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viernes, 9 de marzo de 2012

José Mª Amigo: De la borrachera... al camino (relato)


A Jesús, con 26 años de edad, se le ha muerto su madre hace pocos días. Fue un duro golpe. La quería muchísimo. No solo porque fuera su madre, sino porque al morir su padre en accidente de tráfico, cuando él tenía 6 años, siempre la tuvo a su lado casi como una amiga. 

Además, ayer lo expulsaron del trabajo. Le quedan dos años, escasos, de subsidio de paro. Vive en una casa de alquiler con una chica que tampoco tiene trabajo. De modo que, mas allá de sus narices, lo ve todo muy negro.

Durante varios años creyó que aun le quedaban tres miembros de su familia: sus abuelos maternos Roque y María y su tío Tomás. Si bien, de esos gajos familiares, el de su tío se rompió en el momento en que comenzó a trabajar para él y el de su abuelo Roque -su abuela no cuenta, hace lo que le dice el marido- se quebró hace dos horas, cuando le ha negado el aval para un crédito. Negativa acompañada por un discursito:

-A partir de ahora puedes venir a comer cuando quieras a esta casa. Un cacho de pan nunca te faltará. Pero... que yo te de dinero o te avale... ni hablar. Ya eres mayorcito para salir adelante tu solo.

Se acordó de lo que le hizo a Lázaro el ciego aquel estrellando su cabeza contra la piedra. Y de la lección que en ese instante extrajo el lazarillo de cuidarse de si mismo, de lo contrario nadie lo haría por él. Tenía un parecido Lazaro de Tormes con su situación: se halló solo ante el mundo. ¿Le pasarían las mismas penalidades que al salmantino?...

En la puerta del banco se queda quieto. Inmóvil. Tieso. Mira al frente y no ve mas que sus entrañas. Lo demás, el mundo exterior, es un telón de frialdad e indiferencia. Tiene miedo de dar un paso y que se rasgue el decorado sin que tras él no haya mas que un agujero sin fondo.

-Sin un aval no podemos proporcionarle un crédito. Lo sentimos. El banco no puede arriesgar...

El empleado del banco, de baja estatura, joven y ya calvo, con gafas de montura dorada, hablaba sin parar. Manaba palabras. Repetía como un lorito lo que incontables veces decía a jóvenes, y no tan jóvenes, como Jesús. En ese momento se había sentido hermanado en la desgracia con millones de personas. Y, sin duda, el mismo impulso de agarrar al chupatintas por la chaqueta y... Había dejado de mirarlo porque conociéndose, cono se conocía a él mismo, es muy probable que la ira se habría desbordado sin control. Recuerda que se levantó del asiento y lo dejó con la palabra en la boca.

Por la calle, una calle estrecha, no pasaba nadie. En la sucursal no había ningún cliente. A la izquierda de la calle, en la acera de enfrente, tres o cuatro casas mas abajo, había un bar del que salían las notas de una canción. Y su sonido fue como un bálsamo de fatalismo. De repente le dio igual todo, preparando, así, su espíritu, con un mullido de protección, para que los golpes no le afecten o lo hagan con el menor impacto. 


El empleado del banco, que le había atendido, se levantó de su asiento y desapareció en algún despacho. El cajero, por su parte, se puso a leer un periódico. 


La sucursal estaba muy bien iluminada y calentita. 

Entre la puerta de entrada de la entidad bancaria y la de la calle hay un espacio, como un zaguan, sin iluminar, casi en penumbra. A la izquierda hay un rinconcito con un cajero automático. Jesús siente una ganas incontenibles de cagar. Mira alrededor. No hay retrete. Podía acercarse al bar pero poseido por la venganza, por la irritación, por su mala leche producida por el abuelo, el tió, el chupatintas y acorazado por ese bálsamo de fatalidad, se acerca al rincón y sin importarle nada ni nadie, arropado por la penumbra y el silencio deposita sus heces. Luego, indiferente, se sube luego los pantalones y, sin mirar a atrás, se encamina al bar citado a tomar unos vinos.
-
Desde hace varios años, todos los viernes cena en la Sociedad Gastronómica P. del barrio  de S. E. Y ese día acude a ella con la seguridad de que no volverá. A no ser que ocurra un milagro y halle trabajo. Así podría pagar la cuota...

El local está a oscuras. Aun no ha llegado nadie. Al encender las luces, los reflejos del acero brillante y pulido de la encimera de la cocina, de las cazuelas colgadas, de las botellas de las estanterías, le pegan en sus ojos y eso dolor luminoso es un saludo de bienvenida. Que agradece. Se halla a gusto allí. Es parte de él. Con sus colegas y amigos la construyó. Se acerca al casillero y examina las cuentas. Pronto la cuadrilla va entrando incorporándose cada uno a su tarea. Antes saludos, bromas, un trago de vino. La cocina se enciende. Las chuletas se doran... La cena está preparada.

En la charla de sobremesa sale el tema del paro. Y su amigo Abilio cuenta lo que le sucedió en el hospital donde se recuperaba de una dolencia. Tenía por compañero de habitación un corredor de apuestas del Pais Vasco; este era de Cestona, pueblo del Valle del Urola en la provincia de Guipuzcoa; Abilio le dice que lo acaban de echar del trabajo, despues de varios años de haberlo explotado; y está inquieto, claro, por el porvenir; el otro le contesta que no se preocupe que a él, antaño, le sucedió algo parecido: estuvo en una clínica curándose de un accidente de trabajo por el que perdió dos dedos; 'y me enseñó la mano'; un fin de semana fueron a verle dos compañeros de trabajo; eran comunistas; militaban; querían atraerlo a su partido y le dejaron, para que se entretuviera leyendo, el 'Manifiesto del Partido Comunista'; 'y si que lo leí'; de todas las ideas que contenía el libro se quedó con la  de que a los obreros los explotaban los patronos; 'es decir, que a mi me explotaban; osea, dicho de otra forma, me robaban'; cerró el libro concluyendo: 'a mi no me vuelven a robar'; luego, cuando se curó y se acercó al taller, le dieron el finiquito; lo cual le agradó porque así no tuvo que enfrentarse a los patronos diciéndoles que se iba; -'Y aquí me ves: corredor de apuestas; ganando dinero sin peligro de que una maquina me corte la mano; y solo por vocear: ¡ogeita bi, ogeita iru, ogeita lau etc!; haz tu lo mismo'. Abilio le contesta que por estos lares no hay incautos aficionados a la pelota que se jueguen los cuartos. 'Siempre hay algo. Búscalo' -le cortó rotundo el vasco.

Abilio, al terminar de contar esto, añade a su amigo Jesús:

-Pues eso: teníamos que indagar el modo del vivir del cuento.

-Es muy fácil decirlo.

-¿Crees que no podemos abrirnos camino? Yo creo, como decía el corredor de apuestas, que algo siempre hay. Y si no acuérdate de ti y de mi con el búlgaro cuando quisimos comprarnos una moto...

-Habla mas bajo.

-Vale... -y se puso a hablar bajito- digo que cuando desvalijamos la joyería con Dimitri...

-Que hables mas bajo, ¡joder!... Si. ¿Y qué? Él se fue con las joyas y nosotros nos quedamos a dos velas como unos gilipollas. ¡Vaya ejemplo que pones! Además... eso pasó porque éramos unos críos. Y no sé yo si es buen camino... 

-Peligroso si que lo es. Entonces... lo que podemos hacer es montar una fábrica de pompas de jabón.

Y los dos amigos se echaron a reir.
-
Después de la cena acostumbraban a ir a tomar unas copas a varios pubs. Jesús no quiso seguir la juerga con Abilio y los otros de la sociedad. Se despidió a la salida del local y marchó directo a su casa. No había nadie. La chica con la que vivía le dijo por la mañana que se iba con sus padres. Reharía su vida. Y es que tenían pensado abrir un bar pero, al no concederle el crédito el banco, ese proyecto se desvaneció. No le importó. La idea era de ella: un bar de comidas con estritis: distraer los bocados con tetas al aire: hasta estaba dispuesta a desnudarse. A Jesús, francamente, no le entusiasma la idea. Aunque se da cuenta que puede funcionar. Y el tiempo de estrecheces en el que la sociedad se hunde no está para despreciar salidas de emergencia. Mas el camino seudo erótico se cegó. Adios a la carne.

Sentado en el sofá del salón se pone a reflexionar sobre lo que ha hablado con su amigo Abilio. El atraco en la joyería fue una chiquillada. Eran muy jóvenes. No pensaron en las consecuencias. Tampoco, es cierto, sabían hasta que punto el Dimitri era tan violento. Parece talmente que lo ve entra en la joyería, mientras ellos, Abilio y él, esperan con el coche en marcha. Desde la calle no pueden saber lo que Dimitri y el empleado hablan pero si ven que el búlgaron le atiza un puñetazo y que el empleado cae para atrás. Acto seguido el atracador sale de la tienda y les dice que todo ha salido mal y que lancen el coche a toda velocidad. Se enteran, por la prensa, que el empleado ha quedado paralítico, ya que, al caerse, se da en la sien con la esquina de un armario. El búlgaro huye y -otra sorpresa- con algunas joyas de valor considerable.

Cada vez que lo piensa, como ahora, se le queda la cara estúpida. Le dan ganas de llorar al pensar en el empleado, trabajador como él, al que ayudó a quedarse paralítico. Y, ¡qué vergüenza!, ve muchas veces como lo pasea su madre por la calle en la silla de ruedas...

La policía hizo indagaciones por el barrio, pero nunca se acercaron a interrogarle. Dimitri tenía muchos conocidos y, pensaría la poli, era demasiado trabajo interrogar a tantos para tan poca cosa.

El búlgaro era un lider, inteligente, simpático, de labia fácil y, se le ocurre de pronto, posiblemente estuviera unido a alguna red mafiosa para la que trabajara. De hecho no se volvió a saber nada de él. Como si le hubiera tragado la tierra. ¿Que quería decir esto? Que alguien lo ocultó. La organización. No le cabe duda.

Tiene sus ventajas eso de estar organizado. Si se lanza una mirada en torno se ve por doquier organización en todas partes: en partidos, en clubs, en escuelas, en ayuntamientos, en empresas... 

¿Quería Jesús estar organizado? Lo que quería era trabajar, divertirse, ir los fines de semana a la Sociedad con los colegas, follar de vez en cuando, ver alguna película, charlar en los bares con los amigos... Pero no le dejaban vivir tranquilo: su madre se le muere, su abuelo le niega ayuda, lo expulsan del trabajo... su tío, su propio tío, el hermano de su madre, lo echa del trabajo.

-Ahí tenéis la carta de despido. Con harto dolor tengo que cerrar la empresa. Llevo varios meses, como sabéis, con pérdidas y...

-¡Cabrón! -pensó para si- y antes, cuando entraban los euros a raudales en tu bolsillo, ¿por qué no repartiste las ganancias? No, todo para ti. Con lo que nos has explotado tendrás las sacas bien llenas. Ahora te retiras. Y a los demás que nos den por el culo. ¡Cabrón! ¡Ojalá revientes!

Empero, lo reconocía, su tío en algo tenía razón: no había trabajo; se pasaban el día sin hacer casi nada; alguna chapuza de vez en cuando; poca cosa.
-
¿Por qué? ¿Por qué ha ocurrido esto?, se interrogaba. Por mas que exprimía sus sesos no lo entendía. Antes, hace tan solo dos o tres años, fluían los euros. Un albañil se llevaba a casa tres mil euros todos los meses. Él mismo ganaba dos mil y pico. Ahora, todo se ha desvanecido. Hasta lo han dejado sin trabajo. Era cosa misteriosa, de magia. De repente, la mayor parte de los currantes no tiene un duro. Sin embargo, las tiendas están llenas de cosas que nadie compra. O compra solo lo necesario. Miles de casas vacías y a muchas personas las desahucian por no pagar la hipoteca y las echan de sus hogares. Bares llenos de botellas, pero vacíos. Pocos consumen. De un estado de locura compradora, hemos pasado a una quietud del mírame y no me toques. 

Jesús vuelve a hacerse la misma pregunta: ¿por qué? Bueno, la respuesta, en parte, es obvia: nadie tiene un duro; aunque nadie, lo que se dice nadie, no es la palabra adecuada: el 1% tiene muchos duros; y no quiere desprenderse de ellos; habría que robárselos... ¡Me cagüen...!

-¡Qué hostias digo! -exclamó- Si yo no...

Miró en derredor. Los objetos del salón lo miraban como riéndose de él. 

-¡Qué cojones miráis!

Estaba un poco bebido. Y solo. Se levanta del sofá. Pasea por él salón. 


A lo largo de una de las paredes había colocado botellas vacías de vino. Hacían bonito. O eso creía. Vio en una revista que algunas casas las decoraban así. Piensa que si estrella una botella contra otra dándole un puntapié producirá un sonido agradable... Sería como meter un gol. Lo deshecha y sigue andando. Luego se rie por lo bajo insistiendo en el pensamiento anterior. Se para y pregunta:

-¿Y por qué no?

Y dicho y hecho: rompe de una patada una botella contra otra. Y luego otra y otra... Entró en un frenesí iracundo rompiendo botellas, pegando patadas a paredes, sillas y sillones, tirando ceniceros, revistas, libros, cuadros... Y a cada acción grita como un poseso:

-¡Malditos seais abuelos, tíos y banqueros miserables!

Después de una orgía de golpes, ya cansado, se sienta en el sofá. Al poco ronca. Cuando despierta por la mañana contempla el salón asustado. Parece un campo de batalla. Hasta hay cristales incrustados en las paredes. Tras un momento de incertidumbre levanta sillas, coloca ceniceros, tapetes, cuadros. Los pocos libros los coloca en las estanterías. Entre ellos -se fija-  están el Lararillo de Tormes que tanto le gusta; el Manifiesto del Partido Comunista; de este se acuerda por el corredor de apuestas vasco: Jesús lo había leído antaño, obligado por un profesor del instituto.

Se pone a barrer. Lo hace maquinalmente mientras su pensamieno volaba hasta el Manifiesto Comunista y el corredor de apuestas de Cestona. Según le contó Abilio, el trabajo del vasco le metía buenos euros en el bolsillo; él, solito, se había resuelto la vida... Se pregunta Jesús al respecto:

-¿El solo? ¿Seguro? ¿No estará ligado a alguna empresa como Asegarce? Porque Asegarce y Aspe, piensa, manejan todo el cotarro de la pelota. ¿Los corredores no pertenecen a ese mundo?...
-
Desayuna e iba a sentarse a leer, picado por la curiosidad, el Manifiesto Comunista, pero se acuerda que es sábado y ha quedado con su amigo Abilio a las 12 para ir a la manifestación contra la Ley de la Reforma Laboral. Los muy cabrones, quienes la hayan hecho -pensó- le han dejado tan solo 20 días por año trabajado de los 45 que le correspondían. Se lo dijeron en el sindicato cuando fue a consultarles. De eso se aprovechó su tío miserable, 'miserable, si', para dar de baja a la plantilla de trabajadores. Había que hacer una huelga y machacar a todos los tíos miserables, 'me cago en la madre que los parió', del mundo. 


Algo parecido decía  León Felipe en Good bye Panamá. Lo leyó en el instituto. 

Abilio y Jesús caminan hacía el lugar de donde partirá la manifestación. Y como ellos, cientos de personas. Hasta niños con sus padres. Al fondo, ondean banderas. Se oyen por los megáfonos distintas consignas. Los dos amigos se meten entre el gentío. Se colocan, a indicación de Jesús, donde flamean numerosas banderas republicanas. El motivo es que se acuerda en ese momento de su madre que le contó algunas veces sobre la fe republicana de su progenitor. Comienza a moverse la gente y comienzan a gritarse distintas consignas. Abilio le da con el codo a su amigo señalando a dos jóvenes:

-Mira, ¿que hacen Pedro y Said aquí?

-Lo de siempre: pasando maría -contesta Jesús al ver como el tal Said le da un papelito blanco a una persona y esta le entrega unos billetes y se va para atrás. 

-Esos si se lo han sabido montar sin dar palo al agua en su vida. ¿No te parece?

Su interlocutor no le contesta porque en ese momento grita una consigna que le parece de perlas: '¡Obrero despedido, patrón colgado!' La única que le llena.

-¿Qué me decías?... ¡Ah!... Si... Venden costo y nos observan como nosotros a ellos -y los saluda con la mano-. Luego le chivan a la policía lo que han visto.

-¿Por qué? No hacemos nada mal.

-No me refiero a nosotros. ¿O si? Depende de lo que le interese a la poli.

-¿Nos han visto?

-Claro. Puede que la secreta le pregunte por gente de este bloque. Por lo que veo nos hemos colocado en uno de los mas radicales.

Mientras avanzan, Jesús y Abilio recuerdan sus días de adolescentes en la cuadrilla del barrio. Llegaron a ser cerca de treinta. Dimitri, Pedro y Said entre ellos. Luego, pasada la adolescencia, se fue disgregando porque unos pasaron a la universidad, otros comenzaron a trabajar, en la construcción sobre todo, varios se trasladaron con sus familias a otros barrios. Se comentó que algunos de estos destacan en asambleas de 'Indignados'. Hubo quien se alisté en el ejercito o se hizo poli o guardia civil. De todo hubo. Jesús y Abilio se fueron a la universidad. A mitad de curso Jesús se puso a trabajar con su tío Tomás en la construcción y luego, a petición de Abilio, consiguió que su amigo trabajara con él. Dimitri desapare, como ya se ha dicho. Pedro y Said continuan en el barrio, parados. Con el tiempo se supo que se han hecho camellos. Cada cual buscó su salida. 

Y ahora, él, engordaba el paro. Y engrosaba esta masa de manifestantes que, al paso, se dirigen a no se sabe donde. Está deshubicado. Se ha paralizado como la vida laboral. Ignorando el camino a seguir. A su amigo Abilio le pasaba algo similar. 

Sin embargo, conocía a numerosos que el destino lo tenían claro. Saben lo que quieren. Y hacia ese objetivo encauzan sus actos. Hasta a su expareja los sueños le alimentaban. Está convencido que desnudándose o no alcanzará sus metas. 
-
Lo que ve en esta manifestación le hace pensar. Está clara su preparación concienzuda. Las pancartas, banderas, pegatinas, octavillas... no salen de la nada: alguien las hace. Tiene sus fines: ir contra la Ley de la Reforma laboral. Los que fueran estaban organizados. Era él el que no estaba ubicado. No pertenecía a nada. Se había sumado, si, pero no había hecho nada. Si supo de esa manifestación es porque la vio anunciada en un cartel a la puerta del sindicato. Había ido a consultar sobre su despido al sindicato... 


Y, por cierto, que le afirmaron corresponderle cerca de 10.000 euros y no los 3.000 que le ofreció el abogado de su tío. Que si no lo denunciaba, ya, se quedaría sin la pasta. 

-¡Joder, qué cabrón! -murmura mientras uno a su lado grita '¡Manos arriba, esto es un atraco'! y todo el mundo lo repite. -¡Qué tío mas miserable!

Su pariente también estaba organizado en la patronal. Y organizó el despido. La patronal organizaba. El estado organizaba. El sindicato organizaba. La Iglesia organizaba... ¿Y él? Bebía, comía, cagaba, pensaba, se desesperaba...

Cabreado se sale de la manifestación. Cabreado consigo mismo. Lo hace en el mismo momento que la policía, también organizada, iniciaba una carga. Le aporrean en una esquina. Cerca del banco que le negó el crédito. Uno de los polis, se fijó y lo conoció, era uno de los de su cuadrilla quien optó por esa forma de salvarse de la crisis. El poli lo aporrea y sonríe. 

-Será hijoputa -pensaba, mientras se defendía obillándose e intentando taparse la cabeza y otras partes. 

Eran tres sacudiéndole y se desmayó. Herido lo dejan en el suelo. Manifestantes, organizados, lo recogen trasladándolo a una ambulancia. Se lo llevan. Nada. Una brecha en la cabeza. Mucha sangre. Puntos de sutura y... para casa.

Come algo. Se sienta en el sofá a descansar. Llaman a la puerta. Eran Said y Pedro. Se enteraron de lo que le había pasado y pasaron a verlo. Hablan con él un poco. Se ofrecen para lo que sea y se van. Luego llega Abilio.

-¿Qué hacían esos aquí?

-Han venido a verme. O... vete tu a saber.

También Abilio se fue al poco rato.

Agradeció la visita de su amigo. Y la de Pedro y Said. Vinieran a lo que viniesen.

Sentado allí, en el sofá, estira los brazos y chocan, sus manos, con libros de la estantería. 


Coge el Lararillo de Tormes y el Manifiesto del Partido Comunista. Abre el primero y lee hasta donde quería recordar: 

"E assi me fuy para mi amo, que esperandome estaua.
Salimos de Salamanca y, llegando a la puente, está a la entrada della vn animal de piedra que casi tiene forma de toro, y el ciego mandome que llegasse cerca del animal e, alli puesto, me dixo:
-Lázaro, llega el oydo a este toro e oyrás ruydo dentro dél.
Yo simplemente llegué, creyendo ser ansi. Y, como sintió la cabeça par de la piedra, afirmó rezio la mano y diome vuna gran calabaçada en el diablo del toro, que mas de tres días me duró el dolor de la cornada y dixome:
-Necio, aprende: que el moço del ciego vn punto ha de ser mas que el diablo.
Y rió mucho la burla.
Paresciomme que en aquel instante  desperté de la simpleza en que como niño dormido estaua.
Dixe entre mi:
-Verdad dize éste, que me cumple abiuar el ojo y auisar, pues solo soy, y pensar cómo me sepa valer."

Luego comienza el otro. Las páginas le parecen que hablan de él. Y del tiempo que está pasando. A pesar de haberse redactado hace casi 200 años.

Se le quedó grabado eso de: 'Ante nuestros ojos se está produciendo un movimiento similar'. Y describía la crisis que de forma periódica cuestiona la existencia de todo el sistema. Durante ella, leyó, se destruyen productos elaborados y las mismas fuerzas productivas... Como lo querían destruir a él entre su tío, su abuelo, y el banco... Y lo hacen en el momento absurdo en que hay de todo. Es la 'epidemia de la superproducción'. Así lo llama el libro. Y conduce todo el sistema a un callejón sin  salida para los trabajadores asalariados, porque la burguesía... (es decir: todos los tíos, abuelos y banqueros miserables)... quiere salvarse preparando crisis mas extensas y violentas... De modo que, dentro del sistema de tios, abuelos y banqueros miserables, no hay salida. 

-La salida está en mi -piensa Jesús.

Lo cree, porque el libro afirma que todo el tinglado en el que vive produce 'las armas que le darán muerte' y 'los hombres que empuñarán esas armas: los obreros modernos, los proletarios'. Y él es un obrero.

-Habría que encontrar esas armas. Yo no las tengo. Tendré que pensar en esto.

Pero, sobre todo, el libro le da una lección de vida práctica. Al menos eso es lo que saca en conclusión. Así lee lo siguiente: 'todo lo estamental se evapora': es decir: la familia, con todos sus tíos y abuelos miserables (nunca se cansará de repetir esa palabra); la iglesia, que se ha unido a la patronal aprobando esta reforma asquerosa; la cuadrilla, que desaparece deshecha; la policía, con su antiguo colega apaleándole... Y al fin, agrega el libro, la persona, forzada, tiene que contemplar el mundo con mirada fría, y fijar una posición ante la vida, con el fin de que nuestros actos tengan sentido.

Cierra el libro, como si hubiera hallado la salida a sus problemas. E, igual que hizo aquel corredor de apuestas vasco natural de Cestona, exclama:

-¡Juro que no me volverán a explotar!

Llama a su amigo Abilio. Se corren una juerga mayestática. 


Y cuando por la mañana despierta de la borrachera ya sabe el camino que tomará en la vida.

viernes, 6 de enero de 2012

Manuel Caballero Castilla: Caer de un Guindo (*)


(*) Artículo que me han pasado

1.- Si  el año 2007 usted hubiera invertido 1000 euros en acciones del Royal Bank of Scotland, siguiendo los consejos del hoy ministro de Economía Luis de Guindos (1), hoy tendría 29 euros.

2.- Si ese mismo año y siguiendo los consejos del mismo de Guindos usted hubiera invertido 1000 euros en Fortis, un gigante del sector bancario, hoy tendría  39 euros.

3.- Si en el año 2008 usted le hubiera comprado directamente de Luis de Guindos acciones de Lehmans Brother´s por un importe de 1000 euros, hoy tendría 0 euros.

4.- Si el año 2009 usted hubiera seguido los sabios consejos de Luis de Guindos e invertido 1000 euros en Cuotas de Participación de la Caja de Ahoros del Mediterráneo, hoy tendría 0 euros.

5.- Si el año 2007 usted hubiera comprado vino, de La Rioja, Ribera del Duero o un humilde Jumilla, -me refiero a comprar vino y no acciones de los viñateros -por un valor de 1000 euros, y se hubiera bebido ese vino tranquilamente hasta la última gota, hoy , la venta de los envases vacíos le significaría una ganancia de 69 euros.

Moraleja: tal como están las cosas y dada la solvencia del nuevo ministro de economía del gobierno de España, más vale no confiar en los bancos y es preferible beber con moderación, para que el vino siga siendo un gran deleite y su sabor no se convierta en el sabor de la ira.

¡Feliz Año 2012!

(1) Un ministro del actual gobierno de derechas que dirige el señor Mariano Rajoy

viernes, 2 de diciembre de 2011

Ignacio Ramonet: La gran regresión



Nº: 194   Diciembre  2011

La gran regresión

Ignacio Ramonet
País:  Global, Unión Europea 
Tema:  Banca, Economía, Finanzas, Crisis económica, Reformas económicas
Está claro que no existe, en el seno de la Unión Europea (UE), ninguna voluntad política de plantarle cara a los mercados y resolver la crisis. Hasta ahora se había atribuido la lamentable actuación de los dirigentes europeos a su desmesurada incompetencia. Pero esta explicación (justa) no basta, sobre todo después de los recientes “golpes de Estado financieros” que han puesto fin, en Grecia y en Italia, a cierta concepción de la democracia. Es obvio que no se trata sólo de mediocridad y de incompetencia, sino de complicidad activa con los mercados.

¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados. 

Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real...

Consecuencia: ninguna economía nacional, por poderosa que sea (Italia es la octava economía mundial), puede resistir los asaltos de los mercados cuando éstos deciden atacarla de forma coordinada, como lo están haciendo desde hace más de un año contra los países europeos despectivamente calificados de PIIGS (cerdos, en inglés): Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.

Lo peor es que, contrariamente a lo que podría pensarse, esos “mercados” no son únicamente fuerzas exóticas venidas de algún horizonte lejano a agredir nuestras gentiles economías locales. No. En su mayoría, los “atacantes” son nuestros propios bancos europeos (esos mismos que, con nuestro dinero, los Estados de la UE salvaron en 2008). Para decirlo de otra manera, no son sólo fondos estadounidenses, chinos, japoneses o árabes los que están atacando masivamente a algunos países de la zona euro. 

Se trata, esencialmente, de una agresión desde dentro, venida del interior. Dirigida por los propios bancos europeos, las compañías europeas de seguros, los fondos especulativos europeos, los fondos europeos de pensiones, los establecimientos financieros europeos que administran los ahorros de los europeos. Ellos son quienes poseen la parte principal de la deuda soberana europea (2). Y quienes, para defender –en teoría– los intereses de sus clientes, especulan y hacen aumentar los tipos de interés que pagan los Estados por endeudarse, hasta llevar a varios de éstos (Irlanda, Portugal, Grecia) al borde de la quiebra. Con el consiguiente castigo para los ciudadanos que deben soportar las medidas de austeridad y los brutales ajustes decididos por los gobiernos europeos para calmar a los “mercados” buitres, o sea a sus propios bancos...

Estos establecimientos, por lo demás, consiguen fácilmente dinero del Banco Central Europeo al 1,25% de interés, y se lo prestan a países como, por ejemplo, España o Italia, al 6,5%... De ahí la importancia desmesurada y escandalosa de las tres grandes agencias de calificación (Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s) pues de la nota de confianza que atribuyen a un país (3) depende el tipo de interés que pagará éste por obtener un crédito de los mercados. Cuanto más baja la nota, más alto el tipo de interés.

Estas agencias no sólo suelen equivocarse, en particular en su opinión sobre las subprimes que dieron origen a la crisis actual, sino que, en un contexto como el de hoy, representan un papel execrable y perverso. Como es obvio que todo plan de austeridad, de recortes y ajustes en el seno de la zona euro se traducirá en una caída del índice de crecimiento, las agencias de calificación se basan en ello para degradar la nota del país. Consecuencia: éste deberá dedicar más dinero al pago de su deuda. Dinero que tendrá que obtener recortando aún más sus presupuestos. Con lo cual la actividad económica se reducirá inevitablemente así como las perspectivas de crecimiento. Y entonces, de nuevo, las agencias degradarán su nota...

Este infernal ciclo de “economía de guerra” explica por qué la situación de Grecia se ha ido degradando tan drásticamente a medida que su gobierno multiplicaba los recortes e imponía una férrea austeridad. De nada ha servido el sacrificio de los ciudadanos. La deuda de Grecia ha bajado al nivel de los bonos basura. 

De ese modo los mercados han obtenido lo que querían: que sus propios representantes accedan directamente al poder sin tener que someterse a elecciones. Tanto Lucas Papademos, primer ministro de Grecia, como Mario Monti, Presidente del Consejo de Italia, son banqueros. Los dos, de una manera u otra, han trabajado para el banco estadounidense Goldman Sachs, especializado en colocar hombres suyos en los puestos de poder (4). Ambos son asimismo miembros de la Comisión Trilateral.

Estos tecnócratas deberán imponer, cueste lo que cueste socialmente, en el marco de una “democracia limitada”, las medidas (más privatizaciones, más recortes, más sacrificios) que los mercados exigen. Y que algunos dirigentes políticos no se han atrevido a tomar por temor a la impopularidad que ello supone.

La Unión Europea es el último territorio en el mundo en el que la brutalidad del capitalismo es ponderada por políticas de protección social. Eso que llamamos Estado de bienestar. Los mercados ya no lo toleran y lo quieren demoler. Esa es la misión estratégica de los tecnócratas que acceden a las riendas del gobierno merced a una nueva forma de toma de poder: el golpe de Estado financiero. Presentado además como compatible con la democracia...

Es poco probable que los tecnócratas de esta “era post-política” consigan resolver  la crisis (si su solución fuese técnica, ya se habría resuelto). ¿Qué pasará cuando los ciudadanos europeos constaten que sus sacrificios son vanos y que la recesión se prolonga? ¿Qué niveles de violencia alcanzará la protesta? ¿Cómo se mantendrá el orden en la economía, en las mentes y en las calles? ¿Se establecerá una triple alianza entre el poder económico, el poder mediático y el poder militar? ¿Se convertirán las democracias europeas en “democracias autoritarias”?

__________ 
(1) Un billón = un millón de millones.
(2) En España, por ejemplo, el 45% de la deuda soberana lo poseen los propios bancos españoles, y los dos tercios del 55% restante, los detentan establecimientos financieros  del resto de la Unión Europea. Lo cual significa que el 77% de la deuda española ha sido adquirida por europeos, y que sólo el 23% restante se halla en manos de establecimientos extranjeros a la UE.
(3) La nota más elevada es AAA, que, a finales de noviembre pasado, sólo poseían en el mundo algunos países: Alemania, Australia, Austria, Canadá, Dinamarca, Francia, Finlandia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. La nota de Estados Unidos ha sido degradada, en agosto pasado, a AA+. La de España es actualmente AA-, idéntica a la de Japón y China.
(4) En Estados Unidos, Goldman Sachs ya consiguió colocar, por ejemplo, a Robert Rubin como Secretario del Tesoro del Presidente Clinton, y a Henry Paulson en esa misma función en el gabinete de George W. Bush. El nuevo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue también vicepresidente de Goldman Sachs para Europa de 2002 a 2005.

jueves, 2 de octubre de 2008

Iswe Letu: Ante la crisis, nos tienta la Revolución

Nos tienta la Revolución.

Somos millones. Asistimos de espectadores a una de las crisis periódicas del capitalismo, que ya mentara Marx (D. Carlos), que no hemos provocado. Así mismo, fuimos testigos, hace pocos años, de una guerra que, obviamente, no originamos. Y hasta la encontramos hermosa, con sus fuegos de artificio y todo. Eso si, nos ocultaron los cadáveres y los heridos, el dolor y el llanto. Como ahora apartan las angustias de la crisis en millones de personas que no llegan (no llegamos), apenas. a fin de mes con los dineros, que sudan (que sudamos) la gota gorda y negra para pagar las hipotecas de casa, coche, muebles... Y, encima, tienen (tenemos) que comer todos los días.

Hemos dicho que somos espectadores, porque lo somos, de las idas y venidas de los culpables de esta crisis, de los cierres o quiebras de bancos, de como unos se engullen a otros, oímos las alternativas para evitar esos sobresaltos, escuchamos, atónitos, como maniobran, descaradamente, para sacarnos (robarnos) el dinero de nuestros bolsillos, ya de por si, estilizados y exíguos, con el fin de salvarse ellos (los ricos del mundo) de una crisis que han parido. Y nos quedamos parados ante esa monumental rapiña.

Si, somos espectadores. Estamos paralizados. Y nos gustaría deciros, y decirnos, con palabras del gran poeta Aimé Cesaire: "Guardaos de cruzar los brazos en actitud del espectador, pues la vida no es un espectáculo, un mar de dolores no es un proscenio, un hombre que grita no es un oso que danza".

Nos tienta la Acción (por eso escribimos), porque, efectivamente, la crisis y su cortejo de angustias, dolores, gritos, no es una escena circense; más, para ser actores de esa Acción, necesitamos un bagaje ideológico, organización, un programa, armas... que no tenemos; aun así, lo repetimos, nos tienta la Acción, nos atrae la Revolución, nos concita la Rebelión, nos zarandea la Protesta...

De momento, solo poseemos la Rabia. Y algunas alternativas o soluciones, ante lo que se avecina, como por ejemplo: nacionalización de los bancos y grandes empresas para que, así, sus depósitos sirvan a pequeñas y medianas empresas, a los trabajadores asalariados, al pueblo en general; pero no nos quedamos ahí, sino que abogamos porque los culpables sean juzgados y castigados con cárcel, y allí se pudran.

Tenemos que reconocer, eso si, que, esto, huele a 'rancio' socialismo revolucionario, a comunismo. Pues si, abogamos por ese 'rancio' socialismo y comunismo. Rancio, claro, para ellos, para los mandamases del orbe que manejan el cotarro a su servicio y que, seguramente, agitarían estas alternativas como si se fuera cernir sobre los trabajadores el fantasma de la expropiación de toda propiedad; nada más cierto: de lo que se trataría es de que, este socialismo o comunismo, revolucionarios, les quitaría esas angustias de finales de mes, del miedo al paro, al hambre, viéndose libres de la coyunda del capital.

En fin, ha habido algunas tímidas manifestaciones de protesta en contra de ese enorme ladronicio que quieren perpetrarnos. Poca cosa. Por ahora. Tal vez, quizás, a lo mejor, se vaya extendiendo, por la aldea global (de la que nos hablan), esa tendencia revolucionaria, esa inclinación a la rebelión, esa protesta contra el poder establecido... que ahora nos tienta a nosotros.

De momento, solo somos espectadores dolientes ante esas idas y venidas de los provocadores de esta crisis. Millones de espectadores los miramos. Miles de millones. Por el contrario, ellos son unos pocos. Algo es algo. Alguna conclusión sacaremos.

domingo, 6 de abril de 2008

Parece increible, pero es así... ¡Viva la República!

La Democracia.es

Periódico independiente, republicano y plural
«Seamos realistas, exijamos lo imposible» (París, mayo de 1968)

105 días de cárcel por izar la bandera republicana
Sábado 5 de abril de 2008, por Marisa Martínez Pla

MADRID. Ayer se conoció el contenido de la sentencia del juicio contra el activista que hace dos años, sustituyó la bandera nacional por la republicana en un edificio público. En el fallo, el juez Francesc Ferrer i Pujol, titular del Juzgado de Primera Instancia núm. 5, de lo Penal en Madrid, absuelve al acusado del delito de «desórdenes públicos» que le imputaba la Fiscalía; condenándolo no obstante, al pago de siete meses de multa —que a razón de 6 euros diarios, resulta en: 1.260 euros—, al encontrarle culpable del delito de «ultrajes a España».

El contenido íntegro de la sentencia se puede consultar en los siguientes enlaces: página 1, página 2, página 3, página 4, página 5, página 6, página 7 y página 8.

En reiteradas declaraciones a la prensa, el joven republicano manifestó su intención de no atender el pago de la multa, al considerar que ello «supondría la aceptación de la pena y los cargos», lo que atentaría contra sus convicciones políticas. Según él, reivindicar sin-violencia el advenimiento de una democracia plena —aún cuando pueda hacerse a través de acciones puntuales de desobediencia civil pacífica—, no supone una ofensa al país, al contrario.

El activista cita como ejemplo de ultrajes a España, la presencia del rey Juan Carlos en la sesión de apertura de la IX Legislatura, en el Congreso de los Diputados, prevista para el próximo 16 de abril —tan solo dos días después de la efeméride de la proclamación de la Segunda República Española—. «Eso sí es reírse de la ciudadanía, que sea un autócrata designado por un golpista (BOE 175, de 23 de julio de 1969), quien todavía en 2008, presida una sesión de nuestro Poder Legislativo», declaró.

De mantener su voluntad de no pagar la multa, de acuerdo con los términos de la propia sentencia y la redacción del Art. 53 del Código Penal, correspondería un día de privación de libertad por cada dos días de impago, lo que en este caso significaría que el activista republicano deberá cumplir 105 días en prisión (efectivos, pese a tratarse de una condena inferior a dos años y carecer de antecedentes penales).

Los hechos ocurrieron en el transcurso de la primera de las manifestaciones para reivindicar el acceso al derecho a una Vivienda Digna (Art 47. CE) y para protestar por el elevado nivel de precariedad laboral.

El ahora condenado, relaciona ambas causas —las reivindicaciones obreras y su apelación a la República— con el argumento de que: «si todo el poder estuviera en manos del pueblo, otro gallo cantaría», en alusión al déficit democrático que a su juicio acusan algunas instituciones públicas, cuyas políticas percibe como alejadas de los intereses del proletariado: «flexibilización del mercado laboral», opacidad en la adjudicación de contratas públicas, aumento anual del 26% del presupuesto de Defensa y de un 35% de la dotación económica a la Iglesia Católica, aceleración de los procedimientos de ejecución hipotecaria, desinterés en luchar contra la corrupción, mantenimiento de una legislación electoral no-proporcional, preocupante privatización de sectores estratégicos y servicios públicos como la Sanidad, la Enseñanza o las infraestructuras, etc.

Precisamente ayer, se dieron a conocer los términos de la petición fiscal para los manifestantes detenidos en el transcurso de la segunda de las protestas ciudadanas para reivindicar el derecho constitucional a una Vivienda Digna (Art 47. CE) y contra la precariedad laboral: imputaciones que acarrean penas de hasta 6 años de cárcel, acusando a los jóvenes de la comisión de supuestas «lesiones» y «atentado a la Autoridad», pese a que en todos los casos se trató de concentraciones pacíficas, como recogen numerosos testimonios gráficos aparecidos en la prensa. Pacíficas… si se excluye la desproporción de formas y medios empleados por los agentes del orden, que actuando en grupos de cinco, no dudaron en arremeter indiscriminadamente contra los concentrados y viandantes, sin mediar provocación previa ni respuesta a las agresiones, como reflejan también abundantes fotografías: ejemplo 1, ejemplo 2, ejemplo 3, ejemplo 4 o ejemplo 5, entre otras, correspondientes todas ellas a protestas convocadas para reclamar el derecho a la vivienda.

Diversos movimientos sociales han manifestado su solidaridad hacia los encausados en esta serie de procesos destinados en última instancia a reprimir las protestas vecinales y estudiantiles en defensa de derechos recogidos entre los principios rectores de la política social y económica. Entre estos movimientos sociales, destaca la labor de la Asamblea popular por el derecho a la vivienda, y más en concreto, su sección de ayuda a los detenidos. A pesar de todo, existe unanimidad de criterio entre todas las organizaciones participantes, al confirmar que, en cualquier caso, las reivindicaciones continuarán.

miércoles, 27 de febrero de 2008

V de Vivienda (comunicado recibido)


Encuentro Estatal de Asambleas VdeVivienda.
Patio Maravillas, Madrid, 3 de febrero de 2008. Comunicado de Prensa.
V de Vivienda llama a la movilización del próximo 1 de Marzo por el derecho a la vivienda en su primer encuentro estatal de asambleas.
Tras casi dos años de lucha por hacer efectivo el derecho a la vivienda constatamos que vivimos un cambio de etapa que realmente es un cambio de estafa: del engaño del nuncabajismo y de considerar la vivienda un bien de inversión eternamente rentable, pasamos al engaño electoralista perpetrado por los partidos políticos que, aludiendo ahora al derecho a la vivienda, no hacen más que ayudar con financiación pública a los beneficiarios del boom inmobiliario que han sido los responsables del problema.
Ejemplos de este engaño masivo son “medidas” como el llamar renta básica de emancipación a las ayudas de 210 euros, o como el denominar vivienda pública tanto a stocks sobrantes que no puede vender el sector privado como a promociones futuras que no se destinarán a alquiler social sino a engrosar el libre mercado.
Por ello volvemos a convocar a la ciudadanía el 1 de Marzo, justo en medio de la desvergonzada subasta de promesas electorales. Ese día sacaremos de nuevo a la calle nuestras reivindicaciones.
Cada una de las asambleas trabaja de forma autónoma en su propio entorno local. Además, en este primer encuentro estatal hemos comprobado que compartimos una serie de propuestas con las que combatir la especulación y el urbanismo salvaje:
1. Moratoria en la ejecución de planes urbanísticos mientras estos no sean guiados por el interés general, concretado este en una efectiva participación de la ciudadanía.
2. Transparencia en los datos relativos al derecho de acceso a la vivienda: censo de pisos vacíos, censo único de solicitantes de vivienda, censo de propietarios del suelo.
3. Inversión del proceso de depredación del espacio medioambiental y del tejido social de los espacios urbanos.
4. Creación de un amplio parque de vivienda pública en alquiler social capaz de responder a la demanda real de la población excluida por el mercado. Para ello, se dará prioridad al uso de los pisos vacíos sobre el de nueva construcción.
5. Despenalización de la reutilización de espacios en desuso.
6. Asunción por parte de las empresas financieras de su responsabilidad en el elevado e insostenible endeudamiento de las familias.
7. Medidas fiscales que penalicen efectivamente la especulación inmobiliaria.

El 1 de Marzo demostraremos que no nos dejamos engañar. Se ha terminado el tiempo de las estafas. Por una vivienda digna.
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De entrada se convoca a las 17:00 a excepción de cuando se señala otra hora.
Se han adherido explícitamente las asambleas VdeVivienda de:

miércoles, 23 de enero de 2008

Titulares de periódicos diarios

El 56 % considera que Rajoy se equivocó
al excluir a Gallardón



El 56%, ¿de quiénes?

Se equivocó, ¿por qué?

¿Hay un 56 % que se para a pensar en Rajois, Gallardones... con lo que tiene encima de letras de piso, coche, casa (si la tiene), o falta de vivienda, paro, o amenaza de paro, recesión, o amenaza de recesión...? ¿Seguro?...

¡Que les importará las puñaladas traperas que se den entre si posibles dictadores de la burguesía! ¡Que le importará lo que le hagan o dejen de hacerle a un fascista de seda, de caramelo, aterciopelado, como el Gallardón, seguidor de Fraga, el franquista, el ministro del dictador Franco, por tanto muy demócrata (del moco atrás) de toda la vida!

Obama y Clinton: dos opciones, dos estilos.

Para hacer lo mismo: robar a los pueblos.

Nicolás Sarkozy y Dios.

Ah, ¿pero es que el franchute no lo es?