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martes, 18 de marzo de 2008

SOY UN DEMÓCRATA, SOY UN CABRÓN

Soy un demócrata, soy un cabrón": declaración de principios de un intelectual español
Santiago Alba Rico Martes,18 de marzo de 2008

Tomado de Insurgente.

No condeno al rey Fahd, honrado por el rey de España, que tala cabezas, poda manos y arranca ojos, que humilla a las mujeres y amordaza a los opositores, que se enseñorea sin periódicos, parlamento ni partidos políticos, que viola filipinas y tortura indios y egipcios, que gasta la tercera parte del presupuesto de Arabia Saudí en los 15.000 miembros de su familia y financia los movimientos más reaccionarios y violentos del planeta.

No condeno al general Dustum, aliado de los EEUU en Afganistán, que ha ahogado en un contenedor a mil prisioneros talibán a los que había prometido la libertad y que murieron chupando las paredes de hierro de su prisión.

No condeno a Turquía, miembro de la OTAN y candidato a la UE, que en la década de los noventa borró de la faz de la tierra 3.200 aldeas kurdas, ha dejado morir de hambre a 87 presos políticos y encarcela al que se atreve a transcribir en kurdo el nombre de sus ciudades.

No condeno al siniestro Kissinger, el más ambicioso asesino después de Hitler, responsable de millones de muertos en Indo- china, en Timor, en Chile y en todos aquellos países cuyo nombre salió alguna vez de sus labios.

No condeno a Sharon, hombre de paz, que dinamita casas, deporta civiles, arranca olivos, roba agua, tirotea a niños, pulveriza mujeres, tortura rehenes, quema archivos, vuela ambulancias, arrasa campos de refugiados y coquetea con la idea de «amputar el cáncer» de tres millones de palestinos para hacer más holgada la pureza de su estado «judío».

No condeno al rey Gienendra de Nepal, educado en los EEUU, que desde el pasado mes de enero ha ejecutado sin juicio a 1.500 comunistas.

No condeno a Jordania ni a Egipto, que apalea y encarcela a los que se manifiestan contra la ocupación israelí de Palestina.

No condeno la Patriot Act ni el programa TIPS ni la «desaparición» de detenidos por el FBI ni la violación de la Convención de Ginebra en Guantánamo ni los tribunales militares ni la «licencia para matar» otorgada a la CIA ni el registro policial de todos los turistas que entran en EEUU procedentes de un país musulmán.

No condeno el golpe de Estado en Venezuela ni al Gobierno español que lo apoyó ni a los periódicos que, aquí y allí, financiaron, legitimaron y aplaudieron la disolución de todas las instituciones y la persecución armada de los partisanos de la Constitución.

No condeno a la compañía estadounidense Union Carbide, que el 2 de diciembre de 1984 asesinó a treinta mil personas en la ciudad india de Bophal.

No condeno a la empresa petrolífera estadounidense Exxon-Mobil, acusada de secuestrar, violar, torturar y asesinar a decenas de personas que vivían en un edificio propiedad de la compañía en la provincia de Aceh (Indonesia).

No condeno a la empresa Vivendi, que ha dejado sin agua a todos los barrios pobres de La Paz, ni a Monsanto, que deja sin semillas a los campesinos de la India y de Canadá, ni a Enron, que después de dejar sin luz a media docena de países, dejó también sin ahorros a 20.000 personas.

No condeno a las empresas españolas (BBV, BSCH, Endesa, Telefónica, Repsol) que han vaciado las arcas de la Argentina, obligando así a los argentinos a vender su pelo a los fabricantes de pelucas y disputarse una vaca muerta para poder comer.

No condeno a la casa Coca-Cola, que penetró en Europa a la sombra de los tanques nazis y que despide, amenaza y asesina hoy a sindicalistas en Guatemala y Colombia.

No condeno a las grandes corporaciones farmacéuticas, que han acordado matar a veinte millones de africanos enfermos de sida.

No condeno el ALCA, que viola y despedaza a las obreras de las maquiladoras de Ciudad de Juárez y hace nacer niños sin cerebro en la frontera de México con EEUU.

No condeno al FMI ni a la OMC, providencia de la hambruna, la peste, la guerra, la corrupción y de toda la caballería del Apocalipsis.

No condeno a la UE ni al gobierno de los EEUU, que ponen los acuerdos comerciales por encima de las medidas para la protección del medio ambiente y que han decidido, sin plebiscito ni elecciones, la extinción de una cuarta parte de los mamíferos de la tierra.

No condeno las torturas a Unai Romano, joven vasco que, hace ahora un año, fue convertido en un globo tumefacto en una comisaría española, quedando hasta tal punto desfigurado que sus padres sólo lo reconocieron porque en la cara seguía teniendo el mismo lunar.

No condeno al Gobierno español, que el pasado mes de abril estableció el estado de excepción sin consultarlo al Parlamento y suspendió durante tres días derechos básicos recogidos en nuestra Constitución (la libertad de movimiento y de expresión), con el agravante de segregación racista, al impedir que los vascos viajaran a Barcelona con ocasión de la última cumbre de la UE.

No condeno la Ley de Extranjería, que expulsa a hombres débiles y hambrientos, los encierra en campos de detención o los priva del derecho universal a asistencia sanitaria y educación.

No condeno el «decretazo», que precariza aún más el empleo, elimina los subsidios y deja a los trabajadores, como hojarasca, a merced del cardo de los vientos de los empresarios.

No condeno, naturalmente, a Dios cuando llueve, relampaguea o truena ni cuando la tierra tiembla ni cuando el volcán vomita su fuego sobre los hombres.

Soy un demócrata: me importa un carajo la muerte de niños que no son españoles; me importa un carajo la persecución, silenciamiento y asesinato de periodistas y abogados que no piensan como yo; me importa un carajo la esclavitud de dos mil millones de personas que nunca podrán comprar mis libros; me importa un carajo el recorte de libertades mientras sujete yo libremente las tijeras; y me importa un carajo incluso la desaparición de un planeta en el que ya me he divertido tanto. Soy un demócrata: condeno a ETA, a los que la apoyan y a los que guardan silencio, aunque sean mudos de nacimiento; y exijo, por tanto, que se prive de sus derechos ciudadanos a 150.000 vascos, que se les impida votar, manifestarse y reunirse, que se cierren sus tabernas, sus editoriales, sus periódicos, incluso sus guarderías; que se los meta luego en la cárcel, a ellos y a todos sus compinches (desde el joven militante anti-globalización al escritorzuelo resentido) y que, si todo esto no es suficiente para proteger la democracia, se pida la intervención humanitaria de nuestras gloriosas Fuerzas Armadas, fajadas ya en la heroica reconquista de la isla Perejil. Soy un demócrata: he condenado a ETA. Soy un demócrata: sólo he condenado a ETA y formo parte, por tanto, de todas las otras bandas armadas, de las más sangrientas, las más crueles, las más destructivas organizaciones terroristas del planeta. Soy un demócrata. Soy un cabrón.

domingo, 20 de mayo de 2007

Ha Muerto Eva Forest



Fallece la escritora e intelectual Eva Forest
La escritora y editora Eva Forest (Barcelona, 1928), comprometida y solidaria en la defensa de los derechos y en la denuncia de la tortura, ha fallecido a consecuencia de una enfermedad.

Bibliografía

DONOSTIA-
Vivió una vida marcada de injusticias, torturas y vulneraciones de derechos fundamentales. Nació en Barcelona en 1928 en el seno de una familia anarquista. Su padre consideraba la escuela como una institución represiva por lo que no acudió a ella hasta años más tarde. La Guerra del 36 marcó la infancia de la escritora ya que fue ingresada en una guardería de ayuda a los niños y estuvo a punto de ser evacuada a Rusia. Impulsada por una necesidad vital de viajar y de acuerdo con su madre, se fue a Madrid a estudiar medicina. En el último curso de la carrera, en 1955, conoció a Alfonso Sastre y se casaron en diciembre del mismo año. Desde entonces, Eva Forest y Alfonso Sastre han completado una pareja inseparable. La pareja vivió momentos duros en cuanto a la situación política del país. En 1956 Alfonso Sastre fue procesado y se trasladaron a París. En 1970 Eva fue detenida por su supuesta colaboración con ETA y permaneció casi tres años en prisión. A su salida de la cárcel, continuó recogiendo testimonios y trabajando sobre el estudio "Tortura y democracia". En 1979 impulsó la creación del TAT (Torturaren Aurkako Taldea). En 1991 fundó la editorial Hiru. Eva Forest tenía una gran conexión con el pueblo cubano y realizó muchos viajes a la isla caribeña. Sus últimas apariciones públicas tuvieron lugar el mes pasado dentro de la semana de actividades que los ayuntamientos de Irun y Hondarribia dedicaron a la figura y a la obra de Alfonso Sastre.


No es que la prensa que sale en este estado monárquico, heredado del franquismo, que todo hay que decirlo, haya echado las campanas al vuelo, hayan sonado a rebato, porque eso sería mentir, al contrario es el silencio el denominador común, pero algunos órganos de fuera del sistema si que han recogido su fallecimiento. Una prueba es estas direcciones que las ponemos por si alguno estuviera interesado en esta luchadora. Ya sabemos que ahora no está de moda el airear los espíritus indomables, sino hundirse en la mediocridad, o peor todavía en la mierda. No es nuestro caso, por lo que le pese a quien le pese tenemos que combatir 'el olvido oxidado que todo los entierra' como lo expresaba el poeta Pablo Neruda. Luchemos contra ese olvido de l@s valientes dando vivas a es@s valientes quienes, en un cuento memorable, eran alabad@s, exaltad@s, por Maximo Gorki como la Única Sabiduría.

Estas son esas direcciones:

martes, 12 de diciembre de 2006

Iswe Letu: Sin trabajo, sin pasta y... sin fusil



No sabemos a ciencia cierta si era un obrero musulmán, harto de ser explotado, o si se fue a hacer la Guerra Santa por su cuenta, lo cierto es que marchó a Afganistán con los talibanes. Luego --lo contaba un diario hace días-- lo vendieron a los yanquis por terrorista; estos lo desnudaron, le metieron los dedos por el culo, lo ataron a una caja, le echaron mierda, meados y agua helada; un misil yanqui le hirió el brazo y algunos dedos de una mano; en una fosa le echaron gasolina por si ardía; mas tarde lo llenaron de agua y casi se ahoga; otra vez lo metieron en un contenedor con varios presos... se cagaban y meaban unos encima de otros; en las sesiones de interrogatorio le daban culatazos en la cabeza... lo transladaron a Guantánamo donde prosiguieron las torturas y los interrogatorios (también por la policía española); le quemaron cigarrillos en la carne...

Por fin, lo enviaron a España donde ha estado varios años entre rejas.

Ahora la Audiencia Nacional ha anulado todos los cargos y se encuentra ya 'libre' en el barrio madrileño de Lavapiés sin currelo; sin trabajo, ni documentos, ni dinero: los yanquis le quitaron todo y no se lo devolvieron.

Ya sabe, en carne propia, lo que es El Occidente, su democracia, su derecho, sus leyes, sus policías, sus soldados... Ya sabe lo que son los, tan cacareados, Derechos Humanos...

Y si 'el tiempo oxidado que todo lo entierra', las horas que van entoñando huellas, no han enterrado su sensibilidad, no han mellado el filo de sus heridas... nosotros recomendamos, es un decir, que, vosotros (marines, policías y torturadores asesinos) no dejéis un arma... ni a varios kilómetros de distancia de Lahcen Ikassrien, emigrante nacido en Alhucemas del que hemos estado hablado.

Lo recomendamos, luego... vosotros veréis lo que hacéis.

martes, 28 de noviembre de 2006

Janis Karpinski, una ex-generala de brigada yanqui



--""Rumsfeld (ex secretario de Defensa de Estados Unidos) autorizó las torturas"", declaró la que fue generala de brigada yanqui en Irak y responsable en la cárcel de Abú Ghraib donde se realizaron inenarrables torturas a los patriotas iraquíes.


Si el jefe autorizaba las torturas, yo... o me tapé los oídos, o las narices, o miré para otra parte, o las consentí, o... Así que pedirle cuentas a él como torturador intelectual. Yo era, simplemente, una mandada... Cumplí con mi deber... sin añadir más