sábado, 19 de junio de 2010

Claudia Rafael: El Maestro

Claudia Rafael (APE) - Tomado de: http://www.argenpress.info/2010/06/el-maestro.html

Tajante y feroz suele ser el brazo del sistema ante la rebeldía. Deja huellas en la piel pero sobre todo siembra señales que se multiplican de voz en voz. Que van creciendo entre los territorios húmedos y dolientes de las barriadas. El brazo del poder sabe muy bien dónde golpear para que repique como las campanadas de una catedral. Tiene la habilidad de médicos cirujanos y hace la incisión en el exacto sitio.



Ariel Rodríguez es maestro. Aunque suele hacer malabares entre el guardapolvos blanco y el traje multicolor y brillante de la murga. Es el referente de la Juventud de la CTA en Olavarría y se lo suele ver caminando en las noches, entre pibes con gorrita y morochez en la piel, cuando salen al boliche y los uniformes se preparan para marcar sus fronteras.


Ariel vive en Olavarría y es educador en la escuela 65, en un barrio donde las calles, en medio de la lejanía, tienen nombres de flores. Sale de allí todos los días con el tiempo justo como para llegar a su lugar como preceptor en el Centro de Formación Profesional de la CTA, donde se enseñan oficios.

“A este pendejo lo vamos a hacer mierda”, escuchó que decía la mujer policía mientras tenía contra el asfalto duro y frío al pibe al que acusaban de robar una bicicleta. Ariel se quiso interponer con los argumentos de la democracia y la constitución: “yo soy maestro, vos sos policía. Somos agentes del Estado y tenemos otras formas para trabajar”. Su discurso -de una enorme candidez ante el brazo represor- insistió: “yo pertenezco a la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos)”.


Bastó esa definición para la arremetida. “Me empezaron a decir de todo. Estaban fuera de sí. Parecían sacados. Los dos por igual. Me retuercen de tal manera los brazos que empiezo a gritar por el dolor en el brazo izquierdo. Parecía que se me salía. Yo les dije que dejaran de pegarme que me metía solo en el móvil. Ahí es como que se olvidaron del chico y el problema había pasado a ser yo. Además de esposarme, me golpean contra todos lados. Tanto el que manejaba como ella golpeaban ese vidrio o plástico que divide y me seguían gritando y amenazando. En la Comisaría Primera me bajan mal. A los palos, a los empujones. Haciéndome pedazos los brazos, me meten adentro de la comisaría y me sientan en el pasillo. Y me dan a entender que estoy detenido por defender a los chorros”.

El relato es adrenalínico. Mientras habla, Ariel todavía respira miedo. Hay frases puntuales que desnudan un funcionamiento estructural en la fuerza que suma más de 52.000 integrantes en toda la provincia: “Cuando me sacaron para llevarme al hospital, se acerca uno, rubiecito, gordito, y dice `a vos te veo en mi cuadrícula y te mato`. Y otro le dice `pará que ese no es el chorro, es el docente`. Ya cuando llegamos al Hospital estaba descompuesto. Les pedí que me aflojaran las esposas y me las ajustaron más. Tenía las muñecas hinchadas”.

Los lazos del sistema se suelen entrelazar a la perfección. En el informe médico, escrito delante de los policías, no figura ningún tipo de lesión y más tarde, con Ariel ya liberado la misma médica describió en otro nuevo informe las marcas en los brazos del maestro.

Ariel Rodríguez estuvo detenido en la comisaría entre las cinco de la tarde y las nueve de la noche. En la misma comisaría en que hace apenas unas décadas funcionó un centro clandestino de detención en pleno centro de la ciudad. Allí donde suelen llegar pibes de los márgenes que conocen a la perfección el calabozo con apenas una ventanuca con una lona que hace las veces de falso vidrio. Fotos de mujeres desnudas pegadas en las paredes se enfrentan al rostro del Che grabado en la pared desde hace años. Y a un costado, una paloma se funde con un sol anaranjado del que asoman las letras de la palabra libertad.

Esta vez se llevaron a un maestro. Contraponiendo las esposas de metal al guardapolvos blanco. Dejando en claro quién detenta el poder y qué fronteras no está permitido trasponer. “La policía no anda mal. Anda bien porque hace lo que le piden que haga: recauda para la caja política y reprime cuando hace falta”, escribió Alejandra Vallespir.

No hay políticas dentro del sistema que permitan modificar lo que es funcional a su subsistencia. Mientras tanto, haciéndole zancadillas a esa historia escrita con sangre, siguen naciendo en los rincones y en los zaguanes, paridores de sueños que buscan recuperar la memoria del edén perdido. En donde multitudes de pibes festejen la vida por pura prepotencia de la ternura.

viernes, 11 de junio de 2010

'Kanikosen. El Pesquero' o ya no hay trabajos fijos en Japón (*)

.

lunes 7 de junio de 2010: Kanikosen. El Pesquero - Takiji Kobayashi

"Kanikosen ha conseguido ser cuarenta años después de su publicación original un bestseller en su país de origen. Algo que va más allá de la anécdota puesto que su contenido y lo acontecido a su autor poco tiempo después de editarlo sólo ha podido ser juzgado con la perspectiva de las décadas transcurridas. De hecho a Kobayashi le costó la vida escribir esta novela como muestra de la persecución anticomunista emprendida por el gobierno nipón quien focalizó en el escritor y sus compañeros de ideología los males del país. Kanikosen fue uno de los detonantes de esa persecución que era vista como un acto de traición al imperio. 

Kobayashi logra grano a grano transformar las artes y oficios de un barco factoría de pesca de altura partiendo de una descripción fría y documental hasta convertirlo en un gulag o un campo de concentración sobre el mar al final.

Por acumulación vamos conociendo a los tiranos encarnados en el patrón, el capitán y la fragata de escolta. En el capitán confluyen todos los males y horrores que un ser abyecto pueda cometer tanto dentro como fuera del barco. Lentamente el infierno hacia el que indica la primera frase que viajan se convertirá en realidad sobre la nave. Hambre, enfermedades, robos, torturas, violaciones serán el día a día de aquellos que preferirán morir a seguir vivos.

El germen comunista de la rebelión suscitado por el contacto con los rusos les espoleará hasta encontrar la ocasión de hacerlo. Sin embargo las consecuencias que el lector deberá descubrir por sí mismo no serán en un principio ideales.

Influido por el realismo socialista y muy cercano a Gorki, Kobayashi escribe esta crónica denuncia que no dejará indiferente al lector sino que le golpeará en su corazón como un martillo inmenso y le conmoverá hasta un grado sumo. Seguramente ese sea el atractivo de Kanikosen para los pudientes jóvenes japoneses de hoy día.

Ático de los libros edita este primer libro suyo sabiendo que ha escogido la mejor manera de comenzar en el mundo editorial que es atizando nuestras conciencias y haciéndonos reflexionar tanto sobre nuestras vidas como sobre el compromiso social que todavía mantienen los escritores."


SINOPSIS

Vamos hacia el infierno”: esta lúcida frase es el punto de arranque de una pesadilla real. Kanikosen es la crónica de la brutalidad del capital contra los trabajadores, o de la angustiosa travesía de un buque factoría en las gélidas aguas de Kamchatka.

Los obreros y pescadores viven y trabajan como autómatas y en peores condiciones que si fueran animales. Sin descanso, faenan en las peligrosas aguas de Kamchatka, enlatando los cangrejos para empresarios que viven cómodamente a millas de ahí. La tripulación no tiene identidad: los hombres no son más que cuerpos sin nombre ni dignidad, obligados a rendir hasta la extenuación, vejados y presionados para conseguir la producción deseada, y el enriquecimiento de unos pocos. Sin apenas dormir, maltratados sistemáticamente y torturados con crueldad despiadada, aún enfermos, los pescadores malviven como fantasmas. Paulatinamente y casi sin darse cuenta, la injusticia de su situación, el descontento y la puesta en común de sus terribles experiencias (que son las mismas en toda la clase proletaria de Japón) les conducirán a una sorda revolución.

El poder tiránico del patrón del buque, escoltado por un destructor de la armada japonesa, comienza a ser cuestionado. En ese momento, un grupo de pescadores que ha naufragado entra en contacto con unos marineros rusos. Con ellos descubren que otro mundo debe ser posible, gracias a la reivindicación de sus derechos como trabajadores. De vuelta al barco, los pescadores han hecho suyo el espíritu de protesta que hasta ahora la autoridad había sofocado.

Pronto, la unión de los hombres hará que las cosas empiecen a cambiar.
__________
(*) El título es nuestro
Ficha del Libro:
Título: Kanikosen. El Pesquero
Autor:Takiji Kobayashi
Editorial: Ático de los libros
Traducción de Jordi Juste y Shizuko Ono
Páginas 152
Precio 15€ 

jueves, 3 de junio de 2010

Israel: 'un Estado y un Pueblo Criminal'


-
A veces solemos designar sionistas a los gobernantes de Israel. Y lo son. Aunque con ello queremos dejar un rayo de esperanza a nuestro pensamiento prendido en que, algún día, su influencia sobre la población judía, que vive en esa tierra, deje paso a una ideología y una política proclives a la solidaridad entre los pueblos. Pero, hoy por hoy, la inmensa mayoría se ha acomodado a vivir en un terreno donde habitaban palestinos. Están asentados por tanto sobre la expoliación, sobre el robo y no se puede pedir que su visión se libre de esa mala conciencia, de esa realidad que el sionismo les ha creado. Decía, hace nada, sobre Israel, el profesor norteamericano James Petras: 'Es un estado y un pueblo criminal, debemos decirlo con toda seriedad. Pequeños grupos judíos sí han protestado, pero son una minoría infinita'.

Ahora el mundo entero se ha conmocionado, se ha estremecido, con el asesinato de no se sabe cuántos pacifistas que se hallaban navegando en unos pocos barcos denominados 'Flotilla de la Libertad' rumbo a Gaza con la intención de llevarles ayuda humanitaria. Si, a todo bien nacido esta matanza le ha impactado.

Eso no se puede negar, pero lo más grave, siendo de por si ya grave estos asesinatos de personas indefensas, es la quietud o aquiescencia del movimiento judío ante este crimen; lo es porque da pie, apoyándose en este consentimiento con el crimen de todo un país, a las fuerzas más reaccionarias a usar, luego, en cualquier ocasión que se les brinde, del espantajo 'judío' para llevar a cabo los más execrables crímenes contra diferentes pueblos del mundo, atizando divisiones, ya sea por motivos religiosos o racistas, encubriendo la dirección general o principal que mueve a las organizaciones poderosas del mundo como son el robo, la apropiación o  el control, de las riquezas del mundo.

Y es que un pueblo, el de Israel, apartado de la influencia del sionismo, caminando por la senda de la fraternidad entre los pueblos, daría al traste con esos planes del capital imperialista de arramplar con las riquezas del entorno; planes donde el estado sionista de Israel ocupa un lugar de primerísima importancia como gendarme, con su aparato descomunal de propaganda, sus servicios secretos, su ejército armado hasta los dientes y  con arsenal nuclear... que tiene atemorizados a los paises árabes que le rodean.

Ojalá este hecho denigrante ayude a abrir numerosas conciencias dentro de Israel y del mundo judío. Ojalá. Aunque la transformación de las conciencias en una comunión colectiva como fraternidad universal de trabajadores tardará tiempo.

No cabe duda que el sionismo no se irá de la noche a la mañana. Mientras tanto hay que seguir denunciando este estado criminal que además está en todos los lugares del mundo, allí donde movimientos populares tratan de abrir una senda de progreso y esperanza, como asesor o participante de gobiernos reaccionarios, reprimiendo a los pueblos. No en vano es el ariete del llamado 'lobbi judío' que no es otro que el capital imperialista.

-

lunes, 31 de mayo de 2010

Guillermo Guzmán: El Papa Benedicto IV x IV no es Cristiano ni Messi (as), ni es la mano de Dios

.

(Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

tomado de: http://cultural.argenpress.info/2010/05/el-papa-benedicto-iv-x-iv-no-es.html

Todo el mundo sabe que Dios es argentino, que juega al futbol y que, por añadidura, mete goles hasta con las manos. Pero, inclusive, la verdad tiene contradicciones, no es de otra manera, la unidad suele ser un agregado de diversidad, y aun cuando se tratare de una unidad suprema, con mayor razón habría de evidenciarse el convergente afloro de la diversidad; sólo que en tal caso, lo diverso comulga con el todo y determina que éste sea algo más que la suma de las partes. La verdad en sí, tiene partes y cuando uno se aferra a solo una de esas partes, se puede decir, de la persona, que ésta está parcializada. Conceder mayor o menor importancia a determinada parte de la realidad, es arbitrario de cada quien.
Mas, nunca falta un impostor que pretenda jugar nada más y nada menos que con la bolita del mundo, craso error. Dios tiene seguidores y detractores a causa de la virtuosa gambeta y de la efedrina maliciosa. El escritor Eduardo Galeano -pese a que es uruguayo- por ejemplo, dijo que Dios cometió el pecado de ser el mejor. Pero el también escritor italo-argentino Marcelo Colussi, dijo que la efedrina es un disparate; no obstante, a ambos parece seducirles un golazo de taquito o de chilena y, hasta con las manos, eventualmente. ¿Por qué no?
Para Galeano, el gol es el orgasmo del futbol y, para Colussi, el celibato es humanamente imposible. De ahí que sea inferible que un cura no debe golear, aunque juegue al futbol, porque siendo célibe, es que ha renunciado al sexo pero como ello es imposible, lo que se llega es a una aporía.
De sendos ensayos, “La sexualidad de los curas” (Colusssi) y “El futbol a sol y sombra” (Galeano), se desprende que durante la Inquisición, el alto clero fue responsable de cinco millones de crímenes. Colussi pone en evidencia la mala conducta de varios Papas.
Por su parte, Galeano declara expresamente sentirse mendigo del buen futbol, tal como un niño jugaría con la pelota a semejanza de un gato con el ovillo que rueda, jugando sin saber que juega, sin reloj ni juez.
Quiso decir, además, que la profesionalización del futbol prostituyó su ejercicio.
Colussi, por otra parte, precisa que a partir del Siglo V -al igual que sucedió con el futbol moderno- el sacerdocio se profesionalizó y desde entonces la decadencia se acentuó vertiginosamente.
La decadencia del futbol y la decadencia del sacerdocio parecen tener parte de su origen en el mercantilismo. ¡Valga el símil!

Dice Galeano que “A veces el ídolo no cae entero y a veces cuando se rompe, la gente devora sus pedazos”.
Parafrasear a Galeano y a Colussi, nos conduce derechito hacia el ultramontano Papa Benedicto IV x IV y, naturalmente, a todo El Vaticano, que conjuntamente con el emporio militar norteamericano, conforma una temible dupla, enemiga del mundo entero, inclusive, enemiga del propio pueblo norteamericano.
Benedicto se hace la vista gorda ante las tropelías del clero contra los niños del mundo. Sus indisimuladas cabriolas para tratar de ocultar su culpabilidad, lo ponen en el caso del ídolo que cae hecho pedazos.
La pederastia es peor que un crimen. Salvar al Vaticano es difícil porque se trata de una institución que está amarrada a un submundo pervertido. Es imaginable suponer la cantidad de droga que corre dentro del clero, cuanto dinero mal habido, porque, que yo sepa, El Vaticano no tiene una sola hectárea sembrada de arroz ni de frijoles ni de uvas, se trata de un “Estado Holgazán”, que consume exquisiteces que no produce.
¿Es acaso la hora de derogar a Dios o a los charlatanes que hablan en su nombre? ¿Qué es Dios? ¿Quién lo ha visto? ¿Es Dios un producto social? ¿A dónde vamos a llegar por ese camino? ¿El Dios de las élites o los dioses del pueblo? ¿El Dios de los ilustrados -valga la minoría celestial- es contrapuesto al Dios de los ignorantes -que somos- o no? ¿La verdad única -y la unicidad de Dios-  está en sí misma o acaso es un derivado del Dios de los ilustrados? ¿Está la verdad, dentro o fuera de los dioses? ¿O, acaso, dentro o fuera de las cosas concretas, donde anda la verdad? ¿Tiene razón Evo -el del pueblo boliviano- al sugerirle al tal Benedicto, que derogue el celibato ficticio? ¿Es bueno o malo comer pollo de granjas? ¿Es bhueno pheghar Phiphí khon khokhó?-(la “h” es muda)-¿Ah?

Quizás el hombre quiso saber de donde provino él y, hacia donde se dirige y, en esa dicotomía, al no poder hallar respuesta alguna, convincente, se cansó, y para no seguir indagando -puesto que estaba cansado- inventó una justificación a la que puso nombre. Y, se echo a la flojera a la deriva, como a nadar en un océano oscuro.
Y esa idea de un Dios único se convirtió en un negocio muy rentable para muchos zánganos.
La verdad de un Dios, tanto como de otras verdades asumidas como absolutas, no son algo inmutable en la conciencia del hombre, no se trata de algo definitivo y para siempre sino que se trata de algo que suele estar, sempiternamente, en proceso de ser, pero el dogma cerrado en cada religión, obstaculiza la comprensión del mundo y su devenir.
La “Minoría Celestial” vaticana se cuece en su propia entelequia, trata de acaparar a un Dios del que no hay evidencias pero que le sirve a ella, para obtener dinero y poder, es por lo que perece aplastada bajo el peso de sus propias triquiñuelas.
En cambio, el pueblo llano, crea sus propios dioses, dioses a los que deroga de vez en cuando y los va sustituyendo. Esta visión de un Dios tangible es mucho más cercana, al menos.
Colussi -por obvia razón- tiene un pie en Italia y otro en Argentina, por lo que es factible que él sepa de dioses y de papas, por igual; Galeano, por otra parte, es uruguayo, es decir, no argentino pero casi, y sin embargo, de alguna manera se reconoce en los dioses del pueblo, sean éstos de adentro o de afuera del coto propio, luego, es de suponer que éste sepa más de “Dios”-del que anda cerca-  que del Papa impostor, que está más lejos.
Y juntando las distintas visiones del pueblo podríamos llegar a un sincretismo perfecto, por útil.
La unicidad de un Dios Supremo ha sido un gran negocio para todas las iglesias, al menos acá en Occidente. Con el descalabro del Vaticano, sus escombros pudieran servir de basamento para, encima de ellos, edificar una moderna visión de dioses cercanos. El alto clero se pavonea como un elenco de modelos de alta costura, en vez de esforzarse en imitar a Jesús, El Cristo.
El Papa Benedicto (4x4) no es Cristiano ni es Messi -as-, tampoco es “La Mano de Dios” pero, quiere jugar con todos, como al futbol. De día y de noche, al sol y a las sombras, conspira contra la pelota grande.
Pero, cuando se oculta, El Sol no deja de alumbrar ni La Tierra deja de girar a su alrededor. Galileo pagó los platos rotos por advertir que era así; otros como Copérnico -antes de Galileo- y Chávez -después, ahora mismo acá en Venezuela -son condenados por el solo hecho de pujar por un mundo que cambia de modelo.
¿Pero, hay diosas también?
¿Diosas de Plaza de Mayo son verdaderas Madres de la Patria Grande? ¿Dios puede ser -no sólo argentino- cubano, o haitiano, por ejemplo?


jueves, 27 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Enigma y Taberna (*)

***
¡Oh, bien amada! Un enigma, y de los más grandes, quiero decirte.

Certeza, y de las importantes, que quiero resumir en dos palabras:

con tu amor penetraré en el barro, y, con tu amor, del barro saldré.

Y como copa, besado y acariciado, por los ebrios de la taberna, seré.

_____

(*) Versión sacrílega de una rubayata de Omar Khayyam

///

lunes, 24 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Mi Ataud Lleno de Vino (*)

.

¡Ahogadme en vino, hermanos, camaradas, compañeros!

Mi pálida faz ambarina, cadavérica, hacedla color del rubí.

Y, a fin de que, al morir, mi cuerpo sea ungido, bautizado,

¡sumergidlo enseguida en el líquido sin parangón de la vid!

Luego, impregnado así de vino mi ataúd, como mi bodega,

decoradlo, pintadlo, allí, en los umbrales de la taberna,

con muy festivas ramas de la vid más bella y más lozana,

para que sepáis que la vida continúa aun para vosotros

y tenéis que seguir la lucha contra meapilas e intolerantes.
______

(*) Una versión muy libre que casi no es Omar Khayyam
.

sábado, 22 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Vino y tristeza (*)

//

La alegre primavera llegó. Y con su marcha, se ajaron hojas de nuestra vida.


Pero, ¿por qué tenemos que desesperarnos? ¡Bebed vino, camaradas y amigos!

Un sabio ya proclamó: las tristezas son veneno; y el mejor antídoto es el vino.

//

(*) Título y versión son nuestros

.