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jueves, 9 de agosto de 2007

Iswe Letu: La Llama

La mía. La llama. Ilumina mi noche. Si, si, la que me ilumina.
 
Esa que ilumina mi noche como una radiante columna.
Pues esa, radiante columna, se derrumba por el día.
Si, si. Se apaga. Nada más ver a mis semejantes.
A la masa de los míos. Con caras duras. Como las rocas.
Con caras, duras como las rocas. Mis semejantes. Los míos.
Endurecidos. Caraduras. Mis semejantes. Los míos. Mis iguales.

viernes, 27 de julio de 2007

Descansando con la lírica tradicional

Vista de Zamora desde el río Duero



Antes de poner, en un post, nuestra opinión sobre la declaración, de estos ayuntamientos, acerca del agotamiento del modelo de Estado, es decir de la Monarquía, así, tan alegremente... y tan democráticamente... impulsar un proceso constituyente por la III República... vamos a poner unos versos de la lírica tradicional para cargarnos las pilas:



Por Morales van a Toro
por Tagarabuena y todo.

Si a ver iban sus amores
por Morales los pastores,
las zagalas cogen flores
del Duero entre arenas de oro.


Por Tagarabuena y todo.



Tirso de Molina

viernes, 1 de diciembre de 2006

Iswe Letu: La Esperanza Rota




La Esperanza vivió en nosotros, como en una ciudadela; y nosotros éramos, además, guardianes de la misma.

Ahora, sin llantos, alegrías, ni alharacas; con el corazón firme, sereno, iremos hasta su tumba común a postrarnos.

--¡Un momento, amigo!


--¡Habla! ¡Di lo que quieras!


--Lo voy a decir con toda energía y no quiero que lo olvides: "Edifica lejos de mí, tu ciudadela de silencio y letargo."


Iswe Letu: 'Son de tantan: a vueltas con la Esperanza'


La Esperanza, decíamos, vivía en nosotros como en una ciudadela. Y vivía en nosotros, además, montada en fuego como sobre un corcel. Asida a la lumbre de una tierra estéril.

A nosotros, que nos creíamos guardadores del fuego sagrado de la Esperanza, se nos subía de repente en histéricas carcajadas, que creíamos que eran parecidas a rayos en cielo sereno.

Casi como en un sueño creemos oír el son de un tambor espurio: ¡Paz al niño nómada que escribe su sueño de ira en las paredes! ¡Ya se oye otra vez el tantán de rebeldía en el viento!

Al principio no entendimos nada: ¡Paz al sueño iracundo del niño nómada ultrajado! ¡Ya, por fin, va teniendo húmedos tallos el albor! -al oír esta exclamación corrimos a escondernos.

Entonces, riéndose de nosotros, de ella misma, sube en limpia carcajada la Esperanza. Y yo, escondido y vestido y armado de cascabeles, estoy al acecho, en un breñal lleno de oídos.

Invoco a la Esperanza, a carcajada limpia, como un mono de imitación; y me digo: De algo hay que reírse. Ya se oye, de verdad, el sonido del tantán y al buitre no le gustan las bromas.

Y yo sigo aquí vigilando sin tambor y sin oriente.


lunes, 27 de noviembre de 2006

Iswe Letu: Ensueño esperanzado


Desenlace


... y apareció lo que anhelábamos... apareció de improviso envuelto en sirenas, en salvas, en silbidos, en cánticos... con invitaciones, con convocatorias, con llamadas, con saludos...

... y las banderas, estandartes, confalones, pendones, oriflamas... tremolaban, flameaban, ondeaban en los ojos y en el viento y en la tierra y en el cielo...

... y sin decirnos nada y de común acuerdo desaparecimos todos --todos: vosotros y yo-- de las ventanas y corrimos escaleras abajo para abrir puertas y cancelas y salir al aire renovado...

... se oía un resonar de pasos que aumentaba por momentos... toques de clarines de ilusión... o golpes de esperanzados remeros, avanzando hacia una luz que se veía ya en el horizonte... hacia la aurora...


Y me desperté de un salto y... y no era nada mas que un sueño...


4. Epílogo


Nos lanzamos al mar de las palabras,


como si estas no fueran más que viento,


y, claro, ofendidas, nos ahogaron, huyendo.


Iswe Letu: ¡Evohé!

Sobre el día oscuro
se ha posado el sonrojo del alba,
¡evohé!

Iswe Letu: La Verdad del Zigzag

El vehículo, con sus faros, alumbra la señal que, en zig zag, nos advierte, premeditadamente, sobre la solemne estupidez que, en circunstancias determinadas, es de encaminarse rectamente.

En la carretera, un rótulo en zigzag, nos manifiesta que, a veces, muchas veces, caminar rectamente, es arriesgado, peligroso, ... pudiéndonos ir la vida en ello.

Iswe Letu: Abierto y cerrado

Una ventana cerrada
puede ser
muy desoladora.

Y una abierta
puede serlo
aún más.

Iswe Letu: El Miedo

El Miedo
tiene una entelequia
huidiza.

El Miedo
tiene un cuerpo concreto:
el Cobarde.

Iswe Letu: Por decir algo

"Querer es poder",

dijo el caracol al galgo;

por decir algo.

Iswe Letu: El Florero

A pesar de las apariencias
el florero no es amigo de las flores

Iswe Letu: Algo más

En la arcilla
el artista
no solo trabaja la idea.

Iswe Letu: El de siempre

"Yo soy el de siempre",
dijo y tal vez mintió
sin darse cuenta.

Iswe Letu: Dos que tal baila

Es inútil hablar
pensó el mudo.

Y el conformista dijo:
es inútil protestar.

Iswe Letu: Los vientos

"Los vientos y tormentas de la lucha" nos sucedieron...

mas en el cuadrado del papel, que en el cuadrilátero

Iswe Letu: Huir

Aquel que ante un solo gesto huyó,

al corazón no llegó sino al caparazón.

Iswe Letu: El Tic Tac

El tictac del reloj

está hecho

de sonoras carcajadas.

Iswe Letu: La Nostalgia

La Nostalgia

es la gran sembradora de culturas.

Y la gran destructora también.

Iswe Letu: El Futuro

El Futuro: muy oscuro,

cantaba Antonio Molina.

Iswe Letu: Homenaje a la madre

En la monotonía de los días que pasan,

el fuelle, en las manos callosas de la anciana,

es telar de recuerdos siempre vivos,

es baúl de ilusiones no logradas.

¡Cuanta lágrima vertida! ¡Cuanta tristeza enterrada!.