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jueves, 3 de mayo de 2012

'FRAP, una temporada en España' o memorias de una derrota


Libro: FRAP una temporada en España
Autor: Riccardo Gualino
Editorial: Amargord ediciones
Primera edición: 2010
Traducción: Matilde Muñoz

No conocimos a Riccardo Gualino. Ahora, con esta obra, nos hacemos una idea del personaje. Nació en Roma (Italia) el 27 de abril de 1941. En 1961 se traslada a España para trabajar y en 1962 se matricula en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid. Al año siguiente se integra en la organización del PCE dentro del ala pro-china y pro-albanesa y poco después sale de tal partido, entrando a formar parte del PCE(m-l). Es detenido con un tiro a bocajarro en la cara en el mes de marzo de 1965 permaneciendo en la cárcel hasta finales de 1968. Sale de prisión y vuelve a Italia  integrándose en el FRAP. Al poco tiempo regresa a España y es detenido, por breves periodos, en dos ocasiones. Publicó numerosos artículos en la prensa clandestina bajo el seudónimo de Mariano Alcántara.

El título de la obra, así, tal como aparece, nos invita a un camino que luego, leído, no es lo que imaginábamos. En realidad no trata del FRAP en su conjunto sino de Riccardo Gualino en particular. Ya en la contraportada, que no habíamos ojeado, se dice que son memorias. Las de él. Las de Riccardo. Y en ese sentido podríamos pensar que, siendo italiano, como es, se pasó una temporada en España metido en el FRAP. Y luego se fue. 

Aunque nosotros nos acercamos al libro pensando que tal vez se refería a lo fugaz, a lo efímero, a lo corto, de la actuación histórica del FRAP. Si bien intensa. Vino el FRAP y desapareció. Cual relámpago en cielo despejado. Claro, no para los actores que creían (o creiamos) en un firmamento borrascoso con gran tempestad y aparato eléctrico. Algo de esto trata el lbro. De pasada. 


-De que la tormenta solo estaba en la mente de los jóvenes revolucionarios de la organización -pensamos, nosotros, ahora, a toro pasado.

Sobre esto tenemos un poco que contar: conocimos a un militante del FRAP de Castilla y León; un verano de 1973 o 74 ¿? nos dijo que iban a emprender acciones armadas; preguntamos si estaban preparados; él nos contestó, muy convencido, que sí; era julio o agosto; en septiempre estaba detenido; para nuestra sorpresa; lo vimos en una foto por televisión; o sea que no estaba preparados.

Poco después una durísima represión, encarcelamientos, torturas, juicios sumarísimos y pelotones de ejecución el 27 de septiembre de 1975 destruyeron al FRAP. No le dio tiempo a enraizarse. Quedó su ejemplo. Si. Pero para una parte mínima del pueblo español. Los que si estaban preparados fueron los franquistas. Tenían la fuerza y masas para darles aire.

De lo anterior también trata Gualino. Reconoce la derrota de las fuerzas revolucionarias. Aquí en España. Y en el resto de Europa. Apela a las nuevas generaciones para que le den la vuelta a la tortilla. Lo dice consciente de que él hizo, entonces, lo que pudo para que la clase obrera y el pueblo triunfaran de la reacción. Pero no puso ser. Ya lo siente. Desde un postura de seguir adelante. No desde la pasividad. A pesar de que está enfermo. De la enfermedad de Crohn. Dicha enfermedad ha acompañado parte de su vida. De tal modo que -según él- 'hay un antes y un después desde que tenía 40 años'. Le ha costado 3 operaciones quirúrgicas, la estirpación del colon y parte del recto, varias hospitalizaciones, la perdida de uno ojo, de un riñón...

-En fin, un desastre. De vez en cuando estoy mejor y otras peor. El estado italiano me ha concedido la invalidez al 80%.

Si, conviene leer el libro. Sobre todo los jóvenes. Aunque -repetimos- el titulo engaña porque no es del FRAP, desde su nacimiento hasta la extinción, de lo que trata, sino de la visión parcial de un actor, relevante eso si, que se muestra en estado de casi heroismo. Sin olvidarse de su compañera Matilde Muñoz. También con cierto heroismo. Le dedica un capítulo a su compañera amada. No es lo que esperábamos. Pero bienvenido sea un granito de arena para el montoncito que fue el FRAP en la reciente Historia de España.

viernes, 26 de septiembre de 2008

27 de septiembre de 1975

27 de septiembre de 1975

En la madrugada de ese día, el franquismo asesinó a 5 militantes antifascistas. 3 de ellos eran del FRAP, siglas del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota. 3 jóvenes (Xosé Humberto Baena Alonso, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz), que luchaban, en ese frente de varias organizaciones, contra la dictadura fascista, presidida por un general felón, Franco. También luchaban por una república popular y federativa que nos librara de tensiones entre la periferia y el centro; es decir: por una vida mejor y más libre.

Fueron juzgados, en juicio sumarísimo, por tribunales militares, sin garantías procesales. Y sin pruebas, sin una simple prueba, los condenaron a muerte.

Querían meterle el miedo al pueblo. Para paralizarlo. Para que no se moviera.

Hay que decir, y lo decimos, que a esa represión sangrienta ayudaron, en la medida de sus posibilidades, el PSOE (entonces con poca fuerza de movilización) y sobre todo el PCE de Carrillo (un tal Santiago), cuya política de 'reconciliación nacional' (de borrón y cuenta nueva) no le interesaba la acción valiente, consecuentemente revolucionaria, del FRAP.

Y como nosotros no tenemos nada que ver con el PSOE, ni con el PCE, recordamos aquí a aquellos jóvenes, mártires de una nueva España y por eso gritamos, recordándolos: ¡Honor y Gloria a los héroes del pueblo! Porque, como decía el escritor ruso Máximo Gorki, la locura de los valientes es la única sabiduría.

lunes, 25 de febrero de 2008

Iswe Letu: Anhelo de una Izquierda Unida


El Partido Comunista de España (PCE) después de pactar con la derecha neofranquista la transición 'pacífica' a la democracia (es decir después de ayudar a salvar sus propiedades y negocios) se vio cada vez más aislado pues las bases obreras le volvieron la espalda y montó un tinglado llamado Izquierda Unida. Pero ese engendro (IU) se ha revelado y marcha cada vez más independiente. No obedece ya a sus mandatos.

¿Qué hacer? Muchos de sus militantes se le pasaron al PSOE. Los que quedan se ven en la soledad más absoluta y con el agravante de que no saben hacer otra cosa que política. Es dramático para algunos. Llega la época de jubilación. Los años han pasado y como individuos ven que el futuro se les presenta negro, negrísimo. La derecha tiene su espacio (PSOE). La derecha más o menos extrema el suyo (PP). La izquierda rebelde y rompedora está encontrando el suyo: la lucha por la República. Por ahí se está uniendo. El espacio intermedio lo ocupa Izquierda Unida. A veces vergonzoso como el caso de retirar un video en el que arrimaba un mechero encendido para quemar la monarquía.

El PCE no encuentra salida. Da palos de ciego. Ahora, después de traicionar los anhelos republicanos, se vuelve hacia la República. Bienvenido sea. Pero no olvidamos su papel. Su papel de policía dentro del pueblo que le asignó la burguesía neofranquista. Bienvenido sea a la lucha por la República. Deseamos una izquierda unida de verdad. Si. Pero... ¡ojo! ¡mucho ojo con los oportunistas! Son capaces de traicionar hasta a su padre, si llega el caso.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Simón Sánchez Montero



Con este nombre vivió un miembro del Comité Central de Partido Comunista de españa (PCE). Decimos vivió porque hace poco que ha muerto.

Leemos en Wikipedia: (Simón Sánchez Montero (Nuño Gómez, Toledo, 31 de julio de 1915 - Madrid, 30 de marzo de 2006) fue un político español, destacado dirigente del Partido Comunista de España (PCE).
De familia campesina, emigró a Madrid en
1927, donde trabajó como sastre y panadero. Durante la II República se afilió al sindicato de panaderos de la UGT y en 1936 al PCE. Combatió durante la Guerra Civil Española en el bando republicano, encuadrado en un batallón sindical de panaderos.)

Pocos día ha le rindieron un homenaje en el Parlamento de las Españas. Según nuestras noticias no acudió nadie de la actual dirección del PCE. Estuvieron antiguos camaradas, entre ellos los escritores Armando López Salinas y Carlos Álvarez. Este último muy crítico con la línea de claudicación de este partido.

El antiguo y glorioso PCE jugó un papel vergonzoso en la llamada transición de la mano de su máximo dirigente Santiago Carrillo, traicionando sus principios revolucionarios abandonando el marxismo-leninismo. Eso trajo consigo la aceptación de la Monarquía, heredera del franquismo, y por tanto el olvido de la lucha por la República. Cundió la desmoralización y el sálvese quien pueda. A sus dirigentes la oligarquía le premió con alguna migaja. Y la clase obrera le dio la espalda.

El partido, mientras se desmoronaba como tal (aún sigue) fue asaltado por arribistas, trepadores, que se pusieron a pelear por los restos con el fin de subirse, aunque fuera al furgón de cola y con estos (los restos) malolientes.

No sabemos el papel que jugó Simón Sánchez Montero en todo este tinglado. Suponemos que algo, por lo menos sería consentidor. Pero lo que no entendemos es que un hombre que lo diera todo por su partido, por sus camaradas, pueda ser, así, abandonado. Pues si de canallas, si de traiciones se trata, todos han estado en el mismo barco. Algo de esto quizás pensaba Carlos Álvarez. En plan humanitario, no político. Como lo hacemos nosotros ahora.

Tenemos un amigo que fue invitado al acto. Luego, miró en prensa, radio y televisión. Nada, ni una línea, ni una imagen, ni una voz recordó el acto. Pero, ni apenas en Internet ha salido nada de nada. A pesar de los favores hechos al poder por los dirigentes comunistas, nada. Ha sido ignorado. Y los medios de comunicación estaban presentes en el Parlamento.

Nos viene a las mientes aquella contestación que, Roma, dio a los camaradas del guerrillero lusitano, Viriato, al que traicionaron y asesinaron, comprados por esos romanos: "Roma no paga traidores".