó con su vida tal y como apunta la autopsia realizada, que confirma igualmente su fallecimiento en casa.
Circunstancias como que una médico del centro de salud de Corrales no sepa ir a Fuentespreadas, que el 112 tarde un hora en llegar a ese pueblo, donde apareció sin médico y enfermera o que recoja a ambos a medio camino denotan que todavía hay mucho que mejorar para que la población rural tenga asegurada una asistencia sanitaria mínimamente digna.
Manuel Prieto era diabético, cuenta su viuda Pilar Andrés, y el 2 de mayo, después de cenar comienza a encontrase mal. Llaman al centro de salud de Corrales, y está de guardia el médico de su pueblo, quien conoce el caso, piensa en una bajada de azúcar y da instrucciones al paciente para recuperarse. Incluso se acercó con la enfermera hasta el domicilio y comprobaron que estaba un poco mejor. El domingo por la tarde le sube la fiebre y el lunes acude al médico de cabecera quien le diagnostica «una gripe vírica» y le receta Gelocatil, ordenándole volver a los dos días si la temperatura continúa alta.
Es precisamente lo que sucede y el miércoles Manuel acude a consulta al pueblo, donde «le observan mucosidad en la garganta». El enfermo por su parte le relata al médico que tiene náuseas y no puede comer. El galeno le administra Cidine, Motosol y Gelocatil para la fiebre y repite la secuencia anterior «si en dos días no le remite, que vuelva». Por la noche la fiebre se mantenía, por lo que Pilar llama al centro de salud de Corrales y la doctora de guardia le recomienda aumentar la dosis de Gelocatil y añadir Nolotil. Dos horas después la situación es la misma, por lo que vuelve a llamar a la doctora de guardia en el Centro de Salud de Corrales para comunicarle que «mi marido tiene dificultad para respirar. Le pido que venga a casa porque se asfixia y me contesta que no sabe venir, cuando Fuentespreadas es una de las localidades adscritas al centro de salud». La facultativa le propone que se acerquen hasta el consultorio, pero Pilar le responde que su marido está muy mal. Ante esta situación la respuesta de la médico dejó todavía más atónita a la demandante «me dijo que sólo sabía venir a Santa Clara de Avedillo y me ofrecí a irla a buscar a la entrada de ese pueblo». Entre tanto el paciente «sigue empeorando» y pocos minutos después la médico de guardia de Corrales llama «diciendo que no puede venir porque le ha salido otra urgencia. Yo le dije, mi marido se asfixia, ¿entonces, qué hago, llamo al 112?, y me contestó "pues sí, mejor, porque llegará antes que yo". ¿Cómo va a llegar antes que usted si Corrales está a doce kilómetros y Zamora a 28?. Pero no me hizo caso».
Si hasta aquí la historia es cuando menos rocambolesca, en las siguientes horas adquiriría tintes dramáticos. Pilar reclama al 112: «Pedí que vinieran porque mi marido se estaba asfixiando y me pasaron con un sanitario para tranquilizarme. Al rato insisto por que tardan mucho y me contestan que van por Santa Clara. Sigo hablando con el sanitario del 112, le digo que mi marido se muere, dejo el teléfono para atenderlo y cuando lo vuelvo a coger habían colgado».
Cuando llega el 112, aproximadamente una hora después, «mi gran sorpresa es que vienen sólo el conductor y el camillero, no hay médico ni enfermera. Yo lo que necesitaba era médico y enfermera, no un vehículo, porque para eso lo podía haber llevado yo a Zamora». El relato de Pilar sigue deparando tremendas sorpresas. «Lo meten en la ambulancia para trasladarlo a Zamora. El conductor nos dice que vayamos delante en nuestro coche para indicarle el camino, pero perdemos de vista a la ambulancia, que llega 15 minutos más tarde que nosotros al hospital, y al llegar nos comunicaron que había muerto». Curiosamente, la ambulancia, que había salido sólo con conductor y camillero, traía ya al médico y la enfermera. «Cuando llegábamos ya muy cerca de Zamora, pasó otra ambulancia en dirección contraria con las sirenas, de ese vehículo salió el médico y la enfermera para incorporarse al 112 en el que viajaba mi marido ya difunto». La autopsia reveló posteriormente que Manuel estaba muerto ya antes de salir de su casa en Fuentespreadas.
El relato de los hechos ha generado indignación generalizada en el pueblo, cuyos vecinos se preguntan qué clase de atención sanitaria están recibiendo, y sobre todo, cómo es posible que el 112 «tarde una hora ante una gravísima urgencia, se presente sin asistencia sanitaria y lo recoja luego a mitad de camino».
El Ayuntamiento por su parte ha mantenido durante tres día las banderas oficiales a media asta en señal de duelo y durante el próximo pleno la corporación guardará un minuto de silencio en su recuerdo.

(Tomado del diario la Opinión de Zamora)