jueves, 31 de mayo de 2007

¿Está usted Satisfecha?

28 de mayo. Barcelona.

La ciudadana a la que nos referimos llega a su casa tras dura jornada laboral. Una ciudadana realmente existente, del gran colectivo mayoritario y anónimo de nuestra sociedad. Sonó el teléfono. Descolgó y una voz femenina se presentó como encuestadora. "Sólo un minuto", dijo y lanzó la primera pregunta:"¿Está usted satisfecha con los resultados electorales en su municipio?"La ciudadana contestó:"Sí, muy satisfecha del alto grado de abstención y del gran número de votos en blanco"La respuesta, que al parecer estaba siendo grabada o trasladada en tiempo real a algun centro de control por medios informáticos, hizo saltar los plomos quizás por exceso de carga, nunca se sabe... El caso es que de inmediato se oyó un estridente y extraño pitido y la voz de la encuestadora se desvió a preguntas como: ¿qué edad tiene usted?, ¿qué estudios?...Pero el pitido de alarma, desatado con la primera respuesta, seguía..."Perdone, dijo al fin la esforzada encuestadora, algo pasa en el ordenador, se ha estropeado de repente... le vuelvo a llamar". Y cortó la comunicación. Extrañamanete, no volvió a llamar.Al parecer, y consultados eminentes técnicos en el asunto, la respuesta de satisfacción no era satisfactoria y había desordenado el ordenador.¿Abstención, voto en blanco? El planeta prohibido no existe. La perspectiva del ciudadano libre que rechaza confiar a otros su destino no figura en el software.

(TOMADO de Kevin Vázquez at 3:54 PM)

¿Y tu, Kevin, ké?

Pues un alegrón. Figúrate que en ningún rincón de España, ni un solo elegido podrá decirme: "gracias, Kevin, muchas gracias, gracias a tu voto puedo seguir robando". Y eso me da un gran sentido de ciudadanía. Más de doce miloones de personas han tenido el mismo sentido de responsabilidad. Me refiero a la suma de los abstencionistas (40% del censo) más el de los votos en blanco (3% de los votos emitidos; en algun lugar casi el 5%). Somos el partido de la conciencia responsable; el auténtico "no con mi voto". Porque yo no convierto mi voto en patente de corso para las cuadrillas de facinorosos que controlan nuestro dinero y nuestra vida, camuflados tras pintorescas y engañosas siglas políticas. Por cierto, con arreglo al censo, que es lo que realmente vale, ningun partido ha superado el 27-28 % de los votos.

(TOMADO de Kevin Vázquez at 3:32 PM)

Mas de 12.000.000 de rebeldes





Más de 12.000.000 personas con derecho al voto, entre abstencionistas y en blanco no se decantaron ni por unos ni por otros. No fui yo ninguno de ambos, aunque lo pensé. En el último momento tuve alguna ilusión, aunque poca. Me arrepiento de haber votado. Pero ya no tiene remedio.

Bueno, a lo que iba: ¿por qué se abstuvieron esas gentes o votaron en blanco?

Veamos: el PSOE, de partido de luchadores obreros, se ha convertido en un puntal fundamental de la Monarquía que, no hay que olvidarlo, es heredera del franquismo. Tiene, además, un leguaje angelical, como el lider, alejado de lo que es la lucha por la vida que es feroz, como la lucha política. Su ejemplo, para las masas, es nefasto, porque las queda desarmadas, y atadas de pies y manos, ante los poderosos (patronos, obispos, banqueros...) que esos, si que saben que la política es lucha, enfrentamiento, combate... Es un partido con una ideología amorfa. No sirve a los trabajadores.

Decía Von Clausevich que "la guerra es la continuación de la política por otros medios". Ya en el prólogo a La Celestina, Fernando de Rojas señalaba: "Todas la cosas ser criadas a manera de contienda o batalla". Y siendo así, ¿por qué el PSOE nos endilga un día si y otro también lo del diálogo, el respeto, la tolerancia, viendo como le responden con manifestaciones y manifestaciones y manifestaciones, sacándole los eslóganes de la derecha más dura, diga lo que diga? Porque ya no es un partido de base proletaria. Es el partido de una burguesía, pudieramos decir, civilizada. Y no sirve ante una derecha cerril.

El otro puntal, (aunque hay quien afirma que en España hoy hay un solo partido el PPSOE), la otra pata de la Monarquía que, repetimos, la puso el asesino del Pardo, es el PP. Este PP es una organización heredera legítima del llamado Movimiento Nazional, partido que cohesionó el franquismo durante la dictadura de Franco y que luego continuó con la UCD de Adolfo Suarez (secretario general de ese Movimiento Nazional) en la llamada transición. Es por tanto, por su origen, de extrema derecha. Lo decimos, además, porque en ese Movimiento Nazional estaban los falangistas y los carlistas, porque sus cuadros se amamantaron en su seno, porque es su base social, por sus mismos líderes de primera y segunda fila, por las fuerzas económicas que lo manienen y que, no cabe duda, lo que ellas digan, 'va a misa'. Tiene algunos adminículos como su color, el azul, color de la camisa azul de los falangistas del Movimiento Nazional.

Ahora, ante Europa, se han maquillado un poco, variando el color a naranja. No engañan a nadie: 'aunque la mona se vista de seda...' Su deriva mas extremista, en los últimos tiempos, tampoco ha sorprendido a casi nadie al conocer, como conocíamos, que no ha condenado el franquismo; y eso que se las dan de demócratas y no apean de sus labios el terrorismo: sí, pero es el terrorismo de eta no el del régimen terrorista y asesino del asesino Franco. ¡Normal, de tal palo, tales astillas peperas!.


Y siendo esto así, ¿le sorprende a alguno los doce millones de abstencionistas y votadores en blanco? ¿Es qué había alguna razón para inclinar la balanza hacia el lado socialista, por ejemplo? No, no había razón alguna. Se abstuvieron o votaron en blanco. Lo que tenía que haber hecho yo. Ahora me arrepiento pero ya no tiene remedio.

martes, 29 de mayo de 2007

Mark Strand: 'Comiendo Poesía'

Mark Strand



La tinta chorrea de las comisuras de mis labios.

No hay felicidad como la mía.

He estado comiendo poesía.



Mark Strand

lunes, 28 de mayo de 2007

Literatura Contra la Guerra: Stephen Crane


Tambores, ¡oh tambores roncos del regimiento!

¡Pequeñas almas sedientas de lucha...!

Esos hombres nacieron para arar y morir.

Pero una 'gloria' jamás esperada ni soñada

se cierne sobre ellos...

Grande, grande y espléndido es el dios del combate.

Y su reino: un campo donde yace un millón de cadáveres.

La guerra es buena.


Stephen Crane


De mis apuntes: 'A propósito de la cuestión del Golfo'
Versos citados por P. Urbano EL MUNDO 13/I/1991


__________


Banderas, ¡oh banderas del regimiento!

Águila empenachada, roja y gualda.

Esos hombres nacieron para arar y morir.

Per tú muéstrales la virtud que encierra una matanza.

Hazles entender bien lo hermoso que es matar:

La belleza de un campo cubierto de cadáveres.



Stephen Crane



(Citados por Pilar Urbano en el diario EL MUNDO: domingo, 13/I/1991)

viernes, 25 de mayo de 2007

José Mª Amigo Zamorano: Polvos y Lodos

Decía Machado, creemos recordar, ‘hoy es siempre todavía’.

Tal vez quería decir que las cosas esenciales no han cambiado tanto como para que sean irreconocibles hoy en día, no han cambiado tanto como para decir, por ejemplo, que no se parecen en nada con lo pasado. Hoy es siempre todavía. Y al caso que vamos referirnos le viene eso de que estos lodos proceden de aquellos polvos que ni anillo al dedo. Efectivamente, leyendo, a los escritores y poetas que antaño, si se puede decir antaño, luchaban por un mundo mejor librándose de opresiones nacionales y de explotaciones capitalistas, sus escritos y sus poemas ahora, en los que latía entonces una vena de esperanza todavía, ante el presente de miseria de sus pueblos, miseria unida a la opresión de sus naciones por el colonialismo e imperialismo, no podemos por menos de compararlo con lo que ocurre hogaño: la misma miseria o mayor, sus naciones que, independizándose, se hallan oprimidas por el neocolonialismo; es decir: dirigidas por líderes si por autóctonos, con fuerzas de seguridad indígenas, pero laborando para el engorde de los antiguos países coloniales o imperialistas que siguen llevándose la parte del león. Y cuando desean ser libres de verdad son agredidos con cualquier disculpa, o les montan un golpe de estado, o los invaden simplemente.

Esos escritores no conocían, no podían conocer, los atentados de las Torres Gemelas, la matanza de Madrid, del 11 de marzo, porque escribían por los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo. Pero, repetimos, leyéndolos ahora nos parece que están describiendo el estado de ánimo de las masas de los países pobres, hoy, donde late una violencia difícil de concebir en estas sociedades occidentales, desarrolladas, cuyos mínimos elementos para sobrevivir están, relativamente, asegurados y cuya moral es tal que el obrero espera a que lo condecoren tras de una vida de leales y obedientes servicios. Es cierto que, de vez en cuando, los expulsan del trabajo y se llevan los dueños todo el achiperre industrial a otros países, y que otras veces, esos obreros, consienten en que le rebajen sus salarios con tal de que pueda seguir recibiendo los mil euros mensuales que no dan para mucho, pero les permite algunos lujos. De modo que la Violencia que se encuentra en esos escritos o poemas de poetas de países, por ejemplo africanos, no sería entendida aquí y ahora.

Este mundo occidental en que vivimos ha sido forjado en el robo, no otra cosa fue el llamado colonialismo o imperialismo. Los franceses o ingleses sobre todo, pero también otros de menor cuantía, tenían repartida Africa para ellos. Todo lo que sacaban les salía, además, barato por el trabajo semiesclavo en las colonias. Al contrario, los pueblos colonizados no tenían, apenas, qué comer aun estando en su propio país. Contraste más infame si cabe pues estaba a la vista: por un lado los barrios miserables de los autóctonos y por otro los casas luminosas, amplias, relucientes de los invasores. Franz Fanon, en Los Condenados de la Tierra, lo describe muy bien: el árabe, pues su obra trata del caso argelino, desea la casa del invasor, echarse en su cama y, si es posible, con la mujer del Amo. Hasta ese extremo de violencia.

Ahora, el cuadro ha cambiado de personajes, pero la diferencia de unos barrios con otros es similar: mientras unos viven hacinados en barrios miserables con casas de pocos metros, las mansiones de los dirigentes o funcionarios siguen brillando desde la lejanía que es desde donde las ven los trabajadores.

Habría que decir que en Occidente la desigualdad de clases es la misma, pero el contraste queda atenuado, disimulado. Los dueños del tinglado han conseguido que la clase obrera se considere privilegiada y además está dirigida por unos individuos que reciben el nombre, muy significativo, de aristocracia obrera. De este modo, la población trabajadora del llamado Occidente está enfrentada a la de los países pobres: no ve al explotador occidental, solo se tropieza con el árabe, negro, ecuatoriano… con los que se parte el cuello por el hueso que le tira el patrono: los mil euros al mes o bastante menos.

Curiosamente los jefes (no todos, pero casi) de ambos mundos se llevan de maravilla: se reúnen, comen, beben juntos, porque son conscientes de pertenecer a la misma cueva de Alí Babá. Claro, unos roban más y otros menos: los jerifaltes del primer mundo, los ‘demócratas de toda la vida’, expolian a los propios países y a los ajenos; los poderosos de los países pobres, solo a sus pueblos; por tanto el botín es desigual: los primeros pueden dejar caer algunas migajas para sus trabajadores; los otros, se lo comen todo.
Mas, también había antes y hay ahora, personas, individuos, incluso sectores que intentan superar situaciones injustas, mediante su pluma o su acción. Son los más avanzados, los más sensibles, los más honrados, los más generosos. Ponen toda su sabiduría, su cultura, su buen hacer, incluso su vida, en aras de una solución a la miseria de su pueblo, al atraso de su nación. Un ejemplo de ello fue Franz Fanon. Los Condenados de la Tierra fue su obra cumbre. En ella analiza en primer lugar la Violencia. ¿Por qué? Porque estaba en el ambiente como la única alternativa con garantías de desmontar todo el tinglado colonial. Su palabra, empapada en la llaga purulenta de su entorno, echaba chispas. Se reverenciaba esa Violencia de los oprimidos como una partera capaz de dar a luz una nueva sociedad donde la desigualdad sería rechazada en pos de una especie de socialismo no muy concreto, un tanto etéreo. Había una esperanza. Había algo por lo que luchar.

El poeta David Mandessi Diop llega a decir: ‘escucha tu voz / es ese grito atravesado de violencia / en ese canto guiado solo por el amor’. A pesar de la situación desesperada, se vislumbraba algo y querían guiarlo por amor. Que lo diga él, es muy significativo ya que en sus poemas había denunciado el martirio de los pueblos pobres esclavizados: ‘El Tiempo del Martirio se titula un poema que dice: El Blanco mató a mi padre,/mi padre era altivo./El Blanco violó a mi madre,/mi madre era hermosa./El Blanco agobió a mi hermano bajó el sol de los caminos,/mi hermano era fuerte./El Blanco volvió hacia mi/sus manos rojas de sangre/negra/y con su voz de Amo:/¡Eh chico, una butaca, una toalla, agua!. Con esto había dicho todo: el poema es una bomba de relojería. Él que había también escrito acerca de ‘las raíces de nuestras manos profundas como la revuelta’ y que por tanto eran manos ‘crispadas en el abrazo del combate’. Con todo, querían guiarse por el amor.

Los versos de otros poetas también despedían llamas: Cesaire, Alfa Ibrahin Sow, Siriman Cissoko, Boñini… en fin, la mayoría de las plumas llevaba inoculada la Violencia: la veían, la tocaban, la comían…: eran testigos de la tremenda Violencia del Colonizador, del Amo, que había arramplado con todas las tierras y riquezas de los habitantes del lugar. Tan contaminados estaban por esa Violencia que otro poeta Epanya-Yondó tuvo que exclamar: ‘¡Alcémonos primero contra esa violenta marea!’ Se daban cuenta que con semejante actitud, con esa violencia sin organizar, eran como ciegos con una pistola; en realidad: borregos conducidos hacia la represión brutal del Amo que tenía un ejército armado hasta los dientes. Lamín Diajaté lo expresó en magníficos versos: ‘De una marejada de violencia/ surgió tu nombre/ ahí estás, emerges / de la babosa muchedumbre/tus ojos fulminan a los frenéticos/es el camino del saber que han querido prohibirte’.

Tenían esperanzas. Querían organizarse. Tocaban el horizonte. Pronto saldría la aurora a pesar de la negrura de la noche: La Independencia, el Socialismo.

Pero ha pasado el tiempo y las palabras permanecen vigentes: hoy es siempre todavía. De aquellos polvos estos lodos: las Independencias no solucionaron nada, el Socialismo fue una filfa. Los pueblos están más hambrientos, las esperanzas se han desvanecido en la Tierra y solo les quedan las alturas: ¡Alá es grande!, gritan. Y se subieron hasta las Torres Gemelas para derribarlas. Ya que no queda salida en la tierra, pues… ¡a volar por los aires! Los muertos irán al Paraíso Celestial. ¡Matan a nuestros hermanos palestinos!, declaran encendiéndose. Y con los ojos brillantes que parecen estar vislumbrando un mundo libre de las miserias de esta vida, añaden: ‘Moriremos matando’. ¿A quién? A cualquiera que se presente por delante si es de este Mundo Occidental que vive en la holgura a cuenta de sus riquezas robadas.

Esa Violencia de los poetas de la Independencia está ahí, alimenta a las nuevas generaciones. Es una Violencia Ciega, desesperada, irracional. Se ha encarnada en la Guerra Santa. Les han cortado todos los caminos, llevándolos a un callejón sin salida. De momento. Y por lo que vemos unos utilizan las bombas y otros ensayan el asalto por tierra, mar y aire. Los bárbaros están a las puertas. No sabemos si los poetas, que hemos citado, habrían apoyado estas posturas sangrientas de Las Condenados de la Tierra, aunque Patrice Kayo escribía ya estos versos:

‘Ignoro todos los senderos
Pero tengo la paciencia del peñasco
Y no partiré
Dejándote sola
En la turba de tu sufrimiento
Y en el hedor de tus llagas’

José Mª Amigo Zamorano: Dame, oh tierra, el ojo

Dame, oh tierra, el ojo inmortal del ámbar, que quiero ver esa mano que acaricia mis párpados con leche de luciérnaga Párpados agrietados por el reptil estremecimiento de mis lágrimas sedientas de resurrecciones maternales imposibles

¡Ah!, eras tú, oh Tierra fecunda, la que acariciabas desde la lejanía este anhelo de reabrir la historia que se fue para siempre

Tu llegabas con el agua y el alba dulce, junto a las flacas quijadas de la muerte y en otros lugares vanos y desabridos, airosos o brutales

Tú que llegabas con el alba y el agua dulce donde yace el sabor cordial del vino donde se alza el hedor y el horror terrible del recuerdo

Oh tierra, llegaste junto a las olas del viento en los trigales, su vaivén, hace sonar los cráneos huecos sobre las arenas del destierro

Oh tierra: mi infancia fue poco tiempo dulce leche de luciérnaga; y mi juventud, ah mi juventid, estremecimiento de reptil

Por eso dame ¡oh Tierra! el ojo ciego, inmortal e inmemorial del ámbar que ya no quiero ver esa extremidad comida por los gusanos...

jueves, 24 de mayo de 2007

José Mª Amigo Zamorano: Dios Humeante


Fue allá, en el confín de las arenas, donde yacía el espíritu de la nostalgia, cuando un dios humeante la entregó a las cenizas del recuerdo...

Venganza fue de una mujer que no soportó la ausencia de la patria, el duro y frío vacío de su vientre, en esta soledad desierta del destierro

Todo sucedió, precisamente a mediodía, cuando una legión de saltamontes cosquilleaba nostalgias en su sexo ardiente e infecundo...

Cuando el abismo la hunde en el tibio barro fecundo, y yace sin control, con el espíritu del dios humeante, cerca del fuego esteril del olvido

--¡Ay!... que le castren los ovarios que adornan su vientre en una operación de crueldad y de belleza, bajo el batir del párpado desarmado!

--¡Ah!... se me olvidaba: luego... pero mas tarde... sin pausas y sin prisas, pero sin consideración alguna, que se le lance al fuego purificador!

Fue allá, en los confines de las arenas, donde se odia la dulzura de oro del sol, pues solo hay llama para elevar el canto odioso y repugnante

Allá donde ese párpado se escandaliza, cuando se hunde en el barro tibio y creador, yace ella sin control con el espíritu del dios humeante...
La Nada