miércoles, 14 de diciembre de 2011

Urdangarín... ¿la punta del iceberg monárquico?


Días y días hablando y escribiendo de él: Urdangarín, Urdangarín, Urdangarín... Empero, ¿a quién le importa este personaje? A nadie. Cuando alguien habla o escribe de este vasco se está refiriendo, sin duda, a la Casa Real, a la Monarquía.  Y cuando se habla o se escribe de su suegro, Juan Carlos I, las ideas están apuntando a la Casa Real, a la Monarquía. Porque, vamos a ver, ¿a quién le importa la persona como tal de Juan Carlos de Borbón educado por el odiado dictador F.Franco y puesto por él de rey? ¿A quién le importa ese Borbón que vino a España, traído por el dictador, con una mano adelante y otra atrás, es decir sin un duro, y ahora ha amasado una fortuna limpiamente u oscuramente? A nadie del pueblo le importa nada. Pero si están preocupados los poderes fácticos y los políticos que han construido este tinglado monárquico de las autonomías, donde ellos y la banca y las grandes empresas y la Iglesia Católica y el Ejército... hacen y deshacen a su antojo. Les quita el sueño... no porque Juan Carlos I sea, según un artículo reciente de Martinez Inglés,  'de la banda de borrachos, puteros, idiotas, descerebrados, cabrones, ninfómanas, vagos y maleantes', que puede que lo sea, si bien al común de las personas les ha llegado transformado quizás por la propaganda en un cachondo, simpaticón, mujeriego, campechano, bebedor... y esas facetas, incluso, ante un sector del pueblo, lo hace popular.

-Es un macho. Todo un hombre. Con muchos cojones -dicen queriendo vivir opíparamente como el tal monarca.

No. Esto no les preocupa lo mas mínimo mientras la máquina del Estado funciones bien aceitada.

Ahora bien, en este momento de crisis, con tantos parados, pequeñas empresas y pequeños comercios cerrándose, que venga ahora un urdangarín cualquiera, yerno del Jefe del Estado, del Rey, y se le descubran presuntamente cobros de millones de euros, enriqueciéndose, así, sin dar palo al agua, por ser quien es, usando su pertenencia a esa Casa Real para sus negocios privados, no debe de verse, ante la gente, con buenos ojos. 

Gente que se hace preguntas: ¿cómo es que la Casa Real no se ha enterado de esos chachullos? Parece increible. Porque esa real casa cuenta con instrumentos, con herramientas, con agentes mas que suficientes, para indagar en la vida y milagros de todos sus miembros. Entonces, ¿por qué lo ha consentido? ¿no es el Rey, Jefe del Estado, Jefe de los Ejércitos, responsable de la Casa Real? Y si lo sabía; ¿por qué no le paró los pies, o lo denunció? ¿Tiene esa Casa (con mayúscula) algo mayúsculo que esconder? Las preguntas se van sucediendo, las dudas se amontonan: ¿Por qué, si el Rey era pobre (suponemos que relativamente, claro, por un respeto a los pobres de verdad), se ha hecho tan rico? ¿De dónde le han venido las riquezas?...

-¡Nadie se se hace rico trabajando honradamente! -sentencia el clamor popular.

Que el pensamiento del pueblo se les vaya de las manos, a esas fuerzas económicas, eclesiásticas o militares, cuando al fondo aparece una alternativa de luminosa esperanza llamada República, no pueden consentirlo. Y para mas inri les hace temblar porque la República, en España,  siempre ha sido cosa del pueblo. Ya lo dice, además, la etimología de la palabra: república: cosa del pueblo. 

Hay sin embargo, lo reconocemos, dentro del mismo pueblo ciertos personajes que preguntan ensuciando el porvenir republicano:

-¿Qué república? Porque hay repúblicas y repúblicas y monarquías y monarquías.

Es pregunta legítima. Aunque, aquí y ahora, es una manera de echarle una  mano a la monarquía, heredera del franquismo; de darle oxígeno a un estado monárquico que hace aguas por la parte que mejor parecía que tenía taponada las grietas: el Monarca, la Casa Real, el Juancarlismo. Ya conocemos esos argumentos en los que nos hablan de las monarquías escandinavas. Y sabemos quienes son esos bufones, esos desorientadores dentro del pueblo español, y de su curriculum, primero revolucionario y luego auspiciadores de vejestorias monarquías. No hace falta decir nombres. Y para esos razonamientos tenemos aquella frase del gran Bergamín (D. José):

-Hacerse el sueco (Monarquía, Suecia) es hacerse el sordo.

Y esos poderes fácticos (con unos cuantos políticos) se hicieron los suecos poniéndonos una monarquía, con un monarca educado por un dictador fascista, escamoteándole de paso al pueblo el referendun monarquía / república con otra consulta engañosa, un  rey que es, según la Constitución Monárquica, jefe de estado y jefe de los ejércitos de tierra, mar y aire, ¡ahí na, y nos dicen que es solo pura fachada!; un rey, al principio, nada querido por proceder de donde venía pero que lavándole la cara durante años han querido popularizarlo transformándolo en un borrachín, simpaticón, campechano, bonachón... 

-Y ahora nos llega un gilipollas, un yerno demasiado ambicioso, vasco para mas señas -maldice uno.

-Puede que sea un separatista. De casta le viene al gallo -dice uno.

-Hasta un submarino de ETA -señala el de mas allá.

-Todo podría ser -añade un cuarto.

-Le diremos a Su Majestad que lo estudie -determinó el primero.

-Cualquier cosa antes de que se abra la veda; y jueces, prensa, radio y televisión indaguen en la Casa Real desestabilizando nuestra querida corona

Y es que se dan cuenta que de seguir así las cosas ya no se podrá sostener que los miembros de esa real casa sean intangibles, intocables ante la miseria reinante: el paro, los deshaucios, el desasosiego, las estrecheces... No es de recibo.

El pueblo, decíamos, se ha puesto a hacerse preguntas y no para: ¿No será el Caso Urdangarín la punta del iceberg?... ¿No se haría la Casa Real ignorante a sabiendas?... ¿Por qué tantos meses sin dercir nada?... ¿Por qué ahora aparta al yerno de los actos oficiales?... Y sobre todo, ¿por qué en estos momentos dicen en la Casa Real que quieren ser transparentes con sus cuentas?... ¿Por qué antes eran opacas?... Y si quieren ser claros como el agua, ¿por qué no hacen públicas sus cuentas desde el origen?... ¿Tienen algo que ocultar?... Preguntas y mas preguntas.

El Caso Urdangarín está haciendo tambalear, sin duda, el prestigio de esta Monarquía. Una Monarquía heredada del franquismo. Una Monarquía, como Estado, que permite a un partido, el PP, tener mayoría absoluta con solo el 30 % del electorado. Una Monarquía que ha aglutinado a franquistas y partidos de la oposición en su marco antipopular. Una Monarquía de la clase burguesa, donde utiliza las instituciones para enriquecerse y empobrecer al pueblo. Una Monarquía que despilfarra el dinero en aventuras militares por varios paíse del mundo con tal de tener contento al Ejército, mientras hunde a millones de trabajadores en el paro.

El que los trabajadores se hagan preguntas, despierten, y deriven su pensamiento hacia senderos difíciles de controlar les preocupa a los poderes fácticos. Eso les tiene en un sinvivir. Y es que el pueblo posee, es verdad, en el horizonte del amanecer a la República. Eso si les preocupa. Por eso, como un solo hombre, están apoyando al monarca pensando en la Monarquía. Los urdangarines y juancarlos les importan un bledo. 

¿Urdangarines y juancarlos? No les importan al pueblo. Ni a esos poderes. Se buscan otros. A rey muerto, rey puesto. Y solucionado. Lo malo, para ellos, es que, antes, el pueblo, tome conciencia de la inutilidad y perjuicio de la Monarquía y proclame la República. Como en el 1931. 

Y la República, en España, para desgracia de los ricachones, de siempre, históricamente hablando, es cosa del pueblo y no de unos pocos.

martes, 13 de diciembre de 2011

SONIA DAYAN-HERZBRURN: La visión emancipadora de Frantz Fanon


OPINIÓN

SONIA DAYAN-HERZBRURN (Profesora Emérita de la Universidad Paris Diderot-Paris 707/12/2011)


Este 6 de diciembre se cumplieron 50 años de la muerte de Frantz Fanon, psiquiatra, filósofo y escritor nacido en 1925 en Martinica (Francia) y gran inspirador de numerosos movimientos de liberación anticolonial. Desde GuinGuinBali queremos contribuir con un pequeño homenaje con este texto de la profesora Sonia Dayan-Herzbrurn y rescatando algunos textos de nuestro colaborador Juan Montero referidos a Fanon.

En el mundo entero, son numerosos los países que en este año 2011 conmemoran el cincuentenario de la desaparición física de Frantz Fanon. Nacido en Martinica en 1925, Frantz Fanon se encontraba en Argelia durante la guerra de independencia de ese país. Estando allí, en el ejercicio de su profesión como siquiatra, decidió unirse al Frente Argelino de Liberación Nacional. Ya había publicado su primer libro, Peau noire, masques blancs, que lo identificaba como pensador y escritor de alto nivel. Nacido en el Caribe y después de concluir su misión en África como embajador itinerante del gobierno provisional de la República Argelina, eligió Cuba para proseguir su carrera. La enfermedad que lo llevaría a la muerte se lo impidió. Ese deseo manifiesto marcó, no obstante, sus lazos con Cuba.

La vida y obra de Fanon son de especial actualidad en este momento en que las revoluciones en curso en el mundo árabe hacen renacer las esperanzas de emancipación que fueron las suyas. Para él, esta emancipación debía ser la de toda la humanidad, como lo escribiera con algunos años de intervalo, en las conclusiones de sus dos libros mayores, Peau noire, masques blancs y Les damnés de la terre. El conocimiento y el compromiso están estrechamente unidos: «Qu’il me soit permis de découvrir et de vouloir l’homme, où qu’il se trouve» («Que se me permita descubrir al hombre y sólo creer en él, dondequiera que se encuentre»), escribió en las páginas finales de Peau noire, masques blancs. Así, al releer a Fanon, es posible renovar el pensamiento y la práctica del humanismo, ratificando solidaridades múltiples entre pueblos y diferentes culturas, y, como él nos invita aquí, ir pensando este humanismo, no ya a partir de un único centro occidental, macho y blanco, sino a partir de una diversidad de sujetos, todos igualmente dignos y plenamente humanos.

La trayectoria misma de Fanon, tan corta como fue su vida, desarrollada entre varios continentes -las Américas, Europa, África-, varias disciplinas (la medicina, la filosofía, la antropología, la literatura), y diversas vocaciones (medicina, intelectualidad, militancia política), muestra claramente cuánta energía ponía en hacer caer las máscaras y atravesar todas las fronteras aquel que decía, como lo cuenta Simone de Beauvoir en sus Mémoires (“Memorias”), «je déteste les gens qui s’économisent» (“detesto a la gente que escatima sus esfuerzos”). Fanon utiliza todo lo adquirido a través de su experiencia y su cultura para facilitar la comprensión del mundo que nos rodea, y para permitir a mujeres y hombres ejercer toda su influencia sobre él. De la misma forma, se servía de Freud, Hegel o Lacan, para analizar, por ejemplo, el sufrimiento del antillano o de la antillana que, como él, se descubría «negro», y que en Francia experimentaba el racismo. Al mismo tiempo, no se encierra en ningún dogmatismo donde con frecuencia quisieron relegarlo.

Fanon escribe, por lo tanto, como hombre de color, contra toda referencia al color o a la raza; como descendiente de esclavo que se niega a ser «prisonnier de l’Histoire» (Peau noire masques blancs) (“prisionero de la Historia”) al militar en un movimiento de liberación nacional; contra todo enclaustramiento o limitación nacionalista en que se perderían los valores universales. Pero lo universal, tal como él lo concibe, no tiene ya como centro y origen a Europa. La descolonización hacia la cual él llama no es solamente la de los pueblos, sino también la del conocimiento y la cultura. Es por eso que el pensamiento de Fanon es totalmente emancipador y nos concierne a todos más que nunca.

Traducción del francés. Sra. Emilia Capote, Embajada de Francia en Cuba.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Ignacio Ramonet: La gran regresión



Nº: 194   Diciembre  2011

La gran regresión

Ignacio Ramonet
País:  Global, Unión Europea 
Tema:  Banca, Economía, Finanzas, Crisis económica, Reformas económicas
Está claro que no existe, en el seno de la Unión Europea (UE), ninguna voluntad política de plantarle cara a los mercados y resolver la crisis. Hasta ahora se había atribuido la lamentable actuación de los dirigentes europeos a su desmesurada incompetencia. Pero esta explicación (justa) no basta, sobre todo después de los recientes “golpes de Estado financieros” que han puesto fin, en Grecia y en Italia, a cierta concepción de la democracia. Es obvio que no se trata sólo de mediocridad y de incompetencia, sino de complicidad activa con los mercados.

¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados. 

Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real...

Consecuencia: ninguna economía nacional, por poderosa que sea (Italia es la octava economía mundial), puede resistir los asaltos de los mercados cuando éstos deciden atacarla de forma coordinada, como lo están haciendo desde hace más de un año contra los países europeos despectivamente calificados de PIIGS (cerdos, en inglés): Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.

Lo peor es que, contrariamente a lo que podría pensarse, esos “mercados” no son únicamente fuerzas exóticas venidas de algún horizonte lejano a agredir nuestras gentiles economías locales. No. En su mayoría, los “atacantes” son nuestros propios bancos europeos (esos mismos que, con nuestro dinero, los Estados de la UE salvaron en 2008). Para decirlo de otra manera, no son sólo fondos estadounidenses, chinos, japoneses o árabes los que están atacando masivamente a algunos países de la zona euro. 

Se trata, esencialmente, de una agresión desde dentro, venida del interior. Dirigida por los propios bancos europeos, las compañías europeas de seguros, los fondos especulativos europeos, los fondos europeos de pensiones, los establecimientos financieros europeos que administran los ahorros de los europeos. Ellos son quienes poseen la parte principal de la deuda soberana europea (2). Y quienes, para defender –en teoría– los intereses de sus clientes, especulan y hacen aumentar los tipos de interés que pagan los Estados por endeudarse, hasta llevar a varios de éstos (Irlanda, Portugal, Grecia) al borde de la quiebra. Con el consiguiente castigo para los ciudadanos que deben soportar las medidas de austeridad y los brutales ajustes decididos por los gobiernos europeos para calmar a los “mercados” buitres, o sea a sus propios bancos...

Estos establecimientos, por lo demás, consiguen fácilmente dinero del Banco Central Europeo al 1,25% de interés, y se lo prestan a países como, por ejemplo, España o Italia, al 6,5%... De ahí la importancia desmesurada y escandalosa de las tres grandes agencias de calificación (Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s) pues de la nota de confianza que atribuyen a un país (3) depende el tipo de interés que pagará éste por obtener un crédito de los mercados. Cuanto más baja la nota, más alto el tipo de interés.

Estas agencias no sólo suelen equivocarse, en particular en su opinión sobre las subprimes que dieron origen a la crisis actual, sino que, en un contexto como el de hoy, representan un papel execrable y perverso. Como es obvio que todo plan de austeridad, de recortes y ajustes en el seno de la zona euro se traducirá en una caída del índice de crecimiento, las agencias de calificación se basan en ello para degradar la nota del país. Consecuencia: éste deberá dedicar más dinero al pago de su deuda. Dinero que tendrá que obtener recortando aún más sus presupuestos. Con lo cual la actividad económica se reducirá inevitablemente así como las perspectivas de crecimiento. Y entonces, de nuevo, las agencias degradarán su nota...

Este infernal ciclo de “economía de guerra” explica por qué la situación de Grecia se ha ido degradando tan drásticamente a medida que su gobierno multiplicaba los recortes e imponía una férrea austeridad. De nada ha servido el sacrificio de los ciudadanos. La deuda de Grecia ha bajado al nivel de los bonos basura. 

De ese modo los mercados han obtenido lo que querían: que sus propios representantes accedan directamente al poder sin tener que someterse a elecciones. Tanto Lucas Papademos, primer ministro de Grecia, como Mario Monti, Presidente del Consejo de Italia, son banqueros. Los dos, de una manera u otra, han trabajado para el banco estadounidense Goldman Sachs, especializado en colocar hombres suyos en los puestos de poder (4). Ambos son asimismo miembros de la Comisión Trilateral.

Estos tecnócratas deberán imponer, cueste lo que cueste socialmente, en el marco de una “democracia limitada”, las medidas (más privatizaciones, más recortes, más sacrificios) que los mercados exigen. Y que algunos dirigentes políticos no se han atrevido a tomar por temor a la impopularidad que ello supone.

La Unión Europea es el último territorio en el mundo en el que la brutalidad del capitalismo es ponderada por políticas de protección social. Eso que llamamos Estado de bienestar. Los mercados ya no lo toleran y lo quieren demoler. Esa es la misión estratégica de los tecnócratas que acceden a las riendas del gobierno merced a una nueva forma de toma de poder: el golpe de Estado financiero. Presentado además como compatible con la democracia...

Es poco probable que los tecnócratas de esta “era post-política” consigan resolver  la crisis (si su solución fuese técnica, ya se habría resuelto). ¿Qué pasará cuando los ciudadanos europeos constaten que sus sacrificios son vanos y que la recesión se prolonga? ¿Qué niveles de violencia alcanzará la protesta? ¿Cómo se mantendrá el orden en la economía, en las mentes y en las calles? ¿Se establecerá una triple alianza entre el poder económico, el poder mediático y el poder militar? ¿Se convertirán las democracias europeas en “democracias autoritarias”?

__________ 
(1) Un billón = un millón de millones.
(2) En España, por ejemplo, el 45% de la deuda soberana lo poseen los propios bancos españoles, y los dos tercios del 55% restante, los detentan establecimientos financieros  del resto de la Unión Europea. Lo cual significa que el 77% de la deuda española ha sido adquirida por europeos, y que sólo el 23% restante se halla en manos de establecimientos extranjeros a la UE.
(3) La nota más elevada es AAA, que, a finales de noviembre pasado, sólo poseían en el mundo algunos países: Alemania, Australia, Austria, Canadá, Dinamarca, Francia, Finlandia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. La nota de Estados Unidos ha sido degradada, en agosto pasado, a AA+. La de España es actualmente AA-, idéntica a la de Japón y China.
(4) En Estados Unidos, Goldman Sachs ya consiguió colocar, por ejemplo, a Robert Rubin como Secretario del Tesoro del Presidente Clinton, y a Henry Paulson en esa misma función en el gabinete de George W. Bush. El nuevo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue también vicepresidente de Goldman Sachs para Europa de 2002 a 2005.

viernes, 25 de noviembre de 2011

20 N: Triunfo rotundo del... Capital


Acaban de celebrarse (este 20 de noviembre) las elecciones en España. La mayoría de los analistas políticos coinciden en una cosa: el PP (Partido Popular, por si alguno no lo sabe, es el partido de las derechas, el origen de sus miembros está muy cercano al franquismo) no ha ganado, sino que ha perdido el PSOE (Partido Socialista Obrero Español, así se denomina el partido que ha gobernado los últimos 8 años y que no tiene ya nada de socialista ni obrero) El dictamen es casi unánime: el PP ha sacado mayoría absoluta porque el PSOE se ha descalabrado por si mismo. ¿Qué razones arguyen para ser tan categóricos? Pues principalmente por la situación económica  y social del país que tiene 5.000.000 de parados, de los cuales 1.500.000 tiene toda la familia en el paro y para terminar este sombrío panorama cerca del 50% de  la juventud está sin trabajo.

Bueno, pues con todo esto, este partido de las derechas, ha obtenido solo 600.000 votos mas y 400.000 votos menos de los que obtuvo el redicho PSOE en las anteriores elecciones. Sin embargo va ha recibir 32 escaños mas. 32 escaños mas por 600.000 votos, cuando, por ejemplo, IU (de la que luego hablaremos un poco) con 1.680.810 votos recibirá solo 11 escaños y Equo (otra formación política que se presentaba) con mas de 200.000 votos se quedará sin ninguno. Por todos estos datos los analistas políticos concluyen que no ha ganado el tal PP sino que perdió en PSOE. Es mas el PP+PSOE (se esta haciendo muy popular la sigla PPSOE por la similitud de ambas formaciones) ha perdido 3.762.772 votos respecto al 2008; ya que el PSOE obtuvo 11.064.524 votos y el PP 10.169.973. 


Un dato mas para apuntalar la conclusión de los periodistas políticos: el PP, ganador, con mayoría absoluta, representa al 30% del electorado. Es decir, un 70% de la población no ha votado al partido que gobernará con mayoría absoluta. Es consecuencia de la ley electoral que prima a los partidos mayoritarios, como ya se ha vistos por los datos anteriores. Una ley injusta que no recoge el voto popular; voto que, en realidad, se ha decantado, en buena medida, por la abstención, el voto en blanco y nulo. Entre estos tres suman 10.361.756, casi tantos como el partido que va a dominar España con mayoría absoluta, 10.830.693. Solo la abstención ha sumado 9.710.775. El 28,31% de las gentes se quedó en casa.

El resto fue a parar a varios partidos denominados minoritarios. Como por ejemplo IU con 1.680.810 votos. IU (Izquierda Unida), así se llama una formación que pilota, sobre todo, el PCE (Partido Comunista de España, organización, antaño gloriosa, que ha dilapidado su herencia a la muerte del dictador F. Franco ayudando a asentarse la monarquía heredada del franquismo) Y con este curriculum tan nefasto (ahora ha corregido un poco esa deriva reaccionaria) es facil entender el por qué las masas populares no se fian de esta formación y mayoritariamente se han abstenido sin oir sus proclamas republicanas. Un republicanismo extraño, singular sin duda, ya que su lider, Cayo Lara, al parecer, ha declarado en una universidad de las Islas Canarias que la Constitución Monárquica es ya socialista o casi.

¿Por qué titulamos nosotros estas elecciones como 'Triunfo rotundo del Capital' y no del PP? Veamos:

El PSOE ha estado gobernando España los últimos 8 años en medio de la crisis; la situación económico y social se ha ido deteriorando y, acuciado por los llamados eufemisticamente 'mercados' ha echado por tierra los pocos principios que le quedaban de 'social' empeorando la situación de la clase obrera, de los trabajadores, con leyes a favor del Capital, congelando pensiones y otros 'ajustes' antipopulares. En cambio no se ha atrevido este partido de nombre 'socialista' a meterse con los poderes reales: banqueros, grandes empresarios... (hoy mismo la prensa recoje la noticia de que el gobierno socialista ha indultado al consejero delegado del Grupo Santander, Alfredo Sáenz

Pues bien, después de dictar esas medidas hay que vencer la resistencia de los trabajadores. ¿Cómo? Mediante la propaganda en prensa, radio y televisión. Para ello no le faltan servidores, criados serviles, quienes, trabajando sus cerebros contra su pueblo, unos con mas brillantez que otros, van sacando de su magín diversos argumentos; todos, claro está, en la dirección de minar la protesta con el objetivo de convertir la supuesta rebeldía del pueblo español, de las masas trabajadoras, en un rebaño de borregos. Y han descubierto la mina de la posible sumisión: hacer recaer la culpa de la crisis, que los grandes poderes capitalistas han originado, en los que la padecen que son los trabajadores, la clase obrera.

Los amos, los ricos, los hacendados, los explotadores, los terratenientes, los llamados 'mercados'... es decir, el Capital han conseguido: 1º, esas medidas; 2º, mellar la resistencia atribuyéndoles la culpa del desaguisado al mismo pueblo que lo padece.

Para rematar la jugada han obligado a que sea un partido llamado 'socialista' al parecer de 'izquierdas' quien haga esa labor sucia. Matan así dos pájaros de un tiro: socaban la certidumbre del pueblo sobre los causantes de la crisis y desprestigian de paso el 'socialismo', la 'izquierda'; es decir: lo dejan sin esperanza.

Y en estas circunstancias se convocan las elecciones: derrota del PSOE y triunfo del PP. Dicho de otro modo: dentro del PPSOE se ha hundido el ala 'social' (PSOE) y ha triunfado el  ala 'capitalista' (PP)

'Triunfo rotundo del Capital' porque, ahora, el vencedor, profundizará en esas medidas represivas (ya está entrevistándose con banqueros) laminando la sanidad, la educación, despojándolas de una parte del dinero en los presupuestos con el fin de trasvasarlo a la empresa privada... ¡Vamos, engordando al Capital! ¡Sisándeselo al pueblo!

Todo ello con el aval de una elecciones aparentemente democráticas, en las que el vencedor por obra y gracia de una ley electoral tramposa tiene mayoría absoluta representando solo al 30% y hará lo que le salga de los cojones.

'Triunfo rotundo del Capital' pues si bien solo representa a una minoría, el resto de votos se hallan diseminados entre los nulos, los blancos, las abstenciones, y numerosos partidos, partidillos y chiringuitos (entre los que hemos citado a IU) Todo ellos hace difícil, por no decir imposible, la formación. como sería de desear, de un frente revolucionario del pueblo, de todas las fuerzas populares para combatir el empuje de esas derechas retrógradas y reaccionarias. Esperemos que mas pronto que tarde, esas formaciones políticas de izquierda variopinta tomen ejemplo del movimiento de los 'indignados', se liberen de torreones de marfil, de sectarismos, personalismos, del complejo de chiringuito político sin fisuras. Si no, lo tenemos crudo.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Así es la vida y hay que obedecerla

Abrió la puerta de su casa. Venía del paseo matinal. Y encontró que los albañiles estaban allí y la casa patas arriba. No había sitio donde sentarse. El único asiento, su preferido, el sillón de mimbre, ocupado por un ser que no era él; quién, ajeno a todo barullo, o eso parecía, dormitaba, como un señor, calentado y acunado por los rayos del sol que entraban a raudales por los grandes ventanales del salón. 

¿Qué hacer? 

Si lo lanzaba de ese trono casero, donde dormitaba, cometería un acto violento. Y eso era… políticamente incorrecto. 

Se sonrió porque era una bobada. Una elucubración o pensamiento realmente estúpido que, no obstante, tenía su importancia; no en este caso, claro, que era, la verdad, una majadería. Bueno, una majadería, majadería… tampoco. Simplemente… era mear fuera del tiesto. Porque, ¡por Dios!, tampoco era para tanto... 

Había sacado las cosas de quicio, pensó, riéndose, medio en broma medio en serio. Sin embargo, las sacó empujado, que duda cabe, por la política y los políticos que, quisiera o no, lo llenaban todo, hasta situaciones nimias, cómicas; tan estúpidas, como en el caso que estamos narrando; que es, como han podido percibir, el hecho, cierto, que una persona cansada no puede holgar porque otro ser impide ese merecido recreo como Dios manda; ¿por qué?: porque encontrándose, como se encuentra, de improviso, con toda su casa patas arriba, ya que a unos albañiles se les ha ocurrido acercarse a su morada para arreglar el patio interior de su casa; ¡joder, hoy!, teniendo, como han tenido, días y días para venir y se les ocurre precisamente hoy, en que, cansado de su matinal paseo y con ganas de descansar, un poco, solo un poquito, ¡tiene cojones la cosa!, y se encuentra con otro ser, vivo como él, pero que no es dueño y señor de la casa como el paseante, y está, ahí, tan pancho, dormido, en el único asiento libre de trastos, el preferido por el amo de casa… 


Se estaba cabreando por varios motivos: por su irresolución estúpida, por la situación estúpida, por el pensamiento estúpido acerca de la violencia y de lo políticamente correcto o incorrecto, cuando lo que quería era, simplemente, descansar, aposentar su trasero en el sillón ocupado por otro y… 


Y su hija y su hijo, adivinando su intención, dijeron:

-Papá, déjalo descansar, ¡pobrecito! Tienes el taburete…


¡Otros que tal! Se han vuelto tan, tan… tiernos que hasta… En fin… 


Dejó el salón y se fue a echar un vistazo a los albañiles. Metían en ese momento la hormigonera en una habitación, la última antes de introducirla en el patio interior. Todo ello después de haber salvado varios obstáculos, aparentemente insalvables. Pero su práctica, su buen hacer, su pericia y su cerebro lograron el milagro de atravesar lo impenetrable. Y ahora se encontraban con el último y definitivo impedimento para poder acceder a ese habitáculo interior. 


Midieron el ancho de la hormigonera y de la puerta.


-¡Ufff! Difícil lo tenemos -dijo uno de los albañiles.


-¿Y eso?


-Bueno, porque es un pelín mas ancha la hormigonera que la puerta.


-Alguna solución habrá, ¿no?


-Siempre la hay.


-Espera, vamos a darle la vuelta a la hormigonera -propuso el otro albañil.     


Y se pusieron manos a la obra. Músculos en tensión. Tantearon. Maniobraron. Movieron... Sudaban. Nada. No había nada que hacer.


-¡Joder! ¿Me vais a dejar el patio sin arreglar?


-¡No! Encontraremos la solución. No hay callejones sin salida.


-A lo mejor tenemos que romper el marco -advirtió uno de los albañiles.


-Bueno, haced lo que tengáis que hacer.


Su cuerpo pedía descanso. Las piernas le temblaban. Volvió al salón y se sentó en el taburete. Pero no se encontraba a gusto. Delante de él el otro ser ocupaba su trono de rey de la casa. Y él destronado. Desplazado del simbólico poder familiar. No podía ser eso. O uno u otro. No había término conciliador. Eso lo tenía claro. Se enfadaran como se enfadasen sus hijos. 


-Además, ¿por qué tengo que seguir con estas majaderías, con estos dilemas? Con lo sencillo que es…


En ese momento llegó hasta sus oídos un ruido como de algo que se astillaba.


-¡Ah, el marco se ha roto! Ha saltado hecho astillas. Seguro.


Escuchó. No tenía ganas de ir a ver el estropicio. Ya lo arreglarían.


Al poco los albañiles comenzaron a picar la pared del patio interior. Luego se oyó el rodar de la hormigonera.




Y él, harto de taburete, se acercó al sillón y con toque casi cariñoso, como si le pidiera permiso, vamos, con modales educados, cordiales... todo afabilidad, casi pidiéndole por favor  que se fuera de allí porque quería sentarse a descansar y era su sitio preferido y sobre todo no había otro.  Mas el dormilón abrió los ojos, refunfuñó y estirando sus miembros volvió a cerrar los ojos. Entonces, este hombre, cariñoso, amable, educado, este paseante mañanero, echo una furia, salido de sus casillas, dio un manotazo, echando del asiento al gato, quien con maullido de protesta y un suave arañazo de despedida saltó del sillón; ocupándolo inmediatamente él, el rey de la casa, el señor de esa morada,  el amo... 

¡Qué bien se estaba, allí, bien mullido, calentito y acariciado por el sol que penetraba, bienhechor, por los grandes ventanales! ¡Viva la Violencia! ¡Viva esta Violencia! Con incorrección y todo.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Lardeados como negros fugitivos


Que me lardeen como un negro fugitivo

Miguel de Cervantes enLa gitanilla
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-“Que me lardeen como un negro fugitivo”, propone ‘La gitanilla’ si no sucede tal cosa como ella dice. 

Que la castiguen de ese modo. 


Debía de ser muy común hacer eso en tiempos de Cervantes. Lardear a los negros. En los primeros años del siglo XVII escribió ‘La gitanilla’. 


Lardeaban, suponemos, a los ariscos, indómitos, rebeldes… En aquellos tiempos. En lo que llamamos hoy España había esclavos negros. No en el Congo, ni en Lousiana, sino, aquí, en la Península Ibérica

-¿Qué fue de ellos? ¿Qué fue de su rebeldía, de sus gritos de dolor, de sus angustias, de sus zozobras? ¿Dónde quedaron?: 

-Se perdieron en el tiempo. Como si no hubiesen existido. Queda eso: alguna frase de los testigos fieles de su época, de los clásicos de la literatura castellana. Y poco mas. La Historia no habla de ellos. Bueno, ni de ellos, ni de los esclavos blancos, cobrizos o aceitunados que todos los días derramamos nuestro esfuerzo, nuestros desasosiegos, nuestra rebeldía. 

-¿Por qué? ¿Por qué la Historia no habla de los pueblos?:

-Pues porque la escriben los vencedores. Ellos la dictan reflejando su verdad. Y el resto, la mayoría, los esclavos de todos los tiempos, la repetimos como papagayos. Atentos, muy atentos, a lo que proclama ese oráculo de los dueños y señores del cotarro, no sea que nos ‘lardeen como a negro fugitivo’. 


Transforman en héroes de todos nosotros a sus emperadores, reyes, presidentes, generales, obispos, banqueros… De los ariscos, indómitos, rebeldes… De los Comuneros, de los Hirmandiños... se pasa rápidamente. 


De los dirigentes de esos insurgentes de antaño solo quedan Espartaco o Viriato y pocos mas. Como ejemplos, para las generaciones venideras, de lo que les suele acaecer a los que no admiten el sistema, este, de ricos y pobres, explotadores y explotados y se levantan contra él: la muerte, el asesinato. O como poco ser lardeados como negro fugitivo. O expulsados del trabajo y arrojados al paro. Al hambre. A…

-¿Qué podemos hacer?

-Resistir.

-¿Pero queda alguna otra salida con vislumbres de éxito?

-Si: un frente unido de todos los esclavos negros, blancos, cobrizos o aceitunados, organizados con una ideología revolucionaria clara y sencilla para dar la batalla a este sistema de unos pocos.

-¿Dónde está ese frente que me apunto?

-No está, no existe, no hay.

-Y… mientras tanto, ¿qué hacer?

-Ajo y agua. Cada cual, metido en su chiringuito político-ideológico, mas o menos consistente, resiste sin tomar nota de los movimientos de los esclavos indignados.

-Y así nos lardean continuamente, claro, ‘como a negros fugitivos’.

-Si. De momento es así. Para qué negarlo.

martes, 8 de noviembre de 2011

Katherine Mansfield (*): ¡Qué corta es la vida! (1)

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"-A mi me sigue pareciendo lo mismo de imbécil y de dañino tener que retornar al despacho el lunes -declaró. Siempre me lo ha parecido y no creo que nunca consiga cambiar de opinión. 

¡Echar a perder los mejores años de nuestra vida sentados en una silla desde las 9 hasta las 5 haciendo números en los libros de contabilidad de cualquier empresa! 

-Me parece un modo sorprendente de pasar... la vida, la única que tenemos, ¿no crees? ¿O te parece que estoy soñando?

Se movió media vuelta sobre la hierba y se quedó mirando a Linda-:

-Dime, ¿qué diferencia hay entre mi vida y la de un recluso? 

La única diferencia que soy capaz de percibir es que yo me meto, porque quiero, tras las rejas y que nadie me va a liberar: lo cual hace que la situación sea aun mas insostenible que la de un penado. Porque si me hubiesen llevado a la fuerza, si me hubieran obligado, en contra de mi voluntad, pataleando incluso, en cuanto se hubiese cerrado la la puerta, o al menos al cabo de 5 o 6 años, tal vez acabara por aceptar la situación y empezaría a interesarme por los revoloteos de las moscas o contaría los pasos del carcelero, prestando especial cuidado a sus variaciones de ritmo y cosas parecidas. Pero en mi estado actual, soy una especie de insecto que se ha introducido en una habitación por su propia cuenta y riesgo. Me estrello contra las paredes, contra las ventanas, me doy contra el techo, hago todo lo hecho y por hacer en esta santísima tierra menos, por supuesto, volver a volar al exterior, Y, mientras tanto, voy cabilando, como piensa la falena, o la mariposa. o vete tu a saber: 

-'¡Qué corta es la vida'! '¡Qué corta!'. 

Solo vivo una noche, o un día, y ahí está ese enorme y peligroso jardín, esperándome, todo él sin explorar, para ser descubierto.

-Pero, si tu te sientes así, ¿por qué...? -comenzó a decir Linda rápidamente.
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(1) Katherine Mansfield en 'En la bahía'. El título es nuestro