domingo, 13 de mayo de 2007

Alurista: 'Fascil'

Alurista



queman libros
los fundamentalistas
teutónicos enebriados
por tónicos de muerte machacada
con dólares verdes
ensaladas de pestilencia
pesticida capitalizante
"y'ora salen
con que'l aerosol
envenena y enflaca
la barrera del ozone"
quemando pueblos
con cánceres solares
en sangres inocentes
de sol manchado
Alurista (poeta chicano)

sábado, 12 de mayo de 2007

Literatura Contra el Racismo: Edmundo de Amicis


'Me avergüenzo cuando pasa a mi lado un hermoso moro vestido de gala. Comparo mi sombrero con su enorme turbante, mi miserable chaquet con su largo caftán color de jazmín o de rosa, la estrechez, en fin, de mi traje gris y negro, con la amplitud, la blancura, la sencilla y gallarda dignidad del suyo, y me parece que hago la figura de un escarabajo al lado de una mariposa'.


'Marruecos' de Edmundo de Amicis

viernes, 11 de mayo de 2007

José Bergamín / Jon Arzallus Eguiguren: Homenaje a las Víctimas del Frasquismo


La verdad de lo que siento

no es verdad poque lo sienta,

es verdad porque lo mento.


Sentitzen dudana ez da

sentitzen dudalako egi

aipatzen dudalako baizik.


José Bergamín

(Traduce al euskera Jon Arzallus)

jueves, 10 de mayo de 2007

Homenaje a las Víctimas del Franquismo

Ahora que tanto se habla de víctimas, habría que recordar que hace unos años por iniciativa de un partido, el Partido Comunista de España (marxista-leninista), se hicieron homenajes a las victimas del franquismo con éxito notable ya que se adhirieron la mayor parte de las organizaciones democráticas y a los actos también acudieron numerosas personas. Siendo de resaltar el festival que se llevó a cabo en el Templo de Devod en Madrid con unas 50.000 personas. Entre los actos que se montaron destacan también la exposición de pintura itinerante y dos antologías poéticas: uno a nivel estatal y otra reducida a Euskadi.
En Euskadi participaran la práctica totalidad de los poetas, tanto de expresión castellana como los que escribían en euskera.
Al recordar a estas víctimas a las que ahora nadie o casi nadie recuerda (aunque fueron millones) nos hemos acordado de Jon Arzallus, un traductor euskaldun que hizo numerosas traducciones para esas antologías. Luego, algunos de sus trabajos no fueron publicados por falta de espacio, aunque él nunca se quejó. Era (y es) la bondad y la paciencia y el buen conformar. Una buena persona, en suma. A uno de los que tradujo al euskera y no podía ser de otro modo ya que quiso morir en Euskadi VOLUNTARIAMENTE fue a José Bergamín (Pepe para los amigos). José Bergamín, como todo el mundo debiera de saber, es uno de los mejores escritores contemporáneos españoles. Tan contradictorio como los somos todos, pero creemos que él en grado muy elevado; baste decir decir que era católico y republicano hasta las cachas; español españolísimo y sin embargo fue a morirse a Euskadi, luchando con los abertzales y siendo enterrado en Fuenterrabia; su tumba, tierra y nada más, cubierta con una ikurriña sujeta a la tierra con unos cantos y dos palos de madera como cruz. En fin, ese era Bergamín que escribía en Egín (órgano que fue de los batasunos) artículos como 'Viva España republicana'.
Bien, pues de este gran escritor y gran poeta español tradujo al euskera Jon Arzallus varios poemas que publicaremos aquí; por ejemplo:

RIMAS

El canto como el llanto
nace en la tierra mudo
como el agua que brota
del manantial oculto

ERRIMAK
Latsbegi izkutukotik
ialgi diren legez urak
halaxe mutu lurretik,
lantu eta kantak

y hasta que en cuentra
a su fluir profundo
no se escuchan los ecos
de su sonoro curso.

eta ixurtzen sakon horrek
uberka aurkitu arte
iario zoliaren hotsik ere
jaso inola ez daiteke.

Ríos de llanto y canto
con su decir oscuro
transparentan el alma
un corazón desnudo.

Lantu eta kantu erreken
gordeko mintzoa
arimari bere barren xaloa
beti gardentzen doa.

(En recuerdo de Pepe Bergamín y Jon Arzallus)

lunes, 7 de mayo de 2007

José Mª Amigo Zamorano: Trastumbar la Pendiente


La tarde antes de dejar su pueblo, rumbo a no se sabe donde, recogió los barruecos que guardaba celosamente, dirigiéndose hacia la poza, ese lugar recóndito que había arropado sus anhelos día tras día.

El sol animaba su decisión de partir; y el aire también, envolviendo el atardecer con una brisa agradable. La arena del camino se puso suave para besar sus pies. Las voces, provenientes de las eras, amortiguadas por la distancia, llegaban acariciándolo. Los motores le saludaban entregando su energía a las feraces huertas que, de vez en cuando, surgían como oasis en el yermo del llano.

Un olor a humedad le salió al paso al par que el vecino, que regaba su huerta, levantó la mano:

-- ¡Ale! -dijo, tras quitarse la gorra y enjugar el sudor de la frente con el reverso de su mano.

Trastumbar la suave pendiente, un sendero se abre a la izquierda, flanqueado de juncos y hierbas altas; seguía el curso de un arroyuelo, donde los cangrejos bailaban con sus pinzas al aire y los cocodrilos les animaban dando palmadas, al tiempo que enseñaban, risueños, sus dientes rugiendo divertidos.

Se internó entre la maleza del sendero; y las sombras de los chopos, álamos y negrillos, se inclinaban hasta besar la tierra ante los pasos del futuro emigrante, cuya meta estaba ya muy cercana.

Unos metros mas arriba el sendero se estrechaba empinándose; el terreno comenzaba a ser irregular, alfombrado de piedras que había que salvar agarrándose a ellas con las manos; allá, en lo alto, los árboles circundaban la poza, de agua limpia y fresca, alimentada por la fuente que surgía de entre las peñas; el silencio solo era violado por el cántico de los pájaros.

Llegado a ella, bebió agua de la fuente, azolvó su caz con los barruecos que, tan celosamente, había guardado hasta ese momento, resuelto a retornar; y no pasando mucho tiempo.

Se sentó a la sombra de uno de los árboles. ¡Qué a gusto se encontraba!

Contempló la charca hallándola como desconocida: como si la hubiera visto por primera vez.

Se vio reflejado en ella, como en un espejo: estaba como muerta; lo que nunca le había ocurrido.

Comprendió que, al haber cegado el cauce nutricio, había cortado de raíz su pervivencia, su perenne movimiento, y por tanto el bullicioso fluir de la vida a su alrededor; no había calibrado la trascendencia, en toda su amplitud ecológica, de la simbólica ofrenda a la tierra que había llevado a cabo.

Se acercó al caz. Hurgó en él con el objetivo de corregir el error cometido y conseguir así la permanencia en el tiempo como poza mediante el paso continuado del agua, aunque tan solo fuera un hilillo.

No quedó muy conforme con su labor, al salir mas agua de la que deseaba; no obstante lo dio por bueno embriagado por el cantarino rumor del agua sobre el agua.

Otra vez el agua corría: otra vez el mundo se movía.

Sin poderlo resistir se desnudó para darse un chapuzón, el último chapuzón; ¡bueno!... último antes de emigrar, luego, cuando volviera, que volvería, ya lo haría muchas mas veces.

Se lanzó a la poza donde tantas veces se había bañado desde que, siendo niño, se escapaba entre mediodía, después de comer, huyendo de la odiada siesta; escapada que, casi siempre, con otros amigos, planeaban por las mañanas.

Huida que, todo hay que declararlo, no siempre era coronada con éxito, ya que, a veces, muchas veces, en el momento que salía de la cama le sorprendían sus padres, obligándole a volver a ella llorando.

Allí se había iniciado en "las cosas de la vida". "Las cosas de la vida" era un modo de decir, dando un rodeo, para no aludir directamente al sexo: el pene, los testículos, la masturbación, etc., etc.; y que entre ellos no los denominaban así, sino 'la picha', 'los huevos', 'meneársela'... Más tarde comprendería que, rodeo o no, eran sin duda "las cosas de la vida" y que sin ellas, ésta, no seguiría fluyendo como el agua.

-- ¡Qué tiempos! -pensó para él.

Se lanzó de golpe en la poza. Braceó con energía en ella, como para eliminar esos pensamientos, esos malos pensamientos, que le estaban carcomiendo la moral.

Al pasar nadando frente al caz, obstruido con los barruecos, éste se desatascó del todo, viniendo sobre él, que nadaba placenteramente, una tromba de agua, bastante violenta por el agua retenida, y que, debido a la altura desde donde caía, le incrustó los barruecos en la cabeza dejándole sin sentido.

El agua lo ocultó, entrañablemente, como solo una madre sabe hacerlo, llevándolo hasta su fondo.

Allí se quedó, para siempre, sólo, soñando con otras tierras mas propicias.

MORALEJA:
Sueño del héroe emigrado:
caz con barruecos azolvado.

domingo, 6 de mayo de 2007

Charlatanes de Feria

Charlatanes de Feria
Lo que nos donan u ofrecen por doquier los charlatanes de la feria imperante, no son más que trampas para claustrar las mariposas; orín o herrumbre colocado en las alas de las libélulas; ¿dádiva o venta?, qué mas da, para disfrutarlo en cautividad; desconoce el poder arrollador del agua que, fluyendo libremente del cangilón al cauce, esparce el mijo junto al trigo.
La conseja de la anciana que hizo mella en tu oído y lo dañó; los rumores cocidos en las fraguas de los herreros, sin conciencia de la eternidad de los metales; el falso aroma de los recuerdos: las telarañas de urbes antiquísimas; el polvo de los pilares derrumbados; la fotografía que no eres tú y te miente, descarada, mirándote... todo, absolutamente todo, lo que no te dejó crecer en libertad, arrúmbalo, arrúmbalo y para siempre en el sobrado.
Aparta los adornos, los espejos y los escaparates también.
Los adornos, en el cristal del tiempo, engañan aún mas que las pobrezas pintadas en las cabañas de arzobispos y banqueros.
Los espejos y los escaparates, también forman conjuntos sugerentes, escondiendo su brutal ambucia en oropeles, e incitando a cuchillos por mano de verdugo.
Renueva tu pacto con el diablo que te ayudó a desenmascarar los templos, donde imparten lecciones de amor los eunucos a parejas de enamorados o a simples necesitados de cariño, y salen, !que vergüenza!, ruborizados y confusos.
Reúne, en fin, a los que fueron en ti, buenos compañeros o amigos de "pecados veniales y mortales" (según el argot de aquellos tiempos) en ellos encontrarás los gérmenes que harán una gran revolución en tu persona...
De ti brotará un hombre nuevo y libre, como las mariposas o libélulas...

sábado, 5 de mayo de 2007

José Mª Amigo Zamorano: 'Unos Ejemplos Ruborosos'





Unos ejemplos ruborosos

de José Mª Amigo Z.

Los ojos mas que las cabezas habían seguido el ir y venir de las modelos por la pasarela y sin querer, involuntariamente, se miraban.
Cerraron sus bocas al verse en los otros como en un espejo: Eran los vencedores escondiendo la podredumbre de sus fauces.

Las úlceras purulentas traicionaban las sonrisas de sus labios apretados. Esperaban impacientes: le tocaba el turno a la rojiza muñeca de uña de plastilina.

Mas que pintada se había embadurnado toda ella. Se miró en el espejo del camerino:

--Parezco un adefesio -- dijo avergonzada sin poder contener su rabia.

Sonó el timbre y salió la garra encarnada a exhibirse. Fue muy aplaudida. Tenía que demostrar su fortaleza. Manifestación que era parte de su trabajo y, por qué no, de su ser interior.

Inició una uñarada brujeril a la dama gorda, y con cara amarillenta llena de verrugas como híspida cucurbitácea, que estaba situada en la primera fila.

Pero la señora le ganó por la mano hincándole las suyas llevando parte de la plastilina en ellas; y, no contenta con esto, le pegó un empujón a la muñeca que la tiró escaleras abajo rebotando en los peldaños de la escalinata, a carcajada limpiamente sucia, por parte de los expectantes vencedores, hasta quedar caída en posición vergonzosa.

La podre les caía de sus bocas abiertas salpicándose unos a otros. Se les cayó la vergüenza con el hilo de baba.

Sangró carmín la muñeca por el dedo fofo y hueco. Vuelta al camerino llorando dejó huella de su enfado clavando un feroz e impotente manchón de oropel sobre el diamante puro de sangre embadurnado. Era clara, nítida, la diferencia de color. Se le rompió el dedo en el intento y fue inmediatamente despedida.

--Te cae bien, por estúpida -- descubrió enrojeciendo delante del espejo.

--Es el rosicler, oriflama que cabalga en el viento a lomos del gran teatro trágico y grotesco del mundo, un poderoso dios omnipresente, espejo y reflejo, al parecer, invencible... -- continuó.

--¿Grandioso o mezquino? -- alguien preguntó muy interesado:

--Nunca de aquellos que fueron carne ni pescado, "ni agradables a Dios, ni a sus contrarios esos que no estuvieron nunca vivos" -- responde uno muy épico.

--Enrojece su faz con la envidiosa uña; o dulcifica su semblante riéndose del sanguinolento carmín de la muñeca -- intervino el maestro.

--Fortalece o endurece su ser con el abismo o el espanto, con el atroz asesinato o la salvaje violación -- especuló el rebelde, violentamente y con indisimuladas ganas de tener una bomba en sus manos y no de adorno.

--No esconde, cobarde, su agreste y ultriz naturaleza, invita con sencillez al movimiento para quebrar los espejos oscuros por donde asoma el asco y mellar o torcer los cuchillos en los que brilla el odio -- fue el comentario final del objetivo; si bien, pensando, nada mas pronunciadas, que, quizás, las últimas palabras no fueran, mas que una solemne y hermosa bobada.

--Ejem: un pimpollo, si, pero estúpido.
Empero... ¿qué le iba hacer si ya las había pronunciado?...

CONCLUSIÓN

Hay que reconocer el rosicler del tiempo. Odio y uña, muñeca y asco, etcétera, son su elemento o príapo engendrador: (su primera materia procesada): indicio de su fina y firme distinción entre (es un ejemplo), por ejemplo: diamante y oropel, sangre y carmín.
Es un logro y hay que estar orgulloso del fruto conseguido.
Sea así hasta la muerte, amén.