miércoles, 18 de enero de 2012

El Padre de Husein o la inmersión en el olvido (5)


--- Viene del post anterior

E)

Atravesó la rotonda y siguió caminando hasta donde terminaba el asfaltado de la calle. A esta la atravesaba un camino de tierra que, torciendo a la derecha, llegaba hasta un parque flanqueado a derecha por el convento de los monjes de San Tunante; a izquierda se elevaba el Risco San Tuno. Le llamó la atención el vuelo de los buitres sobre el cielo azul quienes, moviéndose lentamente en círculos. Irían a darse algún festín de carne putrefacta. O lo que les saliera a su vista de ojos carroñeros.

Cuando bajó la vista del cielo al suelo vio con repugnancia, entre sorprendido y miedoso, una rata que salía del prado. Su andadura espantó a un potrillo, quien descansaba echado en tierra y levantándose, relinchando de miedo, corrió a galope tendido fuera de la vista del roedor. Él miraba al bicharraco. Paralizado por el asco y el temor. La rata, a sus ojos subjetivos, se hacía mas gorda y el rabo se alargaba y se alargaba... 

Camina parándose de trecho en trecho, levanta el hocico puntiagudo moviéndolo a un lado y a otro. Olía algo. Parpadeó, queriéndosela quitar de la vista. Pero ahí seguía. Mirándolo. De repente la rata se decide por fin a llegar hasta él y se pune a roerle un zapato. Eso no podía consentirlo. Por mas miedo que sentía. Algo tendría que hacer. 

No se movió del sitio al haber oído decir que las ratas pueden llegar a saltar hasta la garganta de uno y morderle. En un arranque de acción agarró con fuerza el cayado y se lo jincó en la misma barriga del repugnante roedor entre grititos de dolor del animal. 

Con asco y odio le dio una patada y lo envió, latiendo aun, de regreso al prado.

-Toma, para que no vuelvas a quebrarme la música del agua cantando en la cascada.

Allí debió de morir ya que al poco dejó de convulsionar.

Impresionado y todavía con el pulso latiéndole a cien por hora en sus venas se metió en el susodicho camino de tierra encaminándose hacia el parque. Anduvo unos pasos y sin saber por qué volvió a mirar la rata muerta. Lo que vio le erizó los pelos y un estremecimiento, como un calambrazo, recorrió todo su cuerpo: varias ratas estaban zampándose a la muerta. 

-¡Lo que hubieran hecho conmigo si me pillan desarmado!

(Seguirá) ---

El Padre de Husein o la inmersión en el olvido (4)


---Viene del post anterior
D)
Lo recordaba porque un vecino, al fondo, paseaba con dos perros enormes. Que se pusieron a correr en su dirección ladrando como fieras hasta que el amo los llamó. Y por los prados  se veían, echados al sol, vacas, cabras,  caballos...

La urbanización, 'Pradera de los Monjes', se halla situada en la parte norte del pueblo. A las afueras. Antes fue pradera. Pradera de un convento. De ahí el nombre. La propiedad la ostentaron, antaño, los monjes de ese convento. Ahora prado, monjes y arroyo han desaparecido. En su lugar se levantan casas adosadas. Que, justo, cuando las estaban edificando reventó la 'burbuja inmobiliaria'. 


No es raro, por tanto, ver chalés sin vender. Otros, numerosos, ya comprados, están de nuevo en venta. Los letreros aparecen por doquier. Y con la explosión de la crisis capitalista algunas farolas se cayeron, cajetines de tomas de luz están arrancadas; cables enteros de cobre han sido robados por manos anónimas, aquí y allá se ven, levantadas, losetas de las aceras, con el peligro de tropezar al andar. 

Todo ello lo sabía el caminante. No tenía por qué fijarse en ello. Salía a pasear. Nada mas. 

Después que la rata lo cabreara despertándolo de su arrobamiento incipiente contemplando el fluir el agua, dudó si seguir su paseo o irse a casa. Decidió continuar su paseo. Se  desvió de la cascada hacia la derecha donde se abría una calle empinada. Calle a medias, pues por la parte derecha había casas, todas sin vender, con acera, silencio y soledad; y por la izquierda, sin acera, prados donde vacas y caballos se habían declarado en huelga de hambre. Obligados por la sequía. Llevaba, mas de 50 días sin llover y los prados estaban rechisecos, agostados. Los animales se acercaban, mansamente. Relinchaban, mugían. Imploraban alimento y lo seguían tras de la cerca de alambre. 

Casi al final, una rotonda. 


En el centro habían colocado un enorme predrusco. Feo, marrón claro, escatológico. Sin gracia alguna. Por no decir horrible. Al diseñador de la urbanización, por lo que se ve, le debió parecer de perlas ponerle a las rotondas -todas tenían la mierda pedregosa- esos adornos. 


Piedras deformes. Trepadas por roedores. Escondrijo de escorpiones.


Suponemos que baratas. Hay muchas por todas partes. 


¿Habrán hecho negocio con ellas encareciendo las casas?

(Seguirá)---

El Padre de Husein o la inmersión en el olvido (3)


---Viene del post anterior

C)

Siguió su andadura ayudado del cayado. El cayado, o garrota, o cachava... Una herramienta que, algunas veces, llevaba sin necesidad... Bueno, no es cierto del todo, en ocasiones le servía para subir a los tesos; teniendo, como tenía, una punta de acero, se hundía en la tierra sirviéndole de apoyo para continuar la subida. También, en ocasiones, podía servirle como arma de defensa. Un buen golpe dado con fuerza, contundente, certero, en el lugar apropiado... Si la ocasión lo requería... Si no había mas remedio... Podía atravesar la barriga de algún ser vivo... 

Se estaba volviendo un poco agresivo... Nada propiciaba estos pensamientos... salvo la rata. 

Mas... pensándolo bien... la crisis se agudizaba pasando, aceleradamente, de la necesidad al hambre y... y sin remontarse a tiempos mas lejanos, hace dos o tres días, llevaron en helicóptero a varios jóvenes ladrones que, al parecer, robaron, según se decía, con violencia inaudita en un chalé... Pero a él no le importaban los del chalé, no pero...  no le gustaría que la tomaran con su persona... Eran marroquíes. Los ladrones. Podrían haber sido de cualquier otro sitio. No destacaba la procedencia de esos muchachos por racista, que no lo era, sino por el hecho en si. Aunque tenía que decir que... De estos individuos se contaban muchas cosas y cuando el río suena... Por ejemplo: que no se integraban, que eran muy sectarios, y muy violentos, y odiaban a los españoles, y hasta querían conquistar otra vez España para la causa musulmana...

-¡Coño, que son moros! -le había dicho de sopetón un vecino- No ves que no aprenden español... ¡Qué diferencia con los rumanos, por ejemplo!

-Pero hombre el idioma rumano es de raiz latina, como el castellano. Es lógico que aprendan antes los rumanos el castellano.

-¡Qué no, joder, que son moros! Con eso basta.

Él no comulgaba con esas posturas tan... Tenía profundos principios de tolerancia y respeto hacía otras culturas... Admiraba la civilización árabe. Incluso, sabía que el castellano tenía miles y miles de palabras de origen árabe... Estaba por tanto agradecido a lo árabe... La numeración era invento de ellos... En fin... sus principios ideológicos eran una barricada que impedía el paso a prejuicios racistas. 

Pero no era solo por conviciones ideológicas, o filosóficas, o históricas, o lingüísticas... hasta la realidad ponía de manifiesto que ladrones, criminales, asesinos... había en todas las razas. Por ejemplo: rumanos, búlgaros, albanos, colombianos... esos también robaban... No todos, claro... Que exageración por su parte... Ciertos elementos... De entre ellos sobresalían albanos y colombianos. Y los colombianos, para qué negarlo, son de habla castellana. Por no hablar ya de delincuentes españoles...



Bueno, pues por todo ello no venía mal llevar el cayado de punta de acero. Sobre todo por si aparecían animales: un perro, una vaca, un toro, una yegua, una potrilla... para espantarlos. Se lo había aconsejado hasta el médico diciéndole:


-Nunca se sabe lo que puede aparecer yendo por el campo solo. Nunca se sabe.

(Seguirá) ---

El Padre de Husein o la inmersión en el olvido (2)


---Viene del anterior post

B)

Las última palabras se perdieron en el aire porque el vecino se iba alejando mientras hablaba y el mañanero caminante siguió su vereda rumbo a la nueva urbanización. 

El día era soleado, y tibio, a pesar de estar muy adentrado el mes de enero. Se dirigió, como siempre, dentro de la urbanización, hacia una diminuta cascada cuya agua procedía de arriba, de las alturas, de los tesos que se elevaban en la parte norte del témino municipal -denominado de cachondeo 'Las Huevas de Marraquest' (por los numerosos emigrantes marroquies que se habían asentado en él)- agua que se precipitaba, abriéndose paso, entre zarzales y hierbecillas, hasta una tubería subterránea que hacía las veces de cauce de un primitivo arroyo, condenado a la oscuridad para construir los chalés adosados. 

Se detenía siempre, como hemos dicho, y se detuvo ahora, contemplando el fluir cadencioso del agua, escuchando arrebatado su murmullo. Acordábase de otros arroyos, en otros tiempos lejanos de su infancia cuando soñaba con una vida risueña, libre de angustias y desasosiegos. A ambas márgenes del arroyuelo brillaba, plateado, el hielo de la helada nocturna, despertándole mas recuerdos de su niñez. 

Le costaba despegarse del agua, abandonar sus añoranzas. Se le hacía dificil allí, precisamente allí, rodeado de casas de nueva construcción que él había ayudado a levantar. Soñaba con un hogar suyo, propio. Sin tener que pagar a nadie un alquiler. Dinerito mensual que bien podría destinar a sus padres que tanto lo necesitaban y a la casa que estaba construyendo en su aldea. Como el Padre de Husein, que había dicho el vecino. Y en ese punto recordó la tristeza y desesperación del Padre de Husein en la marquesina de la parada de los autobuses tapada la cara con las manos como para no ver el mundo, para no verse parado. 

Pero el camino sigue, el paseo continúa. Como la vida. Y no es posible detenerse en recuerdos o en sueños para siempre. No son mas que eso: recuerdos de un tiempo ido que no volverá jamás, por mas que uno quiera resucitarlo. 


Está muerto. No hay manera de reanimarlo. Pero da gusto tener algunos instantes de felicidad... 


La mirada a la cascada fue, en este caso, mas corta que otras veces porque de la tubería asomó una rata que cortó en seco su éxtasis de recuerdos y ensoñaciones. Impidiendo, la fea aparición, que ahondara, o se recreara, en otra vida. 


Maldijo al bicharraco y enfurecido, rabioso, le tiró piedras y mas piedras... 

-Siempre hay ratas que le amargan a uno la vida, los sueños... -dijo en voz alta.

(Seguirá)---

martes, 17 de enero de 2012

El Padre de Husein o la inmersión en el olvido (1)

Prologuillo



Las desgracias que le ocurren a seres queridos o conocidos nos afecta. No en el mismo grado, pero nos afecta. Si son seres muy queridos como padres, hijos, amigos, camaradas... ahondamos en las causas. En un primer momento nos ciega el dolor y acusamos a este o aquel como causante del hecho. Luego, ya mas serenos, vamos comprendiendo de donde surgió la chispa que produjo el mal. 


Si son personas solo conocidas, y dependiendo de si las hubierámos tratado o no, nos quedamos tan solo con la noticia. Sin mas profundidades.  


En otros casos nos choca la noticia. Y ahí queda. Por ejemplo: fulano de tal se murió, la señora de zutano se separó del marido, el joven aquel lleva tiempo sin salir de casa o el de mas allá riñó con su mejor amigo... Así una infinidad de situaciones que suceden a nuestro lado sin conocer el origen de ello. Muchas proceden del mismo centro, sin que los que las padecen se percaten. Otras, las menos, puede que atisbemos algo de su causa. 


El remedio, no siempre, está en tener conciencia de la maldad y combatirla unidos. Pero, en general, se ve como una cosa que viene porque si. Algo fatal. Y así les va de bien a algunos de los causantes.

Lo que aquí se cuenta, sobre todo en una primera parte, proviene de Axxia. Ella es la única fuente, el singular testimonio que nos trasmitió antes de irse. Axxia, la hija del Padre de Husein (*),  hermana del mismo Husein, es la fuente originaria. 

La segunda parte lo hemos averiguado o imaginado nosotros. Es de nuestra cosecha. Fácil de entender. Creemos. Y difícil, aunque no imposible, en ambas partes, deslindar los hechos de lo que pudiera contener, ideas o imaginaciones del narrador, pues forma ya un todo en que las partes, unidas, pierden su individualidad casi del todo. 

De modo que aquí tienen un cuerpo relativamente íntegro, total. Un collage de objetividades y subjetividades unidas. Así creemos que lo es siempre, por mas que se quiera desgajar, separar, artificialmente, lo estrictamente objetivo de la sustancia subjetiva que, sin ningún genero de dudas, acompaña lo sucedido cuando se traslada a la escritura. 

Y lo es porque, siguiendo a Bergamín (Don José), estamos seguros que son sujetos, tanto los que tratan de escribir sus impresiones, vivencias, o sentimientos, como los que se limitan a trasladar lo visto u oído aunque sea ajeno a ellos. Ninguno de los actores en ambos casos es objeto sino sujeto que está en él y no fuera. 

1ª Parte

A)

Lo que a Axxia le contó su padre tan vívamente, pues acababa de sentirlo, desgraciadamente, fue mas o menos así:

Al salir de paseo una mañana de enero, lo primero que vio, tras abrir la puerta de la calle, fue, enfrente, al Padre de Husein, que no era él, dándose de cabezazos contra la marquesina de la parada de autobuses. Y, claro, le llamó la atención; lo hizo por dos razones: primero, porque se estaba haciendo daño y segundo, porque los golpes molestaban a los vecinos. Y el Padre de Husein, -y se reafirmó en que no era él, por si acaso podían confundirlo- a pesar de mirarlo con esos ojos negros de fiera acosada, no hizo otra cosa que responder, sorprendiéndole, mansamente :

-Perdone usted. No quiero molestar a nadie.

Y el andariego personaje mañanero, que dijo que no era Padre de Husein, cerró la puerta y, desviándose a la izquierda, emprendió camino hacia la denominada 'Pradera de los Monjes', urbanización de nueva construcción, donde antes había trabajado de albañil el Padre de Husein (no él) y al que echaron a la calle cuando comenzó la crisis económica capitalista; crisis que suelen llamarla, muy gráficamente, 'explosión de la burbuja inmobiliaria'. Efectivamente, la economía del Capital explotó, estalló y... ¡boom!... dio de pleno en esa urbanización y en la cara del Padre de Husein y otros muchos padres, hijos, sobrinos y demás familia... 

Paró un momento. Volvió la vista atrás y contempla al Padre de Husein con las manos en la cara, como hundido, o apesadumbrado, o derrotado... Al menos eso pensó.

-Desde que se quedó sin trabajo anda muy mal -dijo un vecino que pasaba, sin que el paseante le preguntara nada.

-Pero tiene a su hijo, a Husein, que es un manitas y trabaja por el padre y por su hermana.

-Ya. Lo que pasa -aclaró el vecino- es que ya no puede enviar dinero a sus padres. Además, la casa que estaba construyendo, allá, en Marruecos, ha quedado a...
__________
(*) En un momento del relato se explicará el porque todo el mundo lo apodó así

(Seguirá) ---

viernes, 6 de enero de 2012

Manuel Caballero Castilla: Caer de un Guindo (*)


(*) Artículo que me han pasado

1.- Si  el año 2007 usted hubiera invertido 1000 euros en acciones del Royal Bank of Scotland, siguiendo los consejos del hoy ministro de Economía Luis de Guindos (1), hoy tendría 29 euros.

2.- Si ese mismo año y siguiendo los consejos del mismo de Guindos usted hubiera invertido 1000 euros en Fortis, un gigante del sector bancario, hoy tendría  39 euros.

3.- Si en el año 2008 usted le hubiera comprado directamente de Luis de Guindos acciones de Lehmans Brother´s por un importe de 1000 euros, hoy tendría 0 euros.

4.- Si el año 2009 usted hubiera seguido los sabios consejos de Luis de Guindos e invertido 1000 euros en Cuotas de Participación de la Caja de Ahoros del Mediterráneo, hoy tendría 0 euros.

5.- Si el año 2007 usted hubiera comprado vino, de La Rioja, Ribera del Duero o un humilde Jumilla, -me refiero a comprar vino y no acciones de los viñateros -por un valor de 1000 euros, y se hubiera bebido ese vino tranquilamente hasta la última gota, hoy , la venta de los envases vacíos le significaría una ganancia de 69 euros.

Moraleja: tal como están las cosas y dada la solvencia del nuevo ministro de economía del gobierno de España, más vale no confiar en los bancos y es preferible beber con moderación, para que el vino siga siendo un gran deleite y su sabor no se convierta en el sabor de la ira.

¡Feliz Año 2012!

(1) Un ministro del actual gobierno de derechas que dirige el señor Mariano Rajoy

sábado, 31 de diciembre de 2011

Olmedo Beluche: Para leer el Quijote (*)


Olmedo Beluche (Desde Panamá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)


A pesar de los pesares, pese al casi nulo apoyo oficial a la cultura y el conocimiento, pese a la promoción de lo chabacano y lo mediocre por parte de los medios de comunicación de masas, pese a los valores mercantiles, los egoísmos, la codicia, la banalidad y la venalidad de la clase gobernante; pese a todo ello, en este país hay gente que trabaja con esfuerzo propio para el desarrollo cultural y científico de Panamá.

Este año que muere, haciendo balance, y por no referirme a tantos ámbitos y personas que habría que mencionar con justicia, mi mente se concentra en un libro recién publicado por el Prof. Rafael Ruiloba.

Rafael Ruiloba, docente del Departamento de Español y conocido escritor nacional, publicó su ensayo “Claves para la interpretación del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha”. Libro de apenas 73 páginas, pero de mucha enjundia, que me entregó casi clandestinamente en un pasillo de la facultad y que no pude parar de leer hasta el final. En él desarrolla las reflexiones sobre este clásico de la literatura mundial que antes había publicado como artículo en la revista Cátedra No. 7, en 2006, “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha y la crítica a la lectura”.

Para quien simpatice con el enjuto hidalgo, la lectura del ensayo de Ruiloba constituye un importante apoyo, ya que abre ventanas insospechadas sobre aspectos de la novela que suelen pasar desapercibidos o que se toman de manera literal. Las “claves” de Ruiloba nos permiten avizorar un Cervantes mucho más grande del que suele admirarse, a la vez que captar el sentido de la novela tanto en su conjunto como en sus pasajes más famosos.

Puede que para los expertos de otros lares en la obra de Cervantes los aportes de Ruiloba sean conocidos, pero para el panameño común, incluso el universitario, constituyen una novedad estas claves. Lo único que tendríamos que criticar es cierta desprolijidad en la edición. De más está decir que el autor fundamenta sus apreciaciones no sólo en la propia lectura del Quijote, sino en estudios realizados por conocidos intelectuales a quienes cita: Jorge Luis Borges, Carlos Fuentes, Fernando Savater, Gregorio Marañón, K N Togeby, entre otros.

Ruiloba parte por las claves literarias y deja las claves históricas recién para el acápite III. Partamos nosotros al revés porque quien no esté al tanto del contexto histórico en que surgió la novela no podrá captar su esencia y el por qué de su estilo.

Entre 1520 y 1648, época en la que se gestó y publicó la primera y segunda parte del Quijote, el centro dinámico de la historia de Europa es el desastre producido por las guerras religiosas”. Es el choque entre la reforma protestante y la contrarreforma católica. Choque que no fue meramente conceptual, sino social y político, que derivó en múltiples guerras civiles (La Guerra de los Treinta Años).

La reforma protestante constituyó la primera fase de las revoluciones burguesas contra el sistema medieval, sus instituciones, sus clases sociales y sus valores espirituales. Estas revoluciones cambiarían el panorama político de Europa, pero no a favor de los campesinos, que al cabo fueron derrotados. 

Socialmente las ideas reformistas prenden en el campesinado. Engels tiene un conocido ensayo sobre las revoluciones campesinas en Alemania. En España la revolución campesina tomó la forma de la revolución de los comuneros, luchando por los derechos democráticos y los fueros de las comunidades adquiridos a lo largo de la Edad Media y que estaban siendo pisoteados por la Corona.

En todas partes el instrumento ideológico de los sublevados lo fue la Epístola de San Pablo a los Romanos, la cual aducían había sido alterada por la jerarquía católica en su parte medular: “Siervos, servid a vuestros amos, como a Cristo”. En realidad, bajo el manto religioso, estaba el hartazgo de las clases productivas de la sociedad contra los abusivos impuestos que debían sostener a la miríada de parásito sociales y su boato, empezando por los curas, los nobles y los reyes.

Entre las élites intelectualizadas el discurso ideológico iba más allá de lo meramente religioso para apoyarse en el humanismo renacentista, representado sobre todo en la obra de Erasmo de Rotterdam, quien proponía que “el hombre solo se salva por la verdad”, por lo cual era proclive a un cristianismo ecuménico no reñido con el saber científico.

Del “cismaEuropa saldría transformada, fundamentada en la derrota de las revoluciones campesinas, dejando atrás la sociedad medieval, asentando un nuevo régimen político: la Monarquía Absoluta. Monarquía absolutista en todos los sentidos, es decir, basada en la represión de las libertades más elementales, cuyo instrumento fundamental serían la Inquisición (aprobada por el Concilio de Trento, 1545-1563), la cacería de brujas, la represión, la censura y las cárceles llenas.

Con la Inquisición quedaron legitimadas la tortura y la expropiación de bienes a quienes se calificara de herejes. Ruiloba cita a Rodrigo Manrique, que describe la situación en la época de Cervantes en España: “no puede producirse ninguna forma de cultura sin hacerse sospechoso de herejía, error o judaísmo”.

Las víctimas de esta “cruzada” inquisidora lo fueron la verdad, la libertad, la justicia, la honra y la dignidad de la personas, nos dice Ruiloba. Justamente éstos son los valores que defiende con su adarga Don Quijote. Pero, ¿Cómo defender esos valores en un país con 30,000 espías pagados por el Santo Oficio para escarbar por todos lados cualquier amago subversivo? Pues la única forma es haciéndose el loco.

Ruiloba cita a Erasmo cuando afirma que “los insensatos tienen la cualidad maravillosa de decir la verdad y de ser oída con agrado”. Este es el primer truco de Cervantes para eludir la censura y la represión, y cantarle sus verdades al gobierno y a la sociedad, usando de personaje a un supuesto loco, pero que no está tan loco nada. Y por ahí la suelta Don Quijote a la cara de todos los autócratas que hay y han sido: “La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres le dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros, que encierra la tierra, ni el mar encubre, por la libertad así, como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.

Cervantes estudió retórica y poética con Lope de Hoyos, conocido erasmista español, por lo cual con toda seguridad conocía la afirmación de Erasmo (Elogio de la locura) de que existen dos tipos de locura: la locura de la ilusión (“la locura como sabiduría de la inadaptación, como dice Carlos Fuentes”); y la locura por estulticia, es decir, por la estupidez humana. La primera la que supuestamente padece Don Quijote (aunque “solamente disparataba en tocándole a la caballería”), la segunda la que padece la sociedad, y que va dejando expuesta el Ingenioso Hidalgo.

La lanza del Quijote apunta a la locura social como violadora de la condición humana. Y esto es lo que hace al Quijote, una obra vigente hoy día, porque aún se sigue violando la condición humana”, dice Ruiloba.

La clave principal para leer el Quijote, en una época de censura y represión, la da el propio Cervantes al decir que su libro es hijo del “discreto entendimiento”. Ruiloba remonta el concepto discreto entendimiento, al “El Convivio” de Dante, y a “El Cortesano” de Baltasar de Castiglione.

Para el primero es una “cualidad del lector, que tiene que comprender las diferencias producidas por las apariencias contrarias, para acrecentar su conciencia por medio del entendimiento”. Para el segundo, “la discreción tiene cuatro sentidos: el de la oportunidad, el de la moderación, el de la discreción y el de la inteligencia”. “Significaba que existía otra cosa o asunto debajo de lo evidente o racional” (sub alicua ratione), agrega Ruiloba.

Cita a Víctor Hugo: “a Cervantes hay que leerlo entre líneas porque tiene su aparte”. Y agrega Ruiloba: “Por lo que el lector de El Quijote tiene que asistir a un teatro de la reconstrucción en una novela que contrapone el texto con la realidad por medio de procedimientos retóricos como la sátira, la parodia y la ironía”.

Las tres claves con las que hay que leer El Quijote, haciendo uso del “discreto entendimiento”, son: la relación entre la novela y la historia; la búsqueda de la verdad en medio de las apariencias contrarias; y la defensa de la dignidad como principal valor de la condición humana.

Por ejemplo, el más famoso pasaje del libro es el encuentro con los molinos de viento, a los que al Quijote le parecen gigantes monstruosos. Resulta que en la época de Felipe II la producción agrícola entró en crisis, de ahí que la monarquía decretara la instalación de molinos de viento para hacer acopio de la producción de granos y su distribución. Pero a partir de ellos se desarrolló una gran cantidad de roedores que propagaron la peste por España entre 1596 y 1602, que exterminó a una tercera parte de la población. Ya se entiende mejor la rabia del Quijote con los molinos.

Otro: “… cuando el Quijote ataca unos odres de vino parodia el conflicto entre los productores de vino y la Corona Española , por el aumento de los impuestos, pues los primeros prefirieron apuñalar los odres de vino antes de pagar los nuevos impuestos”.

También salta la ironía cuando confunde rebaños de borregos con ejércitos; o cuando da consejos a Sancho sobre cómo gobernar su ínsula, esta parodiando a Carlos V que le escribió a Felipe II unos consejos sobre como gobernar; o “Cuando Sancho recurre a una receta de sentencias y refranes para gobernar, está parodiando a Felipe II que gobernaba y hablaba por medio de sentencias y refranes”.

Según Rafael Ruiloba, Cervantes tiene una nueva concepción del papel que la literatura debía jugar, criticando a la moda literaria porque solo buscaba entretener. Para él, la literatura debía entretener pero también concienciar acerca de la realidad. Hacer pensar al lector sobre su condición. Por ello el Quijote no solo se burla de las novelas de caballería, sino también de todos los géneros de moda, como los romances de la época, del teatro, de las autobiografías y de la novela pastoril. En ello residió gran parte de las animadversiones entre Cervantes y su alter ego, Lope de Vega.

Respecto a la dignidad humana, destaca Ruiloba que la sátira y la ironía en el Quijote son completamente opuestas a como las usa Quevedo, que se lanza contra los defectos de las personas. Por el contrario, Cervantes apunta a las taras sociales y, por más debilidades que haya tenido el personaje, al final de una manera u otra, éste acaba recobrando su dignidad. En particular, respecto de los personajes femeninos, todos los cuales son rescatados y dignificados, muy lejos de la misoginia vigente en la época, que sobrevive hasta el presente todavía.

El recurso de las apariencias contrarias, a más de ser usado en algunos pasajes, se expresa en todo su desarrollo en el contraste entre la primera y la segunda parte del Quijote, donde una es espejo de la otra y marchan en sentido contrario. “En la primera parte la realidad es trágica porque implica el choque brutal de la locura con la realidad. En la segunda, la realidad se hace comedia para que todos los personajes hagan que la realidad coincida con la imaginación de don Quijote”.

Tenemos entonces que hay un contraste entre la locura de la primera parte y la cordura de los personajes de la segunda; pero en la medida en que recobran su cordura se acentúa la locura de la sociedad; lo contrario sucede en la primera parte, la sociedad está cuerda y los personajes, locos”, señala Ruiloba.

Y solo en este contexto cada uno de los personajes logra una victoria sobre sí mismo, uno se cura de la locura y el otro, se cura de la estupidez producida por la ignorancia y el conformismo; las dos caras de la locura erasmista…”, concluye Ruiloba.

Ruiloba cierra citando a Carlos Fuentes que dice que “… su crítica de la lectura trasciende lo político, destila verdades fundamentales del hombre y se centra en la condición humana., por lo que la lectura del Quijote implica algo más que la crítica de la historia por medio de burlas verbales. Implica la transformación del lector por medio de la verdad, implica su purificación por medio del ideal. Por eso Cervantes es el creador de la novela moderna, y su crítica sigue siendo la única crítica válida que puede hacerle la literatura a la sociedad.”