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lunes, 19 de noviembre de 2012

Alejandro Silva: Vengo de la república de los ciegos (*)


Alejandro Silva (Caracas, 1972)

El poeta Iván Cruz (Ciudad de México, 1980) nos presenta una muy valiosa selección de poetas venezolanos de las últimas promociones, la poesía que se ha escrito durante el gobierno de Hugo Chávez. Asimismo nos ofrece una nota introductoria para acercarnos a esta importante tradición lírica.


Vengo de la república de los ciegos

donde Mickey y Santa Claus ahuecan el ala

y se salvan mintiendo

y el Marine color de tierra

arrasa memorias

con la lejana tecnología del llanto

detractor miserable de su origen.

Vengo de la tierra maravillosa de la farsa

donde las guerras imperiales eran para otras lenguas

otros acentos

y el malo se inclinaba ante dioses extraños

y el buen hombre caucásico resiste la tortura

gracias al Cristo blanco y supremo

que le cuelga del pecho

De donde vengo

el silencio es la continuidad del grito sanguinolento

de los niños que la fashion olvidó

porque les ofende la ropa de cuero humano

De la tierra de donde vengo

entre hamburguesas y carros Ford

se mataba alegremente al hambre

¡y viva el llanero solitario!

y el Tom y el Coyote

eternamente jodidos por sus presas

vida al revés

Tierra rara de la que provengo

esa en la que el aliento

estaba perdido en un cajón sofocante

con razones de Walt Disney

y musiquita MTV

y premios Oscar de la academia idiota de otros

ciegos más siniestros

Pero hoy

en esta tierra que es la misma

pero al revés de aquella

vi la catarata de luz

que me enseñó que cada lengua

cada acento

cada niño que llora ante el estruendo que lo ausenta

cada dios que no se crucifica

en las mejillas inconsolables

de madres sin hijos

pero con hermosas banderas

y donde cada dios es mío porque es tuyo

y la tecnología es pa´ sembrar de pan

la danza de los chamos que se acostaron sin rezar

y partieron el vidrio de la casa

de quién sabe qué dios

todo esto es fibra de mi angustia

Aquí en esta mi tierra nueva y vieja

todo me pertenece y soy yo mismo

como el ardor de seguir vivo

mirando a mi hijo correr libre de explosiones

por los campos de mis ojos
__________
(*) Título nuestro

miércoles, 5 de octubre de 2011

Ramiro Gairín Muñoz, el amor y los pájaros


Gairín Muños, Ramiro
Que caiga el favorito /Ramiro Gairín Muñoz. - Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza, 2011
56 p.: 19 cm. - (La gruta de las palabras; 74)
ISBN: 978 - 84 - 15274 - 10 - 0
821.134.2-1<<19>>
__________
Así, como acaban de leer, viene este librito de poemas. Así de cuidado en el detalle ha visto la luz el poemario de Ramiro Gairín Muñoz. Hasta con ficha bibliográfica y todo. Los bibliotecarios lo agradecerán.

Nos vino por intermediación del amigo Antonio Tejedor. Él nos ha dado a conocer este poemario y a este poeta aragonés. Aunque aun no lo hemos tratado, pero quien sabe...

El librito lo hemos leído varias veces. Se tardan pocos minutos en hacerlo. Empero son necesarias segundas lecturas. Al menos a nosotros que somos de otra generación. Educados en otros gustos. Marcados y conformados por ellos. Gustos que nos rodean como una capa. Pero que no queremos que sea impermeable. Incomunicativa. Queremos empaparnos de otras poéticas para romper esa línea divisoria entre generaciones. Estas palabras son de acercamiento. De diálogo. Hasta con nosotros mismos. Palabras cordiales. Sinceras.

Nuestra intención es hablar, valga el verbo, de un amigo al que acabamos de conocer. No  descubrir y presentar a un poeta genial o mostrar una joya. No. Ni estamos preparados para ello, ni creemos que nadie sepa lo que es eso. Algunos, es cierto, no apean de sus labios eso de 'criterios literarios' cuando son unos sectarios de su peña, grupo o capilla. Pero ni estos sabidillos, ni el resto, puede saber, menos hoy en día, quien destaca o no, cuando hay cientos de poetas que escriben... qué digo cientos... ¡miles! No hay mas que echar una ojeada por la Red. 

Y sin tener estos achiperres para navegar, que los tenemos, en nuestra vida particular hemos conocido a numerosos poetas y tratado a algunos de ellos. Pondremos unos ejemplos: en Euskadi, en la década de los 80 del siglo pasado, conseguimos reunir en una antología a cerca de 80. De esos tuvimos cierto trato con Jorge Oteiza (gran escultor pera también poeta), Luis Mari Mújika, Carlos Aurtenetxe, URKO (cantante y poeta), Julia Ochoa, Juan Kruz Igerabide, Ricardo Ugarte (escultor y poeta), José Agustín Arrieta, Felipe Juaristi. Mas tarde, en Avila, conocimos a Luis Felipe Comendador, un notable poeta salmantino que editaba una revista y sabía de muchísimos con sus direcciones y teléfonos. Un nutrido grupo de ellos se reunieron en Avila para formar una antología, 'Feroces, radicales, marginales y heterodoxos en la última poesía española', edición de Isla Correyeroque editó DVD. De ese entorno conocimos, y tratamos, a José Luis Morante que, además de poeta, es crítico connotado. Tenía una revista en Rivas Vaciamadrid. 'Prima Littera' se rotulaba. Y allí publicó a numerosos poetas. José Luis Morante, profesor de literatura, se ha dedicado en cuerpo y alma a la poesía. Es un pozo de sabiduría en esa parcela. 

Él y Comendador nos hablaron de Antonio Orihuela como muy buen poeta. Otros, así mismo, nos lo han alabado. Desgraciadamente, ni lo hemos tratado ni hemos leído nada de él. Pecado que confesamos. Pero de esa onda, eso tenemos entendido, son 'david gonzáles' (así, con minúsculas se firma, si bien a nosotros nos parece mayúsculo) y Karmelo Iribarren. Y, tirando del hilo, la lista se fue incrementando peligrosamente.

Por aquel entonces leímos en la revista 'Claves de la razón practica' unas cartas entre un miembro de el grupo, secta, peña o capilla poética 'Poesía de la experiencia' luego de la 'Nueva sentimentalidad' (o al revés) y un miembro de otro grupo, corro, banda, secta o capilla 'Poetas de la libertad', o algo así (porque se reunieron en un bar de la calle Libertad de Madrid), sevillano (si mal no recordamos) y ambos se tiraban a la yugular... literariamente hablando... de premios, dinero, fiestas, comidas, becas, viajes pagados, turismo... Solo quedaba proporcionarles un arma para que corriera la sangre envuelta en juergas, cócteles, islas caribeñas, wiskis, putas... Los primeros editaron una antología, '1917 versos' se tituló (si la memoria no nos falla) Jugaban con la fecha histórica de la Gran Revolución de Octubre en Rusia. Eran comunistas o marxistas (no sé, eso decían) y tenían por capitán a Alberti. Y la leímos. Mejor, o peor, para nosotros, pues conocimos a Benjamín Prado, Egea, Salvago... Y siguiendo siguiendo se tejería una hermosa ristra de poetas. Otra. Sin ir mas lejos, en esta 'Gruta de las palabras', donde han sacado el librito que aludimos, hay 74. En ella aparece un nombre, Juan Carlos Elijas al que, en su día, le publicamos algunos poemas y +. Elijas era (o es) del grupo, capilla, cuadrilla, o secta, bautizada Mediona. Cenáculo poetil de Tarragona del que, seguro seguro, podría salir otro porrón de poetas. Si lo unimos a nuestro gusto por poetas revolucionarios latinoamericanos y o poetas africanos y de la 'Negritud'; + los poetas de la revista 'Zurgai' (Bilbao), + la 'Galleta del Norte' + la desaparecida 'Kantil' de Donosti, + 'Aullido', del Sur de Andalucía, de Uberto Stabile (escribimos de memoria y nos podemos engañar) poeta y editor independiente, + 'El Cobaya' de Avila, + la colección de poetas en torno a Juan Gonper, +, cuando homenajeamos a Vicente Aleixandre, los poetas que giraban en su torno: Concha Zardoya, Leopoldo de Luis, José Hierro, Carmina Casala, Antonio Quintana, Antonio Casares, Alejandro Duque Amusco, Pere Ginferrer... innumerables como los mártires de Zaragoza... saldrá de todo estos un bosque de poetas, solo en nuestro terreno particular, personal. Si extendemos la mirada y agregamos los de las lenguas vernáculas de las comunidades 'históricas', + los que han surgido en el resto de las comunidades, + los que escriben para su propio solaz y el de sus amigos, + ... esto se convierte en una selva de vegetación enmarañada en la que nos perdemos como en un laberinto.

De modo que, en este bosque o selva o laberinto, querer hallar joyas y presentarlas, en este escrito, como si fuera notas brillante en pentagrama de oro, sería muy pretencioso por nuestra parte. Y siendo, como somos, aficionadillos, mas estúpido aun. Solo el tiempo podrá a cada uno en su sitio. O el viento, 'excelente cosechero', según León Felipe.

Por lo que, al escribir esto,  solo pretendemos dar la bienvenida a nuestra casa a un nuevo amigo. Desearle que el viento le proporcione un buen vino. Y hablarle de nosotros. Del aire fresco que representa su librito. Mas necesario, si cabe, cuando necesitábamos orear nuestra casa.

Y si, hemos escuchamos con sumo interés lo que nos dice 'Que caiga el favorito'. Quien, con sinceridad, nos habla de su amor, de la mujer amada a la que presenta como 'fresca costumbre de ser simple tormenta, rama tierna' en cita de Octavio Paz. Ella, nos viene a decir, es quien sostiene el vuelo. Y, siendo así, se sorprende de que él haya sido elegido para ocupar su corazón. Se sorprende, porque no va por el mundo, precisamente, destacando, no llega a las casa tocando tambores, ni va por ahí con alharacas, sino que es callado, sencillo, pardo como gato pardo en la noche, uno mas de los 'pobres comedores de manzanas' como nos apodaba Neruda. Pero, en fin, ha tenido la suerte de ser amado. Y lo proclama lleno de gozo. Nos lo dice. Y a los cuatro puntos cardinales de la ciudad para llenarla 'de este amor con el que nos esperamos'. Lo que le inquieta, le da algo de miedo, es que que pueda apagarse, que 'el estar lejos no estés aquí', que deje de arder, como hoy, en el cristal del tiempo. Porque del futuro nada sabemos lo que puede depararnos, excepto que habrá 'viento en contra y cerezas'. Por eso todo lo que se haga aquí y ahora importa. Este amor importa. 

En este punto el poeta puede que se de cuenta, aunque no nos lo cuenta, que este cuento, esta historia, este amor, dentro de los miles de amores, historias o cuentos que cuentan los miles de poetas... cuenta mas bien poco. Entonces, ¿qué hacer?... ¿callarse?... No. Seguir en la vereda, porque si te callas 'el silencio es un bosque poco a poco sin luz' y 'te deja sin pájaros'. 


Si esto ocurriera, nos preguntaríamos -lo hacemos porque el poeta deja espacio en los poemas para ello-, ¿quién tendría la tentación de vuelo, quién?... ¿quién nos anunciaría la primavera, quién?... ¿quién llevaría la alegría hasta los parques, quién?... ¿quién le infundiría esperanza al desahuciado, al que no puede pagar la letra de la luz, del agua, del banco, o no puede adquirir alimentos o medicinas en las multinacionales, quién?... O ¿quién volaría hasta los barrotes del prisionero anunciándole cada día el albor y transportándole en sus alas el olor de las rojas amapolas, los botones de oro o los lirios morados de mayo, quién?... 

Sin voz, ¿quién cantará y contará las hazañas de los pueblos, quién?... ¿Quién le dirá a ese o a esa que también fueron el centro del mundo, quién?... Y sin voz, ¿cómo le dice el poeta a su amada que una noche de haikus la llama del portátil la tiznaría de azul, cómo?... 


Y sin voz ¿cómo podríamos levantar el tono de voz exclamando ¡Que caiga el favorito!, cómo?... ¿Cómo podríamos abominar de las guerras desde el silencio, cómo?... Porque a veces, en su tarea, el poeta  tiene que renegar de coserse los labios porque 'la chica tiene marcas de heridas en los pies'. Y hay que decirlo. Como hay que cantarle las cuarenta a las compañías eléctricas, a los bancos y a las multinacionales... Pero eso es otra historia.

Ante todas estas cosas mira para la puerta y la ve a ella. La ve salir. Y dirigiéndose a su amada le habla: 'Me hace gracia porque dices por qué sonríes sonriendo'. Fin.

Hasta aquí este breve poemario. Este aire fresco. Joven. 

Gracias a su autor y al amigo Antonio Tejedor.

Ahora bien, tenemos que ponerle un pero. Nobleza obliga. Nos hubiera gustado (es subjetivo) una mayor acidez con el sistema. Con esta mierda de sociedad. No un panfleto, no. Aunque tampoco despreciamos los panfletos poéticos. Los poemas de lucha. Si tienen arte, pueden hacer hervir la sangre e incitar 'a moverse los unos hacia los otros'. Un Ejemplo el guatemalteco Julio Fausto Aguilera
"Con un verso/  es verdad/ no votas a un tirano.
Con un verso no llevas pan y techo / al niño vagabundono llevas medicinas / al campesino enfermo.
Sobre todo, no puedes / hacerlo ahora mismo.
Pero... Vamos a ver:
Un verso / bien nacido y vigorosoy otro más encendidoy otro más desveloy otro verso más fuerte y más verazle dan vida / a un sueño que recogieron tiernoy ese sueño de muchos, ya nutridose vuelve una concienciay esa conciencia, una pasión, un ansia...
Hasta que un díatodo -sueño,  conciencia, anhelo-, compacto se organiza... y entonces viene el gritoy el puñoy la conquista...
En la efigie de la conquista brilla una diadema: el verso."
Le hemos leído por ahí, sin saber el por qué, que no le gusta hacer poesía social. Le parece un panfleto. Aunque lo entendemos. Viniéndonos, al respecto, el recuerdo de lo que le ocurrió a Gil de Biedma con el poema 'Pandémica y Celeste' al reescribirlo colocándole palabras como joder, polla, coño y alguna otra de ese matiz sexual. No lo aguantó. Le pareció malsonante. Feo. Y es que, según Ramón Irigoyen, tenía en el cerebro metido el catecismo católico del Padre Astete. Quería decir que tanto nos han lavado el coco que no sabemos salir de los cánones marcados. 

Puede que al poeta aragonés le ocurra algo parecido. O no. Tantas toneladas de ideología conteniendo las palabras tolerancia, respeto, diálogo, perdón, olvido... Muy bonitas pero en una sola dirección. Tanto machacar en esa dirección que, por ejemplo, las palabras ricos y pobres, amos y criados, explotadores y explotados, proletarios y capitalistas, lucha de clases, opresión, rebeldía, protesta, huelga... nos suenan mal en un poema. Poema malsonante. ¡Bah, un panfleto! 


Cuando se rueda una película de lucha popular, de lucha de clases, pobres contra ricos (a veces ocurre en la historia, no lo hemos inventado) se dice que es una película política, demagógica, violenta, intolerante... ¡Bah, panfletaria! Eso dicen, por ejemplo, de los films de Ken Loach. Pero películas de ese jaez nos las echan todos los días y a todas las horas (los yanquis sobre todo) y nadie dice nada. ¿No será que tienen, o tenemos, en el coco, gravado, el catecismo burgués del Capital?

José Mª Amigo Zamorano

__________
Destacamos algunos poemas:

Un silencio es un bosque
poco a poco sin luz


se escucha el movimiento
de animales nocturnos
las tramas de los árboles


se presiente algo malo
que casi nunca ocurre


y te deja sin pájaros.

(Zaragoza, octubre de 2009)

---

Te han encarnado
en mi sueño los álamos
desnuda y ávida


noche de haikus
la llama del portátil
te tizna azul.

(Zaragoza, febrero de 2010)

---

Me pasa como a Truffaut


detesto las películas de guerra


solo salvo el momento
en que saco tu foto del bolsillo
y me pongo a mirarla en la trichera


con los pies en el barro


y dejan de escucharse los disparos.

(Zaragoza, mayo de 2010)

lunes, 10 de diciembre de 2007

José Mª Amigo Zamorano: El poso machadiano de Urbano Blanco Cea

Urbano Blanco Cea acaba de publicar 'El Alijar jara en flor'. Ya el sólo título nos orienta para adentrarnos en los recovecos de su almario, compuesto de recuerdos de la tierra que le viera nacer: su pueblo; El Alijar es una zona del pinar de Las Navas del Marqués. De modo que más que las gentes, resuenan en sus versos la naturaleza y sus habitantes: flores, árboles, pájaros...

Eso ha llenado su ser y lo ha convertido en poesía con su olor a pino, a jara... lo que, antaño, embriagaran a Vicente Aleixandre y Dámaso Alonso (o eso supone el poeta Urbano) Para los que no estén al tanto de estos pormenores poéticos, sepan que, los poetas Dámaso Alonso y sobre todo Vicente Aleixandre, se iniciaron a la poesía por estos lugares allá por el año 1917.

Una parte, un fragmento del libro de Urbano (porque toca temas muy diversos) está colmado de referencias a ese mundo que nos rodea (la naturaleza) que nos marca de niños y que luego, ya adultos, cuando nuestro espíritu se llena de otras imágenes, vamos arrumbándolo, e incluso nos distanciamos de él, sin darnos cuenta que somos naturaleza y sigue influyéndonos, fundamentalmente, aunque parezca que está en segundo plano.

Pero en esa niñez que hemos citado, se va moldeando nustra escultura poética: árboles nevados, vuelo de golondrinas y vencejos, besos de lluvia, piedras convertidas en oro por el sol... Es el tiempo en que, el murmullo del agua, al caminar por el cauce del riachuelo, nos hace escucharlo con arrebatada pasión (o eso creemos cuando somos maduros) que no se nos va del todo. El poeta navero ama todo eso y lo dice en un poema de dos versos: "más que quienes nos suponen/somos lo que amamos".

Por supuesto, lo que ama no está en las calles de Madrid, llena de coches, de luces, de ruidos, de trajines, de humos... está al amanecer "cuando nacen los colores", cuando el alba toca, con su varita de mágica luz, resucitando todo ese mundo que recordábamos antes y mas: escarchas, rocíos, trinos, pinos, jaras... Eso que Madrid no guarda. El poeta, en la urbe, se convierte en avecilla: "se me ha escapado un pájaro del nido de los anhelos olvidados". Y vuela al campo a recobrar esos anhelos. No es que Urbano lo escriba así. Es una licencia que nosotros nos tomamos.

Desde que nosotros saludamos su primer libro, el poeta ha madurado considerablemente adquiriendo un estilo propio. Sin embargo, el poso machadiano sigue y, suponemos, seguirá siempre en su almario urbaniano, dado que sus amores hacia el campo castellano, hacia Las Navas, hacia su pueblo, lo une a la concepción de Castilla que Machado tenía, reflejándose en uno de los poemas más largos dedicado a ella. Esa Castilla que se va muriendo abandonada por sus hijos y los ancianos que quedan "dormitan al calor de la lumbre", recordando la faz pedregosa del envejecimiento, los flores tersas de la juventud, las espigas, la primavera que anunciaban los amendros en flor...

Son, como dice el poeta "El beso de lluvia que cava/en el fondo de mi pozo seco".

Mas con toda esa muerte anunciada, presentida, o quizás por eso, el poeta que es Urbano Blanco Cea declara, como una condición testamentaria: "Llevadme al campo cuando ya no vea/cuando esté cansado y no pueda andar".

Castilla, escribe en el poema que le dedica, "te amo con la misma mansedumbre", lo que nos hace recordar el poema ya mencionado: "Mas que quienes nos suponen / somos lo que amamos". Amén.

José María Amigo Zamorano

viernes, 14 de septiembre de 2007

Fonollosa

Allá por 1990 se editó un libro de poemas de Fonollosa titulado 'Ciudad del hombre: New York'. Se hizo en la editorial Sirmio, con prólogo de Pere Gimferrer. Yo pegué tres poemas en uno de mis anuarios transformados en libros de recortes. Tres poemas que el diario que sacó la reseña resaltó. A mí, por lo que se ve, debieron de impresionarme. Fue, entonces, cuando yo debía estar en otra onda poética. Aun así me impresionaron.
Ahora, con el paso de los años, me siguen impresionando.
Prometí, hace algún tiempo, sacar dichos poemas en un post. Mas, como están en la red, solo he puesto el comienzo de cada uno de los tres poemas.
Para el que tenga algún interés por este poeta, la mayoría de lo más relevante que escribió está publicado, ya, en este universo. Por lo que no tiene ningún problema a la hora de espigar. Y que perdonen las editoriales.
Yo, poco sé de Fonollosa: lo que hay por ahí, nada más. Pero, si el cantante Albert Pla ha recogido alguna de sus poesías, eso demuestra que la impresión desgarrada (o algo así) que a mi me causó el leer esos poemas, cuando la pegué en el cuaderno, es la correcta. Si hay algún artista descarnado, ese es Albert Pla.

Dolía su mirada. Me dolía...
http://esponjiforme.forumup.es/post-348-esponjiforme.html

Puede hacerlo cualquiera. Comprobado... http://www.internettrash.com/users/v4vendetta/jmf_ny.html

El mundo nos resulta ajeno, inhóspito...
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_poema2.php&pid=9221

martes, 24 de julio de 2007

Ángela Figuera Aimerich: El Cielo

Colegas queridísimos, estetas defensores
del pájaro y la rosa y el mundo está bien hecho
ecétera y cantemos el cielo en primavera
porque es azul y estalla de gracia y poesía
amigos y enemigos, es cierto estáis sobrados
de sólidas razones. Seguir vuestro camino
acaso lograría salvarme de estas cosas.
De tantos anatemas comiéndose mis versos.
Pensándolo es loable. El cielo azul tan lindo.
El cielo bondadoso de Dios y de sus ángeles.
Precioso. Pero amigos, decidme, por los clavos
de Cristo, por los clavos del hombre ¿estáis seguros?
¿Creéis que un bello cielo nos cubre todavía?
¿Aún brilla luminoso sobre el cieno?
¿Y sigue siendo azul sobre la sangre?
Yo, así, lo cantaría con toda unción. Palabra.

Ángela Figuera Aimerich


domingo, 15 de julio de 2007

Gladys Zaldívar: poeta del exilio


Pequeña sinfonía para sordos
(del poemario “Viene el asedio”)
Bajo la yerba

Yo también creceré(José Martí)
“En las aguas mitrales de la castración me han sumergido

Y con mis genitales han adornado sus sueños
Y con mis dientes han ataviado sus atroces muñecos de odio.
En cojines de sombra transportan mi palabra,
En pinos calcinados inyectan esta sangre que padezco
Y al fondo de la mar sus buzos ciegos
Si van tras mis peces de luz y mis ventanas.
En las tierras lustrales de la muerte me han castrado
Y con mis huesos fabrican una arquitectura clavileña
Y con mi recuerdo engalanan la casa de miedo y de ceniza.
Pero crecen desde mi cráneo las espigas,
Se asoman por el blanco enrejado de mi pecho
Y en la pelvis fragmentada se agolpan verdinegramente,
Se hacen fuertes en la memoria del amor
Y rompen hacia arriba como un canto y abrazan
Fronteras innombrables, cisternas ensangrentadas y castillos.
Bajo la yerba, yo también creceré, seré el verdor
Que abriga de estatura la montaña y viajaré hasta el extrremo
De la yerba para ver un sol verde y luna verde”.

Gloria Zaldívar (*)


(*)Gladys Zaldívar nació en Cuba, en 1936. Licenciada en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Maryland en College Park, EEUU. Recibió en Cuba el premio Rubén Martínez Villena. Considerada Autora Distinguida en 1977 y 1988 por la Miami Book Fair International. Reside en EEUU desde 1968. Es poeta y ensayista.
Ha publicado, entre otros, los libros de poemas: El visitante, Artes Gráficas Soler, Valencia, España, 1971; Fabulación de Eneas /The Keeper of the Flame, traducción al inglés de Elias L. Rivers. Colección Vórtex, Ediciones Universal, Miami, Florida, EEUU, 1980; y Viene el asedio, Colección Mester, Asociación de Hispanistas de las Américas, Miami, Florida, EEUU, 1987; La soledad fulgurada, Ediciones Universal, Miami, Florida, EEUU, 2001.
Severo Sarduy ha dicho de Fabulación de Eneas: «Todo es en él intenso y áureo: barroco. Energía y lucidez que son muy suyas. También geometría y color escarchado . . .»

miércoles, 20 de diciembre de 2006

José Bergamín: Como un viajero perdido (*)

Como un viajero perdido
de noche por la montaña
espera que llegue el día
para ver por donde anda,

yo estoy esperando siempre
ver clarear la mañana
con otra luz y otros ojos
en los que pueda mirarla;

y salir de la zozobra
de esa oscura noche larga
viendo cómo su agonía
es la agonía del alba.

Pepe Bergamín

("Yo estoy esperando siempre ver clarear la mañana con otra luz y otros ojos en los que pueda mirarla")

(*) El título se lo pusimos nosotros

jueves, 7 de diciembre de 2006

Lope de Vega: A LA BATALLA DE AFRICA

Oh nuncas fueras África desierta
en medio de los trópicos fundada,
ni por el fértil Nilo coronada
te viera el alba cuando el sol despierta.


Nunca tu arena inculta descubierta
se viera de cristiana planta honrada,
ni abierta en tí la portuguesa espada
a tantos males tan sangrienta puerta.


Perdióse en tí la mayor nobleza
de Lusitania una florida parte,
perdióse su corona y su riqueza.


Pues tú que no mirabas su estandarte,
sobre él los pies, levantas la cabeza
ceñida en torno del laurel de Marte.

Lope de Vega

lunes, 4 de diciembre de 2006

Rodrigo de Reynosa: Yo me ir a porta de villa (*)

COPLAS SUYAS A LOS MISMOS NEGROS.
HANSE DE CANTAR AL TONO DE GUINEO


Yo me ir a porta de villa
antes que salir el sol
con mi pala y esportilla
a coger la caracol.
Para mi amo comprar col
que vender en el aduana,
mangana, mangana
no tener vino ni chucaracana.

Yo me ir allá a la horta
para el nabo mercar,
e abrir pasico la porta
y hortelano no fallar.
Y los nabos le hurtar
y una cebolla albarrana,
mangana, mangana
no tener vino ni chucaracana.


Rodrigo de Reynosa

LOPE DE VEGA, SONETO VII: Éstos los sauces son (*)

Éstos los sauces son y ésta la fuente,
los montes éstos y ésta la ribera,
donde vi de mi sol la vez primera
los bellos ojos la serena frente.


Este es el río humilde y la corriente
y ésta la cuarta y verde primavera,
que esmalta el campo alegre, y reverbera
en el dorado TORO el sol ardiente.


Árboles, ya mudó su fe constante;
más, ¡oh gran desvarío!, que éste llano,
entonces monte le dejé sin duda.


Luego no será justo que me espante
que mude parecer el pecho humano,
pasando el tiempo que los montes muda.


Lope de Vega

(*) El título nuestro

domingo, 3 de diciembre de 2006

Nicolás Guillén: DIANA

La diana, de madrugada,
va con alfileres rojos
hincando todos los ojos.
La diana de madrugada.
....................................
Ay diana, ya tocarás,
de madugada, algún día
tu toque de rebeldía.
Ay diana, ya tocarás.
...................................
¡Fiera, fuerte, desatada,
diana en corneta de fuego
diana del pobre y del ciego,
diana de la madrugada!

Nicolás Guillén