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jueves, 27 de septiembre de 2012

27 de septiembre de 1975 (*) con versos de Jatibi (Khatibi) (1)



"De pie, en la calle", abierta a mi sangre envejecida,
"el hombre", varón sin tacha, "primero en la palabra".

Hoy "la calle se abre a mi sangre" envejecida,
"alarga sus raíces" de antaño hasta mi alcoba.
Me llega su sangre, sus dolores, "sus tumbas":
su mes, su fecha de veintisiete de septiembre,
sus treinta y siete años de memoria resistente.
Y no, no es para llorar sobre los cinco féretros
sino para apretar las manos en un puño de rabia
con voluntad política hoy de golpear la represión.

"Lo invisible, / lo irreductible de las calles" de España,
todas ellas repletas de indignadas muchedumbres,
es esa avalancha, portavoz del pueblo combativo,
"piedra", "puerta" abierta, "vuelo en la noche que gira",
una inundación de corazones dispuestos a latir.
Y no, no son silencios de inocentes corderillos,
ni mayorías mudas resignándose al sacrificio,
sino "agudas geometrías" con voluntad de filo.

"De pie, en la calle", abierta a mi sangre envejecida,
"el hombre", varón sin tacha, "primero en la palabra".

____
(*) http://www.frap.es/FRAP/27%20septiembre%20Hoyo.pdf
(*) http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%9Altimas_ejecuciones_del_franquismo
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Abdelkebir_Khatibi

jueves, 3 de mayo de 2012

'FRAP, una temporada en España' o memorias de una derrota


Libro: FRAP una temporada en España
Autor: Riccardo Gualino
Editorial: Amargord ediciones
Primera edición: 2010
Traducción: Matilde Muñoz

No conocimos a Riccardo Gualino. Ahora, con esta obra, nos hacemos una idea del personaje. Nació en Roma (Italia) el 27 de abril de 1941. En 1961 se traslada a España para trabajar y en 1962 se matricula en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid. Al año siguiente se integra en la organización del PCE dentro del ala pro-china y pro-albanesa y poco después sale de tal partido, entrando a formar parte del PCE(m-l). Es detenido con un tiro a bocajarro en la cara en el mes de marzo de 1965 permaneciendo en la cárcel hasta finales de 1968. Sale de prisión y vuelve a Italia  integrándose en el FRAP. Al poco tiempo regresa a España y es detenido, por breves periodos, en dos ocasiones. Publicó numerosos artículos en la prensa clandestina bajo el seudónimo de Mariano Alcántara.

El título de la obra, así, tal como aparece, nos invita a un camino que luego, leído, no es lo que imaginábamos. En realidad no trata del FRAP en su conjunto sino de Riccardo Gualino en particular. Ya en la contraportada, que no habíamos ojeado, se dice que son memorias. Las de él. Las de Riccardo. Y en ese sentido podríamos pensar que, siendo italiano, como es, se pasó una temporada en España metido en el FRAP. Y luego se fue. 

Aunque nosotros nos acercamos al libro pensando que tal vez se refería a lo fugaz, a lo efímero, a lo corto, de la actuación histórica del FRAP. Si bien intensa. Vino el FRAP y desapareció. Cual relámpago en cielo despejado. Claro, no para los actores que creían (o creiamos) en un firmamento borrascoso con gran tempestad y aparato eléctrico. Algo de esto trata el lbro. De pasada. 


-De que la tormenta solo estaba en la mente de los jóvenes revolucionarios de la organización -pensamos, nosotros, ahora, a toro pasado.

Sobre esto tenemos un poco que contar: conocimos a un militante del FRAP de Castilla y León; un verano de 1973 o 74 ¿? nos dijo que iban a emprender acciones armadas; preguntamos si estaban preparados; él nos contestó, muy convencido, que sí; era julio o agosto; en septiempre estaba detenido; para nuestra sorpresa; lo vimos en una foto por televisión; o sea que no estaba preparados.

Poco después una durísima represión, encarcelamientos, torturas, juicios sumarísimos y pelotones de ejecución el 27 de septiembre de 1975 destruyeron al FRAP. No le dio tiempo a enraizarse. Quedó su ejemplo. Si. Pero para una parte mínima del pueblo español. Los que si estaban preparados fueron los franquistas. Tenían la fuerza y masas para darles aire.

De lo anterior también trata Gualino. Reconoce la derrota de las fuerzas revolucionarias. Aquí en España. Y en el resto de Europa. Apela a las nuevas generaciones para que le den la vuelta a la tortilla. Lo dice consciente de que él hizo, entonces, lo que pudo para que la clase obrera y el pueblo triunfaran de la reacción. Pero no puso ser. Ya lo siente. Desde un postura de seguir adelante. No desde la pasividad. A pesar de que está enfermo. De la enfermedad de Crohn. Dicha enfermedad ha acompañado parte de su vida. De tal modo que -según él- 'hay un antes y un después desde que tenía 40 años'. Le ha costado 3 operaciones quirúrgicas, la estirpación del colon y parte del recto, varias hospitalizaciones, la perdida de uno ojo, de un riñón...

-En fin, un desastre. De vez en cuando estoy mejor y otras peor. El estado italiano me ha concedido la invalidez al 80%.

Si, conviene leer el libro. Sobre todo los jóvenes. Aunque -repetimos- el titulo engaña porque no es del FRAP, desde su nacimiento hasta la extinción, de lo que trata, sino de la visión parcial de un actor, relevante eso si, que se muestra en estado de casi heroismo. Sin olvidarse de su compañera Matilde Muñoz. También con cierto heroismo. Le dedica un capítulo a su compañera amada. No es lo que esperábamos. Pero bienvenido sea un granito de arena para el montoncito que fue el FRAP en la reciente Historia de España.

lunes, 26 de septiembre de 2011

27 de septiembre de 1975: A nuestros compañeros asesinados


 27 de septiembre de 1975: A nuestros compañeros asesinados


LQSomos. Milagros Riera*. Septiembre de 2011


Fue el 27 de septiembre de l975, al alba nuestros compañeros fueron asesinados por los fascistas que durante años mataron, robaron, asesinaron y violaron y que querían que nada cambiase para seguir disfrutando de sus riquezas y de la impunidad que hasta hoy dura.

El juicio al que e les sometió fue una farsa, no hay mas que visionar el documental “27 de septiembre”, para darse cuenta, a sus abogados ni siquiera se les dejó hablar, las pruebas de su inocencia no pudieron ser presentadas, las había de que los acusados no estaban en Madrid en el momento de los hechos, pero no dejaron presentar nada que pudiera exculparles, debían morir.

El porqué debían morir está muy claro, el dictador estaba condenado, todos sabíamos que su miserable vida no duraría, muchos esperábamos el momento de su desaparición con alegría, moriría en la cama, estaba claro, no conseguimos deshacernos del dictador, pero luchamos para conseguirlo, una lucha por la libertad y la democracia que empezó en el 36 cuando el pueblo tomó las armas para defender el régimen legal del estado español, con la victoria de los fascistas no cesó la lucha, seguimos, siguieron combatiendo el franquismo durante los largos años de una dictadura que termino como había empezado, revolcándose en la sangre de los inocentes, de los luchadores.

En aquellos años la protesta por la falta de libertades se había reforzado, los jóvenes ya no tenían el miedo que paralizo a los que vivieron el genocidio provocado por los fascistas y eso inquietaba a los que como cuervos habían vivido de los cadáveres de los republicanos. No solo era ellos los que se inquietaban, los imperialistas que tenían bases militares en España tampoco querían perderlas, era necesario que el pueblo aceptara una continuación de la dictadura sin Franco, lo que se llamo la transición.

La muerte de Carrero Blanco les facilitó las cosas, mentidero de Madrid, ¿decidme quien mató al conde?, nunca sabremos quien organizó una muerte tan oportuna, Carrero hubiera seguido la negra línea de la dictadura y eso podría haber provocado la ira en aquellos que ya tenían diseñada la monárquica transición y que tenían su embajada a dos pasos de donde voló el Almirante.

Este era el clima del país en estos años, Franco moría y el rey debía reinar sin que nadie se moviera para pedir la República, así que se recurrió a los métodos de siempre, sembrar el terror entre los antifascistas dispuestos a luchar por sus ideales de justicia, a los otros, los dirigentes de partidos se les compraría, escaños, puestos en el gobierno, secretarias, todo lo tendrían a cambio de someterse al rey, y así fue.

Nuestros compañeros fueron elegidos como chivos expiatorios, eran jóvenes combativos y querían barrer de una vez el fascismo que no ahogaba, se les condenó rápidamente, sin garantías de defensa y hasta el momento de su asesinato fueron tratados con la típica crueldad del fascismo, no se les dejó ver a su familia, los mataron tan deprisa que algunos familiares no pudieron llegar a tiempo para despedirlos, otros pudieron verlos a la puerta de la cárcel, unos minutos para decir adiós a toda una vida, uno de ellos no tuvo a nadie que le despidiese, era huérfano pero nosotros estaremos siempre con él en su memoria.

Los que los fusilaron, voluntarios y orgullosos de seguir asesinando, se comportaron con la crueldad que caracteriza a los que asesinaron a los demócratas durante años, en Madrid fueron autobuses enteros llenos de policías borrachos para jalear las ejecuciones, a Txiki le arrastraron a una montaña, entre pinchos y maleza le ataron a un árbol. Antes de asesinarlo le insultaron, se rieron de él y procuraron que su agonía fuese lo mas larga posible, lo mismo que hicieron los asesinos de Madrid, al parecer todos los voluntarios para esta masacre, estaban muy contentos y presumían de de sus hazañas, un régimen fascista siempre produce crueles asesinos.

La protesta fue de nivel mundial, en  todas las capitales del mundo se manifestó contra la dictadura, antes de los asesinatos y después, nada pudo detener el crimen y para que fuese evidente el porque de esas muertes Franco y el futuro rey de España salieron al balcón del palacio de la plaza de Oriente donde sus partidarios les aclamaban con el saludo fascista, allí estaba el rey indicando con su presencia que apoyaba al dictador y sus últimos asesinatos, se ha dicho que el rey, tan demócrata, luego, tan mujeriego, siempre y tan campechano, nada pudo hacer para impedir estos asesinatos. Que Franco no le hubiera escuchado y que hubiese puesto en peligro su corona, no es verdad, nunca dijo una palabra contra la represión y años mas tarde, cuando temió que su trono vacilase organizo el 23 F y se presento como el salvador de la patria contando así atraerse la simpatía de la gente que temía a los salvajes fascistas.

Hoy día el tiempo ha pasado, el rey sigue en su trono manchado de sangre y piensan poner a un príncipe larguirucho y parco en palabras para seguir negándonos la republica, el fascismo se instala otra vez a pecho descubierto. La lucha de los antifranquistas nunca fue reconocida, los hechos que en Francia hubieran valido a los resistentes estatuas y medallas, aquí son motivo de desprecio cada vez va más adelante la idea de que los combatientes de la libertad somos terroristas y asesinos, así lo dicen y lo escriben los que están a sueldo de los descendientes de los  que no desean que sean conocidos lo que sus mayores hicieron contra el pueblo indefenso.

Los juicios de nuestros compañeros no han sido anulados, como los de tantos republicanos asesinados judicialmente, Flor, la hermana de Baena ha pasado años pidiendo justicia y simpre se la niegan, su lucha es la nuestra.

José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz, Jose Humberto Baena, Angel Otaegi, Juan Paredes Manot, siempre estaréis con nosotros, no solamente cada 27 de septiembre, sino durante todas nuestras vidas.

* http://ateosyrepublicanos.blogspot.com/ 

lunes, 8 de marzo de 2010

Iswe Letu: Cojones del siglo XXI


Leímos en la red, a propósito de que mañana (por hoy) era el Día de la Mujer Trabajadora, un recordatorio de dos mujeres, militantes del FRAP y miembros del PCE (m-l), condenadas a muerte por la dictadura franquista, Concha Tristán y María Jesús Dasca: "Hoy, uno de los vocales del sangriento tribunal militar que dictó cinco arbitrarias penas de muerte, el entonces capitán de ingenieros José Miguel de la Calle, es Teniente General – la máxima graduación a la que puede aspirar un militar – y ha sido nombrado en 2008 por la Ministra de Guerra, Carmen Chacón, como Jefe del Mando Logístico del Ejército de Tierra, en el circulo de confianza de la ministra." Para los que no lo sepan, lo del tribunal militar y las cinco penas de muerte se refiere al año 1975 cuando la dictadura fascista, que daba sus últimas bocadas, presidida por el general Francisco Franco, juzgó sin garantía procesal alguna, en la más absoluta indefensión, a militantes antifascistas. Ahora, un partido que estaba entonces ilegalizado por esa dictadura, el PSOE, es el que eleva a miembros represores de la dictadura pasada. En vez de condenarlos. ¡Manda cojones!

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"En una dimensión, la del poder militar, EEUU se yergue completamente solo. Y Obama está imponiendo niveles históricos con su presupuesto militar. Casi la mitad del deficit estadounidense se debe al gasto militar, intocable en el sistema político." Esto nos dice Noam Chomsky en un artículo titulado 'El poder que nadie ha elegido'. No se olvide que Barak Obama, presidente de USA, curiosa y esperpénticamente ha sido nombrado Premio Nobel de la Paz en estos principios del siglo XXI. Este homenaje de Estocolmo a un presidente que incrementa, de ese modo, el presupuesto para gastos militares y recibe el premio con unas palabras defendiendo la guerra llevaría a los campesinos de nuestro pueblo zamorano de Fuentespreadas a exclamar: ¡Tiene cojones la cosa! Pues eso: la cosa tiene sus cojones de verdad. Aunque, dicho lo cual, la verdad sea dicha, nos quedamos sin resolver nada, pero el gustazo de decirlo nadie nos lo quita. Ya cuando fue elegido por sus ciudadanos yanquis escribimos un artículo al que rotulamos, más o menos, 'Obama, esperanza vana'. Quizá no sean esas las palabras exactas, pero algo muy similar. Y creemos que dimos en el mismo centro de la diana.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La vida militante de Luis Puicercús en el Frap

La vida de Luis Puicercús (Madrid, 1951), está profundamente marcada por la lucha antifranquista, en la que comenzó a participar a los 18 años, militando en el Partido Comunista España (marxista-leninista), integrante del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota). Tras cursar Bachillerato, y gracias a una beca de la Mutualidad Laboral a la que perteneció su padre, ingresó en la Universidad Laboral de Tarragona donde, a lo largo de tres años, cursó los estudios profesionales de Artes Gráficas, en la especialidad de Tipografía. Esa profesión, que ya no abandonará en toda su vida, hizo que durante la lucha antifranquista clandestina, se le diese la responsabilidad de trabajar en el aparato central de propaganda del Partido en el que militaba. Descubierta la imprenta por la policía política franquista, detenido y juzgado por los delitos de asociación ilícita y propaganda ilegal, estuvo encarcelado durante casi cuatro años, en el ocaso sangriento de la dictadura (1972-1975).
A los pocos días de ingresar en la cárcel de Carabanchel, en 1972, acusado de asociación ilícita y propaganda ilegal, Luis Puicercús, militante comunista y luchador contra la dictadura franquista, se propuso recordar, con el máximo detalle posible, lo que aconteciera entre aquellos muros en los años que iba a permanecer encarcelado, para recordar y nunca olvidar lo que el franquismo hacía contra los que luchaban por una sociedad libre, mejor y más justa. El itinerario carcelario del autor va de Carabanchel a Jaén y de aquí a Palencia, de donde, ya muerto el dictador, salió en libertad para reincorporarse de nuevo a la lucha. Dotado de una memoria fuera de lo común, convencido de su obligación de contar lo que pasó, narra aquí sus recuerdos, vivencias, imágenes, curiosidades y anécdotas, con el deseo de que contribuyan a la labor de construcción de la historia de nuestro país y a preservar su memoria reciente.

¿TÚ TAMBIÉN ERAS DEL FRAP?
Luis Puicercús ha publicado un nuevo libro, “Propaganda ilegal”, donde cuenta sus vivencias y experiencias durante los casi cuatro años que permaneció en diversas cárceles franquistas, acusado de asociación ilícita y propaganda ilegal.
El Partido Comunista de España (marxista-leninista) y el FRAP, organizaciones en las que milité durante años, contaban con un número importante de simpatizantes y grupos de apoyo. A los pocos días de la edición del libro y en una venta de promoción en plena calle, me ocurrió una anécdota curiosa que demuestra aquellos apoyos. Carlos, uno de los que acababa de comprar el libro, se acercó a mí y me dijo sonriente: “¿Tú también eras del FRAP?”. Me contó que en el año 1974, a los 14 años de edad, formaba parte de un grupo de apoyo al FRAP en la Meseta de Orcasitas. Se aprovechaba de su corta edad para pasar los controles policiales portando en la mochila escolar “cócteles Molotov”, propaganda clandestina y otro tipo de materiales, sin despertar sospechas. También se encargaban de pasar a los presos del FRAP, internos en la cárcel de Carabanchel, por encima de los muros y mediante tirachinas, dinero, propaganda y mensajes de la organización. Como muchos otros, estaba orgulloso de haber colaborado de aquella manera en la lucha contra la dictadura.
Los inicios del libro habría que buscarlos en el 2 de noviembre de 1972, cuando fui conducido a la cárcel de Carabanchel, acusado de asociación ilícita y propaganda ilegal, con una petición fiscal de seis a doce años de cárcel. Me propuse estar muy atento a todo cuanto aconteciese entre aquellos muros para recordar y nunca olvidar lo que el franquismo hacía contra los que luchaban por una sociedad libre, mejor y más justa.
En los años posteriores a mi puesta en libertad y hasta el presente, fui tomando puntualmente nota de todo lo que iba recordando. Tuvo que ser el pasado año, con la cárcel de Carabanchel a punto de ser derribada, al ir a desaparecer una de las referencias de la lucha antifranquista, cuando decidí redactar y publicar aquellos recuerdos para que formasen parte de nuestra memoria colectiva. Chivite, antiguo camarada y amigo, el editor del libro, fue el culpable de titular como “Propaganda ilegal” al libro… ciertamente, con mucho acierto.
Creo que no es un trabajo más sobre las cárceles. En estas páginas han colaborado otros camaradas y compañeros, aportando también su memoria. El libro es un relato de recuerdos, vivencias, imágenes, curiosidades y anécdotas que tuvieron lugar, sobre todo, en las cárceles de Carabanchel, Jaén y Palencia. Las luchas reivindicativas por la mejora de los derechos de los presos, las celdas de castigo, las palizas, los amagos de fuga, la vida en su interior, son desgranados minuciosamente gracias a una buena memoria que he ido enriqueciendo durante años con los recuerdos pasados. Es importante el material gráfico que se acompaña, en el que aparecen camaradas y compañeros de todas las organizaciones que estuvieron recluidos en aquellas prisiones de 1972 a 1975. Los nombre de dos centenares de presos y más de un centenar de palabras del argot carcelario completan un trabajo que ya forma parte indiscutible de nuestra memoria colectiva.
En el libro “Propaganda ilegal” hay una reivindicación constante y consciente de los años pasados de militancia en el FRAP y durante el tiempo de cárcel. Sus páginas rezuman orgullo por haber formado parte de una organización en la que tuve como compañeros a los mejores hombres y mujeres… algunos de los cuales, en la actualidad, me honran con su amistad y camaradería.

Luis Puicercús Vázquez, “Putxi
Fotografía: El autor
Ediciones El Garaje
*
Suponemos que Luis Puicercús Vázquez, “Putxi”, no le importará que, al lado de su foto, hayamos colocado la pegatina sobre la cacerolada que se está organizando contra la monarquía.



jueves, 3 de diciembre de 2009

Miguel Herberg: La guerra de España y la resistencia española

Presentación del libro de Miguel Herberg sobre Julio Álvarez del Vayo


Tomado de:

http://www.pceml.info/cultura/9-libros/301-presentacion-del-libro-de-miguel-herberg-sobre-julio-alvarez-del-vayo.html

El pasado once de noviembre fue presentado en el Ateneo Republicano de Vallecas el libro de Miguel Herberg “LA GUERRA DE ESPAÑA Y LA RESISTENCIA ESPAÑOLA. Entrevistas con Julio Álvarez del Vayo, 1974”.
Libro que recoge diferentes entrevistas a Julio Álvarez del Vayo, el que fuera ministro de exteriores de la II República durante la guerra civil y contiene un audiovisual donde se recogen dos pequeñas intervenciones del mismo.
En el acto, que fue también un homenaje a este insigne y consecuente republicano, intervinieron el autor, Ricardo (Co-fundador del FRAP) y Lola (PCE-ML) de la que traemos unos extractos de su intervención:
"Agradezco al Ateneo Republicano de Vallecas la invitación al PCE (m-l) a este acto de presentación del libro de Miguel Herberg y de homenaje a Julio Álvarez del Vayo.
Yo solo vi una vez a Álvarez del Vayo, en un mitin en Paris en dic del 74.
Dos personas en el PCE (m-l) y el FRAP tuvieron una estrecha relación con él, Raúl Marco, que está en una reunión fuera de España y me pidió que os trasmitiera su saludo y Elena Ódena que murió un día como ayer, 10 de Noviembre, hace 24 años, y con quienes Julio Álvarez del Vayo y su entrañable compañera, Luisa Graa, les unían fuertes lazos de amistad y de lucha.
Álvarez del Vayo, Negrin, Max Aub… fueron expulsados del PSOE acusados de ser agentes de los comunistas por que preconizaban la unidad con los comunistas para la resistencia.
Hace unos días han sido readmitidos en el PSOE.
La nieta de Negrin, al recoger su carné, declaró ante la prensa “yo no sé si mi abuelo hubiera aceptado hoy ese carné”…
Seguramente lo hubiera rechazado como hizo Álvarez del Vayo a principio de los años 70, cuando le ofrecieron el reingreso en el PSOE si dejaba el FRAP y les respondió que estaba muy orgulloso de ser su presidente.
Trascribo algunos párrafos escritos por Álvarez del Vayo en febrero de 75 en su “Carta a los socialistas” en la que hace referencia a su situación en el PSOE. :
«Yo había escrito al grupo socialista de París pidiendo mi regularidad en el Partido. No mi ingreso, porque yo no me había dado nunca de baja…El grupo de París me contestó hablando de “ingreso” y condicionando esa regularidad a que yo dejara de pertenecer al FRAP. No lo nombran, pero está claro. Me reservo pues el plantear la cuestión de mi situación en el PSOE para cuando, en una España libre, pueda ser tratado ante auténticas masas socialistas.»[1]
[`…]
En el nº 10 de ACCION, periódico del FRAP de febrero del 73, analizando lucidamente la situación en España Álvarez del Vayo escribía:
«Nunca, desde los años que siguieron al final de la guerra, hubo más represión en España .Tiene por causa…el pánico franquista a lo que pueda ocurrir el día que Franco desaparezca y se proceda a instalar en el trono a Juan Carlos…
Proyectándose la operación Juan Carlos como un gran riesgo, los franquistas estiman que la única forma de reducirlo es creando anticipadamente en España un clima de terror. Que nadie se atreva a moverse cuando llegue la hora de la sucesión.
Es un cálculo que ignora la política, característico de una mentalidad policíaca, cerrada al hecho de que si la represión castiga, también radicaliza.»
Unas semanas antes de morir Vayo escribía:
«A mí no me asustan los problemas que pueda presentar el cambio e un régimen de dictadura a una República verdaderamente progresiva. Cuento las horas que me faltan para poder regresar a un Madrid sin Franco, con ilusión y alegría, con esperanza. No faltaré a la cita con España.»
La muerte le impidió acudir a la cita, quizá la única que falló.
Sufrió un infarto de miocardio en Paris y en vez de llevarlo a un hospital de forma inmediata, lo mandaron en un avión a Ginebra, directamente del avión fue al hospital.
A parte de su familia, de Nemi (la que en el libro figura como la asistenta) y que era una más de la familia, yo la he conocido en Madrid, vivía con Erika Graa, hermana de Luisa, la compañera de Álvarez del Vayo, Raul Marco y Elena Ódena fueron las últimas personas que le vieron con vida el día antes de su muerte en el Hospital Cantonal de Ginebra, donde una de las enfermeras que le atendían era militante del FRAP. Cuenta Raúl Marco: «Estaba dormido, se despertó y lo primero que preguntó, “¿Qué ha pasado el Primero de Mayo en Madrid?” Por esos días los norteamericanos y el gobierno títere de Lon Nol habían sido derrotados y expulsados de Camboya. Álvarez del Vayo me dijo, “¿No cree que es el momento de enviar un telegrama de felicitación a Sihanuk?” Allí mismo me dictó el telegrama y poco después lo envié»
Quiero acabar con un párrafo del comunicado que el FRAP hizo público a su muerte: «Enemigo de todo compromiso con el fascismo y partidario incondicional de la unidad y la lucha de todos los antifranquistas sobre posiciones de combate, Álvarez del Vayo ha estado siempre al lado de aquellos que han continuado la lucha contra la dictadura franquista sin regatear ni esfuerzos ni sacrificios.»
Desgraciadamente no se pudo evitar la maniobra de la transición. El PCE (m-l) y el FRAP continuamos la lucha por evitar esa maniobra, sin éxito. Hoy casi todas las fuerzas, han reconocido la falsedad de esa transición. Y si en aquel entonces éramos pocos los que levantábamos la bandera republicana, hoy está presente en todos los actos y manifestaciones y la reivindicación de la república se extiende de más en más. Esto nos lleva a recordar de nuevo la necesidad de la unidad popular, como insistía Vayo y de sus posiciones de combate.
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1. Todas las citas son del libro «FRAP . 27 de Septiembre de 1975»

miércoles, 28 de octubre de 2009

Aquí se mataba no hace mucho

Por Don Ricardo, hace 2 días


Que no se olviden de esto...


No olviden ustedes nunca que la derecha fusilaba a la gente en este país hace apenas 40 años.

Que no es están tan lejos aquellos tiempos que doña
María San Gil consideraba que eran tiempos de paz y don Jaime Mayor Oreja vivía con tranquilidad.


Pues eso, que se acuerden, que nunca viene mal acordarse de las cosas.

(Tomado de:

http://www.asueldodemoscu.net/)



Y también de:



http://luchesentrubia.wordpress.com/2009/10/26/papa-mama-me-ejecutaran-manana/mama-me-ejecutaran-manana/



Y de :



http://amorin69.blogspot.com/2009/10/estreno-en-madrid-documental-septiembre.html



Sin olvidarme de:



http://libertad7.blogspot.com/2009/10/estreno-en-madrid-documental-septiembre.html



y un largo ecétera

viernes, 25 de septiembre de 2009

27/sep/75 Víctimas del Franquismo

Cercano ya el 34 Aniversario de los últimos asesinatos del dictador Franco, queremos, desde la redacción del blog Solidaridad con las Últimas Víctimas del Franquismo, agradecer el respaldo solidario de las personas, asociaciones, colectivos y organizaciones políticas con la Carta Abierta y sus firmantes.

Ni Txiki, Baena, Sánchez-Bravo, Otaegi, García Sánchez, ni las decenas de miles de asesinados, encarcelados, desaparecidos, torturados, “paseados”, aniquilados en los campos de exterminio nazis o de Franco… son patrimonio político de nadie y sí de la Memoria Histórica basada en los principios de Verdad, Justicia y Reparación.

Organismos de derechos humanos, jueces eméritos o no, escritores de reconocido prestigio y otros intelectuales, y fundamentalmente, miles de personas anónimas, entidades y distintas organizaciones, han denunciado este statu quo político, conscientemente desmemoriado y antidemocrático, del Estado heredero directo del fascismo franquista.

De manera incesante llaman a la puerta de este Estado representantes de organismo internacionales de derechos humanos con resoluciones por omisiones democráticas y vulneraciones sistemáticas de los derechos civiles y humanos más elementales. ¿Cuál es la reacción de éste y su Gobierno de turno? Pues dar la callada por respuesta como indica el manual en estos casos, siguiendo el ejemplo de quienes, expertos en estas “artes”, son mentores de esta gran estafa que es “el estado democrático y de derecho del reino de España”.

El panorama no es alentador, lo cual no nos desanima sino que nos espolea, nuestra fuerza reside precisamente en nuestra capacidad de resistencia antifascista. Esta es una fuerza imparable, de y con futuro, por ello esta campaña continúa. A través de “los 5 del 27 de septiembre”, estamos apoyando los principios de Verdad, Justicia y Reparación y la memoria de quienes dieron la vida durante la etapa del fascismo franquista, incluso en la “transición”, por el derecho de los pueblos a decidir, por una democracia justa y avanzada, por los valores republicanos, por la no discriminación y por la defensa de los derechos humanos.



jueves, 6 de agosto de 2009

Iswe Letu: Doña Agustina Alonso González



Hace pocos días le cogió las manos y para animarla le dijo:

-Mírame Agustina: puño en alto, compañera.

Lo hizo porque estando, como estaba, muy malita quería insuflarle ganas de vivir.
Tenía las manos finísimas, cálidas.
Lo miró y sonriéndole le contestó:

-¡Ah! eso siempre, campañero!

El '¡ah!' significaba que seguía intacta, que a sus 97 años no le habían derrotado y que solo la muerte se llevaría su antifascismo.
Luego para animarla más le quiso cantar la canción de Pedro Faura 'Puño en alto' (*) pero no pudo embargado por la emoción.
Contaba su hija Conce que últimamente deliraba acordándose de sus padres pidiéndoles perdón por no haber podido encontrar la tumba de su hermano.
Doña Agustina Alonso González, quien heredó de sus progenitores el sobrenombre de 'La Chicharra', tuvo siempre presente en su memoria a su hermano y al novio, a los que asesinaron los falangistas.
Cuando decimos 'al novio' nos referimos a su primer amor. Pues mas tarde rehizo su vida y amó de nuevo y se casó con el hombre con quien tuvo dos hijas y un hijo.
Pero al hermano y al primer novio no los olvidó: fue fiel a su recuerdo. Tanto como que, a punto de morir, aun le corroía por dentro y soñaba en ello, según contaba su hija, el no haber encontrado la tumba de su hermano. Un deber que no pudo cumplir.
Lo del novio... lo del novio fue... como decirlo... un ejemplo de la barbarie fascista, franquista, falangista... con el nombre que quieran... un ejemplo de los 36 asesinados en Moraleja del Vino (Zamora).
Un ejemplo de los 36 asesinados: lo quisieron matar en las tapias del cementerio junto a otros. Lo dieron por muerto y los asesinos fascistas se fueron. Mas solo estaba herido. Arrastrándose herido como pudo, apoyándose en las paredes de las casas, escondiéndose en las sombras de la noche, llegó hasta las traseras del corral de unos familiares, quienes lo llevaron al hospital de Zamora para que le curaran las heridas. Inútil curación. Cuando salió sano y salvo allí estaban otra vez sus asesinos para llevárselo. Y esta vez, si, lo mataron y remataron.
Un ejemplo de lo que pasó en Moraleja. Incluso un pálido ejemplo. Hubo casos en los que se ensañaron hasta el extremo de cortarle los testículos...
A todos ellos se les recuerda a la entrada del cementerio en una placa que impulsaron los socialistas del pueblo (hay que decirlo) y que pone algo así como : 'A los luchadores de la libertad y de la democracia asesinados'. Con lo que el recuerdo de su novio quedaba grabado en piedra.
Contaba ella que cuando pusieron esa placa o lápida ella estuvo presente. A pesar del miedo. Porque un hilo de miedo recorrió el pueblo. Tanto, que la mitad de los habitantes se quedó en casa acabordados y la otra mitad salió a la calle. Miedo a pesar de que ya se estaba en democracia y en libertad con esta monarquía heredada del franquismo. Democracia y libertad (todo hay que decirlo) que buena parte del pueblo español nunca se ha creído del todo.
Pero su hermano... su hermano... ¡ah, su hermano!... el hermano de Doña Agustina Alonso González... fue una espina clavada... recordado en delirios... hasta el último momento... inolvidable... Y es que la sangre es muy clamorosa.
Cuando le contestó aquello de 'Puño en alto, siempre' no se sorprendió. Aunque, para qué negarlo, se le quebró, a él, emocionado, la voz. Y es que, como estas 'Agustinas', hay pocas. Hubo una tal Agustina de Aragón. Muy nombrada. A ésta Agustina, Agustina Alonso González, solo la conocemos unos pocos. Es de Moraleja del Vino, pueblo de la provincia de Zamora. Él no la olvidará. Y cantándole muy quedo, para si, el 'Puño en alto' (1) de Pedro Faura, en la soledad de los recuerdos más entrañables, deseará que siempre esté en su memoria:

"Puño en alto compañeros.
Puño en alto que ya vengo
alzando alto muy alto
alzando alto y sin miedo.
Que cuando más alto esté
con más fuera caerá luego
sobre los que con su vida
matan la sangre del pueblo.
Alzando alto muy alto
compañeros que ya vengo.
Si no estuve con vosotros
fue ignorancia no fue miedo,
pero ya he sabido y siento
que yo no puedo ser libre.
Que no podemos ser libres
si libre no es todo el pueblo
Puño en alto compañeros
que ya descargarlo quiero.
Que ya ha llegado la hora
de darle lo suyo al pueblo.
Puño en alto compañeros.
Puño el alto que ya vengo.
Quiero formar con vosotros
de puños un bosque entero".

*
Descanse en paz Agustina. Compañera. No te olvidaremos._________
(*) Pedro Faura, militante del Frap, era pseudónimo o nombre de guerra del famoso músico Bernardo Fuster, autor de numerosas canciones entre otras la famosa 'Calle de Alcalá'. Esta canción 'Puño en alto' pertenece al albúm titulado 'Manifiesto' que publicara en la clandestinidad el Frente Revolucionario Antifascista y Patriotico (FRAP)

(1) Enlace para escuchar la canción: http://www.frap.es/faura.html

domingo, 5 de julio de 2009

Últinos asesinados de Franco


Como ex-militantes del PCE (m-l) y del FRAP, ante la decisión de la Comisión de Valoración de la llamada Ley de la Memoria Histórica, que rechaza la condición del víctima de José Luís Sánchez Bravo (fusilado el 27/09/1975), al interpretar dicha comisión y los informes policiales requeridos, que el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) fue una organización terrorista negándole su carácter político y antifascista, exponemos:

1. El 27 de septiembre de 1975 cinco antifascistas eran fusilados en distintos lugares del estado. En Hoyo de Manzanares (Madrid), los militantes del PCE (m-l) y del FRAP: Xosé Humberto Baena, José Luís Sánchez-Bravo y Ramón García Sanz. En Cerdanyola del Vallès (Barcelona), el militante de ETA: Juan Paredes “Txiki”. Y en el Penal de Villalón (Burgos), el también militante de ETA: Ángel Otaegui.

2. Las sentencias se dictaron en consejos de guerra sumarísimos, sin pruebas, sin garantías judiciales, con expulsión de abogados, sin tener en cuenta las torturas a que fueron sometidos los detenidos. La violencia fascista de la dictadura mostró, una vez más, su rostro más feroz.

3. El Consejo de Ministros del día 26 de septiembre de 1975, por unanimidad y pronunciamiento personal, ratificó las cinco sentencias de muerte y se conmutaron las de los militantes del PCE (m-l) y el FRAP: Manuel Blanco Chivite, Vladimiro Fernández, Concepción Tristán, María Jesús Dasca y Manuel Cañaveras.

4. Ante la ola de manifestaciones y protestas estatales e internacionales, de repulsa de estos crímenes, el 1 de Octubre 1975 un Franco balbuceante junto a Juan Carlos de Borbón salían al balcón del Palacio de Oriente a recibir los aplausos de los fascistas allí congregados. El dictador moría cuarenta días después y Juan Carlos era proclamado rey de la monarquía instaurada por Franco.

5. El Comité pro-Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) y posteriormente el FRAP, presidido por Julio Álvarez del Vayo, era, ante todo, un marco político de carácter frentista, antifascista y republicano, que adecuó sus formas de lucha y autodefensa popular a las ofensivas represivas de la dictadura.

6. La llamada Ley de Amnistía de 1977, es la base sobre la que construyó el modelo de impunidad español de los crímenes de lesa humanidad y la vulneración permanente de los derechos humanos del nacional-catolicismo fascista español, y que pone en el mismo plano de igualdad a víctimas y verdugos.

7. El fascismo español ha sido denunciado en los procesos de Núremberg, en Naciones Unidas y por toda la legislación internacional sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad. Ratificado todo ello recientemente, por primera vez en sede judicial, por el juez Garzón.

8. La llamada Ley de la Memoria Histórica, la 52/07, es un simple maquillaje del modelo de impunidad construido en 1977. Una ley que deja fuera de la “memoria oficial” a los guerrilleros, luchadores por la Libertad y la República, a los niños secuestrados, robados a sus madres en las cárceles fascistas y entregadas a familias del régimen, a los que resistieron legítimamente al fascismo por todos los medios, que no anula las farsas de juicios de los tribunales ilegales del franquismo y otros aspectos no menos importantes de 40 años de violencia fascista.

9. Que es inadmisible que en 2009, todavía, la policía del estado español siga ratificándose en el carácter terrorista del FRAP basándose en una sentencia franquista y por tanto concediendo toda legalidad al sistema judicial de la dictadura.

Más allá de nuestros aciertos y errores, no renunciamos a nuestro pasado y presente antifascista y republicano. Ni aceptamos, ni nos resignamos a ser tratados de “terroristas”. Seguiremos, en el marco de esta democracia de baja intensidad y/o a nivel internacional, luchando por los principios democráticos de Verdad, Justicia y Reparación, contra la vulneración de los derechos humanos, contra las injustas sentencias de los tribunales militares y civiles, los crímenes de estado, las limitaciones de los derechos civiles, contra la tortura… aquí y en cualquier parte del mundo.
Estado español, junio de 2009

LAS FIRMAN ESTAN ABIERTAS. LAS PERSONAS Y ENTIDADES QUE SE SOLIDARIZAN CON EL ESCRITO:

FIRMAN:
Álvaro Fernández Alonso, Milagros Riera, Joan Aguirrezabal Foraste, Antonio Garcia Carmona, Mar Garcia Orozco, Inmaculada Carbajosa López, Rosa Ines Pérez, Eduardo Garcia Fuente, Eduardo Alvaro Hernandez, Iñaki Alonso Ruiz....
LAS FIRMAS ESTÁN ABIERTAS. PUEDEN DIRIGIRSE:
1. Asociación Cultural "Loquesomos", editores de http://www.loquesomos.org/
2. Associació Ateos y Republicanos,
3. Luis Gimenez, Partido Comunista de los Trabajadores de Argentina
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martes, 17 de marzo de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (y 11)

Final del relato 'Sin dejarse vencer'. A Concha Tristán, que fue condenada a muerte en 1975 por luchar por la Libertad y por la República, in memoriam.

...
-¿Y yo qué puedo hacer?

-Salir de ese encierro rompiendo los muros que te aprisionan. Para ello se necesita voluntad y determinación. La inteligencia te mostrará el camino.

-Eso... es más fácil de decir que de llevarlo a cabo... Pero... ¿qué se oye?...

-Son los gritos de los manifestantes que se acercan.

-Lo oigo. Dicen: ¡27 de septiembre, justicia popular! Lo oigo...

-¡Mira, mira! Se acerca a la acera, debajo de nosotros, un hombre con una pistola.

-¿Quién es?

-¿¡Quién va a ser!? Un partidario del asesino que mató a esos cinco jóvenes, con cuyos nombres nos ha bautizado la estudiante a mi y a mis hermanos. Por cierto, que aun no les he dicho que estás aquí. ¡Eh, hermanos! ¡He hallado a la golondrina de la bandada de las 100 a quien buscaban sus cuatro amigas! ¡Está aquí!...

Se produjo un movimiento en el jarrón por la alegría de los claveles, y por el aire movido por las alas de cuatro golondrinas que se posaron en el alfeizar; alfeizar al que acudieron los dos gatos de la casa atraídos por las aves; alfeizar donde la joven llegó llorando (acababan de comunicarle que la nota aparecida en Internet era un error) a proteger las flores y el jarrón de su madre.

Alargó la mano, pero no pudo impedir que se precipitaran al vacío el jarrón y las flores.

Fueron pocos segundos, pero la golondrina se vio colmada de una dicha infinita. Sintiose cual si volara libre y soberana por el cielo azul, purísimo, de ese día soleado de septiembre.

Hasta que chocó el jarrón con la cabeza del que se disponía a herir con su arma a pacíficos manifestantes.

Ahí quedó. Desmayado. En el suelo. Entre los trozos del jarrón hecho añicos.

Mientras, arreciaban los gritos de los manifestantes:

-¡Vosotros fascistas sois los terroristas!

Manifestantes que aplaudían vueltos hacia la ventana, donde una joven, flanqueada por un gato negro y otro blanco, lloraba embargada por la pena y la emoción.

Las cuatro golondrinas revolotearon con un clavel en el pico en torno a su hermana quien, aturdida, se recuperaba libre de encarcelamientos arcillosos, los cuales quedaron esparcidos por el suelo junto al clavel rojo.

Y colorín colorado... la golondrina siguió luchando por verse libre de cárceles de barro.

Y así acaba, sin decirnos si la pobre golondrina llegó a volar alguna vez.

Ni si vivió días felices o comió jugosas perdices.

Pero... ¿qué se le va a hacer? Lo mismo que lo oímos, os lo contamos.

lunes, 16 de marzo de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (10)

-Cuentecillo en memoria de Concha Tristán que militó en el FRAP por la República, por la Libertad-

(procede de anteriores textos)

...
-¡Oye!, ¿no eres tu una golondrina?

+
-Ya se ve.

-¿Y no serás por casualidad una de las 100?

-Estuve en aquel suceso. Ahora me encuentro encerrada en esta prisión.

Y le contó su desgracia.

-Hemos oído que cuatro del grupo de las 100 te están buscando. El resto emigró hace tiempo. Se lo voy a decir a mis parientes. Se alegrarán.

-¿Los tienes aquí?

-Si. Somos 3 hermanos y 2 primos. Yo me llamo José Humberto y mis dos hermanos se llaman José Luis y Ramón. Y los primos Txiqui y Otaegui. En realidad todos somos claveles...

-¿De dónde vienen esos nombre?

-Como te digo todos somos claveles. Pero la estudiante que ha aprobado la carrera nos ha bautizado así dándonos un beso. ¿Sabes qué día es hoy?

-No.

-27 de septiembre.

-¿Y?

-¿Y?... ¡Ah! ¡Ya entiendo! Tu desapareciste antes de que ocurriera esta historia. Te la contaré con brevedad: hace unos años vivió un hombre malo que tenía por nombre Franco y no porque fuera sincero y abierto. No. Dirigía una dictadura cruel y sangrienta contra el pueblo. Mucha gente, la mayoría, lo odiaba. Luchaban como podían contra él. Contra esa dictadura militar. Entre ellos los jóvenes. Cinco decidieron combatirla con todas las armas en sus manos. Otros muchos también. Y se opusieron, legítimamente, a la violencia dictatorial con la violencia de la libertad. Eran débiles. Eran pobres. Eran pocos. Pero eran puros. Marcaban camino al andar. Pero los apresaron, los torturaron y los asesinaron un 27 de septiembre de 1975. Y todos los 27 de septiembre se celebran actos en su memoria. Colocan claveles rojos en sus tumbas que los malos arrebatan de ellas. Golondrinas en guardia se encargan de reponerlos en recuerdo y homenaje a esa golondrina generosa y a su generosa hija que sacrificaron su vida por los demás. Este año tocaba a las 5 últimas golondrinas del grupo de las 100. Es importante este simbólico acto porque, muchas, han ido perdiendo el recuerdo de aquello o se han dejado llevar por el desengaño o porque las tareas le ocupan tanto tiempo que las agota y cuando llegan al nido permanecen mirando como espectadores hasta que se duermen.

-Tal vez muchas, como yo, contemplan prisioneras el devenir de los acontecimientos sin poder hacer nada. O son prisioneras porque nadie les ha enseñado el modo y manera de contribuir con su acción a transformar las cosas. Paralizadas por la ignorancia. Se encuentran metidas en la mazmorra de la impotencia.

-Por eso es imprescindible tu concurso para mantener viva la llama de todo lo que es hermoso y justo y por lo que merece sacrificarse. En nosotros, los claveles, se halla la sangre de todos los héroes que en el mundo han sido y su aroma se expande en amoroso recuerdo.

-¿Y yo qué puedo hacer?







(seguirá)

martes, 10 de marzo de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (9)

-Concha Tristán, el olvido oxidado que todo lo entoña no enterrará tu memoria-

(viene del anterior post)


Descubre que ella es así: late, nunca mejor dicho, bajo la superficie.

+
Con motivo del cumpleaños de la mujer de la casa, el 27 de septiembre, los hijos le compraron un ramo de flores en el que venía una nota:

-"Tus hijos te desean feliz cumpleaños y te anuncian que tu hija ha aprobado la carrera".

-¿Si? ¿De verdad? ¿Has aprobado?... Este es el mejor regalo que he recibido en mi vida.

Lloró emocionada. Efectivamente, había aprobado. Su nota aparecía en Internet en la web de su universidad.

El ramo de flores estaba encima de la mesa del salón y los gatos subieron a oler las flores. Para que no las estropearan las puso en el jarrón quien, como siempre, estaba en la repisa de la chimenea. Llenando de alegría a la golondrina que, así, podría charlar con las flores.

El día era uno de esos luminosos de finales de septiembre. El sol calentaba con fuerza. Por el cielo volaban, con alegres chillidos, numerosas avecillas. La mujer, en un arranque de desbordada alegría, abrió la ventana del salón de par en par para que entraran los rayos de sol a raudales y colocó la vasija en el alfeizar. La golondrina y la mujer respiraron profundamente. Miraron de frente. Al cielo. Al fondo del cielo. A la calle. Al fondo de la calle. Venía mucha gente en manifestación. Se retiró de la ventana la señora para comunicárselo a sus hijos.

Como era la primera vez que habían colocado el jarrón en ese lugar la golondrina ahora veía un panorama connatural a ella: cielo azul, aves volando, nubes blancas, sol... ¡aire!, ¡libertad!... Por un momento se sintió libre de ataduras, de cárceles, de aherrojamientos... ¡de barro endurecido! Estaba en otro mundo. En su mundo...

Le sobresaltó la pregunta de un clavel:



-¡Oye!, ¿no eres tu una golondrina?




(continuará)

lunes, 9 de marzo de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (8)

-Este cuentecillo que estamos escribiendo es en recuerdo y homenaje de Concha Tristán, que militó en el FRAP por una república popular y acaba de morir-



Se quedó un rato pensativa.
Mas tarde soñó que volaba.

+
La vida en aquella casa no tenía muchos altibajos; podría decirse que era monótona y aburrida: los hijos estudiaban (no todo lo el padre quisiera), la mujer hacía los trabajos de la casa e iba al mercadillo los miércoles y el hombre escribía o leía (a veces en voz alta). Veían la televisión... En fin, como la mayoría de las familias.

La golondrina desde su encierro oía las lecturas del señor de la casa sin poner mucha atención. Sin embargo una que se refería a la madre de Golondrina Fiel. Era el cuento de 'El Príncipe Feliz' que había mentado el clavel. Le emocionó mucho y derramó abundantes lágrimas. El final de madre e hija era trágico: el sacrificio por una causa hasta la muerte.

Aunque es mas corriente de lo que suele creerse, pues lo hacen miles de seres, si no millones, toda la vida. La diferencia en la heroicidad, como en las desgracias, radica tan solo en el fulgor doloroso del instante de bravura, en unos casos; en otros el sacrificio es una resistencia gris sin brillo, pero no menos heroica a lo largo de toda la existencia de esos seres. Esa es la diferencia, ese el grado.

Le vino a corroborar este pensamiento la lectura de esa historia que narra la decisión de un ave de lanzarse a los cielos, aun herida, a riesgo de perecer en el intento, con tal de sentir el aire, la altura, la sensación de libertad.

Gesto valiente, brillante como el filo de la espada, pero su fulgor ciega sin dejar ver que es un gesto gratuito, ajeno a generosidades. Inútil, por tanto. Es rayo que ilumina cegando. Locura de los valientes. Para algunos la única sabiduría. La de los héroes. La de los arrojados. La de los valientes. No quería quitarle ella mérito, pero tampoco se uniría a la postura de los que esconden la otra, la de los de abajo que no brilla como el oropel, siendo valiosa, oro puro para los suyos, que es la de todo el común. Esta abre caminos a los que viven en el infortunio, en la desesperanza, elevándolos por encima de todas las desgracias. Muchos héroes hay que deambulan cabizbajos. Y sólo necesitan que las condiciones maduren para que, también, surja en todo su esplendor la capacidad que encierran en esa apariencia pálida. Se mostrará con clara intensidad que estaban hechos de pequeñas heroicidades que habían llegado a un punto de cocción preciso dando como resultado la magna obra que ya latía por debajo.


Descubre que ella es así: late, nunca mejor dicho, bajo la superficie.




(proseguirá)

jueves, 5 de marzo de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (7)

-Los que no nos dejamos vencer recordamos a Concha Tristán-
(procede del anterior texto)
*
Así terminó el relato de la aventura y el clavel se sintió tan conmovido que dejó caer un pétalo rojo en honor a la heroína muerta.

+
Quería decir algo pero no tuvo ocasión porque la señora de la casa cogió las flores del jarrón y las echó en la bolsa de la basura. Y es que al ver el pétalo en el suelo creyó que se estaban mustiando.


Ella no entendía el lenguaje de las flores.
Muy sola y triste se quedó la golondrina emparedada en su arcilla. Solo los ojos le unían al mundo objetivo exterior. De allí recibía un panorama pobre para la que había sobrevolado casas, campos y montañas, ríos y mares: dos sofás, dos sillones, unas plantas, tres paredes y un pararillo en su jaula recordándole, una vez más, su desgracia y los grados de ella: primero, segundo, tercero y... aun existía un grado más: el de los deshauciados.
Y como el que no se contenta es porque no quiere, ella se podía dar con un canto en los dientes: no estaba deshauciada. Nadie le había dicho que fuera a morir.
Se le elevaba entonces la moral, se henchía de optimismo, pensando en su valentía o en el sacrificio de su amiga. No se daba por vencida.
Para distraer su soledad se puso a rememorar su charla con el clavel:

-¿Qué habría querido decir con eso de que si ella no era de las 5 del 75?... ¿A qué se refería?...

Se quedó un rato pensativa.
Mas tarde soñó que volaba.

(seguirá)

martes, 3 de marzo de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (6)

-Concha Tristán, nuestra voluntad es no olvidarte-
(viene del post anterior)

-De acuerdo.

+
-Verás: habíamos venido de África aquella primavera. Mi familia y yo hicimos un nido debajo del alero del tejado y un niño de pocos años me dio un día, que me posé en el alfeizar de la ventana de la habitación donde dormía, unas migas de pan. Lo agradecí porque, por aquel entonces, no abundaba la comida en los campos. A partir de ese momento acudí todos los días y siempre siempre tenía algunas migajas para darme. Y si no se encontraba allí dejaba un platillo con miguitas de pan. Llegué a ser amiga de él. Creo que nos queríamos mucho.

Por la mañana me levantaba temprano, volaba hasta los cables de la luz que había a la salida del pueblo. Allí se iban posando mis amigas y, cuando la aurora asomaba sus rayos, levantábamos el vuelo hacia los campos.

En una de esas travesías volanderas estaba cuando descubrimos asustadas un águila. Temblamos y en un quiebro veloz, en un arabesco de sombra, nos ocultamos entre las yerbas de un prado. Así estuvimos un tiempo hasta que la hija de la golondrina del cuento quien, como ya sabes, estaba con nosotros porque no quiso ir a Inglaterra y se vino a España, levantó el vuelo. Aun continuaba la rapaz en el cielo. No obstante seguimos volando sin perder de vista a la carnicera. Volábamos siguiendo los movimientos ondulantes del viento sobre los cereales y las hierbas: subíamos y bajábamos. Eran dignas de verse nuestras filigranas de baile en busca de insectos. ¡Ah! Vivíamos...

En uno de los vuelos percibí que por un camino venía andando un niño. Enseguida conocí que era mi amigo. Se dirigía, sin duda, hacia el patatal que sus padres estaban regando. Me inquieté. Si lo descubría el águila, pobre de él. Porque era mala. Muy mala. Y tenía hambre. Mucha hambre. Y, claro, lo descubrió, ¡menuda vista que tiene la pájara! Se Colocó encima de él volando lentamente, como si planeara. Se lo comuniqué a Golondrina Fiel (llamaré así a la golondrina de la que ya te he hablado) Nos dijo que nos reuniéramos volando en torno a ella que nos hablaría. Pero que, como era peligroso lo que nos iba a proponer, solo lo hicieran las voluntarias. Las demás podían proseguir su vuelo. Algunas se fueron. Pocas. Nos quedamos 100. Por eso nos conocen como la bandada de las cien. Afirmó que la única manera de salvar al niño era distraer al aguila atrayéndola hacia nosotras. Aun a riesgo, cierto, de perder la vida alguna. Como así fue. Nos acercamos en bloque y el águila que planeaba, como ya te he dicho, siguiendo la trayectoria del niño, se vino hacia nosotras. Como teníamos previsto nos lanzamos en picado hacia la tierra. Una sorpresa le preparábamos de la cual se iba a acordar el águila toda la vida: en una huerta, cerca del patatal, donde trabajaban ajenos a esta batalla los padres del niño, se elevaban, clavadas en tierra, unas estacas en punta hacia el cielo para que treparan las matas de habas. A una señal de Golondrina Fiel, 99 de nosotras nos apartamos de ella que se dirigió a posarse en una de las estacas seguida muy cerca por la depredadora. Tan ciega iba, por el hambre y la ira, el águila carnicera que se jincó en la estaca. Desgraciadamente, nuestra compañera y guía no tuvo tiempo de alejarse lo suficiente del área de acción del águila quien con una de sus garras la desgarró. Cayó Golondrina Fiel cerca del pico del águila que aleteaba de dolor queriendo desasirse de esa trampa mortal. Golondrina Fiel pereció, pero salvó al niño. Reemprendimos el vuelo entristecidas por la muerte de nuestra hermana. Vi al niño que me saludaba con la mano. Me había conocido.


Así terminó el relato de la aventura y el clavel se sintió tan conmovido que dejó caer un petalo rojo en honor a la heroína muerta.

(proseguirá)

lunes, 2 de marzo de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (5)

-Concha Tristán, no te olvidaremos-

(viene del anterior post)




Cuando se comparaba con el hombre que estaba ahí, sentado en el sillón, volvía a rebelarse contra su infortunio, porque sus piernas se movían y podía ir de un lado a otro. Ella en cambio...

+

Eran momentos de rabia y de impotencia para el ave emigrante. Y si no fueran amortiguados por el trato amable, casi amoroso, que recibía el jarrón golondrinero siempre acariciándolo, o besándolo, o aseándolo... no sabe qué habría hecho.

Lo peor fue cuando colocaron un ramo de flores, al recordar de pronto, dolorosamente que, ella, había sobrevolado campos cuajados de esas mismas flores. Fue un ramalazo de nostagia que recorriera su ser. Y volvía a encender su rebeldía contra la injusta situación en la que se encontraba. Luego, se iba aquietando. Por otra parte, no podía acusar a nadie de su estado.

-¡Maldito Destino!, exclamaba.

Y se ponía a soñar que volaba.

Tantas y tantas veces pusieron flores en el jarrón que, paulatinamente, lo fue tomando como un regalo natural para ella.

Las flores le traían aire fresco y noticias del mundo exterior. En cierta ocasión, recordaba, una de las flores se curvó cayendo cerca de sus ojos. Era un clavel rojo de aroma profundo y muy agradable. Sintió deseos de charlar con él porque, antaño, aprendió el lenguaje de las flores:

-Hola Clavel, ¡qué olor tan penetrante tienes!

-¿Me conoces?

-Claro, yo antes volaba por encima de los campos donde había muchas flores.

-¿Antes?... Y ahora, ¿por qué no lo haces?

-Es que estoy encerrada en este jarrón.

-No te entiendo... Lo que si sé es que estás como yo: me han metido a la fuerza en este recipiente. Y menos mal que el agua que tiene en el fondo alivia el dolor, porque cuando me cortaron con las tijeras sentí un dolor horrible y comencé a sangrar. Ahora ya me duele menos.

-¿No lo entiendes?... En fin, sería muy largo de contar... Cada uno tiene su cruz... Oye...

-Dime.

-A mi el color de tus pétalos me recordó la sangre de una amiga que se sacrificó por una causa noble.

-No serás tú una de las 5 del 75...

-No. Que yo sepa. No conozco esa historia. Soy, eso si, una de las 100.

-¿Si? ¿De la bandada que encabezó la hija de aquella que se sacrificó por los hombre y que se cuenta en El Príncipe Feliz?

-Una de ellas. ¿Has oído la aventura?

-Algo se contaba por los campos de claveles. Pero me gustaría oirlo con tus propias palabras. Tú, que fuiste protagonista.

-Vale. Te la contaré con la condición de que no me interrumpas. Si lo haces se me corta el hilo y me pongo a llorar.


-De acuerdo.




(seguirá)

sábado, 28 de febrero de 2009

José Mª Amigo zamorano: 'Sin dejarse vencer' (4)

-Concha Tristán en el recuerdo-

(viene del anterior post)


-¡Mamá! Mira ese jarrón tiene una golondrina posada en su barriga.

+
Y fue como si de repente descubriera algo que todos habían percibido pero que no se habían atrevido a decir en voz alta no fuera a ser que los trataran de locos.


Efectivamente, todos se admiraron de este logro artístico, lo elogiaron, felicitaron al artesano y pujaron por comprársela. La vendió a un buen precio. Antes de que se la llevara una señora la besó en el lugar donde estaba la golondrina que sintió su beso y se emocionó.

Ya no tendría problemas económicos. Podría pagar todas las deudas, porque además vendió la totalidad de sus piezas.

Marchó alegre el alfarero y contenta así mismo se fue la golondrina por haber conseguido la felicidad de aquel hombre.

La mujer que compró el jarrón lo puso en la repisa de la chimenea del salón. Desde allí veía el avecilla un mundo extraño y limitado: sofás y sillones donde se sentaban la mujer, su marido y tres hijos; y donde dormitaban a menudo dos gatos, uno negro y otro blanco. En mesillas y aparadores había macetas con plantas de nombres que nunca había oido: spatillyum, calas, palmeras... Otras plantas de raros nombres estaban colgadas del techo.

Lo que mas le gustó fue un pajarillo. Estaba, como ella, encarcelado en una jaula. Aunque la diferencia era notable, porque él podía utilizar sus alas y ella no. Algunas veces, al ver al pajarillo volar de travesaño en travesaño se sublevaba erizándosele las plumas que, enseguida, se encontraban con la dureza de la arcilla y le dolían. Intentaba romperla. Su esfuerzo sin embargo era vano.

Al esposo de la señora le pasaba algo parecido con sus brazos. Su movilidad era limitada. Pero en la desgracia hay diferencias de mucha naturaleza: la parálisis de ella era casi total; la del hombre era parcial; y la del pájaro era relativa, solo relativa; su cárcel era de arcilla; el molde del señor era de carne; y el del pájarito era casi invisible, etérea.


Cuando se comparaba con el hombre que estaba ahí, sentado en el sillón, volvía a rebelarse contra su infortunio, porque sus piernas se movían y podía ir de un lado a otro. Ella en cambio...




(seguirá)

viernes, 27 de febrero de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (3)

-Recordando a Concha Tristán-

(viene del anterior post)


Esto pensaba la golondrina cuando el artesano regresó a su faena triste y compungido por las deudas en las que estaba encarcelado y que le tenían el corazón en vilo.

+

Continuó su trabajo distraído. Las ideas volaban por los más negros espacios siderales.


-¡Qué será de mis hijos! ¡Pobre de mi esposa!


Pintaba sus vasijas sin ganas, mecánicamente.

Mustio y mohíno se hallaba al recoger del suelo el jarrón que dejó cuando su mujer le llamara para lamentarse de que su bolsa se hallaba vacía de monedas y preguntarle, de muy malos modos, de dónde sacaría dinero para subsistir. No supo qué contestarle. Pero ahora, al ver la vasija, se le iluminó el rostro. El vientre del jarrón tenía una protuberancia de forma de pájaro perfecta. Paseó sus manos por el bajorrelieve pareciéndole que estaba vivo. Hasta creyó ver que se movían sus ojos. Se dio una palmada en la frente como para ahuyentar sueños.


-¡Que tonto soy! Cómo se van a mover los puntos negros de algún pedrusco...


Hay que decir, para que se entienda bien el relato, que el hombre era un artesano con una gran sensibilidad y comprendió que se hallaba ante una forma de exquisita factura. Necesitaba, eso si, darle una capa de pintura para que ese bulto adquiriera el color de una golondrina viva como si llorara, desesperada, por desprenderse del resto del jarrón.

Había creado una obra de arte. Única y valiosa. Y fue consciente de ello.

Los miércoles, en aquella localidad donde vivía nuestro hombre, había mercado. Y, como todos los miércoles, acudió con sus piezas de barro a su puesto. Colocó las vasijas, saludó a los verduleros y verduleras, a los pajareros, a los que vendían pescado, a los meloneros... Luego se puso a vocear su mercancía. Voces que se confundían con las de otros artesanos y comerciantes. Una alegre algarabía se adueñó del mercado semanal. Funcionarios, campesinos, estudiantes, amas de casa... iban acercándose hasta los distintos chiringuitos.

Él esperó a que las gentes se fijaran en sus creaciones.

Un niño que paseaba cogido de la mano de su madre exclamó:


-¡Mamá! Mira, ese jarrón tiene una golondrina posada en su barriga.



(continuará)

jueves, 26 de febrero de 2009

José Mª Amigo Zamorano: 'Sin dejarse vencer' (2)

(viene del anterior post)

A Concha Tristán, in memoriam.

*

-¿Quién va a pensar que es un pedrusco?, pensó para si.

+
De modo que, como la mujer arreciera en sus gritos, cogió la pieza y la puso junto a las otras para que se secara al sol.

Y se fue.

La golondrina, porque el bulto como ya hemos dicho era ella, al sentir los rayos del sol y viéndose casi libre comenzó a moverse intentando deshacerse de la suave y débil capa de arcilla que la cubría. Cuanto más esfuerzos realizaba más forma de golondrina adquiría. Luego podría volar y volar para reencontrarse con sus padres y amigas que echaba mucho en falta.

Para su desgracia no solo se movía ella, también lo hacía el sol, señor de los cielos. Era verano y alcanzaban de lleno sus rayos ardientes a las vasijas del alfarero. En poco tiempo la fina capa que rodeaba a la avecilla se fue endureciendo, con lo que que la golondrina viose abocada a permanecer en ese jarrón. Mucho lloró. Tanto, que la arcilla que cubrian sus párpados se deslizó en forma de gota dejando libres sus ojos. Volvió a ver la luz y con ella a sus amigas que volaban incesantes por el cielo preguntándose dónde estaría su amiga: aun tenían la esperanza de volver a verla.

Sintió alegría y pena; alegría de dejar un mundo oscuro y pena por el encierro en la que se veía presa. Una cárcel arcillosa.


Esto pensaba la golondrina cuando el artesano regresó a su faena triste y compungido por las deudas en las que estaba encarcelado y que le tenían el corazón en vilo.



(seguirá)