viernes, 9 de febrero de 2007

José Mª Amigo Zamorano: Río Helado


Son notas que van fluyendo, siempre eternas, de una flauta silenciosa y helada que saluda, irónica, al mañana.

Corriente que, avasalladora, recorre las profundidades de los lentos termiteros, emergiendo, de pronto, ante el espejo.

Es un río soterrado y gélido, recogiendo, estremecido, el desgarro que produce en la mirada inocente de unos ojos claros.

Indiferente a todo: a un talle cimbreado que ceñimos o a un tibio y alto seno que, lúbricos, tocamos.

¡Ah!, por fin te has bajado, sorprendido, de ese alto muro al que te tenía atado tu tierna y cándida mirada.

Igual que la mirada, angustiosamente sorprendida, del antílope kobo poco antes de su muerte.

Río helado que, fluyendo, avanza en la corriente eterna del volcán humano, hasta apagarlo.

Y nosotros colocamos, en el pentagrama de la vida, las notas heladas de silencio, saludando un mañana que no existe.

jueves, 8 de febrero de 2007

¿Como en las Torres Gemelas? ¡Ah! Quién sabe. Muy probablemente

Con excepción del The Washington Note y el Financial Times, los grandes medios han decidido no reportar la declaración de Zbigniew Brzezinski, que conmociona a la clase dirigente estadounidense.

El 1º de febrero de 2007, durante una audiencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el ex consejero de Seguridad Nacional procedió a dar lectura a una declaración escrita cuyos términos había sopesado cuidadosamente.

Zbigniew Brzezinski indicó en su declaración que:
«Un escenario posible para un enfrentamiento militar con Irán implica que el fracaso iraquí alcance los límites americanos; seguido de acusaciones americanas que hagan a Irán responsable de ese fracaso; después, por algunas provocaciones en Irak o un acto terrorista en suelo americano [acto] del cual se haría responsable a Irán. Esto pudiera culminar con una acción militar americana 'defensiva' contra Irán que sumergiría a una América aislada en un profundo lodazal en el que estarían incluidos Irán, Irak, Afganistán y Pakistán

Habéis leído bien. Zbigniew Brzezinski mencionó la posible organización por la administración Bush de un atentado en suelo estadounidense, atentado que sería falsamente atribuido a Irán para provocar una guerra.

ESTOS SON VERDADEROS CRIMINALES JUEGAN CON LAS VIDAS DE LOS PUEBLOS COMO SI ESTUVIERAN JUGANDO A LAS CARTAS. LOS PUEBLOS ALGÚN DÍA LES AJUSTARÁN LAS CUENTAS

lunes, 5 de febrero de 2007

ADIVINA ADIVINANZA: ¿De quién estamos hablando?



Aunque existe, porque subsiste en el recuerdo de numerosos españoles y extranjeros, está ya fiambre: extinto: fallecido completamente.
Ciertamente yerto: incuestionable.
Conviene subrayarlo pues pudiera parecer que, el personaje en cuestión, podría salir a saludarnos en mitad de la calle y darnos un fuerte abrazo: no, no es eso, ni mucho menos ¡qué exageración!.
Dicen de Él (lo ponemos con mayúscula no porque sea un dios o un diablo cualquiera, sino porque sobresale la mierda acumulada sobre él en cantidades industriales) palabras-ano y palabras-pedo, con las cuales podría hacerse un nuevo tratado de escatología.
Sobrecogimiento y miedo y pedo riman en el culo; todos sabemos la intima relación que existe entre el cuerpo y el alma y viceversa; y cuando el miedo aprieta, como cuando las ganas de joder aprietan, no se respeta nada: se suelen abrir las válvulas del orificio trasero: los esfínteres cedo.
Palabras-caca, dicen las gallinitas.
Dicen las "pitas", ¡oídles cacarear!:
--<< -Su 'stilo' es tala, no porque tale para acumular la leña precisa para calentarnos al amor de la lumbre, no; el objetivo de su trabajo de bosque es la tala u hoguera inquisitorial. También calificamos de 'stilo' 'stala' ('stablo' o caballería): queremos aludir a la bestia, como modelo impuesto en su entorno: contaminó, inficionó, todos los poros de la sociedad; en este punto concluimos que su 'stilo' 'stalla': efectivamente 'stalló' en nuestras narices->>.
Continuando con la matraca que han emitido las gallinitas, y siguen emitiendo, la tralla y metralla son otros dos conceptos fundamentales añadidos a la figura del extinto personaje que se fue sin haberse ido del todo: A) la tralla como concepto carnicero; B) y la metralla como visión carnicera en alto grado.
Se pasa por alto el concepto "tralla" burdísimo y fácil de entender.
B) la metralla pudiera tomarse como símbolo guerrero; pero en este caso, y para que no se les vaya de la mano, matizan que no es, en modo alguno, la nobleza guerrera la singularidad del personaje, no, sino la bajeza, ruindad, vileza, indignidad; la metralla como representación de la masacre carnicera y no como victoriosa fuerza de un contrincante. Quieren resaltar este matiz para que no se les confunda con simples pacifistas que no lo son.
Es por lo tanto trilla y abaleo. Desconsuelo, tristura, llanto y tortura. Hace trizas todo lo que toca; ¡perdón!, lo que tocó.
Estas palabras y muchas mas.
Adivina: <<-'Stilo' "talaencatín": espuela y esquela; ambas palabras no han sido escogidas, al azar, por su rítmica y fácil sonoridad, no; responden a un objetivo claro de reunir, como en una copa de acibarado veneno, lo que luego resultó mortal alucinación que terminó, como no podía acabar de otro modo, en simas sangrientas; por una parte alucinaciones que desembocaron en acicates inocentes, movimientos confiados, obediencias ciegas. De nada sirve ahora, tras lo ocurrido, declarar, porque es muy fácil decirlo a modo de pregunta "¡¿te tirarías a un pozo si te lo dice él?!", no; no, no sirve esa exclamativa interrogación, al encontrarse, los que podrían responder, muertos y bien muertos por ese ser espurio (bastardo, falso, contrahecho). Y por otra parte 'stertor' y 'stiércol', en tanto en cuanto son materia corrompida ya->>
Si es 'stigma' (señal de infamia): sin duda es señal de espanto. Espanto que siempre congela: 'stantío' (detenido o 'stancado') por tanto. Y 'stupro' no querido: desgarro: espolio: esputo (esgarro): escupitajo. Responsable de todos los males pasados, presentes, ausentes e imaginados: el que le huele en el culo lo tiene, permanentemente.
Asesino polifacético: ético, y rápido, y quíntuple, y múltiple. Y aún mas carnicero que todo lo anterior: millonario. A este paso, a esta zancada, habrá matado a padres, madres, abuelos, tatarabuelos; a los nietos y biznietos; a la tribu original; y hasta al totem ‑ mono, su ancestro.
'Stilo' 'stala'; y tala; y escoba y cubo; y cola y culo, culo, culo. Mierda, mierda, mierda. Mucha mierda: un millón de toneladas mierda: toda la mierda del mundo.
De Él decían romances encomiásticos, (cascajos casi siempre), lo empleamos en pretérito pues en contemporáneo le lengüetearon un poco el culo; decían, seguimos con el pasado, cosas tan peregrinas, perlas como las que se brindan a continuación; por modelo (es un ejemplo; un solo patrón no más); es un paradigma, por ejemplo, que desde Haití, la antillana, que fue emporio del azúcar cuando enmelaba los tragaderos, los finísimos gaznates, de la nauseabunda burguesía; Rene Depestre decía, ¡oid lo que este decía!, mas o menos:
"Cantamos al mas puro cristal sacado en nuestro tiempo; a un hombre transparente, sin carantamaulas; a un macho sin costuras, ni remiendos; a un varón entero, de una sola pieza, con dos cojones; materia recogida por la segur de la historia y moldeada a golpes de macillo en el yunque de los desheredados de la tierra; de una substancia como un virote o gorguz de luz incandescente dirigida hacia los hogares proletarios donde reina el frío, la oscuridad y el hambre.
Cantamos al río tumultuoso de este personaje sin tacha, no porque sea representación del desorden, algarada sin norte, antes bien, lo cantamos pues levanta tumultos de indignación con el fin de escacharrar los fundamento indignos e injustos que los concitan; persona sin rodeos: desde su nacimiento al océano que lo acoge en su interior como una madre generosa.
Cantamos su agua abundante y encorajinada (según y como se interprete la historia del momento; ya se sabe que cada uno cuenta y canta la historia en abierta, y no cerrada, concordancia con las peripecias que sobrevienen en ella) dimanante de las celliscas de las montañas; y que, gota a gota, va transformando nuestros millones de corazones desarrollados, en pimpollos, productos y semillas de una nueva madrugada.
Cantamos su intransigencia, su acero puro, en la cual se 'strellarán' aquellos que pretenden descaminar el recorrido de la historia del hombre liberado de ataduras".
Esto decía, mas o menos, -mas menos que mas-, que en esto nuestra memoria puede fallar. Por lo tanto que no se nos enfade Depestre; y si no lo plasmaba con estas palabras exactas, seguro que el contenido es el mismo...
¿Qué opinará ahora que ha ganado premios literarios en Francia?: ¡ah!, eso no lo sabemos; habría que írselo a preguntar; pero nos tememos muy mucho, por lo que le hemos leído en su novela ganadora, que donde he dicho diego ... ya no lo he dicho.
Decían (pasado); decían que ... ; y por lo tanto ... ya que ... besaban ... su culo.
Ahora 'storba' porque no turba a los presentes que en vida lo elevaron hasta las mas ridículas alturas: tabernáculos de unos templos que combatiéndolos los desenmascaró sin concesiones; y los combatió por reaccionarios; y en todo caso por inútiles para los entendimiento cándidamente honrados.
Ahora 'storba' pues aún les turba y conturba.
Perturba porque es turba; turba necesaria, digan lo que quieran, para millones de corazones que saben "porque beben el vino de las tabernas" en los inviernos crudos y duros del ahora y de los tiempos venideros; dureza que puede paliarse si fabricamos toldos o tolvas.
Y en lo mas alto, no por altar sino para derribar los altares, está una 'strella' polar, indicadora nada mas y nada menos... Y 'stela'... tela, tela tela!.
Su amor 'stalla': 'stalló' su amor en España cuando tenía que hacerlo. Y fue espuma... 'stilo' que 'stalló' en España... en el 36... ¡Cagüend... y en las pitas gallinitas! ¡Cagüen todos los dioses! ¡Cagüen el dios St....! ¡Viva el camarada Sta... que, aunque muerto, vive aún en el recuerdo!.
Pierre Vilar, el historiador amigo de España, lo dijo muy clarito: "la historia me ha enseñado que Stal.. no es Hitler, lo que le agradezco a la historia verídica."
Cierto, cierto: muy cierto

¡Ojo, están destruyendo la Tierra! ¡Nos aniquilan a todos!


No tenemos ya más armas que ser muchos y gritar al mismo tiempo. Si ellos crearon estos medios para enriquecerse y aumentar su poder, nosotros se lo vamos a decir por este canal. Se que funciona porque ya he visto dos casos en que miles de firmas inundaron los despachos de los políticos y tuvieron que parar una ley que estaba vigente. El Congreso de Brasil esta a punto de votar un proyecto de ley que reducirá la superficie de la selva amazónica a un 50% de su tamaño actual. Te llevará nada más que UN MINUTO leer lo que sigue, pero por favor tómate el tiempo que quieras y luego añade tu nombre a la lista antes de pasarla a tu lista de correos. El área que va a ser deforestada tiene más o menos 4 veces la superficie de Portugal y se proponen destinarla principalmente a la agricultura y al pastoreo de ganado. Toda la madera que se saque será vendida en el mercado internacional como "chips" (astillas) por grandes compañías multinacionales. Lo cierto es que el suelo sobre el que crece la selva amazónica es inútil sin su cobertura selvática. Tiene una acidez muy alta y la región es muy susceptible a las inundaciones. En la actualidad más de 160.000 km2 de tierras deforestadas para la agricultura y ganadería yacen abandonadas y en proceso de convertirse en desiertos. La reducción de la masa boscosa (para convertirla en astillas) también dará un significativo incremento de la cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera, lo cual agravará la alteración climática que ya sufre el planeta. Sencillamente, no podemos permitir que esto ocurra. Si estas EN CONTRA de este Proyecto por favor copia este texto en un nuevo correo, agrega tu nombre completo a la lista que se da más abajo, y envíalo a toda la gente que conozcas. No recurras a la función REENVíO porque esto agrega cada vez, y molesta a la lectura. Copia y pega el texto. Si eres la persona 1.000 envía copia a fsaviolo@openlink.com.br[1]
Muchas gracias por tu ayuda.

jueves, 1 de febrero de 2007

José Mª Amigo Zamorano: A VECES SUEÑAN


1. A veces sueñan


En los exilios, continuamente, casi con obsesión, se ven valientes, por las arenas de la patria, caminando en tardes luminosas... de antaño, cuando un alba irradiaba, clara como el diamante, generosa y revolucionaria luz, hacia los cuatro puntos cardinales del planeta...

Y como aquello si que fue perfume generoso, se preguntan a menudo: ¿qué nos ha pasado? Quizás pesó demasiado el polvo del camino, andadura de tantos años de ausencia, sin recoger los frutos. O, tal vez, ese polvo, fantaseó con ellos, transformándose en una fina cortina de lluvia creadora.

Luego, el dolor ardiente de los ojos, les mostró el aire polvoriento cubierto de canallas. Y huyeron cobardes, ya sólo rosados, levantando el vuelo, cuando despunta un alba oscura y sucia como el carbón. Y como lo que hay hoy no es otra cosa que temor, siguen obsesionados preguntando: ¿qué nos ha pasado?

Pregunta que debieron hacerse antes, mucho antes, cuando dejaron abandonado, allá, en el fondo del espejo, al otro. A aquel que se quedaba, antaño, sólo ante el peligro, a resistir un alba, helada, por donde quiera que se le tocase.

Y esta cobardía, este hedor en vaharada, se ha venido oliendo varias veces en la vida: es el olor de la derrota. Pero cubren o tapan su muladar hediondo, soñándose en el camino de una tarde luminosa de su primera primavera.

miércoles, 31 de enero de 2007

José Mª Amigo Zamorano: TOLERANTE Y LIBERAL... COMO NAVAJA DE AFEITAR


Tras el 11 de septiembre, que dio por tierra, como castillos de arena, a las Torres Gemelas (habría que ver también como se calculó su resistencia) se esperaba la destitución de los jefes de los servicios secretos que no captaron nada; hecho lo cual, era de suponer que, la policía del Imperio de los EE.UU, con la colaboración de otras policías (casi nadie en justicia se hubiera negado) averiguaría quienes eran los culpables; y, dada orden de busca y captura, se les juzgaría; y, con arreglo a sus responsabilidades, serían condenados (o absueltos) de acuerdo con las leyes.

Pero no, nada de eso ha sucedido. Se ha declarado el hecho como un acto de guerra. Se ha señalado un culpable; y se ha apuntado como cómplices a todos los pueblos o estados del mundo que no estén con el Imperio de los USA. Entendiendo, éste, que “El que no está conmigo está contra mí”(pág. 354; Babbitt de S. Lewis: Madrid, Cátedra, 1985) Y envuelta la USA en una aureola de patriotismo <<“one country, one language, one flag”: Evans, fundador del K.K.K>> han bombardeado un país de campesinos y pastores pobres.

Han impuesto normas militares. Han restringido libertades. Patrullan calles y plazas. Cachean. Detienen. Y harán juicios sumarísimos... a delincuentes. Pocos han protestado por allí... y por aquí. El miedo ha inundado las gargantas de silencio. Los muertos... muertos están, en la zona 0, entre escombros polvorientos de metal. Afganistán ya tiene sus miles de muertos; y los muertos... muertos están, en la zona 1, entre escombros polvorientos de adobe.
El adobe y el barro, los campesinos y pastores afganos nos recuerdan a nuestros pueblos, padres y abuelos, a pie o en burros, camino de la arada por la llanura castellana. ¡Dios! ¡Qué terroristas!- exclamamos; e inmediatamente algún jefe del Imperio se asoma por la ventana diciéndonos: “¡ojo! ¡mucho ojo con lo que se dice! ¡eso es apoyar al terrorismo!”.Y, claro, nosotros aquí sin movernos y con el nudo en la garganta. El espíritu de Babbitt nos ha paralizado (“Las mentes uniformadas son el enemigo más temible”; pág. 142, o.c): espíritu colectivo del país donde se reivindica el individualismo... de los corderos de un rebaño; decía Marx que “las patatas de un saco, lo son, porque son un saco de patatas”.

Pero, ¿quién y que es Babbitt a quien ya hemos citado en otros artículos?: Babbitt, novela yanqui de S. Lewis (Premio Nobel) 1922, se titula así por su personaje principal, George Babbitt: empresario que se dedica a la venta de pisos; y cuyos objetivos en la vida son el Dinero, el Dinero y el Dinero; cuanto más mejor y al precio que sea. Cuando cambie, tímidamente, de comportamiento, le recordarán que es “tan liberal y tan tolerante como una navaja de afeitar” (pag. 321, o.c).

Su morada es de estilo colonial holandés situada en el barrio de Floreal. Pasa su vida entre ella, la oficina, los clubes y la iglesia presbiteriana a la que pertenece. Se dice, de él, que ni fabrica mantequilla, ni hace zapatos, ni escribe poesías... pero es un lince vendiendo casas por un valor superior al que las gentes pueden pagar. Se interesa por los proyectos municipales, y los conoce al dedillo, para comprar casas y terrenos... en los lugares que luego serán revalorizados; y al cacique político, Jake Offutt, mascador de tabaco y jugador de póquer, en recompensa por la información... le asigna el 10% de los beneficios del negocio.

Piensa que, los sindicalistas que luchan por la unión de los trabajadores... deberían ser ahorcados; en cambio, estima necesaria una asociación de hombres de negocios; y el que no quisiera entrar... meterlo a la fuerza. Su pensamiento, con respecto a las elecciones, es que no necesita el país un Rector de Universidad que visite países extranjeros y debata con intelectuales liberales, maestros o profesores, barbudos (a los que habría que echar de la enseñanza... de una patada en el culo), sino un buen gestor que lleve a cabo una buena y sana economía... que active los negocios como piensa Berlusconi, ahora.

Está a favor de la ley que prohíbe el alcohol... de puertas afuera; pero bebe como un cosaco pensando que dicha ley va contra la libertad personal... de puertas adentro. Declara, riéndose, que sabe varios idiomas: el americano, el póquer y el béisbol... que da salida a los instintos asesinos que él llama “patriotismo”.

En cuestión de razas, no tiene prejuicios: no le importa que el negro se gradúe en la universidad... con tal que no suplante al blanco. Está, por supuesto, contra la entrada al país... de “cochinos extranjeros”.

En fin, es uno más de su clase media americana, de nuevos ricos, que desprecia a todo el que no tenga tantos y tan buenos coches, tantas y tan buenas cafeteras, radiadores, frigoríficos, enchufes, consolas (cuanto más grande, mejor), toalleros transparentes, lavabos con una multitud de cepillos, jaboneras, esponjeras... todo reluciente como repisa de laboratorio.

Ahora, eso sí, le gusta servir bien al público, tratar bien al cliente; es, a su modo y manera, un empresario honrado; uno de los personajes se lo reprocha diciéndole: <<-A mí me gusta la honradez, siempre que no me resulte muy cara->>.

Efectivamente, George Babbitt tiene su pequeño coranzocito que le hace dudar de muchas cosas; y sueña con el hada del pensamiento libre apartándole del “enemigo más temible”: el pensamiento único. A veces, se escapa de la familia, y de la sociedad, con su amigo Paul, al monte; u otras valentías... una manera, como otra cualquiera, de liberarse de los que dictan que “el día es templado, los jornales caros y los intereses hipotecarios bajos”.

Pero tuvo que venir un cataclismo social... ¡la huelga!... para atreverse, tímidamente, a decir: que el abogado Doanne, antiguo compañero de clase, también es americano... aunque defienda a los huelguistas; que no ve razón alguna por la que haya que echarlo de la ciudad, aunque... él no esté de acuerdo con sus ideas; que, tal vez, tengan algo de razón los huelguistas, aunque... él esté contra las huelgas; que está contra los que alteran el orden... pero habrá que juzgarlos conforme a la ley y no condenarlos a priori...

Fue una leve brisa. Tan tímida que no pasó a más. El mundo de los negocios le retiró los créditos, los empresarios le dieron la espalda, la iglesia le negó el visto bueno espiritual. “Babbitt se encontró sitiado” Recibe la visita de varios amigos de clubes proponiéndole se adscriba a una nueva asociación. Él duda. No lo ve claro. Lo tiene que pensar... Uno de ellos le espeta: <<--Cuando se trata de una lucha entre la honradez y seguridad de nuestros hogares... y las exigencias de unos canallas revolucionarios, hay que abandonarlo todo, hasta las enemistades. “El que no está conmigo está contra mí”>>. <<--Si, supongo...>> (Pág. 354, o.c)

Titubea, con miedo; y todos titubeamos, con el miedo taponándonos la garganta. “Todos”, universalizando a los personajes de S. Lewis. Como lo hace Juan José Coy, quien al final de la introducción de la novela (pág. 38), se expresa así de tajante: “Los americanos pueden quedarse tranquilos si piensan que a este lado del Atlántico, en Europa y en África, o en cualquier parte, no se dan vendedores de viviendas ladrones, especuladores descarados o caciques pueblerinos que no saben sino responder con el insulto a las razones, con la amenaza a las protestas documentadas”.

José Mª Amigo Zamorano: UN PAPELITO AMARILLO (*)



El papel decía: "Con este Nº se te acaba la suscripción". Y una raya debajo. Así de simple. Con bolígrafo azul. No añadía mas.

Nota pegada en la portada de la revista entre dos rótulos: arriba, "¿a dónde hemos ido a parar?"; debajo, "centenario ENGELS".

Se dio por enterado y lo apuntó. En realidad se trataba de una advertencia seria, no de una amonestación para que tomara nota.

Pero la tomó. Luego reflexionaría sobre ella. El hecho material era claro. Su rotundidad manifiesta. La caligrafía firme.

El autor no había tenido duda alguna, ni temblado, a la hora de escribir con bolígrafo azul, no negro ni rojo, aquellas escuetas palabras referidas a su persona: "se te acabó la suscripción".

Ese "te" era como el de finales de agosto: postrero trayecto: se terminaron las vacaciones: fue bonito mientras duró: ahora, si te he visto, ni me acuerdo.

En este punto de la reflexión recordó "La dureza de la vida", pequeñas narraciones con las cuales se ponía punto final a modo broche de acero (o tajadura acerada que es mas pedante) en anteriores números de la revista; narraciones indiscutidamente discutibles, sin ninguna duda; y lo recordó al darse de bruces con la cruda realidad ecológica, leída, años ha, a C. Marx: no estamos fuera de la naturaleza sino que somos naturaleza misma: no eran narraciones educadoras para abrir los ojos a los amigos sino simple reflejo de una vida dirigida por esos ejecutivos de alto estandin -no sabe con seguridad lo que significa- a los que ambiciona oponerse imitándolos; consecuencia: se llevan a cabo las mismas competentes barbaridades por mor de que la supervivencia es dura; el influjo de esa sociedad capitalista (ya no está seguro de si el nombre es correcto; en cualquier caso: "una soberana mierda, una descomunal porquería") llegaba incuestionable hasta el mismo centro desde donde se elaboraba una alternativa nueva a esa monstruosa "mierda", según su propia expresión.

"Con este Nº se te acaba la suscripción", tan corto, seco, lacónico y cuasi telegráfico aserto, no podía emanar de una cálida mente propensa a agavillar conciencias en pos de un proyecto común ¡que digo transformador, se dijo, ni tan siquiera continuador de nada!; surgía de algo frío, distanciador, diseminador, desperdigador, indudablemente.

"Ya lo sabes: me importa un bledo si has pagado con creces; no te voy a mandar ni un número mas; si te he enviado este, puedes darte con un canto en los dientes; así de clarito"; de qué iba servir que le respondiera acerca de su disposición a continuar colaborando; o de qué valía decirle que en base a qué afirmaba tal cosa; o preguntarle si había realizado alguna operación matemática que le llevara a tan categórica afirmación; incluso ¿podía tener algún valor informarle de su supina ignorancia en cuanto a la consumación o finiquito de anteriores aportaciones crematísticas?; no iba a servir de nada semejantes razonamientos por cuanto no se había dignado avisarle con anterioridad, prueba evidente del desprecio que sentía hacia su persona; y se podía dar "con un canto en los dientes", efectivamente, el número recibido.

No era lo mas grave este desprecio hacia él, aunque claro está le dolía, lo mas grave es, sin duda, que alguien pueda erigirse en portaestandarte de un movimiento renovador con esas predisposiciones déspotas haciendo tabla rasa de orígenes, cuando ya lo decía el poeta "no venimos de ahora sino de siempre", queriendo significar la importancia capital de las trayectorias y de los caminos recorridos; ¿tendría que decir, aquí, que sus clásicos mentores daban un valor primordial a esas trayectorias?; esto es lo gravísimo: la pervivencia de actitudes y de individuos que, al parecer, habían sido barridos por el viento inmisericorde de la historia, pero que permanecen, no obstante, ostentando papeles psicóticos.

"Con este Nº se te acaba la suscripción", en papel de dimensiones reducidas ( 3'5 X 5), amarillo, rectangular, con aparente, solo aparente, marchamo de eficacia en sus elementos, fáciles y rápidos de manejar; barniz hipócrita en tanto en cuanto no se habían dado los plazos previos; pasos que, incluso esos ejecutivos de agresiva conformación, tan admirados por algunos, no olvidan en absoluto, sabiendo, como saben, lo nefasto del apriorismo y por lo que, antes de abandonar a un cliente, tienen que tener encima de la mesa los datos, incuestionables, referentes a la negativa, rotunda, del cliente a seguir con ellos, o los datos, igualmente fehacientes, que indiquen meridianamente la necesidad que les lleva a romper con él; premisas que no se dan en este caso por muchos motivos que sería cansado detallar; lo que le lleva a la conclusión de que debajo del escribidor de la nota se encuentra un mal gestor y un indeseable recogedor de anhelos aurorales si se le permite este palabro rojizo.

Como con ese número se le "acaba la suscripción", lo abre a fin de empaparse de algo que le ofrecen como postrimero; ya la portada le parece un tanto misérrima y siniestra, como espantable es la misma existencia, eso también es verdad y tiene que reconocerlo; no es el prolegómeno mas conveniente -piensa- para sostenerse tersos en un período de baluartes desarbolados; ni le parece lo mas pertinente como para resistir con el rescoldo encendido, desamparado y abandonado, como está; y confuso, enceguecido e indeciso, después de tanto ajetreo infructuoso; como fogata abrasando en despoblado: agotándose, consumiéndose, ensimismada en derredor...; empero como el que se descubre arrinconado por nebulosidades, desasosegado gira, manotea, ansía horadar las sombras que le acordonan, y taladrarlas, agujerearlas, hacerles una hendidura por donde penetre la claridad, mortecina aunque sea, algún escuchimizado filamento de certidumbre, únicamente tan solo, es por eso que ha abierto, algo ilusionado, no excesivamente, la publicación.

Había tenido un ensueño en el que los contemplaba a ellos y a él: "a vosotros y a mi, ojeando sin cesar por la ventana escudriñando una huella, anhelando una manifestación, algún barrunto recubierto de anhelos, de luces, de llamamientos, de silbidos, de vítores, de congratulaciones, de ofrecimientos, de convocatorias, de banderas, de estandartes en los ojos tremolando...; ¡que placentero sería vernos desaparecer de los ventanales; escuchar, un retumbar de zancadas como golpes de hachas, como toques de espadilla sobre el agua; avanzando en el universo hacia una luz que encienda un horizonte esperanzado! .. "; y lo había relatado a mas de uno.

Pero lo que no declaró fue la amargura del despertar: "fuese y no hubo nada".

Lo mismo que le ocurre en este momento con la revista: fuese y no hubo nada; como nada hay en ella mas que, la testificación de esa nada: para ese desplazamiento no se necesitaban tales parihuelas.

Tiene que confesar que no le ha acarreado excesiva extrañeza, ya el papelito amarillo era una demostración palpable (nunca mejor dicho) de lo que podía haber interiormente: nada caluroso, sino congelado y desangelado.

El escrito decía: "Con este Nº se te acaba la suscripción".

Como indicando: "hasta aquí hemos llegado; hasta aquí hemos ido a parar: Engels, 100 años; tú, ni un segundo más; el, adicionó; yo, disminuyo; renuevo así los principios perpetuándome solo; los proyectos se purifican, lo hemos dicho muchas veces, quedándose sin individuos; así, hasta la muerte; la ausencia es la idea virginal por excelencia: sin mezcolanza de nada; así resplandece mas inmaculada; sin ningún lamparón".

Y una rayita debajo de la anotación. Así de sencillo. Con bolígrafo azulado: ni negro ni rojo, azulado. No agregaba mas.

Advertencia adherida en el frontispicio de la publicación entre dos encabezamiento: en la parte superior, "¿a dónde hemos ido a parar?"; en la inferior, "centenario ENGELS".

Eso era todo.

(*) Cualquier parecido con la realidad, podría ser mera coincidencia. El papelito no