jueves, 7 de diciembre de 2006

GABRIEL LASSO de la VEGA: Por el val

Por el val que habéis de arar,
el desposado,
por el val que habéis de arar
ya estaba arado.

Gabriel Lasso de la Vega

Iswe Letu: ¡No me cuentes tu vida!

¡No me cuentes tu vida! 
Exclamas 
exprimiendo 
fuertemente 
tu cerebro.

¡Inocente de mi! 
Estaba 
convencido 
que eso era 
la esencia 
de la poesía.

Iswe Letu: SANGRE por AURORA

¿Se ve despuntar el alba por el horizonte? Bueno... el este está enrojecido, si: Palestina, Líbano, Irak... más allá Afganistán...

El rojo de la sangre corre por las calles... Pero lo que se dice aurora, alba, amanecer... en el sentido que todos conocemos de Esperanza...

DESPUNTAR: hablando de la aurora empezar a amanecer. Comenzar a brotar las plantas.

¿Se ve despuntar el alba por el horizonte? La respuesta salta a la vista con multitud de goticas de sangre.

Iswe Letu: LOS PERSIGUE DESDE VIETNAM EL ODIO



En Irak y en otros lugares, pero sobre todo en Irak los soldados yanquis y otros, aunque los yanquis sobre todo, encuentran nuevos matices de los que antes estaban exentos; y al mismo tiempo redescubren tonos eternos que aparecían escondidos tras toneladas de Democracia, Tolerancia y Respeto: a pesar de vestirse con opulentos diseños, compactos, ergonómicos... el perfume del odio les llega atravesando vestimentas y desgarrando entrañas.

A veces mueren. Cuando esto ocurre ya no le sirve para nada ese redescubrimiento, ese tono eterno que persigue a los invasores yanquis desde Vietnam.


Ahmadou Kourouma: Y los cantos y los vuelos de los pájaros

Y los cantos y los vuelos de los pájaros llenaban todo el espacio; pendencieros volaban de los cocoteros a los cafetales y caían en bandadas sobre los jardines: chorlitos, zorzales, tordos y avefrías.

Ahmadou Kourouma
(Los Soles de las Independencias)

Iswe Letu: OTEIZA TRANSPARENTE

Lo he recordado ahora; ahora que veo, en una revista, el título 'Oteiza Transparente'.

Una vez llamé al escultor vasco por teléfono, para enterarle de que sus poesías... perdón, sus poesías no, los de un amigo suyo que había sido asesinado por la policía (creo que era uno de los fundadores de ETA) habían sido, ya, traducidas al euskera.

Este amigo de Oteiza no escribía en euskera, sino en castellano aunque fuera un fundador de este organización armada tan nacionalista. El contestador decía: 'este es el contestador automático de Jorge Oteiza, si quiere decir algún mensaje... no diga ni pio... estoy hasta los cojones de los inbéciles que llaman'. Me quedé de piedra.

Pero unos días antes, hablándole por teléfono del Homenaje a las Víctimas del Franquismo que estábamos preparando y queríamos que él participara, me dijo, sin que al parecer viniera a cuento, de que ya no se sabía matar y, por lo que dijo, se debía a que el MIR chileno (un grupo político de Chile -que no sé si ahora existe- que practicaba la lucha armada) había fallado en su intento de matar, en un atentado, a Pinochet.

Pero hay más anécdotas de este gran escultor y esto que voy a referir me lo contaron: una vez un tal Unzurrunzaga (creo que así se llamaba) y una chica, fueron a visitar a Oteiza a su caserío, cerca de Pamplona, para homenajearlo, para mostrarles su admiración y reconocimiento. El chico, y creo que ella también, acababan de salir de la cárcel, donde entraron después de alguna redada contra miembros de Eta. Les recibió de mala gana y al poco, sin previo aviso, les sacó una pistola y los puso contra la pared.

Así hizo Oteiza.

Luego de un rato (ellos estaban acojonados según decían los que lo contaban) les dijo:

-'¿A que jode, eh?... ¿Si?... Bueno, pues ahora os invito a una comida en el restaurante de ahí abajo'... 'Si está visto que no hay cojones'.

Y se echó a reir escaleras abajo en dirección al lugar donde iban a comer.

Así me lo contaron y así lo cuento. Y para que tuviera más visos de certidumbre el cuento, aseguraban quién era el tal Unzurrunzaga: un abogado que había actuado con Gurruchaga (ya sabéis el de la Orquestra Mondragón) en un programa que éste tuvo por Navidad hace unos años: el tal personaje Unzurrunzaga (o algo por el estilo) hacía de camarero en ese programa televisivo.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

Iswe Letu: DE LA INDIA, NA de NA



De la India, lo reconozco, estoy pez. De sus filósofos, juristas, poetas, arquitectos, periodistas... tengo, ¡que vergüenza!, una ignorancia supina. Sé, eso sí, que está avanzando muchísimo en economía, como lo está haciendo China. Pero, pare usted de contar.

Quizá la falta de interés se deba a ese elogio contínuo por parte de un buen número de portaestandartes de la cultura que se fueron, de jóvenes como hipis, a vivir por allí y vinieran alabando, o eso decían, la serenidad de los indúes, su humildad, sencillez, sumisión, quietud, pasividad... Y a mí, en fin... que os voy a decir... que no tengas que comer, que la casa te la lleve la riada, que te humillen, y que soportes las injusticias sin asomo de rebeldía... y que esto se ponga como paradigma de nobleza... pues... como que no...

Le gustará al empresario y lo comprendo, entiendo que a los explotadores el culo se les haga gaseosa. Pero esa visión, (que puede ser falsa, es más, casi estoy seguro de que lo es) que me han transmitido no la quiero para mi pueblo.

Eso lo tengo claro.