jueves, 11 de octubre de 2012

Abdelaziz Mansuri: La pesadilla occidental (*) -1-


1.

los libros cada vez cuestan mas caros // los libros que se amontonan en nuestras librerías francesas // los libros que leo sin comprender

son sin embargo libros de maestros del pensamiento que enseñan // la libertad // la responsabilidad que enseñan // cómo existir // cómo pensar -que te instruyen- // cómo vivir // cómo morir

no // soy testarudo / sucede también que esa necesidad de leer // no la siento desde adentro // ni siquiera se trata de necesidad // sino de fuerzas oscuras que llamo

la ofensiva de un comando todo raído // de un comando invencible 

pero hay tan sólo // el film americano // la moda inglesa // lo beatnik y // una historia de suicidio en Suecia // ni la primera ni la última // una tradición de suicidios // y aquí estoy devanándome los sesos para tratar de saber // lo que eso // engendrará // a escala mundial // pero pierdo el tiempo intentando adivinar // y hasta qué punto esto me irrita // porque siento que algo no funciona 

no soy apasionado y me siento extranjero

no llego a comprender // me digo claramente que no comprendo // entonces asimilo // rumio // me expreso con grandes refuerzos de lugares comunes // me aficiono por van-goh // admiro a Picasso // me vuelvo loco por el mobiliario geométrico de la última década y // evolucionado como soy // aproveché la masacre de los patios // ayudé a estrangular el sol // a echarlo de nuestras casas // y en el pequeño rincón de mi pequeño cuarto moderno de techo bajo // abrí una revista de arqueología // el torbellino el torbellino // una agitación con la voz grave // un malestar // se cierne // se vuelve dolor de cabeza // luego se ensancha como una hecatombe y va a engullir mis libros // eso es el universalismo // la objetividad y // no sé que otro motivación de las culturas // cubiertas de ridículo sólo porque me siento acosado por un mal desconocido // no es el mal de la duda // todavía no dudo -ignoro- // Sufro en mi cuerpo // el torbellino acaba de velar mi mirada // mi familia me huye // luego la calle // polivalente // me juega malas pasadas // me confeccionó un cuerpo de espejismo

en su presencia respondo con una nadería 

la veo sin verla // me veo sin verme // porque soy espejismo que solo existe por el otro

me sorprendo hablando de existencia y me digo // caramba qué es lo que puede querer decir eso // porque esa palabra estoy seguro de haberla pensado //  cómo es que entonces la formulé // puedo proponer tan sólo que hay probablemente // un lenguaje que carece de sentido // que empleo porque concuerda con el espejismo donde chapoteo

pero no reflexionemos sobre esta palabra // espejismo // estos son los hechos // estoy agotado // pierdo la paciencia // porque me digo que no hice mas que sufrir hasta entonces // ahora bien estoy cansado de sufrir // siento que comienzo a reaccionar // contra quién // contra qué // eso no lo sé todavía // pero lo que sé no es banal // lo que sé es esencial // y de una gravedad que les haría morir

es el diálogo con los míos // el diálogo con esas murallas que rodean mi ciudad // el diálogo con esos muertos // sí // sidi abdalá ben jassun no era charlatán // saben acaso lo hizo // armó a sidi el ayachi con su espada y le dijo // ve a echar a los portugueses 

el espejismo impide que este diálogo se realice // si había que detenerse en eso

-continuará-
__________
(*) Tomado de la antología 'Diwan africano. Poetas de expresión francesa'. Introducción, traducción, prólogo y notas de Rogelio Martínez Furé. Editorial Arte y Literatura, Ciudad de La Habana (Cuba) 1988

sábado, 6 de octubre de 2012

Abdelkebir Khatibi (*): Sacudiendo su cachimba -y C- (1)


¿De qué compite un pueblo con otro?
Acaudalado, el pueblo se entierra,
todo él, bajo el fango del dinero.
Empobrecido, el pueblo camina,
todo él, sangrando de su cuerpo.

Avasallar es apostar sus postreras armas.
Menospreciar es turbarse del propio horror.
Humillar es deleitarse de su desatino.

Yo te confirmo esta certeza, con clara sencillez,
para que la lucha de clases redoble su furor.

Si ahora mismo los pueblos avanzan,
mas luego patinan en la ignorancia.
Si hogaño se alternan en su desorden,
mañana se unen a virtudes constantes.

Y te muestro la diferencia para siempre
y añado así a tu harpa una vibrante cuerda.
Enuncio tu ebriedad signo tras signo.
Te enseño el placer que no es culpable.

Si todos los pueblos oprimidos cogieran las armas
bailarían orgullosos sobre el enemigo de clase;
pero 'orgulloso' es palabra para casar una frase.

No cedas a la ágil crueldad de mi lenguaje
a cada paso vacila entre el espejo doble.
Teje estera que atruena en arena vibrátil.


(1) Título nuestro. Versión libre a partir de una traducción de Rogelio Martínez Furé. Fragmento del poema 'Le lutteur de classe a la maniere taoiste-Poéme' (París, Éds. Sindbab, 1976. Coll. La bibliothèque arabe)

viernes, 5 de octubre de 2012

Abdelkebir Khatibi: Sacudiendo su cachimba -B- (1)


Tu no tiene ni alma, ni corazón, ni cuerpo.
Ambas tres categorías huecas y estériles.
Si uso la palabra cuerpo es de odio al alma.
Y si utilizo así mismo la palabra corazón
es para medir la sangre del pensamiento.

Esto no es un simple juego de palabras.
Piensa en las vueltas del lenguaje doble.

Veamos: ¿cómo jerarquizar tu cuerpo?
Sobre él, decidido, traza un círculo volátil,
el ritmo mas justo rechaza diestra y siniestra,
la simetría mas atrayente destruye todo centro.

Desplaza tu cuerpo en el placer del otro
y aglutina en tu danza el soplo de los astros.

Sin centro, sin derecha ni siniestra,
¿será tu cuerpo libremente huérfano?,
¿danzarás en la punta del pie sin vacilar?

Medita pues en la amarga prueba que te revelo
y si el tema no llega a tu corazón ensangrentado,
¿qué te hará falta además pobre insensato?

Arráncate, de cuajo, ya, de tu disfrute íntimo.
...


(1) Título nuestro. Versión libre. Fragmento del poema 'Le lutteur de classe a la maniere taoiste-Poéme' (París, Éds. Sindbab, 1976. Coll. La bibliothèque arabe)

martes, 2 de octubre de 2012

Abdelkebir Khatibi (*): Sacudiendo su cachimba -A- (1)


 Sacudiendo su cachimba el viejo pescador dijo:

-Ningún recreo te será cedido viajero ignoto. 

Signos que aquí te han extraviado son mera ebriedad.

Solo es un falso espejo la belleza que te aparta.

Retírate de ese espejo antes de que te quiebre.

Y sepárate del origen mismo de tu infancia.

Deja el espejo nómada, deserta tu mismo nombre.




Mientras mas se camina por esos mundos de dios
mas y mas ve escindida la señal del horizonte;
mas engendradora de carcajadas es la muerte.

A cada paso una nueva sombra de ti se adueña.

Piensas vivir cuando aun revoloteas en tu espejo
y yo, eterno estable, me asemejo gaviota de arena.

Los viajeros van pasando entre firmamento y tierra.
¿Ignoran acaso que el yermo es una verdad huérfana?

Derivar, conducir, la verdad en su propio desierto,
no hay duda, es la ley primordial de la equivocación.

El mar te arrojó hasta mi viajero desconocido,
deja ya tus restos, y sigue sin mas tu andadura.

¡Nada pido, salam aleikum, alabado sea dios!
...

(*) http://es.wikipedia.org/wiki/Abdelkebir_Khatibi


(1) Versión. Título nuestro. Fragmento del poema 'Le lutteur de classe a la maniere taoiste-Poéme' (París, Éds. Sindbab, 1976. Coll. La bibliothèque arabe)
.
Foto: El autor

viernes, 28 de septiembre de 2012

El devenir (*) según A. Jatibi (Khatibi) (1)




Los arbolitos proyectan sus frágiles sombras
entremezcladas con fogonazos estelares,
esperanza de una luminosa alternativa
al siniestro y cruel porvenir de la intemperie.

Y no, no se prolongan cual miedo de niño
sino que su danza crepuscular, hoja muerta,
construye geometrías de tiempo perenne.
¡Ah! y mi acto es azagaya contra las tinieblas.

__________

(*) Versión libre

(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Abdelkebir_Khatibi

jueves, 27 de septiembre de 2012

27 de septiembre de 1975 (*) con versos de Jatibi (Khatibi) (1)



"De pie, en la calle", abierta a mi sangre envejecida,
"el hombre", varón sin tacha, "primero en la palabra".

Hoy "la calle se abre a mi sangre" envejecida,
"alarga sus raíces" de antaño hasta mi alcoba.
Me llega su sangre, sus dolores, "sus tumbas":
su mes, su fecha de veintisiete de septiembre,
sus treinta y siete años de memoria resistente.
Y no, no es para llorar sobre los cinco féretros
sino para apretar las manos en un puño de rabia
con voluntad política hoy de golpear la represión.

"Lo invisible, / lo irreductible de las calles" de España,
todas ellas repletas de indignadas muchedumbres,
es esa avalancha, portavoz del pueblo combativo,
"piedra", "puerta" abierta, "vuelo en la noche que gira",
una inundación de corazones dispuestos a latir.
Y no, no son silencios de inocentes corderillos,
ni mayorías mudas resignándose al sacrificio,
sino "agudas geometrías" con voluntad de filo.

"De pie, en la calle", abierta a mi sangre envejecida,
"el hombre", varón sin tacha, "primero en la palabra".

____
(*) http://www.frap.es/FRAP/27%20septiembre%20Hoyo.pdf
(*) http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%9Altimas_ejecuciones_del_franquismo
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Abdelkebir_Khatibi

lunes, 24 de septiembre de 2012

Pablo Neruda: Del aire al aire (*)


DEL aire al aire, como una red vacía, 
iba yo entre las calles y la atmósfera, llegando y despidiendo, 
en el advenimiento del otoño la moneda extendida 
de las hojas, y entre la primavera y las espigas, 
lo que el más grande amor, como dentro de un guante 
que cae, nos entrega como una larga luna.

(Días de fulgor vivo en la intemperie 
de los cuerpos: aceros convertidos 
al silencio del ácido:
noches deshilachadas hasta la última harina:
estambres agredidos de la patria nupcial.)

Alguien que me esperó entre los violines 
encontró un mundo como una torre enterrada 
hundiendo su espiral más abajo de todas 
las hojas de color de ronco azufre:
más abajo, en el oro de la geología, 
como una espada envuelta en meteoros, 
hundí la mano turbulenta y dulce 
en lo más genital de lo terrestre.

Puse la frente entre las olas profundas, 
descendí como gota entre la paz sulfúrica, 
y, como un ciego, regresé al jazmín 
de la gastada primavera humana. 
__________
(*) Título nuestro. Del poemario 'Canto general', parte rotulada como 'Alturas de Macchu Picchu'