lunes, 20 de agosto de 2012

Mario Benedetti: Las palabras no gastadas (*)

Cuando, por la mañana, lee uno lindas palabras, grandes frases, deseos como esperanzas escritas y constata que todo sigue igual o peor que la mañana anterior, siente uno suyas las rimas de Mario Benedetti; esas tituladas 'Palabras' y que se cantaban o recitaban como el que lanzaba una piedra contra el sistema o un cóctel molotof hacia las fuerzas represivas. Tenían, y tienen, esa carga explosiva de invitar a la acción; están limpias de manoseo, cuajadas de programa reivindicativo contra la charla inútil del que se satisface con su propia verborrea cada vez que la aurora abre sus puertas a la luz; quiere hechos y no autocomplacencia; por supuesto, no le gustan a los que, firmando acuerdos claudicantes con la monarquía heredada del franquismo, repiten ahora república miles de veces tratando de lavar sus pecados. Por eso las ponemos hoy aquí hartos de palabras gastadas.

LAS PALABRAS



No me gaste las palabras 

No cambie el significado 
Mire que lo que yo quiero 
Lo tengo bastante claro.


Si usted habla de progreso 

Nada mas que por hablar 
Mire que todos sabemos 
Que adelante no es atrás.


Sí esta en contra de la violencia 

Pero nos apunta bien, 
Si la violencia va y vuelve 
No se me queje después.


Si usted pide garantías 

Solo para su corral 
Mire que el pueblo conoce 
Lo que hay que garantizar


No me gaste las palabras 

No cambie su significado 
Mire que lo que yo quiero 
Lo tengo bastante claro.


Si habla de paz pero tiene 

Costumbre de torturar 
Mire que hay para ese vicio 
Una cura radical.


Si escribe Reforma Agraria 

Pero solo en el papel 
Mire que si el pueblo avanza 
La tierra viene con él.


Si esta entregando el país 

Y habla de soberanía 
Quien va a dudar que Usted es 
SOBERANA PORQUERIA.


No me gaste las palabras 

No cambie su significado 
Mire que lo que yo quiero 
Lo tengo bastante claro.


No me ensucie las palabras 

No les quite su sabor 
Y límpiese bien la boca 
Si dice REVOLUCION. 

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(*) TÏTULO NUESTRO

miércoles, 4 de julio de 2012

¿Escribir impúnemente?: No, ahí queda lo dicho



Carta de un caminante: Raíces y la sociedad civil judía


Estimado lector:
Se cumple en esta primavera de 2011 el veinticinco aniversario del nacimiento de Raíces Revista judía de Cultura, una revista cultural española que tras veinticinco años de existencia continúa su andadura. 

Iniciamos el camino Horacio KohanEsther GordonLiliana KohanUriel MacíasManuel AguilarArnoldo LibermanJacob Hassan z.l. y yo mismo. Pronto Esther nos dejó, incorporándose Abrasha Rotenberg al Consejo de Redacción.

Éramos un grupo de judíos ilustrados (la palabra intelectuales resulta demasiado pedante), de diferentes orígenes, asquenazíes y sefardíes, argentinos e hispano-marroquíes, en torno a un proyecto cultural novedoso: editar una revista judía de cultura para todos aquellos que se interesan en el tema judío. Es decir, una revista abierta e integradora hacia todo lo judío, de cualquier idea y de cualquier forma de expresión, con especial hincapié en lo judío español. 

A lo largo de la andadura de la revista, numerosos lectores consideraron que habíamos conseguido esa meta. En una “Carta del Director”, publiqué dos retazos de cartas de dos buenos lectores en el mismo sentido. 

Una procedía de Francia, de Danielle Rozenberg, investigadora del Centre Nationale de la Recherche Scientifique de París: “Je lis toujours avec beaucoup d'interêt Raíces don la qualité et l'obstination de son équipe à aborder le judaisme et la judeité en refusant tout enfermement suscitent respect et envie (nous n'avons rien d'équivalent en France)” [Leo siempre con mucho interés Raíces, cuya calidad y la obstinación de su equipo en abordar el judaísmo y la judeidad rehusando todo encerramiento suscitan respeto y envidia (no tenemos nada equivalente enFrancia)].

La otra carta venía de José Mª Amigo Zamorano, director de la revista Caminar conociendo: “El patriotismo de los judíos españoles, al menos de lo que se puede intuir leyendo Raíces, es claro para mí: regreso a Sefarad, a las raíces, a la patria soterrada, añorada durante siglos; y vuelta también a los hombres que se quedaron, que pudieron quedarse ‘en el huerto florido, en la vieja heredad acorralada’: Cansinos AssensLeón FelipeMax Aub… y que siguieron laborando, a pesar de los pesares, salvo cortos y sangrantes episodios… Puede que algunos como yo, se sientan identificados con esta patria o matria que esbozo y que se me trasluce de la línea deRaíces. Revista que no tiene pelos en la lengua, muchas veces, y le canta las cuarenta, o las cincuenta, a más de uno: Ésta es mi patria o matria que había perdido, ahora ensanchada con nuevos brazos, con nuevos hermanos, desconocidos para mí, y que han vuelto a ella y me invitan a un trago de su vino añejo…”.

Sin embargo, además de este significativo papel, Raíces tenía y tiene otro significante, que hoy, a la luz de mi experiencia como directivo comunitario, me resulta evidente: formaba y forma parte de la creación de una sociedad civil judía. 

Del mismo modo que el desarrollo democrático no es posible sin la existencia de una sociedad civil, la minoría judía no puede desarrollarse armónicamente sin la creación de una sociedad civil judía. 

En 1933, un filósofo judío, Samuel Hugo Bergman, hacía una reflexión sobre la escasa presencia de los intelectuales en la sociedad judía alemana: “Mientras los judíos daban aAlemania docenas de filósofos eminentes, la vida judía estaba carente de esos fundamentos filosóficos sin los cuales no puede alcanzar nada la religión, ni la política, ni ninguna otra rama de la vida. Mientras aportábamos aquí tantos dones brillantes, nuestra propia existencia espiritual se hacía pobre, estrecha, anémica. El gran problema de los cincuenta años por venir es saber si podemos hacer un sitio a nuestros grandes talentos en nuestra propia vida.”

Este párrafo de 1933 sigue siendo enteramente válido. La sociedad judía diaspórica establecida es una sociedad en gran medida privatizada y patrimonializada por un conjunto de notables que a menudo suelen tener menos capacidad que ambición. Personalismos de visiones cortas y posiciones dogmáticas preestablecidas han desembocado en una población desinteresada del manejo de lo comunitario. Haciéndose eco de esta situación, alguien escribió, en una afortunada frase, que la alargada sombra de los pequeños hombres muestra que el sol se está poniendo.

Pero el sol de una cultura y de una sociedad no se pone si sus miembros hacen lo posible para evitarlo. Y se puede luchar contra la privatización y la patrimonialización del judaísmo creando una sociedad civil judía que haga un sitio en nuestra sociedad a nuestros talentos: artistas, escritores, músicos, pensadores, deportistas…, todos los que pueden contribuir a que nos constituyamos como una minoría con atractivo para la pertenencia y la continuidad, culta, heredera de una tradición ética y religiosa varias veces milenaria. 

En este sentido, la revista Raíces se constituyó en su momento como la iniciadora de esa “sociedad civil judía”. A ella seguirían otras organizaciones, como la extinta asociación Hebraica Madrid, la Fundación Spinoza, la Librería-Editorial Hebraica, el Festival de Cine Judío,Maccabi España, la Fundación Violeta Friedman, etcétera. Es decir, un conjunto de instituciones creadas por judíos españoles para dar espacio a nuestros mejores talentos.

Veinticinco años después de su primer número, ya con una cierta visión histórica, he creído importante resaltar lo que la revista representó y representa en la vida judía del país.
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Jacobo Israel GarzónPresidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE). Director de Raíces entre  1994 y 2005.

martes, 3 de julio de 2012

Se presentó la traducción de Chukri en Tanger


01/07/2012

Texto: Abdelkhalak Najmi- Tánger

El pasado sábado 30 de junio tuvo lugar en la librería des Colonnes de Tánger, la presentación del libro inédito en español del escritor marroquí Mohamed Chukri 'Paul Bowles, el recluso de Tánger'. El acto contó con la participación del escritor español residente en Marruecos, Juan Goytisolo, la traductora de la obra, Rajae Boumedian El Metni, así como la directora del Instituto Cervantes de Tánger, Cecilia Fernández, el cónsul general de España en Tánger, Arturo Reig Tapia y representantes del mundo del arte, la cultura y la literatura.

Durante la presentación, la traductora Rajae Boumedian empezó destacando las dificultades y obstáculos que tuvo que afrontar para editar este libro, inédito hasta aquel entonces en español. “Todo el mundo me decía: no hay trato con los herederos, no firman, no hacen nada, no pierdas tu tiempo, mientras yo seguía con la traducción del libro.” Así después de mucho ir y venir a Marruecos finalmente consiguió la autorización del hermano de Chukri, Abdelaziz.

La traductora también habló de las dificultades para buscar un editor y que la tarea no fue fácil sobre todo ya que ella no es una traductora consagrada y no tiene un renombre en el mundo literarario salvo algunas colaboraciones en algunas revistas y periódicos españoles. Sobre todo tal como está la situación económica en España “nadie da un duro a una novata como yo” añadió Rajae.

El editor Miguel Lázaro Garcia de la editorial Cabaret-Voltaire, por su parte, afirmó que él llevaba más de cinco años buscando alguna manera para editar este libro pero era imposible ya que intentó varias veces “Hace cinco años consulté al Cervantes, sabéis algo sobre la obra de Chukri y me contestaban imposible varias editoriales lo intentaron pero no lo consiguieron.” 

Por su parte, Juan Goytisolo que llegó una una hora más o menos de retraso al acto debido a una confusión con los organizadores, empezó hablando de la obra de Chukri inmediatamente después de pedir disculpas al público presente: “gracias a ustedes y perdón por el retraso”. Y continuó: “El libro de Chukri tiene un interés por los retratos, está muy bien el retrato que hace del músico Brion Gysin fue de todos los norteamericanos que vivían en Tánger, el que más cerca vivía de los marroquíes, de hecho aprendió la 'darija' dialecto marroquí”.

Juan Goytisolo aprovecho la ocasión para habla del ajuste de cuentas que tenia Mohamed Chukri con su padre literario Paul Bowles por razones económicas: “me parece hay una cierta injusticia, aunque me parece importantísimo dar el punto de vista de un marroquí pobre en un grupo de norteamericanos que vivian aquí y consideran Tánger como un paraíso y no se daban cuenta cómo vivía la gente aquí,” Sobre la obra afirmó el escritor español: “El libro me parece interesantísimo”.

Juan Goytisolo insistió al editor para que no traduzca la obra maestra de Chukri al español como 'El pan desnudo' como siempre se ha editado en español lo que para el escritor no significa nada en español sino 'El pan a secas': “Usted que es el editor no traduzca por favor 'El pan desnudo', traduzca 'El pan a secas'. El pan desnudo suena muy mal al oído y no quiere decir nada" y bromeó con el editor "si usted traduce El pan desnudo tal cual, usted perpetúa el crimen contra la lengua española”.

El coloquio se clausuró con una frase de Rajae Boumediane el Metni: “Yo empecé el libro con una ilusión a medida que iba traduciendo el libro pues eran deseos y cuando lo terminé era una desilusión para mí, pero ahora que veo el resultado, la agitación de diez años es una satisfacción y es una recompensa”. La traductora también afirmó que va a traducir además de 'El Pan desnudo o el Pan a secas', otra obra de Chukri titulada 'Jean Genet en Tánger', el año que viene. 

La obra fue editada por la editorial Cabaret Voltaire por primera vez en lengua española y fue traducida por la marroquí Rajae Boumediane El Metni y cuyo prólogo fue escrito por Juan Goytisolo. El libro es un fiel testimonio, íntimo y revelador de las vivencia más oscuras de Paul Bowles en Tánger, de su relación con su esposa Jane, de su sexualidad, de su miedo de la muerte, de su relación con los miembros de la 'Beat Generation'... Todo un cúmulo de historias y anécdotas. En una extensa entrevista reconoce el propio Chukri: “Con mi libro sobre Paul Bowles, habré matado a mi segundo padre. Basta ya de matar padres”. 


(*) Foto: Mohamed Chukri

domingo, 3 de junio de 2012

¡Adelante, leve general!


-¡Adelante! -grita entusiasmado el leve general de los ejércítos de tierra, mar y aire.

 Es todo eso y mucho mas. 

Cuadrándose, marcial, avanza unos pasos. Abre decidido la ventana. Besa, untuoso, rayos ausentes. Pronto adquirirán una realidad casi tangible. Desgraciadamente. Aproxima el dedo...

¡Ay, de los encerrados si contemplaran lo que puede hacer solo! ¡Ay, de los que solo vieron al hombre de barriga prominente, cara atomatada y boca con  labio belfo de monarca de la baba! ¡Ay de ellos si por fin se decide! Este leve general se convertirá en un ser sin piedad. Habrá sin duda una carnicería nunca vista. Nadie osará entonces reirse de su descomunal panza, ni se atreverá siquiera a que en sus labios asome el apelativo de cebón, cerdo grasiento, porque nadie tendrá ya ni boca.

Aprieta el botón y el paisaje se despliega para la batalla: bosques, desiertos, ciudades, pueblos, alquerías... ignoran lo que se le viene encima. Duermen. Aman. Sueñan. Cuando despierten y, asomándose a la puerta de sus casas se dirijan al trabajo cotidiano (los que tenga trabajo), él y sus tropas comenzarán la cacería. 

-¡Ya! -ordena.

Antes ha tenido unas leves dubitaciones al pensar en daños colaterales; pero imbuido, como está, por profunda religiosidad ha saltado ese escollo moral con el apoyo de Dios. Si él es justo y poderoso, y lo es,  salvará de la muerte a niños que sean inocentes cuando lance, por poner un ejemplo, la famosa lazy dog (“lazy dog”, perro perezoso) ese recipiente que contiene diez mil dardos de acero, afilados como cuchillas de afeitar. Cada dardo, lo sabe él, posee auto-propulsión y mata todo lo que se halla en un radio de 273 metros. Lo hace picadillo. Pero si el infante es inocente (hay algunos que no lo son) quedarán vivitos y coleando. Es Dios y no él, por tanto, quien escoge a sus víctimas.

-¡Ya! -había dicho.

Unas primeras ráfagas de metralleta aquí, unas explosiones allá. El espanto se apodera del común de las personas. Corren, saltan, se atropellan, se esconden. Nada. No hay escapatoria. Sus leales, cuando no él mismo leve general, los encuentran. Se metan donde se metieren. Ya sean mujeres, hombres, niños, ancianos achacosos... son alcanzados. Resbala la sangre por  calzadas hasta sumirse por las alcantarillas. Tiñe ríos, arroyos, regatos, manantiales y fontanas. 

El leve general respira hondo. Se congratula del horror. El regocijo inunda el semblante. Ojos inyectados en sangre corroboran su estado sentimental. Tiene que ponerse una mano en el pecho por temor a que el corazón desbocado salga de su recinto corpóreo. A ratos se sujeta su abdomen voluminoso, quien, incontrolable, se esparce en ondan a cada risotada. No quiere ver sus tripas desparramadas por el suelo. 

Cesa. Se aquieta. Se sosiega. Reflexiona ante los hechos: ha entrado en la Historia; está poniendo un granito de arena en la tarea de superar la crisis; ha eliminado miles y miles de parados, pobres, mendigos, emigrantes... ¡Muchos como él tendría que haber! Esponja pecho y barriga.

Por fin, el leve general, cuadrándose, marcial, lamiendo rayos ausentes, ahito de sudor, sangre y llantos, se lleva la mano a la frente, da un taconazo y girándose 180 grados, avanza, panza en vanguardia, hacia un lugar de su casa, gritando:

-¡Hijo, te he ganado en puntos! Son 1.000.000 de seres vivos liquidados. En la pantalla está la cifra.

-¡Papa! Eso no es nada. Los banqueros lo triplican todos los días. Cada 3 segundos matan a un niño.

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Fuente: la palabra algebra.

A: adelante
L: leve
G: general, grita
E: entusiasta
B: besa
R: rayos
A: ausente

Frase: ¡Adelante, leve general! -grita entusiasmado. Y besa rayos ausentes.
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Fotografía: bombas lazy dog. El interesado puede encontrar información sobre ella en la red.

martes, 29 de mayo de 2012

La triple negritud de 'Ojos negros'

Obra: Ojos negros
Autor: Eduardo Sguiglia
Ediciones Siruela, 2012
Colección: Nuevos tiempos

Mi alerta gugleliana me ha traido estos 'Ojos negros', narración del rosarino Eduardo Sguiglia.

Eduardo Sguiglia, que nace en Rosario en abril de 1952, es escritor argentino y regresa del exilio a principios de los años ochenta para afincarse en Buenos Aires. Es de suponer que tuvo que huir de la dictadura de los gorilas. Master en ciencias sociales, ejerció la investigación y la docencia universitaria en la Universidad de Buenos Aires y el CONICET. Autor de cuentos y novelas: Fordlandia (1997), No te fíes de mi, si el corazón te falla (1999) y Un puñado de gloria (2003); fueron traducidas al portugués, inglés, italiano y alemán, resultando finalistas en los concursos internacionales Dublín Literary Award y Grinzane-Cavour. Fordlandia, por cierto, fue seleccionada como una de las cuatro mejores obras de ficción por The Washington Post (2000). Su última novela es esta que acabamos de leer, “Ojos Negros” (Ediciones Siruela, 2012). Ha participado como miembro de jurados de narrativa en Casa de las Américas (Cuba) y en Casa del Teatro (República Dominicana). En la función pública trabajó como presidente del ente regulador de los aeropuertos y de la comisión nacional de defensa de la competencia, subsecretario de política latinoamericana y primer embajador argentino en Angola.

'Ojos negros' comienza con una cita de Pepetela: "Hasta hoy los hombres, quietos, atónitos, están a la espera de Suku-Nzambi, padre de los lundas. ¿Aprenderán algún día a vivir? ¿O eso que van haciendo: producir comida para otros, matarse por deseos infinitos, siempre a la espera de la palabra salvadora de Suku-Nzambi, será realmente la vida?".

Una invitación a la acción. Y 'Ojos negros' es acción. Entra, por derecho propio, pensamos nosotros, en el género de relato negro. Negro por partida doble y hasta triple: por la trama, por el continente, África y por contener un tipo de personaje que ha dado mucha cancha a relatos negros: el militante revolucionario, clandestino, de los años 70, que se incorpora, derrotado, a la sociedad capitalista que quiso tumbar or tierra.

Reflejo de la realidad. Hemos visto la trayectoria vital de algunos de ellos: desde el que vende su alma al mejor postor hasta el que sigue, erre que erre, con la Revolución, pasando por el que termina alcoholizado, o el que acaba su vida anónimamente, sin olvidarnos de los que saltan, chaqueteros, de partido en partido, como mariposas de flor en flor (y perdón a las mariposas); son esos cínicos, como aquel que mudó al partido socialista, gobernante en aquel momento, y decía a sus antiguos camaradas, que lo visitaron en su despacho de subsecretario:

-Aquí me veís, camaradas, gobernando... con el permiso de los ricos de siempre.

Es un ejemplo. En el hogar patrio hay suficientes. Por Valencia anda el Blasco, ahora en la extrema derecha del PP, haciendo de las suyas.

Existe otro tipo de derrotado que, sin haber renegado de sus ideales de juventud, se deja llevar por la corriente de la vida y se mete en su cauce, sea cual sea el trabajo que le surja. Es el caso que refleja 'Ojos negros': un argentino (como el autor), antiguo militante de izquierdas (como el autor) acepta viajar a Africa con una misión: conseguir la firma de un tal Tony, hermano de la que lo contrata, para que ella pueda vender la casa paterna. El Congo y Angola (donde estuvo el autor de embajador) será el marco donde se desarrolla la mayor parte de la narración; narración de un tirón, frenética, sin descanso; los que hay, bien dosificados para que la tensión no atragante la lectura, los aprovecha el autor en darnos una visión del pasado del personaje; en ocasiones para mostrarnos aspectos de la realidad africana; verbigracia: el valor de las fuentes orales, el mundo de los antepasados, la significación de las máscaras, cita de autores que escriben sobre Africa (Conrad, Mailer, Pepetela, Gordimer), escena cómica como la del mono y aquí y allá pequeñas pinceladas sobre los diamantes... 

Diamantes, si, porque Miguel, el protagonista, en el ajetreo que comporta su misión, va metiéndose, casi sin darse cuenta, en una red de traficantes de piedras preciosas. Segura salvación a sus aprietos económicos. Aunque, como dice el refrán, la avaricia rompa el saco.

'Ojos negros' de paso nos muestra la corrupción en torno a esta joya, la violencia y la explotación de los mineros en trabajos agotadores en minas de la región de Lundas.

Relatada con lenguaje directo, claro, precisso. Y con modismos argentinos cuando el diálogo lo requiere, vocablos mexicanos cuando es preciso, y aderezado con alguna que otra frase en lenguas de esa parte parte del continente africano.

Relato circular, donde un policía mexicano, Vargas, de muy dudosa moralidad, va escuchando la grabación que Miguel hace de su peripecia africana; relato cuyas postrimerías se enlazan con el principio. Termina con final, relativamente, sorpresivo. Pero previsible, valga el contrasentido.

Un pero, una pega, muy dudosa: el personaje llamado Tony -opinión subjetiva nuestra- no lo vemos del todo bien construido.

Decíamos que el autor pone al comienzo esta cita de Pepetela y nosotros la leemos otra vez: "Hasta hoy los hombres, quietos, atónitos, están a la espera de Suku-Nzambi, padre de los lundas. ¿Aprenderán algún día a vivir? ¿O eso que van haciendo: producir comida para otros, matarse por deseos infinitos, siempre a la espera de la palabra salvadora de Suku-Nzambi, será realmente la vida?".

Y si, sin duda alguna, es una invitación a la lucha, al combate. O, por lo menos, un deseo de que el pueblo se ponga a la brega, que los mineros se levanten. En 'Ojos negros', Calús, un minero, parece mostrar ese atisbo de esperanza.


Pepetela es un gran escritor africano. Le hemos leído Mayombé. El autor cita esta novela. Pepetela es angoleño. Blanco, por cierto. Luchó, con las armas en la mano, contra el colonialismo portugués. Eduardo Sguiglia y Pepetela se conocieron. A lo mejor... tienen ciertas concomitancias político ideológicas... que no vienen al caso literario, claro... pero nos asalta de pronto a la mente. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Chukri mata a su padre literario Paul Bowles



Chukri, “el mirlo blanco de Tánger” mata a su padre 

literario en 'Paul Bowles, el recluso de Tánger'.

Han pasado casi nueve años desde la muerte de Mohamed Chukri (15 de noviembre de 2003). Nueve años sin que se publique absolutamente nada del autor de El pan desnudo. Con la publicación de la obra inédita: Paul Bowles, el recluso de Tánger, Cabaret Voltaire (Barcelona) rescata del olvido al “mirlo blanco de Tánger”.

Chukri consagra su libro Paul Bowles, el recluso de Tánger para elucidar un misterio: la pareja paradoxal formada por Paul Bowles, el escritor americano más célebre en Tánger y Jane, la “genio incomprendida”, que quedó anulada por su marido y fue presa de continuas depresiones. 

El libro habla de Paul Bowles en Tánger, de su relación con su esposa Jane, de su sexualidad, de su miedo de la muerte, de su relación con los miembros de la Beat Generation... Todo un cúmulo de historias y anécdotas que Chukri recrea a través de las vivencias cotidianas que tuvo personalmente con él, a través de sus amigos y de los amigos literarios.

El libro es una aproximación íntima al escritor, pero no es siempre muy servicial y complaciente. Está cargado de emociones, de aseveraciones y de duros juicios que Chukriemite contra su mentor y padre literario.

Paul Bowles, el recluso de Tánger, no se parece en nada a los dos libros de Chukri Jean Genet en Tánger y Tennessee Williams en Tánger. El libro, en su versión árabe, provocó un gran revuelo. Pero cualquier lector fiel a la lectura de Chukri, no se extrañaría de la audacia analítica del autor, tiene que estar acostumbrado.

En este sentido y durante la presentación del libro en la Sala Beckett de Tánger (13 de febrero de 1997) quedó palpable y reveladora la actitud de Chukri hacia su mentor literario. El mismo Chukri contestó a todos los que le acusaron de haber pretendido saldar las cuentas con Bowles: “¿Por qué no? Sí, quería saldar mis cuentas con Bowles porque es un racista, un tacaño, un hipócrita y un ladrón. Aún Más, Bowles es un vampiro”.

Con estas polémicas declaraciones, Chukri sembró la tempestad en el entorno literario e intelectual y terminó por hacer partícipes a todos sus lectores presentando a Bowlesante un tribunal muy peculiar, un tribunal formado por los lectores.

Pero a pesar de las emociones tormentosas que inundan en el libro, la obra tiene una 
importancia bastante particular. El lector no puede permanecer indiferente ante las afirmaciones del autor.

Chukri lo demuestra y lo prueba todo a través de una serie de documentación, aparentemente, real. Y con el firme propósito de dar crédito a la veracidad de sus afirmaciones, Chukri cita textualmente extractos de cartas personales de Paul Bowles y de Jane.

Chukri habla de la producción literaria de Bowles tras haber leído sus libros y para enfatizar sus palabras, recurre al conjunto de su obra en la cual sus héroes están destinados a tener un final cruel.

Este tipo de resultados pone en tela de juicio, según las palabras de Chukri, el deseo de Bowles de vengarse de la existencia humana.

Pero, de vez en cuando Chukri se olvida de Bowles para hablar de sí mismo, de sus amigos, del techo de su casa o de su perroJuba

Chukri se deshizo de su padre en El pan desnudo y para saldar cuentas pendientes acusó, juzgó, condenó y mató a su padre literario, Paul Bowles.

En una extensa entrevista reconoce: “Con mi libro sobre Paul Bowles, habré matado a mi segundo padre. Basta ya de matar padres”.

Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos de Chukri por conocer la verdadera razón de la presencia de Bowles enMarruecos, termina el libro sin encontrar una respuesta convincente. Chukri está seguro de una sola cosa: Bowlesquiere Marruecos pero no quiere a los marroquíes. Quiere elMarruecos de los años treinta porque persiste en él una visión colonialista.

La problemática del por qué Bowles eligió Marruecos como destino de su residencia quedó y quedará planteada pero un libro de 216 páginas no consiguió contestar. Fue, sin lugar a dudas, el secreto mejor guardado de Bowles, su enigma igual que el enigma de Tánger que lo acogió hasta su muerte en 1999.

Tánger fue la confidente de Bowles, pero quién sabe si la ciudad seguirá guardando su valioso secreto o acabará por desvelarlo y entregar la llave a los curiosos.

Rajae Boumediane El Metn

Traductora de 'Paul Bowles, el recluso de Tánger'


jueves, 3 de mayo de 2012

'FRAP, una temporada en España' o memorias de una derrota


Libro: FRAP una temporada en España
Autor: Riccardo Gualino
Editorial: Amargord ediciones
Primera edición: 2010
Traducción: Matilde Muñoz

No conocimos a Riccardo Gualino. Ahora, con esta obra, nos hacemos una idea del personaje. Nació en Roma (Italia) el 27 de abril de 1941. En 1961 se traslada a España para trabajar y en 1962 se matricula en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid. Al año siguiente se integra en la organización del PCE dentro del ala pro-china y pro-albanesa y poco después sale de tal partido, entrando a formar parte del PCE(m-l). Es detenido con un tiro a bocajarro en la cara en el mes de marzo de 1965 permaneciendo en la cárcel hasta finales de 1968. Sale de prisión y vuelve a Italia  integrándose en el FRAP. Al poco tiempo regresa a España y es detenido, por breves periodos, en dos ocasiones. Publicó numerosos artículos en la prensa clandestina bajo el seudónimo de Mariano Alcántara.

El título de la obra, así, tal como aparece, nos invita a un camino que luego, leído, no es lo que imaginábamos. En realidad no trata del FRAP en su conjunto sino de Riccardo Gualino en particular. Ya en la contraportada, que no habíamos ojeado, se dice que son memorias. Las de él. Las de Riccardo. Y en ese sentido podríamos pensar que, siendo italiano, como es, se pasó una temporada en España metido en el FRAP. Y luego se fue. 

Aunque nosotros nos acercamos al libro pensando que tal vez se refería a lo fugaz, a lo efímero, a lo corto, de la actuación histórica del FRAP. Si bien intensa. Vino el FRAP y desapareció. Cual relámpago en cielo despejado. Claro, no para los actores que creían (o creiamos) en un firmamento borrascoso con gran tempestad y aparato eléctrico. Algo de esto trata el lbro. De pasada. 


-De que la tormenta solo estaba en la mente de los jóvenes revolucionarios de la organización -pensamos, nosotros, ahora, a toro pasado.

Sobre esto tenemos un poco que contar: conocimos a un militante del FRAP de Castilla y León; un verano de 1973 o 74 ¿? nos dijo que iban a emprender acciones armadas; preguntamos si estaban preparados; él nos contestó, muy convencido, que sí; era julio o agosto; en septiempre estaba detenido; para nuestra sorpresa; lo vimos en una foto por televisión; o sea que no estaba preparados.

Poco después una durísima represión, encarcelamientos, torturas, juicios sumarísimos y pelotones de ejecución el 27 de septiembre de 1975 destruyeron al FRAP. No le dio tiempo a enraizarse. Quedó su ejemplo. Si. Pero para una parte mínima del pueblo español. Los que si estaban preparados fueron los franquistas. Tenían la fuerza y masas para darles aire.

De lo anterior también trata Gualino. Reconoce la derrota de las fuerzas revolucionarias. Aquí en España. Y en el resto de Europa. Apela a las nuevas generaciones para que le den la vuelta a la tortilla. Lo dice consciente de que él hizo, entonces, lo que pudo para que la clase obrera y el pueblo triunfaran de la reacción. Pero no puso ser. Ya lo siente. Desde un postura de seguir adelante. No desde la pasividad. A pesar de que está enfermo. De la enfermedad de Crohn. Dicha enfermedad ha acompañado parte de su vida. De tal modo que -según él- 'hay un antes y un después desde que tenía 40 años'. Le ha costado 3 operaciones quirúrgicas, la estirpación del colon y parte del recto, varias hospitalizaciones, la perdida de uno ojo, de un riñón...

-En fin, un desastre. De vez en cuando estoy mejor y otras peor. El estado italiano me ha concedido la invalidez al 80%.

Si, conviene leer el libro. Sobre todo los jóvenes. Aunque -repetimos- el titulo engaña porque no es del FRAP, desde su nacimiento hasta la extinción, de lo que trata, sino de la visión parcial de un actor, relevante eso si, que se muestra en estado de casi heroismo. Sin olvidarse de su compañera Matilde Muñoz. También con cierto heroismo. Le dedica un capítulo a su compañera amada. No es lo que esperábamos. Pero bienvenido sea un granito de arena para el montoncito que fue el FRAP en la reciente Historia de España.