viernes, 18 de noviembre de 2011

Así es la vida y hay que obedecerla

Abrió la puerta de su casa. Venía del paseo matinal. Y encontró que los albañiles estaban allí y la casa patas arriba. No había sitio donde sentarse. El único asiento, su preferido, el sillón de mimbre, ocupado por un ser que no era él; quién, ajeno a todo barullo, o eso parecía, dormitaba, como un señor, calentado y acunado por los rayos del sol que entraban a raudales por los grandes ventanales del salón. 

¿Qué hacer? 

Si lo lanzaba de ese trono casero, donde dormitaba, cometería un acto violento. Y eso era… políticamente incorrecto. 

Se sonrió porque era una bobada. Una elucubración o pensamiento realmente estúpido que, no obstante, tenía su importancia; no en este caso, claro, que era, la verdad, una majadería. Bueno, una majadería, majadería… tampoco. Simplemente… era mear fuera del tiesto. Porque, ¡por Dios!, tampoco era para tanto... 

Había sacado las cosas de quicio, pensó, riéndose, medio en broma medio en serio. Sin embargo, las sacó empujado, que duda cabe, por la política y los políticos que, quisiera o no, lo llenaban todo, hasta situaciones nimias, cómicas; tan estúpidas, como en el caso que estamos narrando; que es, como han podido percibir, el hecho, cierto, que una persona cansada no puede holgar porque otro ser impide ese merecido recreo como Dios manda; ¿por qué?: porque encontrándose, como se encuentra, de improviso, con toda su casa patas arriba, ya que a unos albañiles se les ha ocurrido acercarse a su morada para arreglar el patio interior de su casa; ¡joder, hoy!, teniendo, como han tenido, días y días para venir y se les ocurre precisamente hoy, en que, cansado de su matinal paseo y con ganas de descansar, un poco, solo un poquito, ¡tiene cojones la cosa!, y se encuentra con otro ser, vivo como él, pero que no es dueño y señor de la casa como el paseante, y está, ahí, tan pancho, dormido, en el único asiento libre de trastos, el preferido por el amo de casa… 


Se estaba cabreando por varios motivos: por su irresolución estúpida, por la situación estúpida, por el pensamiento estúpido acerca de la violencia y de lo políticamente correcto o incorrecto, cuando lo que quería era, simplemente, descansar, aposentar su trasero en el sillón ocupado por otro y… 


Y su hija y su hijo, adivinando su intención, dijeron:

-Papá, déjalo descansar, ¡pobrecito! Tienes el taburete…


¡Otros que tal! Se han vuelto tan, tan… tiernos que hasta… En fin… 


Dejó el salón y se fue a echar un vistazo a los albañiles. Metían en ese momento la hormigonera en una habitación, la última antes de introducirla en el patio interior. Todo ello después de haber salvado varios obstáculos, aparentemente insalvables. Pero su práctica, su buen hacer, su pericia y su cerebro lograron el milagro de atravesar lo impenetrable. Y ahora se encontraban con el último y definitivo impedimento para poder acceder a ese habitáculo interior. 


Midieron el ancho de la hormigonera y de la puerta.


-¡Ufff! Difícil lo tenemos -dijo uno de los albañiles.


-¿Y eso?


-Bueno, porque es un pelín mas ancha la hormigonera que la puerta.


-Alguna solución habrá, ¿no?


-Siempre la hay.


-Espera, vamos a darle la vuelta a la hormigonera -propuso el otro albañil.     


Y se pusieron manos a la obra. Músculos en tensión. Tantearon. Maniobraron. Movieron... Sudaban. Nada. No había nada que hacer.


-¡Joder! ¿Me vais a dejar el patio sin arreglar?


-¡No! Encontraremos la solución. No hay callejones sin salida.


-A lo mejor tenemos que romper el marco -advirtió uno de los albañiles.


-Bueno, haced lo que tengáis que hacer.


Su cuerpo pedía descanso. Las piernas le temblaban. Volvió al salón y se sentó en el taburete. Pero no se encontraba a gusto. Delante de él el otro ser ocupaba su trono de rey de la casa. Y él destronado. Desplazado del simbólico poder familiar. No podía ser eso. O uno u otro. No había término conciliador. Eso lo tenía claro. Se enfadaran como se enfadasen sus hijos. 


-Además, ¿por qué tengo que seguir con estas majaderías, con estos dilemas? Con lo sencillo que es…


En ese momento llegó hasta sus oídos un ruido como de algo que se astillaba.


-¡Ah, el marco se ha roto! Ha saltado hecho astillas. Seguro.


Escuchó. No tenía ganas de ir a ver el estropicio. Ya lo arreglarían.


Al poco los albañiles comenzaron a picar la pared del patio interior. Luego se oyó el rodar de la hormigonera.




Y él, harto de taburete, se acercó al sillón y con toque casi cariñoso, como si le pidiera permiso, vamos, con modales educados, cordiales... todo afabilidad, casi pidiéndole por favor  que se fuera de allí porque quería sentarse a descansar y era su sitio preferido y sobre todo no había otro.  Mas el dormilón abrió los ojos, refunfuñó y estirando sus miembros volvió a cerrar los ojos. Entonces, este hombre, cariñoso, amable, educado, este paseante mañanero, echo una furia, salido de sus casillas, dio un manotazo, echando del asiento al gato, quien con maullido de protesta y un suave arañazo de despedida saltó del sillón; ocupándolo inmediatamente él, el rey de la casa, el señor de esa morada,  el amo... 

¡Qué bien se estaba, allí, bien mullido, calentito y acariciado por el sol que penetraba, bienhechor, por los grandes ventanales! ¡Viva la Violencia! ¡Viva esta Violencia! Con incorrección y todo.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Lardeados como negros fugitivos


Que me lardeen como un negro fugitivo

Miguel de Cervantes enLa gitanilla
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-“Que me lardeen como un negro fugitivo”, propone ‘La gitanilla’ si no sucede tal cosa como ella dice. 

Que la castiguen de ese modo. 


Debía de ser muy común hacer eso en tiempos de Cervantes. Lardear a los negros. En los primeros años del siglo XVII escribió ‘La gitanilla’. 


Lardeaban, suponemos, a los ariscos, indómitos, rebeldes… En aquellos tiempos. En lo que llamamos hoy España había esclavos negros. No en el Congo, ni en Lousiana, sino, aquí, en la Península Ibérica

-¿Qué fue de ellos? ¿Qué fue de su rebeldía, de sus gritos de dolor, de sus angustias, de sus zozobras? ¿Dónde quedaron?: 

-Se perdieron en el tiempo. Como si no hubiesen existido. Queda eso: alguna frase de los testigos fieles de su época, de los clásicos de la literatura castellana. Y poco mas. La Historia no habla de ellos. Bueno, ni de ellos, ni de los esclavos blancos, cobrizos o aceitunados que todos los días derramamos nuestro esfuerzo, nuestros desasosiegos, nuestra rebeldía. 

-¿Por qué? ¿Por qué la Historia no habla de los pueblos?:

-Pues porque la escriben los vencedores. Ellos la dictan reflejando su verdad. Y el resto, la mayoría, los esclavos de todos los tiempos, la repetimos como papagayos. Atentos, muy atentos, a lo que proclama ese oráculo de los dueños y señores del cotarro, no sea que nos ‘lardeen como a negro fugitivo’. 


Transforman en héroes de todos nosotros a sus emperadores, reyes, presidentes, generales, obispos, banqueros… De los ariscos, indómitos, rebeldes… De los Comuneros, de los Hirmandiños... se pasa rápidamente. 


De los dirigentes de esos insurgentes de antaño solo quedan Espartaco o Viriato y pocos mas. Como ejemplos, para las generaciones venideras, de lo que les suele acaecer a los que no admiten el sistema, este, de ricos y pobres, explotadores y explotados y se levantan contra él: la muerte, el asesinato. O como poco ser lardeados como negro fugitivo. O expulsados del trabajo y arrojados al paro. Al hambre. A…

-¿Qué podemos hacer?

-Resistir.

-¿Pero queda alguna otra salida con vislumbres de éxito?

-Si: un frente unido de todos los esclavos negros, blancos, cobrizos o aceitunados, organizados con una ideología revolucionaria clara y sencilla para dar la batalla a este sistema de unos pocos.

-¿Dónde está ese frente que me apunto?

-No está, no existe, no hay.

-Y… mientras tanto, ¿qué hacer?

-Ajo y agua. Cada cual, metido en su chiringuito político-ideológico, mas o menos consistente, resiste sin tomar nota de los movimientos de los esclavos indignados.

-Y así nos lardean continuamente, claro, ‘como a negros fugitivos’.

-Si. De momento es así. Para qué negarlo.

martes, 8 de noviembre de 2011

Katherine Mansfield (*): ¡Qué corta es la vida! (1)

...
"-A mi me sigue pareciendo lo mismo de imbécil y de dañino tener que retornar al despacho el lunes -declaró. Siempre me lo ha parecido y no creo que nunca consiga cambiar de opinión. 

¡Echar a perder los mejores años de nuestra vida sentados en una silla desde las 9 hasta las 5 haciendo números en los libros de contabilidad de cualquier empresa! 

-Me parece un modo sorprendente de pasar... la vida, la única que tenemos, ¿no crees? ¿O te parece que estoy soñando?

Se movió media vuelta sobre la hierba y se quedó mirando a Linda-:

-Dime, ¿qué diferencia hay entre mi vida y la de un recluso? 

La única diferencia que soy capaz de percibir es que yo me meto, porque quiero, tras las rejas y que nadie me va a liberar: lo cual hace que la situación sea aun mas insostenible que la de un penado. Porque si me hubiesen llevado a la fuerza, si me hubieran obligado, en contra de mi voluntad, pataleando incluso, en cuanto se hubiese cerrado la la puerta, o al menos al cabo de 5 o 6 años, tal vez acabara por aceptar la situación y empezaría a interesarme por los revoloteos de las moscas o contaría los pasos del carcelero, prestando especial cuidado a sus variaciones de ritmo y cosas parecidas. Pero en mi estado actual, soy una especie de insecto que se ha introducido en una habitación por su propia cuenta y riesgo. Me estrello contra las paredes, contra las ventanas, me doy contra el techo, hago todo lo hecho y por hacer en esta santísima tierra menos, por supuesto, volver a volar al exterior, Y, mientras tanto, voy cabilando, como piensa la falena, o la mariposa. o vete tu a saber: 

-'¡Qué corta es la vida'! '¡Qué corta!'. 

Solo vivo una noche, o un día, y ahí está ese enorme y peligroso jardín, esperándome, todo él sin explorar, para ser descubierto.

-Pero, si tu te sientes así, ¿por qué...? -comenzó a decir Linda rápidamente.
...
(1) Katherine Mansfield en 'En la bahía'. El título es nuestro

viernes, 4 de noviembre de 2011

Amy Goodman (*): El llamado del deber: Veteranos de guerra se suman al 99 por ciento


El llamado del deber: Veteranos de guerra se suman al 99 por ciento

Publicado el 3 de noviembre de 2011

Por Amy Goodman


El 11/11/11 no es una variante del tan publicitado plan fiscal del pre-candidato presidencial republicano Herman Cain, 9/9/9, sino la fecha del Día de los Veteranos de Guerra de este año. Es una fecha de especial importancia ya que Estados Unidos acaba de ingresar en la segunda década de guerra en Afganistán, la guerra más larga en la historia del país, y los veteranos estadounidenses de las guerras de Irak y Afganistán están cada vez más en las primeras líneas del frente de batalla del movimiento de protesta inspirado por “Occupy Wall Street”.

Un video de la marcha de Ocuppy Oakland realizada el martes 25 de octubre efectivamente parece y suena como un campo de batalla. El ruido de disparos es casi permanente en el video. La policía estaba lanzando gases lacrimógenos contra la multitud y de pronto se escucha que alguien grita “¡un médico!”. Los civiles corren hacia un manifestante que yace de espaldas en la calle. A pocos pasos, una multitud de policías de negro, vestidos con uniformes antidisturbios, apunta sus armas contra los manifestantes que están intentando brindar los primeros auxilios al herido.

El manifestante que estaba en el piso, Scott Olsen, es un ex oficial de la marina de Estados Unidos que había sido desplegado dos veces en Irak. El video, que es de dominio público, muestra a Olsen parado tranquilamente junto al veterano de la armada Joshua Sheperd, sosteniendo una bandera de Veteranos por la Paz. Le pedí a Sheperd que describiera la escena: “Estaba de pie, vestido de uniforme, y Scott estaba parado hombro con hombro junto a mí en actitud pacífica. Estaba flameando la bandera de Veteranos por la Paz y de pronto sobrevino el caos. Nunca he estado en una guerra pero lo que sucedió allí se pareció mucho a una guerra o a una zona de guerra”.

Scott Olsen vestía una chaqueta camuflada, un gorro con visera y una camiseta de Veteranos de Irak Contra la Guerra (IVAW, por sus siglas en inglés). Recibió el impacto de un proyectil policial en la cabeza, probablemente el cartucho de un gas lacrimógeno, que le provocó fractura de cráneo. Mientras el pequeño grupo de gente se acerca a ayudarlo, un policía lanza una granada de mano directamente hacia la muchedumbre. La granada explota inmediatamente.

Cuatro o cinco personas alzaron a Olsen y lo alejaron rápidamente del cordón policial. En el hospital de Oakland le indujeron el coma para calmar la inflamación cerebral. Ahora está consciente pero no puede hablar. Se comunica mediante una libreta.

Entrevisté a un amigo de Olsen, Aaron Hinde, también veterano de la guerra de Irak. Hinde estaba en la protesta de Occupy San Francisco cuando comenzó a recibir una serie de mensajes en tweeter acerca de que un veterano había resultado herido en Oakland. Entonces corrió hacia el hospital a ver a su amigo. Luego me dijo acerca de Scott: “Scott vino a San Francisco hace tres meses desde Wisconsin, donde de hecho participó en la ocupación del Capitolio estatal allí. Scott es probablemente uno de los tipos más amables y buenos que conozco. Es una de esas personas que siempre tiene una sonrisa en el rostro y nunca tiene un comentario negativo. ...Y creyó en este movimiento de protesta porque lo que está sucediendo en este país es claro, especialmente para nosotros como veteranos de guerra. Abrimos los ojos luego de haber ido a la guerra en el extranjero. Entonces hay un pequeño grupo de nosotros aquí y estamos todos muy motivados y comprometidos con la causa”.

Mientras cubría una de las manifestaciones de Ocuppy Wall Street en Times Square el 15 de octubre, vi al sargento Shamar Thomas, que estaba visiblemente molesto. La policía montada había avanzado sobre los manifestantes, lo único que los detuvo fue un caballo que cayó de rodillas. Otros policías habían levantado las barricadas de metal, y estaban arrinconando a la asustada multitud contra las tuberías de la calefacción. El sargento Thomas vestía su uniforme camuflado y tenía varias medallas de su gira de combate en Irak colgadas al cuello. Le gritó a la policía, para denunciar su trato violento contra los manifestantes. Thomas luego escribió acerca del incidente: “Hay un problema claro en este país. La GENTE PACÍFICA debería poder PROTESTAR sin que haya brutalidad. Estuve en un disturbio en Rutbah, Irak, en 2004 y no tratamos a los ciudadanos iraquíes como están tratando a los civiles desarmados en nuestro PROPIO país”.

Hace poco se creó un grupo que se autodenomina “Veteranos del 99 por ciento” que, junto con el capítulo de Nueva York de Veteranos de Irak contra la Guerra, fijó el 2 de noviembre como el día para marchar hacia la Plaza de la Libertad para sumarse formalmente al movimiento y apoyarlo de manera directa. Su convocatoria dice: “Veteranos del 99 por ciento pretende llamar la atención sobre la forma en que los veteranos de guerra han sido afectados por los problemas económicos y sociales planteados por el movimiento Occupy Wall Street. Esperamos contribuir a que la participación de los veteranos y miembros del ejército “en actividad” en este movimiento sea más visible y concienzuda”.

José Vásquez es uno de los manifestantes que participó en la marcha. Es el director ejecutivo de Veteranos de Irak contra la Guerra. “Convocamos a todos los veteranos y personal del ejército en actividad a que se acerquen a su sede local de 'Occupy' y les hagan saber que son veteranos de guerra, que les hagan saber qué piensan acerca del movimiento. Y queremos básicamente hacer pública la voz de los veteranos. El 1% utiliza a la policía y a las fuerzas armadas para conservar lo que tienen. Y estoy aquí para decirles que las fuerzas armadas y los veteranos de guerra estamos enojados por cómo la gente está siendo tratada”.

Cuando pasé por Occupy Louisville en Kentucky el fin de semana pasado, las dos primeras personas que conocí allí fueron dos veteranos. Uno de ellos, Gary James Johnson, me dijo: “Serví en Irak durante un año y medio. Me uní a las fuerzas armadas porque pensé que era mi obligación ayudar a proteger a este país. ...Y aquí y ahora hay otra forma en la que puedo contribuir y ayudar a la gente”.

Los analistas pronostican que el frío doblegará al movimiento de protesta que está teniendo lugar en todo el país. Pregunten a cualquier veterano que haya estado en Irak y Afganistán acerca de sobrevivir a la intemperie en temperaturas extremas. Y piensen en las palabras que otro veterano escribió en una cartel que sostenía en alto en la Plaza de la Libertad: “Es la segunda vez que lucho por mi país y la primera que conozco al enemigo”.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2011 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

(*) Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 350 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur

lunes, 17 de octubre de 2011

Declaración de la Conferencia de Paz de San Sebastián (17 de octubre 2011)



Texto íntegro de la declaración acordada por la Conferencia de Paz de San Sebastián, leída a su término por el exprimer ministro irlandés Bertie Ahern:


"Hemos venido al País Vasco porque creemos que ha llegado la hora y la posibilidad de finalizar la ultima confrontación armada en Europa. Creemos que este objetivo puede ser alcanzado ahora con el apoyo de toda la ciudadanía, de sus representantes políticos y con el de Europa y de la comunidad internacional. 
   
Queremos aclarar que no hemos venido aquí hoy para imponer algo o pretender que tenemos el derecho o la autoridad de dictar a la ciudadanía de este país, a sus diversos actores y a sus representantes políticos, qué se debe hacer. En cambio, hemos venido con buena fe y con la esperanza de poder ofrecer ideas desde nuestra propia experiencia resolviendo largos conflictos que afligieron a nuestras propias sociedades y pueblos, así como de otros que ayudamos a resolver.

Sabemos por nuestra propia experiencia que terminar con una situación de violencia y conflicto y lograr una paz duradera nunca es fácil, se requiere valentía, voluntad de tomar riesgos, compromisos profundos y generosidad y visión de hombre de Estado. 

La paz viene cuando el poder de la reconciliación pesa más que los hábitos del odio, cuando la posibilidad del presente y del futuro es infinitamente mejor que la amargura del pasado. 

Sabemos también de nuestra propia experiencia que cuando hay una verdadera oportunidad para alcanzar la paz debe ser aprovechada. La creciente exigencia de la ciudadanía de este país y sus representantes políticos para superar el conflicto mediante el diálogo, la democracia y la completa no violencia ha creado esta oportunidad.  

En base a esto, pensamos que es posible terminar hoy con más de 50 años de violencia y alcanzar una paz justa y duradera. A la vista de esto quisiéramos establecer los siguientes cinco puntos: 

   1. Llamamos a ETA a hacer una declaración pública de cese definitivo de la actividad armada y solicitar dialogo con los Gobiernos de España y Francia para tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto. 

   2. Si dicha declaración fuese realizada instamos a los Gobiernos de España y Francia a darle la bienvenida y a aceptar iniciar conversaciones para tratar exclusivamente las consecuencias del conflicto. 

   3. Instamos a que se adopten pasos profundos para avanzar en la reconciliación, reconocer, compensar y asistir a todas las víctimas, reconocer el dolor causado y ayudar a sanar las heridas personales y sociales. 

   4. En nuestra experiencia de resolver conflictos hay a menudo otras cuestiones que sin son tratadas pueden ayudar a tratar de alcanzar una paz duradera. Sugerimos que los actores no violentos y representantes políticos se reúnan y discutan cuestiones políticas, así como otras relacionadas con el respeto, con consulta a la ciudadanía, lo cual podría contribuir a nueva era sin conflicto. En nuestra experiencia, las terceras partes observadoras o facilitadoras ayudan al diálogo. Aquí el diálogo también podría ser asistido por facilitadores internacionales si así fuese decidido por las partes involucradas. 

   5. Estamos dispuestos a organizar un comité de seguimiento de estas recomendaciones.

viernes, 14 de octubre de 2011

Los verdaderos convocantes del 15-O, por Isaac Rosa

Tomado de: http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2011/10/14/los-verdaderos-convocantes-del-15-o/


Las calles de mi barrio se han llenado de carteles convocándome a una manifestación mañana, y por más que leo la letra pequeña no encuentro por ninguna parte a los convocantes. No sólo en mi barrio: más de 800 ciudades en todo el mundo tienen carteles similares, y en ninguno de ellos aparecen partidos, sindicatos, organizaciones, colectivos ni particulares que se responsabilicen de la manifestación.

Podríamos pensar que la protesta global de este 15-O, que de Nueva Zelanda a Alaska recorrerá el planeta, no identifica convocantes porque no los tiene, porque no hay ninguno, o porque somos todos, los ciudadanos los que nos autoconvocamos. Pero no: el problema es que no hay cartel lo suficientemente grande para que quepan todos los que mañana nos sacarán masivamente a la calle.
Y no me refiero a las asambleas del 15-M, ni a Democracia Real Ya, ni a Occupy Wall Street, ni a otros movimientos ciudadanos que estos días empapelan las calles y llenan la Red de mensajes. No, yo hablo de otro tipo de convocantes, los involuntarios, que son los que más han trabajado para desbordar nuestra paciencia e incendiar nuestro malestar.
En mi caso, los que me empujan a manifestarme no son mis vecinos indignados, pese a que no han descansado un minuto desde hace meses para mantener viva la protesta, sino la Unión Europea, el BCE, el FMI, los mercados, los bancos rescatados y los que están por rescatar, Merkel y Sarkozy, Fernández Ordóñez, y por supuesto, a la cabeza de los convocantes, el gobierno de Zapatero con sus reformas, ajustes, cambios constitucionales y su incapacidad para dar una solución a los parados, los desahuciados y los muchos afectados por la crisis y las políticas anticrisis.
Y no son los únicos: desde las grandes movilizaciones de la primavera no han dejado de sumarse convocantes, empeñados en cabrearnos. Ahí están los gobiernos autonómicos que meten tijera a la educación o la sanidad, los responsables policiales que en Cataluña persiguen a los indignados hasta en los juzgados o los que en Madrid distinguen entre laicos y papistas; también quienes desde la derecha política y mediática intentan criminalizar la protesta, y los políticos que lanzan torpes guiños a quienes piden más y mejor democracia. Todos ellos hacen más por indignarnos que el francés Hessel, y mañana les corresponderemos como se merecen.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Ramiro Gairín Muñoz, el amor y los pájaros


Gairín Muños, Ramiro
Que caiga el favorito /Ramiro Gairín Muñoz. - Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza, 2011
56 p.: 19 cm. - (La gruta de las palabras; 74)
ISBN: 978 - 84 - 15274 - 10 - 0
821.134.2-1<<19>>
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Así, como acaban de leer, viene este librito de poemas. Así de cuidado en el detalle ha visto la luz el poemario de Ramiro Gairín Muñoz. Hasta con ficha bibliográfica y todo. Los bibliotecarios lo agradecerán.

Nos vino por intermediación del amigo Antonio Tejedor. Él nos ha dado a conocer este poemario y a este poeta aragonés. Aunque aun no lo hemos tratado, pero quien sabe...

El librito lo hemos leído varias veces. Se tardan pocos minutos en hacerlo. Empero son necesarias segundas lecturas. Al menos a nosotros que somos de otra generación. Educados en otros gustos. Marcados y conformados por ellos. Gustos que nos rodean como una capa. Pero que no queremos que sea impermeable. Incomunicativa. Queremos empaparnos de otras poéticas para romper esa línea divisoria entre generaciones. Estas palabras son de acercamiento. De diálogo. Hasta con nosotros mismos. Palabras cordiales. Sinceras.

Nuestra intención es hablar, valga el verbo, de un amigo al que acabamos de conocer. No  descubrir y presentar a un poeta genial o mostrar una joya. No. Ni estamos preparados para ello, ni creemos que nadie sepa lo que es eso. Algunos, es cierto, no apean de sus labios eso de 'criterios literarios' cuando son unos sectarios de su peña, grupo o capilla. Pero ni estos sabidillos, ni el resto, puede saber, menos hoy en día, quien destaca o no, cuando hay cientos de poetas que escriben... qué digo cientos... ¡miles! No hay mas que echar una ojeada por la Red. 

Y sin tener estos achiperres para navegar, que los tenemos, en nuestra vida particular hemos conocido a numerosos poetas y tratado a algunos de ellos. Pondremos unos ejemplos: en Euskadi, en la década de los 80 del siglo pasado, conseguimos reunir en una antología a cerca de 80. De esos tuvimos cierto trato con Jorge Oteiza (gran escultor pera también poeta), Luis Mari Mújika, Carlos Aurtenetxe, URKO (cantante y poeta), Julia Ochoa, Juan Kruz Igerabide, Ricardo Ugarte (escultor y poeta), José Agustín Arrieta, Felipe Juaristi. Mas tarde, en Avila, conocimos a Luis Felipe Comendador, un notable poeta salmantino que editaba una revista y sabía de muchísimos con sus direcciones y teléfonos. Un nutrido grupo de ellos se reunieron en Avila para formar una antología, 'Feroces, radicales, marginales y heterodoxos en la última poesía española', edición de Isla Correyeroque editó DVD. De ese entorno conocimos, y tratamos, a José Luis Morante que, además de poeta, es crítico connotado. Tenía una revista en Rivas Vaciamadrid. 'Prima Littera' se rotulaba. Y allí publicó a numerosos poetas. José Luis Morante, profesor de literatura, se ha dedicado en cuerpo y alma a la poesía. Es un pozo de sabiduría en esa parcela. 

Él y Comendador nos hablaron de Antonio Orihuela como muy buen poeta. Otros, así mismo, nos lo han alabado. Desgraciadamente, ni lo hemos tratado ni hemos leído nada de él. Pecado que confesamos. Pero de esa onda, eso tenemos entendido, son 'david gonzáles' (así, con minúsculas se firma, si bien a nosotros nos parece mayúsculo) y Karmelo Iribarren. Y, tirando del hilo, la lista se fue incrementando peligrosamente.

Por aquel entonces leímos en la revista 'Claves de la razón practica' unas cartas entre un miembro de el grupo, secta, peña o capilla poética 'Poesía de la experiencia' luego de la 'Nueva sentimentalidad' (o al revés) y un miembro de otro grupo, corro, banda, secta o capilla 'Poetas de la libertad', o algo así (porque se reunieron en un bar de la calle Libertad de Madrid), sevillano (si mal no recordamos) y ambos se tiraban a la yugular... literariamente hablando... de premios, dinero, fiestas, comidas, becas, viajes pagados, turismo... Solo quedaba proporcionarles un arma para que corriera la sangre envuelta en juergas, cócteles, islas caribeñas, wiskis, putas... Los primeros editaron una antología, '1917 versos' se tituló (si la memoria no nos falla) Jugaban con la fecha histórica de la Gran Revolución de Octubre en Rusia. Eran comunistas o marxistas (no sé, eso decían) y tenían por capitán a Alberti. Y la leímos. Mejor, o peor, para nosotros, pues conocimos a Benjamín Prado, Egea, Salvago... Y siguiendo siguiendo se tejería una hermosa ristra de poetas. Otra. Sin ir mas lejos, en esta 'Gruta de las palabras', donde han sacado el librito que aludimos, hay 74. En ella aparece un nombre, Juan Carlos Elijas al que, en su día, le publicamos algunos poemas y +. Elijas era (o es) del grupo, capilla, cuadrilla, o secta, bautizada Mediona. Cenáculo poetil de Tarragona del que, seguro seguro, podría salir otro porrón de poetas. Si lo unimos a nuestro gusto por poetas revolucionarios latinoamericanos y o poetas africanos y de la 'Negritud'; + los poetas de la revista 'Zurgai' (Bilbao), + la 'Galleta del Norte' + la desaparecida 'Kantil' de Donosti, + 'Aullido', del Sur de Andalucía, de Uberto Stabile (escribimos de memoria y nos podemos engañar) poeta y editor independiente, + 'El Cobaya' de Avila, + la colección de poetas en torno a Juan Gonper, +, cuando homenajeamos a Vicente Aleixandre, los poetas que giraban en su torno: Concha Zardoya, Leopoldo de Luis, José Hierro, Carmina Casala, Antonio Quintana, Antonio Casares, Alejandro Duque Amusco, Pere Ginferrer... innumerables como los mártires de Zaragoza... saldrá de todo estos un bosque de poetas, solo en nuestro terreno particular, personal. Si extendemos la mirada y agregamos los de las lenguas vernáculas de las comunidades 'históricas', + los que han surgido en el resto de las comunidades, + los que escriben para su propio solaz y el de sus amigos, + ... esto se convierte en una selva de vegetación enmarañada en la que nos perdemos como en un laberinto.

De modo que, en este bosque o selva o laberinto, querer hallar joyas y presentarlas, en este escrito, como si fuera notas brillante en pentagrama de oro, sería muy pretencioso por nuestra parte. Y siendo, como somos, aficionadillos, mas estúpido aun. Solo el tiempo podrá a cada uno en su sitio. O el viento, 'excelente cosechero', según León Felipe.

Por lo que, al escribir esto,  solo pretendemos dar la bienvenida a nuestra casa a un nuevo amigo. Desearle que el viento le proporcione un buen vino. Y hablarle de nosotros. Del aire fresco que representa su librito. Mas necesario, si cabe, cuando necesitábamos orear nuestra casa.

Y si, hemos escuchamos con sumo interés lo que nos dice 'Que caiga el favorito'. Quien, con sinceridad, nos habla de su amor, de la mujer amada a la que presenta como 'fresca costumbre de ser simple tormenta, rama tierna' en cita de Octavio Paz. Ella, nos viene a decir, es quien sostiene el vuelo. Y, siendo así, se sorprende de que él haya sido elegido para ocupar su corazón. Se sorprende, porque no va por el mundo, precisamente, destacando, no llega a las casa tocando tambores, ni va por ahí con alharacas, sino que es callado, sencillo, pardo como gato pardo en la noche, uno mas de los 'pobres comedores de manzanas' como nos apodaba Neruda. Pero, en fin, ha tenido la suerte de ser amado. Y lo proclama lleno de gozo. Nos lo dice. Y a los cuatro puntos cardinales de la ciudad para llenarla 'de este amor con el que nos esperamos'. Lo que le inquieta, le da algo de miedo, es que que pueda apagarse, que 'el estar lejos no estés aquí', que deje de arder, como hoy, en el cristal del tiempo. Porque del futuro nada sabemos lo que puede depararnos, excepto que habrá 'viento en contra y cerezas'. Por eso todo lo que se haga aquí y ahora importa. Este amor importa. 

En este punto el poeta puede que se de cuenta, aunque no nos lo cuenta, que este cuento, esta historia, este amor, dentro de los miles de amores, historias o cuentos que cuentan los miles de poetas... cuenta mas bien poco. Entonces, ¿qué hacer?... ¿callarse?... No. Seguir en la vereda, porque si te callas 'el silencio es un bosque poco a poco sin luz' y 'te deja sin pájaros'. 


Si esto ocurriera, nos preguntaríamos -lo hacemos porque el poeta deja espacio en los poemas para ello-, ¿quién tendría la tentación de vuelo, quién?... ¿quién nos anunciaría la primavera, quién?... ¿quién llevaría la alegría hasta los parques, quién?... ¿quién le infundiría esperanza al desahuciado, al que no puede pagar la letra de la luz, del agua, del banco, o no puede adquirir alimentos o medicinas en las multinacionales, quién?... O ¿quién volaría hasta los barrotes del prisionero anunciándole cada día el albor y transportándole en sus alas el olor de las rojas amapolas, los botones de oro o los lirios morados de mayo, quién?... 

Sin voz, ¿quién cantará y contará las hazañas de los pueblos, quién?... ¿Quién le dirá a ese o a esa que también fueron el centro del mundo, quién?... Y sin voz, ¿cómo le dice el poeta a su amada que una noche de haikus la llama del portátil la tiznaría de azul, cómo?... 


Y sin voz ¿cómo podríamos levantar el tono de voz exclamando ¡Que caiga el favorito!, cómo?... ¿Cómo podríamos abominar de las guerras desde el silencio, cómo?... Porque a veces, en su tarea, el poeta  tiene que renegar de coserse los labios porque 'la chica tiene marcas de heridas en los pies'. Y hay que decirlo. Como hay que cantarle las cuarenta a las compañías eléctricas, a los bancos y a las multinacionales... Pero eso es otra historia.

Ante todas estas cosas mira para la puerta y la ve a ella. La ve salir. Y dirigiéndose a su amada le habla: 'Me hace gracia porque dices por qué sonríes sonriendo'. Fin.

Hasta aquí este breve poemario. Este aire fresco. Joven. 

Gracias a su autor y al amigo Antonio Tejedor.

Ahora bien, tenemos que ponerle un pero. Nobleza obliga. Nos hubiera gustado (es subjetivo) una mayor acidez con el sistema. Con esta mierda de sociedad. No un panfleto, no. Aunque tampoco despreciamos los panfletos poéticos. Los poemas de lucha. Si tienen arte, pueden hacer hervir la sangre e incitar 'a moverse los unos hacia los otros'. Un Ejemplo el guatemalteco Julio Fausto Aguilera
"Con un verso/  es verdad/ no votas a un tirano.
Con un verso no llevas pan y techo / al niño vagabundono llevas medicinas / al campesino enfermo.
Sobre todo, no puedes / hacerlo ahora mismo.
Pero... Vamos a ver:
Un verso / bien nacido y vigorosoy otro más encendidoy otro más desveloy otro verso más fuerte y más verazle dan vida / a un sueño que recogieron tiernoy ese sueño de muchos, ya nutridose vuelve una concienciay esa conciencia, una pasión, un ansia...
Hasta que un díatodo -sueño,  conciencia, anhelo-, compacto se organiza... y entonces viene el gritoy el puñoy la conquista...
En la efigie de la conquista brilla una diadema: el verso."
Le hemos leído por ahí, sin saber el por qué, que no le gusta hacer poesía social. Le parece un panfleto. Aunque lo entendemos. Viniéndonos, al respecto, el recuerdo de lo que le ocurrió a Gil de Biedma con el poema 'Pandémica y Celeste' al reescribirlo colocándole palabras como joder, polla, coño y alguna otra de ese matiz sexual. No lo aguantó. Le pareció malsonante. Feo. Y es que, según Ramón Irigoyen, tenía en el cerebro metido el catecismo católico del Padre Astete. Quería decir que tanto nos han lavado el coco que no sabemos salir de los cánones marcados. 

Puede que al poeta aragonés le ocurra algo parecido. O no. Tantas toneladas de ideología conteniendo las palabras tolerancia, respeto, diálogo, perdón, olvido... Muy bonitas pero en una sola dirección. Tanto machacar en esa dirección que, por ejemplo, las palabras ricos y pobres, amos y criados, explotadores y explotados, proletarios y capitalistas, lucha de clases, opresión, rebeldía, protesta, huelga... nos suenan mal en un poema. Poema malsonante. ¡Bah, un panfleto! 


Cuando se rueda una película de lucha popular, de lucha de clases, pobres contra ricos (a veces ocurre en la historia, no lo hemos inventado) se dice que es una película política, demagógica, violenta, intolerante... ¡Bah, panfletaria! Eso dicen, por ejemplo, de los films de Ken Loach. Pero películas de ese jaez nos las echan todos los días y a todas las horas (los yanquis sobre todo) y nadie dice nada. ¿No será que tienen, o tenemos, en el coco, gravado, el catecismo burgués del Capital?

José Mª Amigo Zamorano

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Destacamos algunos poemas:

Un silencio es un bosque
poco a poco sin luz


se escucha el movimiento
de animales nocturnos
las tramas de los árboles


se presiente algo malo
que casi nunca ocurre


y te deja sin pájaros.

(Zaragoza, octubre de 2009)

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Te han encarnado
en mi sueño los álamos
desnuda y ávida


noche de haikus
la llama del portátil
te tizna azul.

(Zaragoza, febrero de 2010)

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Me pasa como a Truffaut


detesto las películas de guerra


solo salvo el momento
en que saco tu foto del bolsillo
y me pongo a mirarla en la trichera


con los pies en el barro


y dejan de escucharse los disparos.

(Zaragoza, mayo de 2010)