***
¡Oh, bien amada! Un enigma, y de los más grandes, quiero decirte.
Certeza, y de las importantes, que quiero resumir en dos palabras:
con tu amor penetraré en el barro, y, con tu amor, del barro saldré.
Y como copa, besado y acariciado, por los ebrios de la taberna, seré.
_____
(*) Versión sacrílega de una rubayata de Omar Khayyam
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jueves, 27 de mayo de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
Omar Khayyam: Mi Ataud Lleno de Vino (*)
.
¡Ahogadme en vino, hermanos, camaradas, compañeros!
Mi pálida faz ambarina, cadavérica, hacedla color del rubí.
Y, a fin de que, al morir, mi cuerpo sea ungido, bautizado,
¡sumergidlo enseguida en el líquido sin parangón de la vid!
Luego, impregnado así de vino mi ataúd, como mi bodega,
decoradlo, pintadlo, allí, en los umbrales de la taberna,
con muy festivas ramas de la vid más bella y más lozana,
para que sepáis que la vida continúa aun para vosotros
y tenéis que seguir la lucha contra meapilas e intolerantes.
______
(*) Una versión muy libre que casi no es Omar Khayyam
.
¡Ahogadme en vino, hermanos, camaradas, compañeros!
Mi pálida faz ambarina, cadavérica, hacedla color del rubí.
Y, a fin de que, al morir, mi cuerpo sea ungido, bautizado,
¡sumergidlo enseguida en el líquido sin parangón de la vid!
Luego, impregnado así de vino mi ataúd, como mi bodega,
decoradlo, pintadlo, allí, en los umbrales de la taberna,
con muy festivas ramas de la vid más bella y más lozana,
para que sepáis que la vida continúa aun para vosotros
y tenéis que seguir la lucha contra meapilas e intolerantes.
______
(*) Una versión muy libre que casi no es Omar Khayyam
.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Jacques Rabemananjara (+): Isla de sílabas ardientes (@)
tïtulo: Antsa (*)
¡Isla!
¡Isla de sílabas ardientes,
nunca, jamás, tu nombre
fue más amado por mi alma!
¡Isla,
ni fue más dulce en mi corazón!
Isla de sílabas ardientes,
¡Madagascar!
-
¡Qué sonoridad, qué eco!
Todas, todas las sílabas
se deshacen en mi boca:
como miel de claras estaciones
en el misterio de tus bosques.
¡Madagascar!
-
Muerde la carne virgen y roja
con el ansiado recogimiento
de agonizante con dientes luminosos,
¡Madagascar!
-
Una provisión de inocencia
en mi tuétano de hambriento,
me echaré en tu seno con el ímpetu
del más ardoroso de tus amantes,
del más seguro, del más fiel,
¡Madagascar!
-
Qué importa el ulular de las lechuzas,
y el vuelo rasante y bajo
de los asustados buhos bajo la parhilera
de la casa incendiada ¡oh las raposas,
que lamen
su piel pestilente a sangre de pollos,
a sangre nimbada de flamencos rosas!
Nosotros, los alucinados del azur,
hurgamos apasionadamente todo el eterno azul de la nube,
¡Madagascar!
-
La cabeza mirando al alba naciente,
un pie sobre el ombligo de occidente,
y el tirso
asentado en el corazón desnudo del Sur
yo bailaré, si, yo bailaré, oh querida,
bailaré para ti la danza-relámpago
de los cazadores de reptiles
¡Madagascar!
-
¡Y arrojaré mi risa mística
sobre la faz lívida del Mediodía!
¡Lanzaré a la cara de las estrellas
la transparencia de mi sangre!
Verteré el esplendor de tu nobleza
sobre la recia nuca del Universo,
¡Madagascar!
-
Una palabra,
¡Isla!
¡Una sola palabra!
La palabra que corta del silencio
el bramante apretado a tu cuello.
-
¡La palabra rasga bandas
del cadáver transfigurado!
En el vientre de la madre
el embrión saltará.
En las entrañas de las rocas
bailarán los cadáveres.
Y el hombre y la mujer,
y los muertos y los vivos,
y el animal y la planta,
vuelven a hallarse todos, jadeantes,
en el bosquecillo de la magia,
allá, en el centro de la alegría,
una palabra,
Isla.
¡Solo una palabra!
-
La palabra de la edad de oro.
La palabra acerca del diluvio.
¡La palabra que hace girar
al globo sobre si mismo!
¡La furia de la lucha!
¡El grito de la victoria!
¡El estandarte de la paz!
-
¡Una palabra, Isla,
y te estremeces!
¡Un nombre, Isla,
y brincas,
galopadora océanica!
-
¡La palabra de nuestros anhelos!
¡La palabra de nuestra cadena!
¡La palabra de nuestro duelo!
Resplandece
en las lágrimas de las viudas,
en las lágrimas de las madres
y de los arrogantes huérfanos.
Germina
con la flor de las sepulturas,
con los insubordinados
y el orgullo de los cautivos.
-
Isla de mis Antepasados,
esta palabra es mi saludo.
Esta palabra es mi mensaje.
¡La palabra crujiendo al viento
sobre la más alta eminencia!
Una palabra.
Del medio de la cumbre
un papangue (1) ebrio cae,
y silba
al oido de los cuatro puntos cardinales:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
(Versión libre de Iswe Letu)
__________
(+) Poeta malgache nacido en Maroantsetra en 1913, población que pertenece a la etnia betsimisaraka. Al explotar la rebelión del pueblo de Madagascar en 1947 contra la opresión y explotación colonialista francesa, que costó al pueblo de la isla africana 90.000 víctimas -todas puestas en la cuenta de la muy democrática y fraternal Francia- fue acusado de tomar parte en el movimiento independentista y condenado a muerte. Fue vejado, torturado y... y después se le conmutó esa pena por la de cadena perpetua. Al final fue liberado. Más tarde obtenida la independencia fue nombrado Ministro de Estado para Asuntos Exteriores. Ha publicado numerosas obras. Ver en la red.
(*) Explica Édouard Éliet que esta palabra, Antsa, quiere decir homenaje al soberano. Este poema es un canto a la libertad que el poeta escribió en la cárcel en 1947 cuando esperaba que la pena de muerte, a la que había sido condenado, se cumpliera. Es una larguísima poesía de más de seiscientos versos blancos partida en dos: la primera parte tiene como tema Madagascar y la segunda la libertad.
(1) Según Édouard Éliet, águila real, símbolo de la dinastia malgache; también un ave que representa la gloria y la libertad.
¡Isla!
¡Isla de sílabas ardientes,
nunca, jamás, tu nombre
fue más amado por mi alma!
¡Isla,
ni fue más dulce en mi corazón!
Isla de sílabas ardientes,
¡Madagascar!
-
¡Qué sonoridad, qué eco!
Todas, todas las sílabas
se deshacen en mi boca:
como miel de claras estaciones
en el misterio de tus bosques.
¡Madagascar!
-
Muerde la carne virgen y roja
con el ansiado recogimiento
de agonizante con dientes luminosos,
¡Madagascar!
-
Una provisión de inocencia
en mi tuétano de hambriento,
me echaré en tu seno con el ímpetu
del más ardoroso de tus amantes,
del más seguro, del más fiel,
¡Madagascar!
-
Qué importa el ulular de las lechuzas,
y el vuelo rasante y bajo
de los asustados buhos bajo la parhilera
de la casa incendiada ¡oh las raposas,
que lamen
su piel pestilente a sangre de pollos,
a sangre nimbada de flamencos rosas!
Nosotros, los alucinados del azur,
hurgamos apasionadamente todo el eterno azul de la nube,
¡Madagascar!
-
La cabeza mirando al alba naciente,
un pie sobre el ombligo de occidente,
y el tirso
asentado en el corazón desnudo del Sur
yo bailaré, si, yo bailaré, oh querida,
bailaré para ti la danza-relámpago
de los cazadores de reptiles
¡Madagascar!
-
¡Y arrojaré mi risa mística
sobre la faz lívida del Mediodía!
¡Lanzaré a la cara de las estrellas
la transparencia de mi sangre!
Verteré el esplendor de tu nobleza
sobre la recia nuca del Universo,
¡Madagascar!
-
Una palabra,
¡Isla!
¡Una sola palabra!
La palabra que corta del silencio
el bramante apretado a tu cuello.
-
¡La palabra rasga bandas
del cadáver transfigurado!
En el vientre de la madre
el embrión saltará.
En las entrañas de las rocas
bailarán los cadáveres.
Y el hombre y la mujer,
y los muertos y los vivos,
y el animal y la planta,
vuelven a hallarse todos, jadeantes,
en el bosquecillo de la magia,
allá, en el centro de la alegría,
una palabra,
Isla.
¡Solo una palabra!
-
La palabra de la edad de oro.
La palabra acerca del diluvio.
¡La palabra que hace girar
al globo sobre si mismo!
¡La furia de la lucha!
¡El grito de la victoria!
¡El estandarte de la paz!
-
¡Una palabra, Isla,
y te estremeces!
¡Un nombre, Isla,
y brincas,
galopadora océanica!
-
¡La palabra de nuestros anhelos!
¡La palabra de nuestra cadena!
¡La palabra de nuestro duelo!
Resplandece
en las lágrimas de las viudas,
en las lágrimas de las madres
y de los arrogantes huérfanos.
Germina
con la flor de las sepulturas,
con los insubordinados
y el orgullo de los cautivos.
-
Isla de mis Antepasados,
esta palabra es mi saludo.
Esta palabra es mi mensaje.
¡La palabra crujiendo al viento
sobre la más alta eminencia!
Una palabra.
Del medio de la cumbre
un papangue (1) ebrio cae,
y silba
al oido de los cuatro puntos cardinales:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
(Versión libre de Iswe Letu)
__________
(+) Poeta malgache nacido en Maroantsetra en 1913, población que pertenece a la etnia betsimisaraka. Al explotar la rebelión del pueblo de Madagascar en 1947 contra la opresión y explotación colonialista francesa, que costó al pueblo de la isla africana 90.000 víctimas -todas puestas en la cuenta de la muy democrática y fraternal Francia- fue acusado de tomar parte en el movimiento independentista y condenado a muerte. Fue vejado, torturado y... y después se le conmutó esa pena por la de cadena perpetua. Al final fue liberado. Más tarde obtenida la independencia fue nombrado Ministro de Estado para Asuntos Exteriores. Ha publicado numerosas obras. Ver en la red.
(*) Explica Édouard Éliet que esta palabra, Antsa, quiere decir homenaje al soberano. Este poema es un canto a la libertad que el poeta escribió en la cárcel en 1947 cuando esperaba que la pena de muerte, a la que había sido condenado, se cumpliera. Es una larguísima poesía de más de seiscientos versos blancos partida en dos: la primera parte tiene como tema Madagascar y la segunda la libertad.
(1) Según Édouard Éliet, águila real, símbolo de la dinastia malgache; también un ave que representa la gloria y la libertad.
(@) El Título se lo hemos puesto nosotros
viernes, 3 de julio de 2009
Garras asesinas y manos del pueblo
Sólo desde abajo, desde el mismo pozo del dolor, se adivinan las garras tras las manos. Manos cuidadas, finas, perfumadas.
Únicamente desde el mismo centro del sufrimiento aparecerán desnudas de artificio esas manos que esconden la garra entre el aroma.
Garras blancas y negras, amarillas o aceitunadas. Garras de hombres.
Porque vosotros, los que vivís abajo, no habéis caído en la celada de la raza y estáis convencidos -como ellos- que no es del pigmento de la piel humana de donde nace el crímen, sino de la misma esencia de la explotación del Hombre; de allí brota y allí determina al delincuente, al hombre carnicero, al lobo feroz para otros hombres.
Los que sufren las arremetidas de la fiera, sus zarpazos dolorosos, saben que, todos los días, cada mañana, aun antes del primer albor del alba, afilan sus uñas con cuidado, con suma delectación, con esquisito esmero.
Y a lo largo de la jornada, los del hoyo, los habitantes del fondo, los de abajo, intuyen las garras vivas, libres, en despachos confortables, para la ingente y descomunal tarea de saquear al mundo, a los pueblos del orbe, de sus vitales riquezas.
Garras vivas, libres, para la programación diaria en la que no cabe resquicio para piadosas conmiseraciones.
Garras para quitar el pan, las ilusiones; garras para derogar la paz, las alegrías; garras para firmar la guerra, los enconos.
Garras que ritman el compás de los fúnebres tambores de la guerra; que alimentan carnicerías de pueblos indomables, inferiores e indefensos.
Garras de políticos vendidos al mejor postor, de feroces militares vendepatrias, de banqueros voraces, de ejecutivos crueles.
Garras, garras del Capital sediento de beneficios, garras heladas para el que espera el pan, el jornal de la semana; garras, garras nerviosas del corredor de bolsa que arruina los precios de los productos del labrador; garras, garras del genio financiero, Madoz uiversal, sustrayendo los ahorros de miles de jubilados; garras para el ingeniero de ladronicios; para el diseminador de hambres y para el sembrador de parados.
Y garras, garras atrincheradas, bien escondidas en las manos perfumadas para defender la libertad, una libertad de comercio al por mayor con la divisa impresa en la cartera: "comprar barato y vender caro a los pueblos del mundo".
Garras de ordeno y mando, de gritos y aturdimientos; garras que cocean y tienden, que se elevan y desgarran.
Garras para aunarse contra los trabajadores del mundo, eso si, ondeando banderas de la libertad de apropiarse riquezas ajenas y, eso si, también dentro de un marco donde solo ellos sean libres.
Garras, como hemos dicho, para arrebañar riquezas a puro cañonazo, a bayonetazo limpio, a democratazo firmado con la uña en el gatillo; vease, por ejemplo, algunas muestras: Irak, Afganistán, Palestina...
Y garras, garras... por qué no.... de miserables, garras diminutas, pero puestas a imagen y semejanza de las otras, arañando el pellejo de otros pobres.
*
Y yo, ¿qué puedo hacer con estas manos negras o blancas, amarillas o aceitunadas?... Decidme, ¿qué batalla emprender con estas manos blancas o negras, aceitunadas o amarillas?...
Bernard Binlin Dadié decía que había que arrancar las máscaras a los falsos dioses.
Yo creo, que, tal vez, habría que dejarlos inermes con la faz a la intemperie armando a los trabajadores y a los pueblos con sueños y risas.
Pero, además, con estas manos negruzcas o blanquecinas, amarillentas o aceitunadas, manos endurecidas en la forja de felicidades, voy a colocar el viejo letrero revolucionario a la entrada del mundo: ¡Prohibida la caza y explotación del Hombre!
Una simbólica barricada por principio.
Y ya por último, hundiré estas manos variopintas en el Cielo y en la Tierra, en la claridad del día y en las tinieblas de la noche, en la fría humedad de los rocíos de las mañanas y en la suave y dulce sequedad de los crepúsculos; en fin, en todo lo que sueña y sufre.
Y así, de esta guisa, embadurnado y ebrio de dolores y sobre todo de anhelos, de esperanzas, de ilusiones, de proyectos... las sacaré al aire libre, manchadas y felices; manos de camaradas, de compañeros, de amigos... Manos que, empuñando un hacha implacable y redentora, las pondré, decidido, entre las líneas de un pentagrama puro para que destaquen y las vean desde el pozo, desde el mismo centro del sufrimiento, los de abajo.
José Mª Amigo Zamorano
__________
Texto inducido por la lectura de un poema de Bernard Binlin Dadié titulado 'Manos'
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Versión Libre
lunes, 6 de abril de 2009
Iswe Letu: El arma de René Philombé contra el racismo

'El humano con el que te comparas'
de René Philombé
*
Llegué y llamé a tu puerta
Llegué y toqué tu corazón
con el fin de obtener un lecho para descansar
y un escaño al lado del buen fuego bienhechor
¿por qué me rechazas?
Ábreme, hermano mío!
.
¿Por qué preguntarme
a mi si soy de África,
si me crié en América,
si provengo de Asia
o si nací en Europa?
¡Ábreme, hermano mío!
.
¿Por qué preguntarme
por el largo de mi nariz,
el espesor de mi boca,
el colorido de mi piel
o el nombre de mis dioses?
Ábreme, hermano mío!
.
Ni soy color negro,
ni soy pintura roja,
ni pigmento amarillo,
ni coloración blanca,
sino sólo un hombre
Ábreme, hermano mío!
.
Ábreme tu puerta,
descorre tu corazón
porque soy un hombre:
el hombre de todos los nacimientos,
el hombre de todos los firmamentos.
¡Ese hombre que es tu semejanza!
*
(versión libre)
lunes, 22 de diciembre de 2008
Siguiendo 'El Frontal' de Abdelacid Kacem (y 7)
(h)
Por encima de toda la palabrería
Que tapa el Alba del día Prinero,
Al salir de la noche de los tiempos,
Cubierto de andrajos su desnudez, si,
En torno de los jardines insultantes
De los criminales del mundo,
esos que proclamaban haber matado,
Sin estremecerse, la última estrella,
Cubrí el vocablo de la esperanza
Como un único y valioso tesoro;
Es cierto que no tengo coartada
Para esta acción medio clandestina,
Ni justificación siquiera
Bajo el grito doloroso de las galeras
En cuya vía láctea la carne crepita.
Lo que hice, eso si, fue proclamar,
Hasta desgarrarme la garganta,
Con firmedumbre, el Todo o la Nada.
Y Todo o Nada fue sin duda la respuesta
Que como un eco el abismo lanzó
A mi promesa hecha a voz en grito.
Y la última palabra pronunciada,
Fue la única consigna de entrada.
-Pregúntale a Lucifer el secreto de la negación
Para qué usurpar la pena de los mortales.
_____
(i)
Da bien o mal las cartas
Las crisis cuestionan
La existencia de la sociedad burguesa
Hago trampa en lo adelante en la ruleta
Durante cada crisis se destruye una parte
Considerable de de los productos elaborados
De los que ya no tienen qué perder
Durante las crisis una epidemia social
Se extiende sobre toda la sociedad:
La epidemia de la superproducción
Excepto los restos del naufragio ancestral
Durante las crisis la sociedad
Se hunde en un estado de barbarie
Jamás el día triunfará sobre las tutelas
La industria y el comercio parecen aniquilados
El mar desde entonces sin orillas
Amenazan la existencia de la propiedad burguesa
Balancea olas oceladas
Con crisis más extensas y violentas
En guardia desde entonces
Las armas se vuelven contra la propia burguesía
Saturado de sol
La burguesía ha forjado las armas que deben darle muerte
No hacemos más que soñar sueños imposibles.
-En los deslucidos matorrales de la infancia
En vano cabalgaste ese baldado destino.
_____
(j)
Mar arable de campos visuales en barbecho
La burguesía ha producido los hombres
Que empuñarán esas armas
Mar de ojos enrojecidos por mis desvelos
Esos hombres son los obreros modernos, los proletarios
Ninguna sangría pudo vaciarme del otro
¡Proletarios de todos los países, uníos!
Podré acaso cerrar al fin los surcos de mi mala suerte
Solo el proletariado es una clase
Verdaderamente revolucionaria
He aquí que viene el fantástico galope de los remos fantasmas
La burguesía ya no es capaz de desempañar
El papel de clase dominante
El pensamiento agotado en peligro de supervivencia
La burguesía produce sus propios sepultureros
Busca en vano un lugar / En tu hospitalario moridero
Los proletarios no tienen nada más que perder que sus cadenas
Tienen un mundo que ganar
¡Proletarios de todos los países, uníos!
-El mar escucha el viento
Sólo el agudo soplo del viento agreste.
_____
Fin.
Por encima de toda la palabrería
Que tapa el Alba del día Prinero,
Al salir de la noche de los tiempos,
Cubierto de andrajos su desnudez, si,
En torno de los jardines insultantes
De los criminales del mundo,
esos que proclamaban haber matado,
Sin estremecerse, la última estrella,
Cubrí el vocablo de la esperanza
Como un único y valioso tesoro;
Es cierto que no tengo coartada
Para esta acción medio clandestina,
Ni justificación siquiera
Bajo el grito doloroso de las galeras
En cuya vía láctea la carne crepita.
Lo que hice, eso si, fue proclamar,
Hasta desgarrarme la garganta,
Con firmedumbre, el Todo o la Nada.
Y Todo o Nada fue sin duda la respuesta
Que como un eco el abismo lanzó
A mi promesa hecha a voz en grito.
Y la última palabra pronunciada,
Fue la única consigna de entrada.
-Pregúntale a Lucifer el secreto de la negación
Para qué usurpar la pena de los mortales.
_____
(i)
Da bien o mal las cartas
Las crisis cuestionan
La existencia de la sociedad burguesa
Hago trampa en lo adelante en la ruleta
Durante cada crisis se destruye una parte
Considerable de de los productos elaborados
De los que ya no tienen qué perder
Durante las crisis una epidemia social
Se extiende sobre toda la sociedad:
La epidemia de la superproducción
Excepto los restos del naufragio ancestral
Durante las crisis la sociedad
Se hunde en un estado de barbarie
Jamás el día triunfará sobre las tutelas
La industria y el comercio parecen aniquilados
El mar desde entonces sin orillas
Amenazan la existencia de la propiedad burguesa
Balancea olas oceladas
Con crisis más extensas y violentas
En guardia desde entonces
Las armas se vuelven contra la propia burguesía
Saturado de sol
La burguesía ha forjado las armas que deben darle muerte
No hacemos más que soñar sueños imposibles.
-En los deslucidos matorrales de la infancia
En vano cabalgaste ese baldado destino.
_____
(j)
Mar arable de campos visuales en barbecho
La burguesía ha producido los hombres
Que empuñarán esas armas
Mar de ojos enrojecidos por mis desvelos
Esos hombres son los obreros modernos, los proletarios
Ninguna sangría pudo vaciarme del otro
¡Proletarios de todos los países, uníos!
Podré acaso cerrar al fin los surcos de mi mala suerte
Solo el proletariado es una clase
Verdaderamente revolucionaria
He aquí que viene el fantástico galope de los remos fantasmas
La burguesía ya no es capaz de desempañar
El papel de clase dominante
El pensamiento agotado en peligro de supervivencia
La burguesía produce sus propios sepultureros
Busca en vano un lugar / En tu hospitalario moridero
Los proletarios no tienen nada más que perder que sus cadenas
Tienen un mundo que ganar
¡Proletarios de todos los países, uníos!
-El mar escucha el viento
Sólo el agudo soplo del viento agreste.
_____
Fin.
Iswe Letu
_____
_____
viernes, 19 de diciembre de 2008
Siguiendo 'El Frontal' de Abdelacid Kacem (6)
(f)
Vi con gozo al evanescente abril
En los tiernos brotes de los chopos.
Conozco certeramente las esperas
En las fallidas citas de las fuentes
Con el anhelo de la sed insatisfecha.
Me acariciaste a la fuerza largo tiempo
Con intención de lograr una tregua
A la promesa arrancada a aquel otoño
Que fue certera angustia de lo porvenir.
Pero el viento continuó con la memoria
Y aúlla salobres pasajes de desconfianza
A los árboles extraviados en la tormenta
Para así quebrar su valiente resistencia.
Lo indecible ya no podrá llevarme más
Como a un invidente a abismo insondable.
Dame el soplo a fin de filtrar los silencios
Para obstaculizarle al viento su mensaje.
-Préstamos de nuevo
Ya nada te pertenece.
(g)
Estoy ciertamente perdido por deudas
Que muy pronto, creo, lograré saldarlas.
Falté a la cosecha de volubles estaciones
Cuando más imprescindible era mi mano
Para la necesaria recogida de los frutos.
Y mírame, tú, si, allí, en la noche usuraria
Vendido a las luces de neón de la lujuria.
Huida fue, sin duda, que no otra cosa era,
punteada por aquellos furiosos ladridos.
Me persigue a todas horas ese tal Shylock
Con su ansiosa y pertinaz insistencia
Para cobrarme si fuera preciso en carne
El exiguo jornal con el que me alimento.
Siento ya como husmea su cánido olfato
En la pista certera de mi último reducto
De mi muy chulesca resistencia individual
E intransferible, mientras mi ego aguante.
Frotado sin cesar a mis aguzados sentidos
En la fatua soledad de jornalero sin zapatos.
Para más inri estoy vestido de cascabeles
Parapetado tras un breñal lleno de oídos
Donde habita además el felino talismán.
-Toma por testigo atajos
Fraudulenta presencia.
Siguiendo 'El Frontal' de Abdelacid Kacem (5)
(d)
Las palabras saltan en astillas bajo la pluma
Porque los hechos contradicen su aliento vacío.
La mano piafa en las páginas de lo ilegible
Ante la brutal claridad del hambre y la miseria.
El corazón se agota por balbucir una sílaba sincera
Ante un festín vergonzoso de vocablos inútiles.
El hambre y la miseria aladas aspiran los aires
Perfumados de los jardines de la superabundancia.
El torno vengador se aprieta lentamente.
Ningún verbo obstruye esa extraña guirnalda.
Dadnos una llave maestra e irrompible
Para abrir el tórax del mundo inmisericorde
Y dejarlo, ahí, vacío de sufrientes, a que se pudra.
Y luego salir, salir, salir, salirnos todos de él.
-Pero nunca sales
Intransferible rehén de una vana constancia
(e)
Sin embargo, ah sin embargo, nos hicieron saber
Que ya mucho antes de nuestro nacimiento
Los caminos se habían cerrado a la trashumancia.
Pero algunos ignorantes intentaron la huida ante el problema
Consiguiendo con su partida desaparecer para siempre
Y para su desgracia de la faz de la tierra generosa
Dándole al simún sus turbantes de cobarde jaqueca.
La arena inmisericorde se tragó sus dromedarios
Y el puñal de los Ancestros, en su mano sonámbula,
Se ceba, sin muchos miramientos, hundiéndolo
Con gozosa satisfacción en la Nada huidiza de su ser.
Se dice que miró de pronto asombrado ante la sonrisa
De un enlutado fantasma de guadaña en ristre
Cuyos dientes blanquísimos brillaban irónicos
abriéndose, con alegre e indudable satisfacción,
a los posibles estremecimientos del miedo seducido.
-Suspender, suspender,
Dejar madurar el original malentendido.
__________
Poemas para una lucha antirracista y anticapitalista
jueves, 18 de diciembre de 2008
Siguiendo 'El Frontal' de Abdelacid Kacem (4)
(ch)
En el día híbrido de la mordedura en la masa jubilosa
Que era la unidad de todos los proletarios de mundo
Amamos con locura incluso las noches que nos renegaban
Desbarrando con su barricada de cruel hielo invernal
Nuestras caravanas invencibles de ilusiones.
Y no sabemos nada de los otros pero no es el olvido
Lo que acarreaban los anhelos que lanzamos al mar
Para que los intentaran hacer prisioneros de sus algas cenicientas.
Y sus copos helados y rabiosos se posan inútilmente
En la brasa que contiene la hoguera de la memoria victoriosa.
Saltamos triunfantes el curso fluvial del pesimismo
Martilleando la escarpada voluntad del enemigo de clase
De hacer añicos el ímpetu, el arrojo, la valentía de seguir adelante.
Te llamamos para que arropes con tus palabras
Los sonidos escapados de la cárcel de la desesperanza
Para desentrañar los claros hipos de lo inefable.
-Barquero escapado de Babel
Las voces ahorradas al viento se deshilachan.
___________
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Siguiendo 'El Frontal' de Abdelacid Kacem (3)
(c)
Un heredero de Eros quebrado de energías
Sin alas, sin carcaj, disminuido de movimiento por azares del destino,
Sombra reptil que se arrastra para dejar sin sol, sin lumbre, sin esperanza,
Al que abandonó a la intemperie al común de los mortales
A través de una pasión sin herederos
Donde depositar la continuidad de su combate.
Tú, cazador furtivo de inexploradas zonas,
Llegaste cual sembrador de surcos
Sacados a reja de relámpagos en la oscuridad del tiempo
Sin importarte quien recogería la cosecha de tu luz.
Él en cambio espigó sin descanso en los rastrojos
Hasta encontrar las brasas dejadas con intención de fuego,
O de siembra, de imperecedera voluntad de tumbar
Por tierra todo el egoísmo cruel del sálvese quien pueda.
Todo fue a partir de esa noche ilusionada y engañosa
En la cual el señuelo amarillo de mercaderes de arena
Le abrió la puerta de la verdad quedándosele fijo en su retina.
El brillo mentiroso del falso sol le secó la última gota de sentido común.
Ese mismo sol le asedió con virulencia y se quedó sin sombra
Para reflexionar acerca de gozos y dolores.
Eros, hábil estafador de sueños, en mala venta te conoció.
-Por ultraje al imposible regreso
Estás condenado a mil años de recuerdo.
__________
Hemos continuado con esta tercera entrega el seguimiento del poema 'El Frontal' de Abdelacid Kacem que interrumpimos por comentar la constitución del monarco-franquismo. Un seguimiento absolutamente libre. Que nos perdone el amigo Kacem.
viernes, 12 de diciembre de 2008
José Mª Amigo Zamorano: Lectura de un poema de Mustafá Fersi
Una lectura antirracista
__________
A estas alturas de la Historia sabemos con certeza
de la existencia de regias rapaces cerniéndose en el cielo
que observan los vientres de madres deshonradas
como almacenes en reserva de carnes delicadas
y ven en subasta las uñas del holgazán del barrio
sumamente apreciadas en estas épocas de crisis
conque periódicamente nos castiga el lucro del Capital.
Hay seres abatidos en cualquier rincón del mundo
soñando historias gloriosas con propios sinsabores;
y hay también quien recoge esas ensoñaciones
para lanzarlas al sendero seguro de los vientos
en ráfagas de compromiso contra las indiferencias
a fin de que manos que pueden moverse a recogerlas
no lo hagan ellas al compás que marcan siempre
los dictadores de la tragedia de esta aldea global.
Sabemos que antes de que nuestras conciencias
se agosten o se agrieten o se sequen como labios
expuestos a las inclemencias furiosas del siroco
tenemos que dejar constancia escrita ante el horror
de tantas fiebres, miserias y asesinatos en acecho
por culpa de este sistema piramidal capitalista
que pone en el ara del altar de su templo ideológico
el beneficio privado de ellos cual dios omnipotente
para que vayan pasando gentes a mostrarle pleitesía.
Y yo... miro, veo, bebo, como o zampo cual gorrino
entierro mi fuerza creadora en el estéril suelo de pereza
hogareña y doméstica sentado en la estúpida fatuidad
del jornalero que no tiene siquiera zapatos que calzarse.
El egoísmo me ha carcomido el empuje hacia los otros
y eterno masoquista me extravío aceptando la miseria
que en derredor veo en los demás congéneres primero
y luego en la mía cuando ya me comen voraces los piojos.
Y tu... que miras, ves, bebes, comes o zampas cual cochino
dices, escribes, cosas sin importancia con palabras bonitas;
palabras, tan solo palabras para llenar tus horas de ociosidad
y te atreves a escuchar tu voz con delectación ególatra
y osas criticar sin medida según tu propia ambucia
y bebes sin control hasta hartarte de inane desvergüenza.
Y él... mira, ve, bebe, traga o zampa cual marrano
de la mañana a la noche ignorando afanes angustiosos
imperiosa necesidad de satisfacer el hambre y la sed
en un desierto de solidaridades del que es, él, fiel reflejo
sobre todo cuando se disfraza de amor por sus amigos.
Y aparecen velados, casi ciegos, por cobardía, egoísmo
y la brutal indiferencia mis ojos, y los tuyos y los de él;
ninguno de los tres, a qué negarlo, le hablamos al banquero;
no le dijimos ni esta boca es mía, ¡ay!, no lo hicimos ayer:
"No abuses del botín de tus robos ¡detente un poco, avaro!
pues de lo contrario tu mismo sufrirás en carne propia
las iras producidas por los fardos demasiado pesados
sobre agrietadas espaldas de trabajadores del mundo.
Y atiende bien, su dolor por esfuerzo excesivo en su epidermis
explotará más pronto que tarde delante de tu jeta delicada
a la que no le valdrán para nada tus piadosas mascaradas".
Y a esa madre indigna que ha abandonado a su hijo
no reprobamos su conducta antier, ¡ay!, no lo hicimos
ninguno de los tres, para qué vamos a negar lo evidente:
"Cuida de tu inocente vástago, mujer, cuídalo apartando
esa miríada de moscas asesinas de su rostro purísimo,
mira que ese descendiente, mujer, es tu reencarnación,
tu propio corazón latiendo de miedo en sus entrañas".
Y ni a los parados y hambrientos de esta crisis de superproducción
les dirigimos palabra alguna al confundir prudencia por cobardía;
reconozcamos la verdad de nuestro propio mutismo de anteayer:
"Para coger el arma de la nacionalización de la banca, ejem ejem,
hay que saciarse primero hasta adquirir la fortaleza suficiente
a fin de asir la herramienta con valiente y arrojada certidumbre;
al tiempo que aprenderemos a ganarnos el pan con dignidad
sin tener que recurrir al denigrante recurso de alargar la mano".
Y nos queda, por fin, el holgazán de nuestra clase obrera, que lo hay,
que vive, ahí, sin pudor, de la ayuda de cada vecino del contorno,
limpiándose las uñas, sentado en el poyo, a la puerta de la casa;
ni a ese sinvergüenza nos atrevimos a decirle algunas frescas:
"¡Trabaja, vago más que vago!, verás así la maravilla de la luz;
bendecirás la vida que brotará tierna y luminosa de tu esfuerzo;
empuña la hoz y el martillo con decisión de entrega comunera;
coge lápiz y fusil, útiles necesarios para sostener la densidad
de tu revolución personalísima dentro del cogollo de la lucha;
hay camaradas y hermanos en todas las partes del mundo
luchando sin cesar y a veces muriendo contra el Gran Capital
o contra sus lacayos disfrazados de líderes políticos o sindicales.
La Libertad está, ahí, y te espera para coronarte de gloria;
la Libertad te espera, ahí, fuera de tu parasitaria holganza;
esfuérzate, pues, un poco, forjando con tus camaradas,
con tus manos, con tu sangre, con tu sudor, con tu vida, otra vida
en que los niños no vean las moscas voraces comiéndole la cara;
una Vida ajena a rostros macilentos nacerá de tus brazos;
la Vida sin pobres asustados late ya en tus manos ociosas.
Pero la Vida, seguirá su derrotero aunque te quedes sentado".
No se lo dijimos, ¡ay!, ayer, con claridad, a todos ellos, no.
No le dijimos, ¡ay!, que el Hombre sin costuras ni remiendos
con el que soñamos, digno, no es otro que ellos mismos;
dignos, si, si son dignos de verdad y no pobres piltrafas
sentadas, a las puertas de su casas, con las bocas abiertas,
tragándose el sol de la pereza infecunda con miles de moscas,
entonces no tendrán ni el valor del pedo de una hiena vieja.
Y a estas alturas de la Historia lo sabemos con certeza
mayor aun de la que tenía el poeta árabe Mustafá Fersi
de cuyo poema 'Ayer... mañana' (*) hemos sacado algún
renglón de lo que nos hacemos culpables. Hemos dicho.
Fdo: José Mª Amigo Zamorano
__________
(*) Antología poética 'Diwan africano. Poetas de expresión francesa'.
Autor: Rogelio Martínez Furé. Editorial Arte y Literatura.
Ciudad de la Habana, Cuba. 1988.
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A estas alturas de la Historia sabemos con certeza
de la existencia de regias rapaces cerniéndose en el cielo
que observan los vientres de madres deshonradas
como almacenes en reserva de carnes delicadas
y ven en subasta las uñas del holgazán del barrio
sumamente apreciadas en estas épocas de crisis
conque periódicamente nos castiga el lucro del Capital.
Hay seres abatidos en cualquier rincón del mundo
soñando historias gloriosas con propios sinsabores;
y hay también quien recoge esas ensoñaciones
para lanzarlas al sendero seguro de los vientos
en ráfagas de compromiso contra las indiferencias
a fin de que manos que pueden moverse a recogerlas
no lo hagan ellas al compás que marcan siempre
los dictadores de la tragedia de esta aldea global.
Sabemos que antes de que nuestras conciencias
se agosten o se agrieten o se sequen como labios
expuestos a las inclemencias furiosas del siroco
tenemos que dejar constancia escrita ante el horror
de tantas fiebres, miserias y asesinatos en acecho
por culpa de este sistema piramidal capitalista
que pone en el ara del altar de su templo ideológico
el beneficio privado de ellos cual dios omnipotente
para que vayan pasando gentes a mostrarle pleitesía.
Y yo... miro, veo, bebo, como o zampo cual gorrino
entierro mi fuerza creadora en el estéril suelo de pereza
hogareña y doméstica sentado en la estúpida fatuidad
del jornalero que no tiene siquiera zapatos que calzarse.
El egoísmo me ha carcomido el empuje hacia los otros
y eterno masoquista me extravío aceptando la miseria
que en derredor veo en los demás congéneres primero
y luego en la mía cuando ya me comen voraces los piojos.
Y tu... que miras, ves, bebes, comes o zampas cual cochino
dices, escribes, cosas sin importancia con palabras bonitas;
palabras, tan solo palabras para llenar tus horas de ociosidad
y te atreves a escuchar tu voz con delectación ególatra
y osas criticar sin medida según tu propia ambucia
y bebes sin control hasta hartarte de inane desvergüenza.
Y él... mira, ve, bebe, traga o zampa cual marrano
de la mañana a la noche ignorando afanes angustiosos
imperiosa necesidad de satisfacer el hambre y la sed
en un desierto de solidaridades del que es, él, fiel reflejo
sobre todo cuando se disfraza de amor por sus amigos.
Y aparecen velados, casi ciegos, por cobardía, egoísmo
y la brutal indiferencia mis ojos, y los tuyos y los de él;
ninguno de los tres, a qué negarlo, le hablamos al banquero;
no le dijimos ni esta boca es mía, ¡ay!, no lo hicimos ayer:
"No abuses del botín de tus robos ¡detente un poco, avaro!
pues de lo contrario tu mismo sufrirás en carne propia
las iras producidas por los fardos demasiado pesados
sobre agrietadas espaldas de trabajadores del mundo.
Y atiende bien, su dolor por esfuerzo excesivo en su epidermis
explotará más pronto que tarde delante de tu jeta delicada
a la que no le valdrán para nada tus piadosas mascaradas".
Y a esa madre indigna que ha abandonado a su hijo
no reprobamos su conducta antier, ¡ay!, no lo hicimos
ninguno de los tres, para qué vamos a negar lo evidente:
"Cuida de tu inocente vástago, mujer, cuídalo apartando
esa miríada de moscas asesinas de su rostro purísimo,
mira que ese descendiente, mujer, es tu reencarnación,
tu propio corazón latiendo de miedo en sus entrañas".
Y ni a los parados y hambrientos de esta crisis de superproducción
les dirigimos palabra alguna al confundir prudencia por cobardía;
reconozcamos la verdad de nuestro propio mutismo de anteayer:
"Para coger el arma de la nacionalización de la banca, ejem ejem,
hay que saciarse primero hasta adquirir la fortaleza suficiente
a fin de asir la herramienta con valiente y arrojada certidumbre;
al tiempo que aprenderemos a ganarnos el pan con dignidad
sin tener que recurrir al denigrante recurso de alargar la mano".
Y nos queda, por fin, el holgazán de nuestra clase obrera, que lo hay,
que vive, ahí, sin pudor, de la ayuda de cada vecino del contorno,
limpiándose las uñas, sentado en el poyo, a la puerta de la casa;
ni a ese sinvergüenza nos atrevimos a decirle algunas frescas:
"¡Trabaja, vago más que vago!, verás así la maravilla de la luz;
bendecirás la vida que brotará tierna y luminosa de tu esfuerzo;
empuña la hoz y el martillo con decisión de entrega comunera;
coge lápiz y fusil, útiles necesarios para sostener la densidad
de tu revolución personalísima dentro del cogollo de la lucha;
hay camaradas y hermanos en todas las partes del mundo
luchando sin cesar y a veces muriendo contra el Gran Capital
o contra sus lacayos disfrazados de líderes políticos o sindicales.
La Libertad está, ahí, y te espera para coronarte de gloria;
la Libertad te espera, ahí, fuera de tu parasitaria holganza;
esfuérzate, pues, un poco, forjando con tus camaradas,
con tus manos, con tu sangre, con tu sudor, con tu vida, otra vida
en que los niños no vean las moscas voraces comiéndole la cara;
una Vida ajena a rostros macilentos nacerá de tus brazos;
la Vida sin pobres asustados late ya en tus manos ociosas.
Pero la Vida, seguirá su derrotero aunque te quedes sentado".
No se lo dijimos, ¡ay!, ayer, con claridad, a todos ellos, no.
No le dijimos, ¡ay!, que el Hombre sin costuras ni remiendos
con el que soñamos, digno, no es otro que ellos mismos;
dignos, si, si son dignos de verdad y no pobres piltrafas
sentadas, a las puertas de su casas, con las bocas abiertas,
tragándose el sol de la pereza infecunda con miles de moscas,
entonces no tendrán ni el valor del pedo de una hiena vieja.
Y a estas alturas de la Historia lo sabemos con certeza
mayor aun de la que tenía el poeta árabe Mustafá Fersi
de cuyo poema 'Ayer... mañana' (*) hemos sacado algún
renglón de lo que nos hacemos culpables. Hemos dicho.
Fdo: José Mª Amigo Zamorano
__________
(*) Antología poética 'Diwan africano. Poetas de expresión francesa'.
Autor: Rogelio Martínez Furé. Editorial Arte y Literatura.
Ciudad de la Habana, Cuba. 1988.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Siguiendo 'El Frontal' (*) de Abdelazid Kacem (2)
(b)
Sin embargo la jauría de las fronteras captura en la caza
El pensamiento prometido al frontal:
Las armas de que se sirvió la burguesía para derribar al feudalismo
Se vuelven ahora contra la propia burguesía;
Alrededor del fuego sagrado oscuros bomberos trajinan;
Todos los movimientos han sido hasta ahora
Realizados por minorías o en provecho de minorías;
Las rapaces de los tiempos muertos ciernen nuestros espacios;
Todas las sociedades anteriores han descansado en el antagonismo de clases;
La ebriedad de antaño disfrazó el revés;
A veces los obreros triunfan, pero es un triunfo efímero;
El alma petrificada en la levadura de los sufrimientos
Mima su furor en los estribillos de la resaca;
La burguesía proporciona a los proletarios
Los elementos de su propia educación, es decir, armas contra ella misma;
Ninguna pregunta puede desalojar mis confesiones;
De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía,
Solo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria;
Sobre el mar a flor de espuma
Cabriola el sueño insular de los restos del naufragio;
Los estamentos medios -el pequeño industrial, el pequeño comerciante,
El artesano, el campesino-, todos ellos luchan contra la burguesía
Para salvar de la ruina su existencia;
Déjame desembarcar mis desesperadas visiones
En tus espejismos portuarios;
La burguesía ha sustraído una gran parte de la población
Al idiotismo de la vida rural
-Traficante de alfabeto
No puedes escapar a la red del silencio.
__________
(*) Poema
jueves, 4 de diciembre de 2008
Siguiendo 'El Frontal' de Abdelazid Kacem
Siguiendo 'El Frontal' (*)
(a)
Primeras bocanadas de tabaco de octubre
En los caminos de lo invisible:
Marx y Engels y el Manifiesto Comunista;
El viento arrastra los convoyes de otoño
Vértigo de hojas traicionadas por los veranos;
La historia de todas las sociedades hasta nuestros días
Es la historia de las luchas de clases;
Clamor de partidas en instancia;
La moderna sociedad burguesa,
Que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal,
No ha abolido las contradicciones de clase;
El espinazo doblado bajo un fardo de paciencia;
La antigua organización feudal o gremial de la industria
Ya no podía satisfacer la demanda
Que crecía con la apertura de nuevos mercados;
Me desato
Para cerrar la marcha de un rebaño de ilusiones;
La gran industria ha creado el mercado mundial,
Ya preparado por el descubrimiento de América;
La memoria atrapada da tumbos
A través de la estepa natal;
El mercado mundial aceleró prodigiosamente el desarrollo del comercio,
De la navegación y de todos los medios de transporte por tierra;
El olvido rechina en mí como una puerta cochera;
La burguesía, después del establecimiento
de la gran industria y del mercado universal,
Conquistó finalmente la hegemonía exclusiva del Poder político
En el Estado representativo moderno;
Escucha el alalí de los círculos;
El gobierno del Estado moderno no es más que una junta
Que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa.
-Oigo el viento
Solo el agudo soplo del viento rupestre.
__________
(*) Poema
jueves, 30 de octubre de 2008
Iswe Letu: Siguiendo el hilo de un poema (*) Contra el racismo
Rogelio Martínez Furé

Nos hablamos a nosotros, y solo para nosotros, a nosotros que estamos, aquí, sentados, esperando a la muerte, sin mover un dedo.
Hablamos para nosotros solos.
Lo hacemos, porque si se lo contáramos a las fuentes o manantiales, ¡bueno bueno!, enmudecerían emocionadas y luego dejarían de manar avergonzadas; porque si se lo narráramos a los árboles, ¡no sé no sé!, temblando perderían su vegetación; y, ¿qué decir si se lo explicáramos a las rocas?... pues... conmovidas, perderían su fortaleza para siempre; y ni por asomo se nos ocurriría decirle nada de esto al obús de 75 ya que, entonces, indignado, haría explotar su mortífera carga sobre nosotros por cobardes; por supuesto, ni una palabra, ni una sola palabra, acerca del deshonor de haber colgado la conciencia de clase obrera o proletaria... o como cada uno de nosotros designamos la conciencia de clase oprimida por el capital... deshonor por colgar ese arma como un trasto inútil... ni una palabra, repetimos, de este vergonzoso hecho a las piedras... pues... qué sé yo... se desharían llorando en pura arena.
¡Oh, nosotros, que estamos viviendo esta crisis del capital explotador, que estamos viendo este latrocinio, el ladronicio mundial, global, sin mover un músculo de la cara!¡Escuchémonos... por lo menos!
¡Escuchémonos nosotros, que estamos bebiendo el jugo de estas uvas amargas y no podemos sorprendernos de que nuestros retoños tengas los labios agrietados!
Si, nosotros no podemos lamentarnos de que nuestros hijos hayan nacido sin coraje.
(*) Poema nº 195 de la página 10 del tomo II de la antología 'Poesía anónima africana' de Rogelio Martínez Furé; editorial Arte y Literatura, Ciudad de la Habana 1985.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Iswe Letu: Canto de Esperanza, paráfrasis
Paráfrasis del poema anónimo africano 'Canto de Esperanza'
----------
El Hijo de Puta:
-Está cancelada la Revolución Social
El Coro de la Revolución:
-¡Mentira! Está abierta de par en par.
El Hijo de Puta:
-Desengañaros está muerta y los espíritus que la animaban
yacen en torno a ella cubiertos por completo de palabras
polvorientas por un uso claramente desmedido.
El Coro de la Revolución:
-Por un uso desmedido para tus intereses.
El Hijo de Puta:
-El uso indebido y desmedido flota sobre sus espíritus
como el polvo sobre las alas de ese aciago
vuelo de mosquitos en la noche estrellada
hermosa como un titilar de diamantes.
El Coro de la Revolución:
-Negra para nosotros, diamantina para ti.
El Hijo de Puta:
-Esperan la negra Nada.
El Coro de la Revolución:
-Ansían el tesoro escondido.
El Hijo de Puta:
-La Nada que vendrá sin duda.
El Coro de la Revolución:
-El tesoro que alcanzarán, seguro.
El Hijo de Puta:
-¡A mi defensa, los Cancerberos!
El Coro de la Revolución:
-¡A las armas, los revolucionarios!
----------
El Hijo de Puta:
-Está cancelada la Revolución Social
El Coro de la Revolución:
-¡Mentira! Está abierta de par en par.
El Hijo de Puta:
-Desengañaros está muerta y los espíritus que la animaban
yacen en torno a ella cubiertos por completo de palabras
polvorientas por un uso claramente desmedido.
El Coro de la Revolución:
-Por un uso desmedido para tus intereses.
El Hijo de Puta:
-El uso indebido y desmedido flota sobre sus espíritus
como el polvo sobre las alas de ese aciago
vuelo de mosquitos en la noche estrellada
hermosa como un titilar de diamantes.
El Coro de la Revolución:
-Negra para nosotros, diamantina para ti.
El Hijo de Puta:
-Esperan la negra Nada.
El Coro de la Revolución:
-Ansían el tesoro escondido.
El Hijo de Puta:
-La Nada que vendrá sin duda.
El Coro de la Revolución:
-El tesoro que alcanzarán, seguro.
El Hijo de Puta:
-¡A mi defensa, los Cancerberos!
El Coro de la Revolución:
-¡A las armas, los revolucionarios!
sábado, 29 de marzo de 2008
Charles Nokan: 'Bandama'
Literatura en contra del racismo
__________
Bandama
de Charles Nokan (Zègua Nokan)
Vi la sangre, Bandama, inundar tus verdes riberas.
Vi aguas del N'Zi llevar cadáveres de mis hermanos.
Fue, lo recuerdo muy bien, en febrero de 1950,
y el viento aciago soplaba sobre el país baulé.
Todo... todo... todo estaba empapado de dolor,
y mi recelo se hundía en un océano sombrío.
Vi más tarde a las mujeres marchar caminando
por encima de las prisiones y seguir probando
todos, todos los sufrimientos del universo.
Fue, si, en ese terrible día de febrero de 1950,
y mi sospecha se ahogaba en el mar tenebroso...
(versión libre de José Mª Amigo Zamorano del poema 'Bandama')
__________
Bandama
de Charles Nokan (Zègua Nokan)
Vi la sangre, Bandama, inundar tus verdes riberas.
Vi aguas del N'Zi llevar cadáveres de mis hermanos.
Fue, lo recuerdo muy bien, en febrero de 1950,
y el viento aciago soplaba sobre el país baulé.
Todo... todo... todo estaba empapado de dolor,
y mi recelo se hundía en un océano sombrío.
Vi más tarde a las mujeres marchar caminando
por encima de las prisiones y seguir probando
todos, todos los sufrimientos del universo.
Fue, si, en ese terrible día de febrero de 1950,
y mi sospecha se ahogaba en el mar tenebroso...
(versión libre de José Mª Amigo Zamorano del poema 'Bandama')
jueves, 27 de marzo de 2008
David Mandessi Diop: Las Horas
Las horas
de David Mandessi Diop
Existen horas para soñar
en la paz de las noches
en el hueco del silencio.
Existen horas para el dudar
y el pasado velo de las voces
se desgarra en los sollozos.
Existen horas para el sufrimiento
a lo largo de los senderos de la guerra
en la mirada de todas las madres.
Existen horas para amar
en las chozas iluminadas
allí donde canta la carne.
Hay lo que colorea los días futuros
el sol pintando la carne de las matas
y en la enajenación de las horas
en la impaciencia de esas horas
la semilla todavía más fecunda
de donde brotará el equilibrio.
(VERSIÓN LIBRE DEL POEMA DE DAVID MANDESSI DIOP)
_________
Literatura con el racismo
*
de David Mandessi Diop
Existen horas para soñar
en la paz de las noches
en el hueco del silencio.
Existen horas para el dudar
y el pasado velo de las voces
se desgarra en los sollozos.
Existen horas para el sufrimiento
a lo largo de los senderos de la guerra
en la mirada de todas las madres.
Existen horas para amar
en las chozas iluminadas
allí donde canta la carne.
Hay lo que colorea los días futuros
el sol pintando la carne de las matas
y en la enajenación de las horas
en la impaciencia de esas horas
la semilla todavía más fecunda
de donde brotará el equilibrio.
(VERSIÓN LIBRE DEL POEMA DE DAVID MANDESSI DIOP)
_________
Literatura con el racismo
*
miércoles, 26 de marzo de 2008
Alfa Ibrajim Sow: 'Quimeras'
Lecturas contra el racismo
__________
Quimeras
de Alfa Ibrajim Sow
Un decorado de valles en el lejano horizonte,
un paisaje del que mi alma guarda recuerdo.
La espera, la fiebre, la impaciencia por verla.
¡Kalé apareció de improviso, con paso altivo!
¡Oh anhelo ancestral que lastima de nuevo!
Una testa real inundada de negras trenzas;
Dulces ojos en su color de nilótico ébano,
¡Por cuello un árbol dibujando una vereda!
De un hada tobillos como en las leyendas.
Kalé caminaba, mimosa, ante mis ojos,
enamorada, divertida, risueña, anhelante.
Era hermosa en su indómita arrogancia.
En esos tiempos penosos no pude cantarla.
La llevaba en el espíritu, ¡Incurable recuerdo
al cobijo de tormentos! ¡Tesoros de leyendas,
de experiencias efímeras, de ideas en agraz,
de ensueños, de ilusiones, de quimeras!
(versión libre del poema 'Quimeras' de José Mª Amigo Zamorano)
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Quimeras
de Alfa Ibrajim Sow
Un decorado de valles en el lejano horizonte,
un paisaje del que mi alma guarda recuerdo.
La espera, la fiebre, la impaciencia por verla.
¡Kalé apareció de improviso, con paso altivo!
¡Oh anhelo ancestral que lastima de nuevo!
Una testa real inundada de negras trenzas;
Dulces ojos en su color de nilótico ébano,
¡Por cuello un árbol dibujando una vereda!
De un hada tobillos como en las leyendas.
Kalé caminaba, mimosa, ante mis ojos,
enamorada, divertida, risueña, anhelante.
Era hermosa en su indómita arrogancia.
En esos tiempos penosos no pude cantarla.
La llevaba en el espíritu, ¡Incurable recuerdo
al cobijo de tormentos! ¡Tesoros de leyendas,
de experiencias efímeras, de ideas en agraz,
de ensueños, de ilusiones, de quimeras!
(versión libre del poema 'Quimeras' de José Mª Amigo Zamorano)
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